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SER DIGNOS, DE ESO SE TRATA
Por EXEQUIELFERNANDEZMORENO -
Saturday, Jan. 03, 2004 at 4:19 PM
exequielfernandezmoreno@yahoo.com.ar 4393417 Libertad 1233
Los santiagueños dejamos atras un año de emociones encontradas y despertamosa una realidad que en muchos años nos empeñamos en ignorar. Llego el momento de la autocritica seria y honesta, tan impresindible como la participacion si de verdad queremos una provincia mejor.
SER O NO SER DIGNOS, ESA ES LA CUESTION
Culmino un año que difícilmente sea olvidado por miles de santiagueños. Tan feroz fue la turbulencia de los acontecimientos que asolaron esta comarca que todos los reflejos fueron insuficientes y vanos a la hora de reaccionar. La capacidad de asombro se vió ampliamente superada por la vorágine y el tremendismo de los hechos. Por suerte, en algunos casos, el instinto de preservación se mantuvo operable y ello permitió que hubiera quienes con alguna cuota de sensatez y sinceridad arrojaran cierta luz sobre tanta tiniebla. Sin exagerar, la situación fue (y sigue siendo) caótica. Nunca la sociedad santiagueña habia pasado por tan nefasta experiencia y –por ese miedo ancestral y esa cobardía irritante que carga en sus espaldas- ni siquiera se permitió imaginarla. Quizás por eso se sintió vejada, ultrajada, burlada, defraudada y estafada por dos crimenes horrorosos que desataron sobre sus cabezas el alud de cincuenta años de una trágica historia que ésta comunidad no pudo o no quiso ver. Porque siempre hubo quienes alertaron sobre la putrefacción del criminal régimen juarista. Porque siempre hubo gente bien intencionada e inteligente que advirtió con fundamentos irrefutables, acerca del perverso manejo del poder. Lamentablemente fueron mas los imbéciles que por ignorancia o por un estúpido fanatismo (que tambien es ignorancia), hicieron oidos sordos y hasta se permitieron responder desfachatadamente con solicitadas lamecúlicas, discursos obsecuentes o tontos cánticos embebidos en el vino barato de unidades básicas. Ya sea por la conveniencia de obtener o mantener un empleo; por percibir la limosna de un subsidio; por la posibilidad de recibir una miserable bolsa de alimentos o por la adjudicación de una vivienda tipo ratonera, miles de santiagueños renunciaron a su dignidad ciudadana y se transformaron en menesterosos. De allí a obsecuentes, alcahuetes y rastreros hay un solo paso. Así –en esa indigna condición- es como los quería Carlos Juarez para transformarlos en votos cautivos, en esclavos de su protectorado, en entes dependientes,
en los sojuzgados con los que se haría venerar, en estúpidos que acataran todo y temieran todo lo que viniere de su despótico mandato. Tal grado de sometimiento tambien le sirvió a Juarez para concretar jugosos negociados con los que, a su turno, fueron sus aliados. Asi es como los Curi, los Figueroa, los Castiglione y ahora los Ick -desde los armoniosos concubinatos que cada uno supo concebir con el juarismo- aprovecharon esta perversa situación para operar en la mas absoluta tranquilidad y con la máxima impunidad que otorga la total complicidad de un gobierno y una timorata sociedad de mayoría anestesiada. En este perverso contexto ocurrieron muchas y terribles cosas en Santiago del Estero. Desde la tortura, desaparición y muerte de personas hasta la mas descarada, fraudulenta, obscena y perversamente planificada entrega del patrimonio provincial en manos del grupo económico que hoy por hoy es, prácticamente, el dueño de la vida y bienes de miles de santiagueños. Es una larga y tenebrosa historia que no ocurrió de la noche a la mañana como para que hoy haya tantos que se muestren sorprendidos. Cuanto menos esa actitud huele a hipocresía. Porque tanto horror no pudo haber pasado desapercibido para tantos. Porque para que ocurriese, muchos tienen que haberse tapado los ojos o haber mirado para otro lado. No hay otra explicación. Tampoco hay justificativos. Por conveniencia o por miedo todos callaron y vendieron su dignidad por monedas de cobre. Es probable que, a su momento, cada habitante de esta provincia sienta en su conciencia la imperiosa necesidad de modificar ese cobarde comportamiento y rehabilitarse moralmente ante sí mismo, su familia y su sociedad. Solo cuando la mayoría de los santiagueños con total convicción inicie con determinación y firmeza ese digno camino podrá aspirar –en serio- a un futuro venturoso. Asi, y solo así, honrarán la historia y saldarán una deuda con su dignidad. Esto es imprescindible, porque aunque de esta aciaga situación no todos somos culpables casi todos somos reponsables.-
ULTIMOS COMENTARIOS SOBRE ESTE ARTICULO
Listados aquí abajo estan los últimos 10 comentarios de 6 escritos sobre este articulo.
Estos comentarios son enviados por los visitantes del sitio.
| TITULO |
AUTOR |
FECHA |
| ¿Sabemos ser dignos? |
El Hombre de Palo |
Sunday, Jan. 25, 2004 at 3:18 AM |
| Felicitaciones |
lito |
Thursday, Jan. 08, 2004 at 8:33 PM |
| democratas con esclavos |
un forista |
Saturday, Jan. 03, 2004 at 11:20 PM |
| Los Atenienses |
Progre Clase Media |
Saturday, Jan. 03, 2004 at 5:54 PM |
| tanto drama por un email? |
anasts |
Saturday, Jan. 03, 2004 at 5:31 PM |
| El problema es la DEMOCRACIA!! |
Votocastigo |
Saturday, Jan. 03, 2004 at 4:57 PM |
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