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Gulumapu - Temuko: Tensa e Insólita Situación se Vivió en Intendencia
Por re ivpress -
Friday, Jun. 25, 2004 at 8:45 PM
Comisario de Carabineros fue "genio y figura"
Negociaciones de funcionarios con jóvenes mapuches que ocuparon sede el Gobierno regional, pasaron a segundo plano ante actitud del oficial. Intimidó a los indígenas, intentó echar a los periodistas, y demostró actitud discriminatoria. ¿Puede ser un funcionario policial, protagonista y gestor de un suceso de estas características.?
Una marcha no autorizada y la permanencia por más de tres horas en el hall de acceso a las oficinas del gabinete Regional de la Intendencia, finalizó con trece detenidos, todos jóvenes mapuches, en su mayoría provenientes de Lonquimay, tras intensas negociaciones entre asesores de Intendencia y la impertinente actitud de un oficial de la Policía, quien terminó siendo protagonista en los tensos momentos y gestor de la conclusión de la movilización.
La situación se generó a raíz de los problemas que se han registrado en el último tiempo, en el sector Pedregoso, comuna de Lonquimay, en donde comunidades pehuenches, exigen la restitución de un predio particular, lo que ha provocado incidentes, como aquel en que el concejal Guido Barría, militante de la Democracia Cristiana, disparó en contra de una joven de 20 años, provocándole lesiones, hecho que investiga el Ministerio Público.
El otro incidente producido en el mismo lugar se debió a la reacción asumida por los indígenas cuando Carabineros procedió al retiro de un cerco, según instrucciones del Tribunal de Garantía de Curacautín.
Infructuosa negociación
El grupo que llegó hasta la Intendencia Regional este mediodía, en el que se encontraba la mujer lesionada por Barria, solicitaba una reunión con las autoridades regionales y principalmente el subsecretario de MIDEPLAN, Marcelo Carvallo, quien precisamente a esa hora, estaba reunido en Lonquimay con las comunidades de Lofmapu, quienes se encuentran movilizadas.
Tras intensas negociaciones, asumidas por el jefe de Gabinete, Eduardo Abdalah, acompañado por el seremi de Gobierno, Jorge Ravanal y del asesor del intendente, Mario González, no se logró convencer a los jóvenes pehuenches que era imposible asegurar un encuentro con la autoridad ministerial, por las dificultades de comunicación.
¿Genio y figura.o, "el intimidador"?
Durante todo el proceso llamó la atención los continuos intentos asumidos por el comisario de Carabineros Temuco para terminar pronto con el diálogo entre los negociadores locales y los jóvenes indígenas, registrándose intercambios verbales entre el oficial policial y los pehuenches, en donde el funcionario uniformado intentó en todo momento intimidar a los jóvenes, asegurando incluso que debía ponerse fin pronto a las reunión y negociaciones ya que el tenía un procedimiento pendiente, esto por sobre la disposición de los asesores gubernativos locales.
Comisario sin "vanidoteca"
La actitud descortés del comisario Muñoz, llegó incluso a solicitar que los pocos periodistas que a esa hora se encontraban en el lugar hicieran abandono del mismo y ante la negativa advirtió que "ya le pedirían un favor". Advirtió, además, al camarógrafo de un canal local, que no le gustaba que lo filmaran. En el intercambio con los representantes de los medios estuvo también la invitación, en un arresto de diplomacia, a comprender su actitud separando un dialogo de otro, lo que fue interpretado como discriminación. Entiendan ustedes, dijo a los reporteros, ya que "ahora estamos hablando entre chilenos", esto en referencia a que momentos antes había interpelado a los mapuches, para lograr el mismo objetivo: el abandono de la Intendencia.
Como Pedro por su casa
Pasadas las 15.30 horas, y cuando al parecer no había nada más que hablar, porque los negociadores locales se retiraron, un grupo de jóvenes se instaló en las escaleras para fumar un cigarro, momento en el cual el comisario cerró las puertas de vidrio, obligando a los jóvenes a permanecer fuera del hall, dejando dos carabineros para que evitaran el ingreso o salida de cualquier persona hasta el lugar hasta en el cual se encontraba ahora un número menor de jóvenes. En la práctica, aprovechando el recreo "nicotinoso" de los estudiantes, los encerró en las escalaeras.
Fumando esperan.
Previo al cierre de las puertas por el dispuesto, sin que intervinieran en esta medida los funcionarios negociadores, les aseguró a los jóvenes que fumaban que no tenía problemas con ellos, tras lo cual un oficial de menor rango advirtió a los que se encontraban sentados en el hall de la Intendencia que debido a que no se habían retirado por su voluntad se debía adoptar la medida de desalojo, mientras el comisario se retiraba hacia el exterior del edificio.
Conato de incidente
Seguidamente, los efectivos de fuerzas especiales, con su indumentaria característica, procedió a sacar a los jóvenes sin que en ese momento se produjeran incidentes. Sólo en el exterior del edificio de Servicios Públicos, por calle Claro Solar, en donde se encontraban tres buses de Fuerzas Especiales y un carro lanza-gases, hubo conatos entre manifestantes que se encontraban en la calle, rechazando la actitud solicitada por el Gobierno de detener a los manifestantes. Trece en total, fueron trasladados a la Segunda Comisaría para determinar identidades, domicilios y esperar la resolución del fiscal de turno, respecto de una probable formalización de cargos, la que se desconocía hasta el cierre de esta edición.
La tensa situación se pudo haber evitado, por una falta de coordinación de las partes, por cuanto, tanto en Lonquimay, como en la manifestación de Temuco, el caso era el mismo, así como las motivaciones.
¿Nuevo estilo policial?
Finalmente cabe consignar que este diario ha reproducido los hechos tal y como ocurrieron, especialmente la actuación del comisario, quien no conforme con intervenir en un aspecto netamente político, como es la negociación entre los representantes del Ejecutivo y los manifestantes, se dio el lujo de opinar, amenazar, advertir, disgregar y desalojar, pasando, evidentemente, por sobre la actitud de diálogo que exhibieron los asesores del intendente. ¿Puede ser un funcionario policial, protagonista y gestor de un suceso de estas características.? Es una pregunta que el intendente Celis podría hacer a la jefatura policial de Temuco, agregando si en el currículo formativo de los oficiales, se incorpora alguna cátedra relativa a histrionismo o capacidad escénica.
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