Argentina Centro de Medios Independientes (( i ))


Dirección remitente:
Dirección destinatario:
Asunto:
Cometario para introducir el correo:


http://argentina.indymedia.org/news/2005/05/288439.php Enviar comentarios por correo electrónico.

Indymedia: para todos, no para una pequeña secta
Por Julio Carreras (h) - Wednesday, May. 04, 2005 at 6:32 AM
julio-h@riseup.net 54 0385 439 0793

Por qué publiqué las reflexiones de Rubén . Lo explicaré públicamente, no a una pequeña camarilla de tipos y tipas que con sus nombres avalaron la CENSURA y REPRESIÓN, borrando inmediatamente las publicaciones que hice con argumentos basados ÚNICAMENTE en el "consenso" ...entre ellos…

Indymedia: para todo...
mordaza.jpgzfi7fb.jpg, image/jpeg, 200x149

En Indymedia Argentina está sucediendo lo que fatalmente ataca a cualquier emprendimiento revolucionario que se inició en la historia: el surgimiento de un pequeño grupo que toma el control de la herramienta (en este caso el sitio web) y comienza a establecer normas adecuadas a su estatura mental o conveniencias.
Los hechos sucedidos en estos dos últimos días demuestran la afirmación anterior, debido a lo cual, antes de analizarlos, los expondré:
1) Contra viento y marea, un pequeño grupo -principalmente localizado en las grandes ciudades (como siempre, en la Argentina)- ha logrado entre sí un "consenso" para establecer pautas imperiosas y excluyentes en Indymedia Argentina.
2) Un primer conato virulento de esta inclinación se dio apenas al surgir el colectivo Indymedia Santiago del Estero. Se detectó aquí un supuesto "apoyo a la intervención federal" que se salió a atacar de un modo irrespetuoso, y se apeló a todo tipo de presiones para modificar este criterio. En ese entonces, había nada más que dos personas que escribían los editoriales en Santiago del Estero: Enrique Landsman y Julio Carreras (h): yo. Por mi parte no compartí aquel editorial escrito por Enrique, donde se mostraba abiertamente favorable a la Intervención Federal, pero defendí y defenderé su derecho a expresarse libremente, pues consideré y considero que es una persona honesta, así como creo que lo revolucionario de este espacio (Indymedia) es la posibilidad de que cualquier persona honesta que no encuentra espacio en otros medios, precisamente por su honestidad, pueda expresarse libremente aquí. Considero ocioso alegar acerca de la estupidez de considerarnos, desde cualquier perspectiva ideológica, "dueños de la verdad", pues creo a este criterio suficientemente demostrado, con frecuencia trágicamente, por toda la historia universal y nuestra propia historia.
3) Una segunda agresión padeció la gente de Indymedia Santiago del Estero en oportunidad de haber difundido ampliamente (Editorial, esta vez efectuado por Enrique, Víctor Cáceres y Gustavo Caro), sobre una acción conjunta entre Greenpeace y el MOCASE (fracción Santucho). En el momento de haberse efectuado tal publicación yo estaba en Buenos Aires, de paso para Montevideo. Con el ánimo de evitar roces entre personas que consideraba mis compañeros en un emprendimiento noble, llamé por teléfono al único compañero que conocía de Buenos Aires y le dije que no había mala intención en ello, sino tal vez algo de ingenuidad en los compañeros que lo habían hecho. Esto en vez de servir para establecer vínculos de entendimiento, fue tomado como un "tirar la toalla" por parte nuestra. Y estando en Montevideo, en medio de un agotador congreso internacional Contra los Transgénicos, tuve que ponerme a contestar mensajes despiadados, llenos de suficiencia e ironía, donde se despedazaba prácticamente a los compañeros de Santiago, basándose en que yo había dicho por teléfono que "eran ingenuos". Por cierto, debido a razones elementales de solidaridad humana y respeto a los derechos de mis compañeros santiagueños, defendí otra vez a rajatabla el derecho a expresarse de estos últimos.
4) Desde entonces no se abandonó esa obstinación autoritaria, sino por el contrario, se intentó constantemente influir y manipular los contenidos y la organización del colectivo local Indymedia Santiago del Estero. Por ejemplo, induciéndonos a colocar alfombras rojas para que “nos hicieran el favor” de venir a colaborar con nosotros los integrantes del MOCASE (Strapazzón), y se presionó tanto a los otros compañeros de Santiago del Estero que los porteños lograron finalmente obtener una virtual proscripción del MOCASE (Santucho) por considerarse al primero "el de línea correcta", mientras el segundo, por sus relaciones con Greenpeace, Poder Ciudadano o la Intervención Federal, casi demoníaco.

Bajo tal estado de cosas, y advirtiendo que el colectivo Indymedia estaba efectivamente "tirando la toalla", y en vez de defender a rajatabla el derecho de todos (no solamente del grupo espontáneo que se había formado alrededor de Indymedia), en vez de plantar banderas y decir "no, compañeros, respetamos vuestra opinión pero en Santiago queremos hacer una Indymedia abierta, libre, SIN CENSURA, pues consideramos que esto es lo verdaderamente revolucionario", el colectivo Santiago fue cediendo a las presiones y conformándose como otra secta, humillada y pragmática, doblegada por este neoclientelismo que se practica geométricamente desde las grandes ciudades, bajo la expectativa de conseguir una camarita digital, algún viajecito de vez en cuando o el "status" de "integrante de Indymedia Internacional". Advirtiendo todo esto, digo, fui quedándome un poco al costado, limitándome a publicar de vez en cuando alguna nota o comentario, si lo consideraba oportuno, ya que esta es mi especialidad: escribir.
Mientras tanto, en la lista interna se continuaba discutiendo -con el estilo histérico y despiadado de las grandes ciudades, especialmente el de los porteños- sobre estupideces sobre si nos podía hacer un juicio o no un tal tipo de una organización que había sido denunciada por un publicante anónimo, mientras temas centrales como la Ley de Espionaje aprobada por el gobierno les pasaba por sobre las cabezas (cortadas) sin que lo advirtieran.
Este tipo de preocupaciones -tal como si Indymedia fuese una empresa editorial burguesa- nos da ya un signo de cuan grande es el extravío de este grupo que intenta establecerse como los árbitros de Indymedia argentina hoy, con el recurso de esa palabreja, "consenso" como si fuese la llave mágica para cometer todo tipo de imbecilidades; total, "todos lo aprueban".
Los crímenes más grandes de la historia se cometieron bajo tales consensos. Si no, veamos entre miles los casos de Jesús, que fue condenado por amplia mayoría, Mani, torturado de un modo inenarrable hasta morir, con absoluto consenso de la población persa, Hitler, elegido por la absoluta mayoría de su pueblo y apoyado masivamente por los alemanes para su guerra de exterminio, Bush y Condoleeza Rice, que gozan de un consenso como del 70 % entre su población.

Dentro de este panorama decadente e irrespirable que se ha ido formando en Indymedia argentina, fue para mí un estímulo y un soplo de aire fresco encontrar las opiniones de Rubén (La Plata), a quien pido disculpas si perjudiqué en sus relaciones grupales publicando, en el acto, sus textos. Por qué lo hice. Esto es, por qué publiqué sus textos. Ahora lo explicaré. Lo explicaré públicamente, no a una pequeña camarilla de tipos y tipas que con sus nombres avalaron la CENSURA y REPRESIÓN, borrando inmediatamente las publicaciones que hice con argumentos basados ÚNICAMENTE en el "consenso" ...entre ellos… No se lo explicaré a ellos, primero porque ni siquiera los conozco, y menos reconozco su autoridad para constituirse en Tribunal y conminarme a "Ejercer mi alegato" ante “su estrado”, luego porque mi actividad en Indymedia fue y será siempre dirigida a todos, los miles de lectores o publicadores anónimos que visitan a diario este sitio, verdadero milagro (aún) de libertad, creo que por primera vez en la historia, tan hermoso justamente por su composición masiva y popular, anónima y pública a la vez, que no contribuiré a arruinarlo compareciendo ante un grupo de tontos que se creen dueños de la verdad porque han leído dos textos de Gramsci o han logrado trabajosamente ponerse de acuerdo (entre ellos) para manejar un pequeño poder -tal cual lo hicieron y lo hacen siempre las cúpulas sindicales burocráticas o los políticos corruptos.
Bueno, explicaré por qué publiqué las reflexiones de Rubén.
Primero por su contenido extraordinariamente maduro, profundo, ya que son una verdadera joyita de síntesis, en el sentido de que aprovechan, ricamente, la vasta experiencia revolucionaria de la historia.
Segundo por la razón ya esbozada: porque Indymedia es un espacio de todos. No me vengan con "intecambios privados" con personas que como ya dije ni siquiera conozco, nuestro proyecto, Indymedia, es un proyecto para todos, no para una pequeña camarilla que va dando pasos agigantados hacia constituirse en una secta más, dentro de la izquierda, y una dirección editorial castradora, tan jodida como las que puedan ejercer su maléfica influencia en cualquier periódico burgués. O peor aún, pues ni siquiera se aplican criterios periodísticos, sino lisa y llanamente “ideológicos” (entendiendo esto como que “si no me gustan las ideas de los demás, hay que borrarlas”). Cierta digresión: "Un revolucionario no tiene vida privada"; no sé si lo dijo realmente el Ché, pero recuerdo me lo contó un compañero del PRT en 1974 -yo tenía 23 años- y me gustó tanto, que hasta el día de hoy pienso que es una de las frases que mejor define a los revolucionarios.
Tercero por que estaban ¡bien escritas!(las reflexiones de Rubén), amenas, interesantes, verdadero milagro en el ámbito de Indymedia, donde los pequeños pichones de burócratas que se afanan en construir un efímero podercito, y parecen aplicar todas sus energías a ello, no son por lo general capaces de escribir tres frases sin incurrir en -a veces- groseros errores ortográficos o de sintaxis.

Por último, no contestaré las agresiones estúpidas, infantiles (pero no de niños saludables, sino idiotas) que he recibido por parte de dos o tres; basta ver cómo he actuado durante mi vida, de lo cual muchos pueden dar testimonio. Dicho lo cual, me despido hasta una próxima oportunidad, y si esta nota es nuevamente censurada por el pequeño grupo de dictadorzuelos y sus obsecuentes en Indymedia, la difundiré profusamente por otros medios, que por suerte hoy van surgiendo, vitalmente, por todo el mundo.





Respuesta a Rubén
Pluralidad en Indymedia

Estimado Rubén, te escribo personalmente luego de haber leído tu mensaje "Aportes para la Discusión en Indymedia (Gratamente Sorprendido) 01-05-05" en la lista Red Argentina. Quiero decirte que comparto plenamente tus conceptos y también leí el siguiente texto (Aportes para la Discusión en Indymedia (3) 15-04-05 Por una Indymedia Completamente Antiautoritaria), que también comparto.
Hace un par de días envié una opinión a la Red Argentina, que hasta ahora no tuvo circulación. Por eso es que te escribo personalmente ahora, para hacerte saber lo que pienso.
Desde los primeros días formé parte del colectivo Indymedia Santiago, hasta que me abrí de las reuniones (de las reuniones, no de Indymedia) un poco harto de dos cosas:
1) Un cierto "espíritu de grupo" que se ha formado, en donde se van perfilando ya las tendencias que siempre hacen naufragar los movimientos verdaderamente participativos: esto es, la fijación de "pautas", "códigos", "consensos", etcétera. La libertad, pues, al carajo. Por eso estoy de acuerdo con vos en que los editoriales deben tirarse a la mierda, y dar el paso a que sean los lectores quienes elijan qué artículos leer, sin manipulaciones de un par de tipos o minas autoritarios, que por lo general ni siquiera escriben bien.
2) Las presiones desde Indymedia Buenos Aires, que llenaron de tantas prevenciones al colectivo de Santiago (como un padre autoritario que finalmente logra un hijo cohibido) hasta hacerlo lo que es hoy: un grupo ideológicamente casi paralizado, que teme publicar algo porque no sabe si va ser "bien o mal" visto por los Indymedia Buenos Aires que con frecuencia agitan el látigo.
A mí ni me va ni me viene que se reúnan o no los que coordinan Indymedia ni sus chifladuras, me basta conque haya un espacio abierto para la publicación. Es que soy un periodista profesional (hecho profesional a la fuerza, ya que en realidad soy escritor, militante revolucionario desde los 18 años y tengo ahora 55) que casi nunca duró más de dos años en ningún diario por ese inveterado berretín de hacer o decir únicamente lo que veo claramente que está bien y no lo que le convenga a la empresa (o al Partido, aunque este se considere la crema de la revolución).
Por ello Indymedia me fascinó, desde que lo descubrí en el año 2000 creo. En ese entonces yo trabajaba en un diario de internet, Pantalla de Noticias, donde tenía bastante libertad, pero en Indymedia podría publicar absolutamente lo que se me diera la gana, y eso es lo verdaderamente revolucionario de esta red. Creo que las primeras publicaciones las hice en Indymedia USA, o España, la verdad es que no lo recuerdo bien.
Bueno, pero lo importante de lo que quería decirte está ya.
Te mando un saludo cordial, y si pudiera enviar este mismo mensaje a la lista Red Argentina lo haría, el tema es que no sé si el "moderador" le permitirá que circule.
Hasta pronto.

Julio


Nota del Autor: este artículo fue repetidamente censurado, oculto inmediatamente luego de su publicación en Indymedia Argentina o directamente borrado. En defensa de mi derecho a la Libre Expresión es que insisto ahora en difundirlo -luego de que durante un día entero fue bloqueado mi IP para impedirme publicarlo-. Considero que las respuestas, si las hay, deberían ser razones contundentes, demostrando si estoy equivocado, y no el método nazi de la censura, pronta y brutal, que se ha venido usando hasta ahora.

agrega un comentario



Copyleft © 2001-2008 Argentina Centro de Medios Independientes (( i )). Copyleft: Se permite la copia, distribución y uso de los contenidos de Indymedia Argentina, siempre y cuando NO se utilice con fines comerciales, a no ser que se obtenga permiso expreso del autor y en todos los casos se reconozca la autoría (poniendo como fuente http://argentina.indymedia.org ). Las opiniones o artículos vertidos por lxs visitantes o colaboradorxs en el sitio pueden no reflejar las ideas de Indymedia Argentina. Usamos software libre. sf-active v0.9.4 Descargo | Privacidad