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La solidaridad del lado de las obreras de Brukman
Por silviopaez ((i)) LP -
Tuesday, Apr. 22, 2003 at 9:50 PM
Toda la solidaridad del lado de las obreras de Brukman
Todo el terror del otro lado
Al igual que en Bolivia, en Argentina la verticalidad estatal empieza nuevamente a convertirse en una actitud funcional y orgánica del poder. Pero el arrogante y soberbio uso descontrolado de la fuerza represora, no expresa la fortaleza del Estado, sino más bien su extrema debilidad. La brutalidad con que la policía ha desalojado a todas las personas que han decido defender la fábrica Brukman de la gente, es la desesperada angustia del poder frente al éxito de las experiencias gestionarias de las fábricas que han ido sumando solidaridades en torno a ellas y que se convertían en un ejemplo a seguir para contrarrestar las duras consecuencias de la desocupación. Al mismo tiempo, es una actitud para otorgar la confianza a las elites de nuestros países y a la política norteamericana para América Latina, no fue casual que la campaña de Menem planteara el ejército en las calles para establecer el orden y sí o sí al ALCA. Pero precisamente frente a esta doble brutalidad, la militar y la del horizonte político de los gobernantes, en Argentina se ha ido construyendo un país distinto desde abajo, donde las personas van asumiendo la deliberación y decisiones de su vida en asambleas colectivas, no como un derecho demandado al Estado, más bien como una práctica que se hace costumbre y que desde los rincones de las familias, los barrios, las fábricas, se van apropiando cada vez más de un espacio mayor y lo hace con más profundidad, es un sentimiento que se va volviendo parte de los cuerpos, de las necesidades biológicas, del vivir cotidiano. Por eso, toda la solidaridad estuvo del lado de las obreras de Brukman, ceramistas de Zanon, piqueteros, activistas internacionales, vecinos del barrio, desocupados, el pueblo. Todos unidos para gritar “los sueños no se desalojan”, para demostrarles a los poderosos y a sus guardianes que de éste lado esta la fuerza que ha empezado a caminar y no se quiere detener, la fuerza de la gente, la fuerza de la verdad, la fuerza de la historia... la fuerza de la solidaridad. Para decirle al poder aquí estamos todos con ganas luchar, con ganas de defender nuestros pasos al andar, con ganas de que sepan que, ahora más que nunca: (este es el otro mundo posible) aquí estamos todos de este lado. Desde Bolivia, toda nuestra solidaridad porque nuestra lucha es una sola: Toda nuestra solidaridad con las compañeras de Brukman la fábrica del barrio, del pueblo argentino, del pueblo latinoamericano, nuestra fábrica. Toda nuestra solidaridad con los piqueteros, vecinos, trabajadores, desocupados y activistas. Y toda nuestra solidaridad con nuestros hermanos de indymedia.
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