Nuevos documentos históricos y económicos sobre Benetton en La Patagonia.
En
las últimas semanas, y a través de un diario financiero
italiano, el director de prensa del Benetton Group, Federico Sartor,
respondió desde Treviso con el trabajo "Instrucciones
para hacer latifundios" .
La
polémica se desató a partir del conflicto entre la
empresa en Argentina el grupo italiano y la familia Mapuche
Curiñanco. Esta familia ocupó una reserva indígena
cercana a la estancia de Benetton, y fueron desalojados mediante una
denuncia de los administradores de la Compañía de
Tierras del Sur Argentino (en adelante CTSA) . El 7 de Mayo, en
Esquel, provincia de Chubut, un juicio decidirá quién
tiene derechos legales sobre esa tierra.
Una
recopilación de textos, fotos y videos sobre este conflicto,
incluyendo la polémica con Benetton, se puede ver en varios
idiomas en http://benetton.linefeed.org
, un sitio que de ahora en mas se dedicará a seguir la
actividad del grupo italiano en La Patagonia.
Lo
que presentamos aquí, es la segunda parte de la refutación
de la respuesta a Federico Sartor, aportando esta vez una serie de
documentos inéditos que responden a los argumentos de la
empresa.Se trata de una serie papeles históricos, económicos
y legales, la mayoría de ellos inéditos hasta el
momento, que arrojan nuevos datos sobre el devenir del nuevo rey de
la Patagonia; Don Carlo Benetton.
Si
bien algunos argumentos de los publicistas de Benetton son casi
infantiles (como por ejemplo que la CTSA no tiene nada que ver con el
Benetton Group, o que la Capital Federal tiene 200.000 hectáreas)
pensamos que no hay que dejar lugar para la duda y responder uno a
uno sus planteos, demostrando también como el mayor
terrateniente de la Argentina, recibe subsidios del estado,
beneficios impositivos y otros ligados a la industria petrolera, a
pesar de actuar como una verdadera maquiladora de sus empresas
europeas.
-La
calidad de las tierras y el subsidio estatal.
En
su respuesta a "Instrucciones..." Sartor se queja de que
las tierras de la Patagonia son de la mala calidad, apelando al
lenguaje de los viejos conquistadores de la región. Sin
embargo, la CTSA no sólo cría ovejas. También
tiene beneficios impositivos, recibe dinero por prospección
petrolera -quizás también minera- y se prepara para
lanzar un negocio maderero subsidiado por el Estado.
La
venta de lana, que asciende a 1,3 millones de kilos anuales,
representa -según ellos mismos- el 40% de los ingresos de la
compañía. El detalles es que la CTSA tiene un sólo
cliente, el propio Benetton, con el que actúa como una
verdadera maquiladora, exportando lana cruda hacía Europa, a
bajo costo gracias a los beneficios impositivos, el precio del dólar
y el bajo costo de la mano de obra del que goza en el país,
donde tiene un promedio de 1 empleado cada 360 hectáreas.
En
el último balance económico al que tuvimos acceso,
fechado el 31 de Diciembre del 2001, el rubro "impuestos a la
ganancia neta presunta" está en blanco, a pesar de que
ese fue un buen año para la CTSA. La explicación la da
el mismo balance; ese año Benetton firmó un convenio de
competitividad que le permitió reducir los impuestos y
proyectar reducirlos al mínimo durante años, a pesar de
que no compite con nadie en su principal actividad.
Pero
los beneficios que arrojan las tierras en la Patagonia -potenciados
por el estado- no terminan allí.
Como
es sabido, la región sur es rica en recursos estratégicos,
como agua, gas, petróleo e incluso el oro. Y si los
administradores de Benetton cerraron -literalmente- con tres candados
el acceso a los rios, tampoco desaprovechan los demás
recursos; sólo en el 2001 recibieron U$S 1.682.351 por
prospección petrolera en sus tierras.
¿Habrá
que sumarle a esto los recientes descubrimientos de yacimientos de
oro?. Como señalamos en otras ocasiones, no es casualidad que
un conflicto como el que Benetton mantiene con la familia Mapuche
Curiñanco -que afecta a un supuesto 0,001285% de su propiedad-
levante tanta polvareda.
El
predio en disputa está rodeado por al menos 25 proyectos
mineros, varios de los cuales están dentro de las propiedades
de Benetton. Y no hay razones para no pensar que la CTSA también
está recibiendo dinero por estos yacimientos.
Y
la diversidad de negocios no se acaba, ni por asomo, en su rol de
maquila subvencionada y en los negocios petroleros.
Recientemente,
en una de las visitas organizadas para la prensa, Diego Perazzo
-vicepresidente de la CTSA- exibió orgulloso su nuevo negocio
forestal. "Es una tercera actividad -señaló-
pero no nos cabe dudas que con el paso de los años irá
ganando importancia y quizás las iguale o supere a las otras
dos".
El
negocio de la madera es bastante prometedor; la CTSA está
forestando un promedio de 400 hectáreas anuales.
Según
sus propios cálculos, en estos momentos cuentan con 5.200
hectáreas forestadas, con un total de más de 5.500.000
de pinos, en su mayoría de la especie conocida como Ponderosa,
de origen norteamericano y que puede -según sus introductores-
alcanzar los 70 metros de altura y ser utilizada materia prima para
la construcción de muebles y casas.
Los
Mapuche no se han cansado de denunciar que esta forestación
con pinos exóticos está afectando al el equilibrio
entre las distintas fuerzas de la naturaleza, generando distorsiones
en el ecosistema.
Aquí
también hay una “pequeña“ ayuda estatal; en
el balance de la CTSA al 31 de Diciembre del 2001, en el rubro "Otros
ingresos netos", figuran 653.545 pesos (en ese entonces
dólares) por "reintrego de exportaciones y
forestación".
Si
bien no se discrimina que monto pertenece a cada rubro, para tener
una idea comparativa se puede echar mano a la estadística de
forestación de la provincia de Chubut; en 1999, por la
forestación de 1.192 hectáreas, apenas el doble de lo
que foresta la CTSA, el estado de Chubut desembolsó $ 447.370.
Y,
por último, cabe referirse también al negocio ganadero,
en el que el Benetton está poniendo sus fichas .
El
grupo tiene, además de 280.000 ovejas, 16.000 cabezas de
ganado bovino, y produce 35.000 toneladas anuales de trigo, matiz y
soja en sus 8.000 hectáreas de la Estancia Santa Marta, en
Balcarce.
Unas
de las novedades -anunciada a la prensa local como buena noticia- es
la nueva inversión para montar un frigorífico destinado
a la exportación de carne de cordero patagónico,
principalmente destinada a Europa. El plan de negocios de la compañía
es copar la mayoría de los 21.000 toneladas de carne que
Europa le otorga a la Argentina libre de aranceles (el equivalente a
la Hilton en carne vacuna).
Como
los viejos conquistadores de la Patagonía, los nuevos dueños
de la provincia de alambre, tienen al estado como gran protector y
benefactor. Una historia que ya estamos demasiados acostumbrados a
ver.
Parece
mentira, y lo es. En la justicia argentina, el abogado de Benetton
declaró que la CTSA es una "empresa nacional". En
una entrevista televisiva, el mismo abogado dijo que la CTSA "como
su nombre lo indica, es una Sociedad Anónima, y por lo tanto
no se conocen sus accionistas".
En
su respuesta en los diarios Italianos, el jefe de prensa del grupo,
Federico Sartor, siguió en esa línea diciendo que "la
CTSA es independiente del Benetton Group S.A, conocido mundialmente
por la fabricación de ropa".
Para
despejar dudas sobre esta obviedad, publicamos una serie de
documentos legales de la propia Compañía, donde se
acredita que Carlo Benetton es el presidente de la empresa, y que la
familia Benetton es la controlante de todo el grupo económico.
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