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De los medios a las perversiones
Por Martín Echenbaum -
Saturday, Dec. 06, 2003 at 10:54 AM
En las últimas semanas el movimiento piquetero retomó el protagonismo perdido
Agencia ConoSur http://argentina.indymedia.org/features/santiago
En las últimas semanas el movimiento piquetero retomó el protagonismo perdido en los últimos meses a partir de una serie de hechos que lo ubicaron en el centro de la escena pública. En esas apariciones -marchas, movilizaciones, cortes, acampes- se reiteraron los motivos y las causas de la protesta, tan conocidos omo naturalizados por quienes deberían preocuparse por solucionarlos. Lo más llamativo es el ambiente de disgusto que los piquetes han generado en la "gente" según los medios hegemónicos.
La Nación enfurecida
El ejemplo más claro está en el neoconservador y agroexportador Diario La Nación. Señala desde su editorial que las movilizaciones piqueteras son "provocaciones" que se traducen en "una agresión física y moral intolerable" y que constituyen sin duda "una forma más de violencia". Si "provocan", claro, es porque el provocado debería responder en algún momento. Ahí está el Gobernador Sobisch de Neuquen y la feroz represión que ordenó contra los piqueteros. También señala el diario de los Mitre, que recibió con beneplácito cada golpe militar: "el hecho de que miles de automotores se vean reducidos repentinamente a un estado de absoluta inmovilidad configura una irregularidad inadmisible". La libertad, para los amantes de las dictaduras genocidas, se verá, tiene configuraciones llamativas: tiene más valor la libertad de un automotor para circular que la protesta de una persona que necesita comida y trabajo para vivir dignamente. Dice La Nación que los piqueteros son "grupos disolventes" que pueden llegar a "resquebrajar el orden público" si es que el Estado no interviene. Por suerte el diario tiene laderos de primer orden como el matrimonio Duhalde (o el Tirano Prófugo y Esa Mujer, versión 2) que, no satisfechos con el asesinato de Santillán y Kosteki durante su mandato, vuelven a pedir mano dura y "meta bala" a los encapuchados. Además de este diario, por supuesto, la mayoría de medios de difusión se han encargado de difundir ese libreto que tienen bien trabajado según el cual hay una masa que no participa de marchas, que no reclama nada, que no hace nada: sólo trabaja y consume medios. Es del tipo "clase media ideal", cuya participación en todo caso se reduce a dejar mensajes en los programas de radio del tipo "estoy cansada/o de los piqueteros". Si bien, es cierto, estos oyentes/televidentes/lectores existen, no son todos. Se creado esta idea de "entre el reclamo piquetero y el Gobierno ¿quién queda? Siempre queda la GENTE? ¿quién es la gente? Los piqueteros no por supuesto. La Gente no existe: nadie es gente. ¿La gente es la clase media? ¿cuánta clase media queda en el país? ¿quedan más pobres o más automovilistas? ¿no será que como los medios necesitan una audiencia de ricos que consuman, para venderlos a los anunciantes, le hablan siempre a la clase media/alta? ¿no será que nunca hablan de los pobres esperando que los pobres los vean/escuchen/lean? ¿no será que la clase media automovilista y bocinera se queja de los piqueteros porque está frustrada con empleos de mierda? ¿y no será que teme quejarse porque teme que la despidan y no quiere caer en la pobreza?
Mostrar la falla
Lo que lleva a los piqueteros al corte es la necesidad de visibilidad, que la sociedad vea cuál es la realidad que se esconde, cuáles son las carencias y humillaciones a las que gran parte de la población es sometida. Y lo hacen con la convicción de saber que el derecho a la vida digna, al trabajo y la comida es superior a cualquier otro derecho. De un tiempo a esta parte los medios de comunicación se están encargando de hacer de los piqueteros parte del problema argentino. Que son vagos, disolventes, que son negros, que están muy radicalizados. los medios hacen lo que siempre hicieron: intentar recomponer las crisis de hegemonía, aislar a los "subversivos", borrar el conflicto. Todos los días los medios atacan a los piqueteros, los estigmatizan, crean una imagen que, de tanto que se repite, cada vez más se cree. Y lo que falta es la respuesta. ¿Cómo pueden hacer los piqueteros para demostrar quiénes son? ¿Se puede? Se puede, y es una tarea que, junto con los piqueteros, tienen que encarar los medios de comunicación alternativa. Porque la cuestión no es solamente los piqueteros, con los que quizás, y seguramente, haya diferencias, y muchas en algunas cosas. La cuestión es que los piqueteros representan hoy, en nuestro país, el sector que muestra el conflicto, la imposibilidad de la sociedad de ser una, homogénea. Son los que recuerdan, a quienes fácilmente lo olvidan, que la mayoría de este país es pobre, que la mayoría es explotada, por trabajar o por no hacerlo. Son los que muestran la falla y eso es valioso. Los que piden ley y orden para terminar con los piqueteros son los que ayer pedían ley y orden para terminar con la subversión. Después del 26 de junio del 2002, después del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, recordémoslo, ya se comparaba a los piqueteros con los grupos armados de izquierda de los 70. No les resulta fácil soportar la democracia. A los piqueteros se les puede hacer mil críticas. Pero lo esencial es lo que simbolizan en esta sociedad: eso es lo que hay que resguardar y defender. El derecho a la protesta, la memoria, la vida digna, el trabajo genuino. Porque enfrente está el neoliberalismo, está la cultura menemista más viva que nunca: cómo no inscribir el "los piqueteros son unos vagos" bajo el amparo del apotegma menemista del "acá no trabaja el que no quiere". Los tiempos culturales muchas veces exceden a los tiempos electorales, y por más que un presidente y su gobierno señalen que una época ya ha terminado, transformar esos bellos discursos en realidades vivibles y perceptibles requiere de una política y una forma de actuar efectivamente opuesta a la de aquella época. Pero hasta ahora hemos visto más gestos, algunos importantes sí, que verdaderas políticas que liquiden una década, o más bien un cuarto de siglo, de neoliberalismo económico, neocoservadurismo político y destrucción cultural.
Un artilugio mediático, no muy novedoso por cierto, que vincula a los piqueteros con la delincuencia va cerrando el círculo de la barbarie: ahí están los jodidos, son los que cortan las calles, son negros y además chorros. Sí, también deber ser trolos. Un sociólogo decía por estos días que "la gente" preocupada por la inseguridad debería agradecerle a los piqueteros, verdaderos diques de contención para miles de desocupados y excluidos de todo. Ahí tenemos la noticia de las villas: hemos encontrado finalmente a los grandes culpables del gran quilombo nacional. Y se cumplió la profecía del ex comisario represor Naldi: las villas están cercadas. Para el Gobierno, definitivamente, el problema son los pobres, son los culpables de la inseguridad, el estancamiento económico, la falta de esperanzas, y de su propia pobreza, por supuesto. Este imaginario, ligado a concepciones ideológicas que vienen de la dictadura, circula por los medios de comunicación y es retomado por buena parte de la población, aún inconscientemente. Otra vez: un cuarto de siglo no se termina escribiendo la palabra "fin", es un tanto más complicado que escribir el ideal guión de una película.
La bronca nacional tiene sus lugares comunes, y bastante conocidos, por cierto. El problema, dicen los medios, repite la sociedad, la "gente", es la pobreza. ¿No será que el problema es, al contrario, la riqueza? ¿No habría que combatir la riqueza en lugar de perseguir la pobreza? ¿Cuándo se va a cercar los grandes edificios y las fastuosas construcciones de los grandes evasores, represores, asesinos y cómplices de la destrucción del país? ¿Son los 20 millones de pobres los culpables de su pobreza? ¿Y de su humillación diaria, de su inseguridad, quién es el culpable? ¿Qué es la inseguridad? ¿El temor hacia un marginado de la sociedad por una sociedad injusta, es inseguridad? ¿Y no poder planificar su vida para el otro día, qué es? Las preguntas no faltan. Sí nos faltan espacios para decirlo, lugares donde amplificar esas voces. Nos falta confrontar pero desde nuestro propio terreno, desde nuestro lugar. Con nuestra voz. Eso es lo que tenemos que construir.
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Por . -
Saturday, Dec. 06, 2003 at 12:00 PM
(...)La puja por el poder entre la política, a la que le corresponde, y la economía, que se apropió de él por la fuerza, pone en tensión a todas las fuerzas sociales y tiende a dividirlas en bandos contrapuestos.
La llamada clase alta, veinte por ciento de la población, está apelando a todos los recursos posibles, los propios y los de sus aliados, para retener la posición de los privilegios y para frenar o impedir que el rumbo predominante en las dos décadas de la democracia sea modificado en una dirección redentora de la justicia social.
“En la década del 70, el cinco por ciento de los hogares vivía en hogares con ingresos bajo la línea de pobreza, en los 80 la cantidad de personas pobres se elevó al 12 por ciento; a partir de 1998 ya superaba el 30 por ciento y en octubre de 2002 llegaba al 57,5 por ciento”, alrededor de 21 millones de personas, sin contar a los indigentes (El Estado frente a la protesta social 1996-2003, CELS, 2003).
Esta proyección histórica del desempleo y la consiguiente aparición de las organizaciones que representan a los perjudicados permite apreciar que son directa consecuencia de las políticas económicas conservadoras apoyadas en el “pensamiento único” del neoliberalismo.
En una de las tantas triquiñuelas de la propaganda, esa realidad está siendo distorsionada por los grupos económicos y políticos que se beneficiaron, y mucho, de esa trayectoria, para presentarla como la creación artificial de las izquierdas, como si se tratara de una neosubversión que el Gobierno debería reprimir hasta su aniquilación.
El propósito principal es aislar al movimiento piquetero de las capas medias y quebrar las posibles bases de sustentación de las líneas reformistas del Presidente, para debilitarlo y rendirlo en un nuevo fraude de la expectativa popular.
En el primer semestre de gestión, Kirchner logró en buena ley la mayoría de expectativas favorables del pueblo, pero aún ese respaldo no se traduce en tendencias organizadas de suficiente peso para equilibrar o contrarrestar las presiones y la deliberada desinformación de las derechas.
Por supuesto, no todos los que repiten las consignas contra las movilizaciones populares son militantes conservadores. Hay sectores de las clases medias que las asumen, como si fueran expresión del “sentido común”, sin advertir los perjuicios que sobrevendrían para todos si se frustra esta nueva oportunidad de alcanzar el valor más completo de la democracia.
Cuando se habla de derechas la referencia no es de pura ideología, sino que involucra también a los bolsones de corrupción y a los impunes que se sienten amenazados por la reivindicación presidencial del juicio y castigo a los culpables.
Por ejemplo, la asociación ilícita de hecho entre bolsones de fuerzas de seguridad, los delincuentes comunes, en primer lugar del narcotráfico, los punteros políticos que temen perder la “clientela” si la asistencia social llega a los necesitados por vías más directas y las mafias que manejan sectores de aparatos partidarios, son aliados activos de la derecha ideológica.
¿Quién puede asegurar que no estén alentando a pandillas de jóvenes indigentes a realizar saqueos indiscriminados a supermercados y comercios minoristas, hasta con “zonas liberadas”, para “conmemorar” el segundo aniversario del 19 de diciembre?
Obligar a la represión salvaje, a la manera de lo que sucedió hace poco en Neuquén, es otra manera de mitigar o romper la simpatía popular hacia las promesas oficiales. Para eso cuentan, por desgracia, con algunos grupos que se denominan “revolucionarios” dispuestos a “desnudar” el carácter represivo del Gobierno para, de ese modo, evaporar las ilusiones ciudadanas en la política de la “burguesía capitalista”. Son momentos difíciles y complicados, que ponen en apuros al Gobierno pero también a los ciudadanos que se sienten responsables por el destino colectivo, incluidos los que militan en la oposición democrática.
De las ceremonias conmemorativas por el vigésimo aniversario del fin de la dictadura a las que recordarán aquellos dos días inolvidables, 19 y 20 de diciembre de 2001, en los que se logró inclusive que “piquetes y cacerolas fueran una lucha sola”, hay apenas diez días de diferencia en el calendario, pero en ese corto plazo pueden modificarse paradigmas políticos y sociales que se proyectarán hacia los tiempos que vienen. Son días de alerta y compromiso.
www.pagina12web.com.ar/diario/elpais/1-28997.html
Piquetes
Por Esteban -
Saturday, Dec. 06, 2003 at 2:06 PM
"no será que la clase media automovilista y bocinera se queja de los piqueteros porque está frustrada con empleos de mierda. ¿y no será que teme quejarse porque teme que la despidan y no quiere caer en la pobreza?"
Yo me quejo de los piqueteros y no tengo un trabajo de mierda y no tengo miedo de que me despidan, no analises a la sociedad argentina en base a la intolerancia...
"la vida digna, al trabajo y la comida es superior a cualquier otro derecho." Ese derecho hay que ganarselo trabajando, estudiando y superandose a si mismo, no cortando rutas...
" Los que piden ley y orden para terminar con los piqueteros son los que ayer pedían ley y orden para terminar con la subversión"
Si yo huberia estado vivo en la decada del 70, tambien hubiera pedido ley y orden para la subversion. (Los militares no pusieron ley y orden, pusieron un estado terrorista).
"¿Cuándo se va a cercar los grandes edificios y las fastuosas construcciones de los grandes evasores, represores, asesinos y cómplices de la destrucción del país?" Todos los dueños de los "grandes ediificios y contrucciones" son asesinos, represores y evasores????
Los piqueteros pueden hacer tener razon o no en sus reclamos. Pueden representar un sector muy grande de lo sociedad o no.
Pero el abuso y la falta de respeto de los piqueteros hacia el projimo, no es justificable de ninguna manera...
Otra vez sopa...
Por ê$têßån -
Saturday, Dec. 06, 2003 at 3:13 PM
Otra vez provocando, porque no te vas al seprin que te crio...
estebanal e idiota
Por luche y luche -
Saturday, Dec. 06, 2003 at 11:31 PM
Esteban ojala te quedes sin trabajo, comida y tengas que vivir del aire y la discriminacion. Ojala, te lo deseo decorazon.
gracias
Por Esteban -
Sunday, Dec. 07, 2003 at 2:42 AM
Bueno, gracias por desearme eso... No te preocupes, que si el dia de mañana me quedo sin laburo, no le voy a pedir al estado una limonsna de 150 pesos, sino que seguire buscando... Y te recomiendo al igual que a la otra persona que escribio, que en vez de desear al mal a alguien que piensa diferente que vos, dejes de ser tan intolerante y aprendas a discutir civilizadamente.
Gracias
Por Esteban -
Sunday, Dec. 07, 2003 at 2:47 AM
Bueno, gracias por desearme eso... No te preocupes, que si el dia de mañana me quedo sin laburo, no le voy a pedir al estado una limonsna de 150 pesos, sino que seguire buscando... Y te recomiendo al igual que a la otra persona que escribio, que en vez de desear al mal a alguien que piensa diferente que vos, dejes de ser tan intolerante y aprendas a discutir civilizadamente.
Sacando a "por uno", no encontre a nadie en indymedia que no insulte, diga pelotudeses (como que trabajo para los "servicios"), etc,etc,etc. Hay alguien en esta pagina con ganas de discutir civilizadamente y que sea capaz de decir mas de dos palabras juntas sin faltar el respeto? Realmente viendo lo que escriben, no me extrañana en absoluto que esta izquierda sea una minoria dentro de las minorias...
gracias
Por grimpi (Esteban) -
Sunday, Dec. 07, 2003 at 2:52 AM
Bueno, gracias por desearme eso... No te preocupes, que si el dia de mañana me quedo sin laburo, no le voy a pedir al estado una limonsna de 150 pesos, sino que seguire buscando... Y te recomiendo al igual que a la otra persona que escribio, que en vez de desear al mal a alguien que piensa diferente que vos, dejes de ser tan intolerante y aprendas a discutir civilizadamente.
Buen, sacando a "por uno", no encontre a nadie en indymedia que no sepa otra cosa que insultar o decir pelotudeses (como que trabajo para los "servicios"). Hay alguien aca con ganas de discutir civilizadamente o solo tienen ganas de escuchar lo que quieren escuchar y listo? Despues de ver el facismo y la intolerancia de muchas personas que escriben aca, no me extraña en absoluto que la izquierda en la argentina sea tan insignificante....
gracias
Por grimpi (Esteban) -
Sunday, Dec. 07, 2003 at 2:52 AM
Bueno, gracias por desearme eso... No te preocupes, que si el dia de mañana me quedo sin laburo, no le voy a pedir al estado una limonsna de 150 pesos, sino que seguire buscando... Y te recomiendo al igual que a la otra persona que escribio, que en vez de desear al mal a alguien que piensa diferente que vos, dejes de ser tan intolerante y aprendas a discutir civilizadamente.
Buen, sacando a "por uno", no encontre a nadie en indymedia que no sepa otra cosa que insultar o decir pelotudeses (como que trabajo para los "servicios"). Hay alguien aca con ganas de discutir civilizadamente o solo tienen ganas de escuchar lo que quieren escuchar y listo? Despues de ver el facismo y la intolerancia de muchas personas que escriben aca, no me extraña en absoluto que la izquierda en la argentina sea tan insignificante....
CULIADOS
Por ANDRES REGIS -
Wednesday, Feb. 25, 2004 at 11:12 PM
ANDRESR_89@HOTMAIL.COM 420568 NAIR CHIARINI 211
CUKLIADOS DE MIERDA SON UNOS HIJOS DE RE MIL PUTA
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