Internado de Mapuzungun en Zapala

Se realizó en la localidad neuquina, por segundo año consecutivo, la experiencia de curso intensivo de Mapuzungun, entre el 16 y el 20 de julio pasados.

Esta experiencia de formación en lengua mapuche es impulsada desde el Equipo Diocesano de Pastoral Aborigen (EDiPA) y estuvo a cargo de cuatro kimeltufes (maestros) que viajaron desde Chile para brindar los cursos.

Igual que en la experiencia del año pasado el internado tuvo una buena convocatoria, asistieron 45 personas que se repartieron en tres niveles de acuerdo a sus conocimientos del mapuzungun.

La hermana Carolina de Jesús comentó acerca de cómo, desde EDiPA, vieron la necesidad de impulsar estas instancias de aprendizaje y recuperación del mapuzungun:

“En EDiPA entendimos que el fortalecimiento de la identidad venía a través de la espiritualidad de este Pueblo y de su lengua como herramienta de resistencia y de acción política. Conocemos en estos parajes la tristeza del que ha perdido totalmente la lengua y la quiere recuperar. Cuando entramos en contacto con este grupo de hermanos chilenos que se dedican al estudio y a la recuperación del idioma, a la transmisión de la lengua mapuche, pensamos que podía ser una opción invitarlos a hacer estos cursos que ellos llaman “internados”, porque de hecho cuando los hacen en Chile son por lo menos 10 días a puertas cerradas.”

Lengua materna y espiritualidad mapuche:

“Aquí lo hemos podido hacer, contando con los fondos que teníamos, durante 3 o 4 días con estudio intensivo y este año la prueba fue en la despedida. Cada uno de los tres grupos, según los niveles en que estaban del idioma, pudieron expresar lo que habían aprendido, pero fue mucho a través de su espiritualidad. Los primeros hicieron un canto que tenía que ver con el tahil de las mujeres, en el tono del tahil cada uno iba diciendo cómo se llamaba, de dónde venía, en qué trabajaba, por qué había venido y qué nos deseábamos unos a otros. El segundo nivel fue con palabras de un momento de la rogativa (danza ritual) en el que hubo mucho sentimiento y no éramos solamente los de Neuquén, participaban allí dos o tres hermanas y hermanos de la comunidad de Bariloche y de Trelew.

El último, que eran los más avanzados, inventaron un cuento, pero en el cuento estaba toda la mística de la naturaleza a la vez representado con kultrum, con sus instrumentos sagrados y con danzas del purrún. Todos los que estábamos alrededor alentábamos como se hace en las rogativas. Y para concluir las ñañas que estaban tocando el kultrum en el centro, en el momento del tahil invitaron a todos los que estábamos a hacer una ceremonia que es una danza ritual donde el paso va muy marcado entre todos los que estábamos presentes… Fueron momentos realmente sagrados…”

Excelente balance de la actividad:

Según nos expresa la hermana Carolina de Jesús y otros concurrentes la experiencia del internado fue sumamente gratificante para quienes pudieron asistir y también para los maestros que estuvieron a cargo del curso.

En ese sentido se destaca la convocatoria, concurrieron personas de tres provincias diferentes y desde lugares muy lejanos, el interés por aprender mostrado por los alumnos, la gratificante experiencia de convivencia en el internado y la presencia de personas no mapuches, sobre todo de docentes que acompañan a las comunidades y concurrieron al internado a aprender el mapuzungun.

“Los profesores estaban sorprendidos de que haya gente de tanta distancia, de tantos parajes diferentes y de tres provincias… Hicimos bien la distinción de que el otro año había venido mucha gente que quería aprender su idioma, gente mapuche de Cordillera. Este año casi que eran más huincas (no mapuches) que paisanos, eran muchas maestras que estaban comprometidas con parajes, sobre todo por eso querían interiorizarse un poco en el idioma…”

Una experiencia para aprender a multiplicar el mapuzungun:

“También en uno de los grupos eran casi exclusivamente profesores de mapuche, mapuches profesores de mapuche pero que venían a aprender el método porque ellos son hablantes de naturaleza pero no lo saben enseñar, entonces se fueron con muchas herramientas…”

Asimismo se valoró muy positivamente el profesionalismo y la dinámica de los docentes que tuvieron a cargo, quienes en todo momento presentaron propuestas de trabajo con las cuales se pudieron superar inconvenientes, como el prolongado corte de luz de dos días que impidió trabajar con algunos de los materiales que habían traído para el curso, como videos y audios.

La satisfacción que deja la experiencia del internado en mapuzungun ya dio lugar a propuestas para volver a realizarlo en el 2019 con mayor cantidad de asistentes y sumando un espacio para niños, en el cual incentivar el contacto del idioma desde temprana edad.

Fuente: http://www.endepa.org.ar/internadodemapuzungun/

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