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MUERE OTRO COCALERO EN EL TRÓPICO COCHABAMBINO
Por iyabawe proyecto indymedia Bolivia -
Friday, Dec. 07, 2001 at 1:06 AM
otro_sur@hotmail.com
Casimiro Huanca, Dirigente de la central de Shinaota, es la última víctima del “Plan Dignidad”, con la muerte de este dirigente, suman 19 los muertos en la gestión de algo más de 100 días de Gobierno de Jorge Quiroga Ramírez.
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El hecho se registró aproximadamente a las 3 de la tarde, cuando varios productores del desarrollo alternativo, sacaron sus productos en estado de descomposición a la carretera que une los departamentos de Cochabamba y Santa Cruz, los productores expusieron como medida de protesta el fracaso de los planes de desarrollo alternativo, que el gobierno no logra llevar adelante a más de 13 años de la promulgación de la ley 1008.
El de noviembre se ha teñido ya, con la sangre de 11 campesinos, 5 en el trópico cochabambino a manos de las Fuerzas de Tarea Conjunta y las Fuerzas de Tarea Expedicionaria, este último grupo formado por 500 efectivos pagados por las NAS, institución de lucha contra el narcotráfico y dependiente directamente del Gobierno Norteamericano. Y 6 campesinos Sin Tierra en la masacre perpetrada por un grupo armado irregular en la zona de Pananti, en la provincia Gran Chaco del departamento de Tarija, hasta el día de hoy, ninguno de los responsables de estas muertes ha sido sancionado.
En el caso de Pananti, el Fiscal “destituído” Gastón Mostajo, sigue ejerciendo sus funciones, presentándose en las audiencias a nombre del Ministerio Público, la última actuación de este fiscal, fue en la audiencia del 28 de noviembre, donde se definieron medidas cautelares de los campesinos del MST: Eustaquio Lopez, Ramiro Pereira y Eugenio Avendaño. Donde el fiscal Mostajo, acompañado de otros dos fiscales que no se identificaron, solicitaron se disponga la libertad bajo fianza de Eustaquio Lopez y Ramiro Pereira. Donde a los campesinos “beneficiados” con libertad provisional se les fijó una fianza de seis mil Bolivianos, aproximadamente 900 dólares americanos, así como la anotación preventiva de sus “propiedades campesinas”, por un lado, resulta ofensiva la cifra, dada la condición de extrema pobreza en la que se encuentran los campesinos y por el otro nos preguntamos ¿qué propiedades campesinas, si se trata de campesinos SIN TIERRA.
En el caso de Eugenio Avendaño, se solicitó la inmediata detención, por existir de indicios suficientes de culpabilidad, por complicidad y encubrimiento sentencia que resulta incomprensible, pues este campesino se presentó voluntariamente en dependencias policiales para colaborar con las investigaciones.
Es necesario recalcar que la única investigación iniciada por el ministerio público, es para dar con los responsables de la muerte de Teófilo Urzagaste, el único muerto de un golpe en la cabeza y acusado por los campesinos Sin Tierra de pertenecer al grupo de matones a sueldo contratado por los terratenientes de la región. Las muertes de 6 campesinos sin tierra, con disparos directos al corazón y abdomen, realizadas con armas regulares del ejército, aún no han comenzado a ser investigadas.
Ante este cuadro dramático de violencia e impunidad en el país, es necesario, exigir al Gobierno Boliviano, iniciar las acciones penales pertinentes contra los autores materiales e intelectuales de los hechos, así como exigir la sanción de las autoridades responsables por negligencia, omisión y encubrimiento en el desempeño de sus funciones. Así como solicitar una explicación detallada de la actuación de las Fuerzas de Tarea Expedicionaria en el Trópico Cochabambino, pues al ser estas pagadas por el gobierno norteamericano, se transforman en grupos paramilitares que actúan al interior de las Fuerzas Armadas de la Nación.
Las direcciones a las que debemos escribir solicitando el esclarecimiento de estos hechos son:
presidencia@caoba.entelnet.bo,minjust@caoba.entelnet.bo,minagri@caoba,entelnet,bo, si-a@ceibo.entelnet.bo, mig@comunica.gov.bo inradir@caoba.entelnet.bo, macpio@caoba.entelnet.bo, webmaster@congreso.gov.bo.
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