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Jurados Internacionales ¿rutina o privilegio?
Por Eduardo R. Saguier -
Sunday, Jul. 18, 2004 at 1:30 PM
saguiere@ssdnet.com.ar 4802-2979 Juan F. Segui 3955, Capital
Sugiero que se proponga a las autoridades del CONICET y de todas las Universidades del país, incorporar como mecanismo comunicacional para el funcionamiento de los Jurados y comisiones asesoras la videoconferencia, o en su defecto el correo electrónico por Internet, tal como se estila ahora en esas mismas metrópolis tan envidiadas.
Jurados Internacionales ¿rutina o privilegio?
En la vida académica de la UBA existe una vieja institución denominada concurso de oposición y antecedentes, que tiene como clave de bóveda un Reglamento en el cual se establece el mecanismo burocrático de constitución de los jurados que habrán de llevar a cabo la evaluación de los postulantes al cargo vacante y la redacción del dictamen respectivo.
En ese interminable y engorroso tramite administrativo intervienen diferentes organismos e instancias burocraticas, compuestos por la Secretaria Academica y el Consejo Directivo de la Facultad respectiva, asi como el Consejo Superior de la Universidad, el cual da su bendición final. Asimismo, en la tramitación del Jurado interviene la Oficina de Concursos de la Facultad respectiva, que tiene bajo su responsabilidad la mas prosaica tarea de publicitar la vacante y compulsar los postulantes.
Pero como el Reglamento de Concursos, en el caso de la UBA, establece que los Jurados habrán de constituirse a posteriori de la presentación de los postulantes al cargo, se genera necesariamente un lapso o espacio de tiempo en el cual intervienen toda una inmensa gama de prácticas e influencias informales donde tienen cabida los amiguismos, vecindades, compadrazgos, comprovincianismos,nepotismos y agavillamientos de toda suerte y color.
Ahora bien, aparentemente existen dos tipos de Tribunal académico: el Jurado común o propio de los "entenados", integrado por colegas procedentes de la Capital o provincias circundantes, y otro Jurado más prestigioso y emblemático, el de los "hijos", constituido por jurados extranjeros, ya sea de la vecina orilla o procedentes del otro lado del Mar Océano, no por cierto del Africa, sino mas precisamente del viejo continente, la Europa occidental.
Como lograr entonces que el Jurado que habra de juzgar a un postulante sea de esta última categoría, la de los "hijos", y proceda entonces de una metrópoli desarrollada y no de una universidad colindante cualquiera. Para ese privilegiado objetivo nuestro Reglamento de Concursos nada especifica, pero en la jurisprudencia del caso, el Digesto académico ha logrado identificar varios precedentes emblemáticos en la Facultad de Ciencias Exactas. żCómo se logró tamańa hazańa? żCómo es posible que en la década del 90, cuando se escatimaba el dinero para pasajes a congresos internacionales aduciendo estrecheces presupuestarias, y cuando esas mismas penurias limitaron por décadas la actualización bibliográfica de todas las Bibliotecas se obtuvieran Jurados internacionales para la Facultad de Ciencias Exactas y no para otras Facultades de la misma Universidad? Vaya uno a conocer una respuesta convincente.
Pero para el caso cuadraría consultar a los beneficiados de marras, que nos podrán informar con holgura como es que lograron en esta Argentina en tránsito hacia el subdesarrollo y la exclusión, donde no existe tramitación por Internet ni por cierto por videoconferencia, que la UBA hubiera financiado los viáticos correspondientes a dichos Jurados extranjeros. Se nos dirá entonces que dichos Jurados vinieron invitados y financiados por otras instituciones para disertar en Congresos o Jornadas de la disciplina respectiva, y que aprovechando su estadía en el país se los invitó a integrar dichos Jurados. Finalmente, faltaria por elucidar quienes fueron estos Jurados internacionales y como hicieron para que el cronograma del Jurado coincidiera con el Congreso o Jornada respectiva, pues los plazos establecidos por el bendito Reglamento son de cumplimiento perentorio, inapelable e inexcusable.
Finalmente, sugiero que se proponga a las autoridades del CONICET y de todas las Universidades del país, incorporar como mecanismo comunicacional para el funcionamiento de los Jurados y comisiones asesoras la videoconferencia, o en su defecto el correo electrónico por Internet, tal como se estila ahora en esas mismas metrópolis tan envidiadas.
Cordialmente,
Eduardo R. Saguier
www.er-saguier.org
Respuesta a Saguier-Videoconferencia
Por Rober -
Monday, Jul. 19, 2004 at 4:43 PM
rober@qi.fcen.uba.ar
From: <saguiere@ssdnet.com.ar>
1) "... existen dos tipos de Tribunal académico: el Jurado común o propio de los "entenados", integrado por colegas procedentes de la Capital o provincias circundantes, y otro Jurado más prestigioso y emblemático, el de los "hijos", constituido por jurados extranjeros, ya sea de la vecina orilla o procedentes del otro lado del Mar Océano ..."
2) " ¿Cómo se logró tamaña hazaña? ¿Cómo es posible que en la década del 90, cuando se escatimaba el dinero para pasajes a congresos internacionales aduciendo estrecheces presupuestarias, y cuando esas mismas penurias limitaron por décadas la actualización bibliográfica de todas las Bibliotecas se obtuvieran Jurados internacionales para la Facultad de Ciencias Exactas y no para otras Facultades de la misma Universidad? Vaya uno a conocer una respuesta convincente. " ---------------------------------------------------------------------------- -------
Muy buena la propuesta final de Saguier. Con la Internet 2, que tengo entendido ya funciona, deberia poderse hacer muchos concursos en videoconferencia. Tambien seria excelente que todo el tramite de inscripcion se hiciera por internet con firma digital, y priorizando la mayor posibilidad de los postulantes a presentarse a las trabas burocraticas que son usadas siempre para mantener el status quo.
Respecto de los dos parrafos anteriores, quisiera señalar que:
1) en la practica, los docentes que detentan los cargos prefieren los jurados locales (y si es posible MUY locales) a los internacionales. De modo que los jurados "de aca" son los de "los hijos", mientras que los jurados extranjeron son los de los "entenados", que vienen de otras Facultades o del exterior.
2) la "hazaña" de Exactas de traer Jurados internacionales en unos pocos casos no es tal, ni implica problemas de presupuesto. La verdadera hazaña es la de concursar 80 concursos de profesor por año, manteniendo la planta regular al 80-90%. Esta hazaña es facil de realizar si hay voluntad politica para hacerlo, y no se hace en ninguna Facultad de la UBA. Lo que resulta mas impresionante es que cuando hay el mas minimo cuestionamiento a algun paso del sistema de concursos, se habla de Exactas, ignorando que es la unica facultad donde los concursos se hacen siempre y callando lo que se hace en las otras facultades de la UBA, en las cuales opera de hecho una carrera docente en la cual el mas antiguo o el mas amigo del jefe de catedra (segun que facultad sea) es el que se queda con el cargo, sin ninguna consideracion de calidad.
rober
La quinta pata al gato
Por Hugo Scolnik -
Monday, Jul. 19, 2004 at 4:46 PM
scolnik@fibertel.com.ar
En diciembre de 1983 encontramos como todo el mundo sabe, que en casi todas las universidades o facultades se habían cocinado concursos antes de la caída de la dictadura para convalidar los cargos correspondientes.
Al crear el Departamento de Computación, luego de que el proyecto de tener una Facultad de Informática fuera boicoteado por Shuberoff, insistí en que la manera de comenzar en forma cristalina era tener jurados internacionales sin conexiones o complicidades con los concursantes. Creía y creo que nombrar profesores en forma intachable es lo mejor que una universidad puede hacer. Nadie ignora las carencias de medios existentes, pero de nada vale tener nada más que cargos interinos con bastantes libros, si faltan las normas éticas esenciales.
En ese momento las máximas autoridades del país lo entendieron, y dieron fondos para esos primeros concursos. Luego no duró (de hecho se aplicó inmediatamente después de la dictadura y nada más, así que hablar de la década del 90 es falso de toda falsedad), y acudimos cada vez más a científicos prestigiosos de Brasil, Chile, etc, que a veces vienen, pero tienen la opción de dar su opinión por correo certificado (creo que si hay tres jurados a lo sumo uno puede hacerlo). Idem con los argentinos prestigiosos que vienen cada tanto por razones familiares o por lo que sea, y que siempre están dispuestos a colaborar GRATUITAMENTE con la universidad que les dió una formación reconocida internacionalmente.
Un caso paradigmático fueron los concursos de más de 50 cargos de profesores en la Facultad de Ingeniería de la UBA. Los puestos se habían ocupado durante la dictadura, pero afortunadamente la Facultad reconcursó todos ellos. Me tocó ser jurado, junto con el recordado Armando Haeberer recientemente fallecido, pues ninguno de nosotros teníamos nada que ver con los concursantes. O sea que no teníamos amigos, pero nos llenamos de enemigos pues aplicamos reglas de justicia inflexibles en una maratón que duró una semana. La contribución del claustro estudiantil fue vital para tener un concurso intachable. Claro que los que perdieron sus cargos por ser inferiores a los ganadores no nos perdonaron, y aún hoy siguen difamando a los miembros de aquel jurado.
Lamentablemente los fondos para tener cosas equivalentes en todo el país no existieron ni existen.
Efectivamente tratamos de combinar la visita al país de científicos destacados para que estén en un jurado y además den cursos o conferencias. Es verdad que hay plazos, pero existe una cierta elasticidad pues es muy complejo sincronizar las agendas de varias personas muy ocupadas, aunque sean locales. Muchos países como los mencionados entienden el problema y colaboran, pues tienen muchos más fondos que nosotros. Y cuando vamos de jurados ellos si pagan los gastos de viaje y estadía (Brasil y Chile fundamentalmente).
Seguramente Exactas tiene una posición privilegiada pues muchos científicos (no solamente de Europa, sino de USA, Canadá, etc) vienen por interés propio dado que tienen programas conjuntos con algunas áreas. En esos casos pueden servir para los concursos de áreas distintas, siempre que exista alguna afinidad de conocimientos.
Nadie le niega ese esquema al resto de las facultades y/o universidades, y de hecho conozco varias que la aplican pues como hacen investigaciones de VALOR RECONOCIDO, atraen a visitantes prestigiosos.
Otros casos de interés son los jurados de tesis de doctorado. En el caso de los programas conjuntos con universidades del exterior los profesores correspondientes vienen con sus propios fondos. Tener doctores de la máxima calidad posible es esencial para el proceso de mejora continua, y de hecho en Exactas ya hay Departamentos donde para ser Jefe de Trabajos Prácticos se requiere un doctorado.
Por eso gente no hay hijos y entenados, la mishiadura es general. Mi Departamento tiene un presupuesto anual de gastos de 51.000 $, así que no es raro que cuando se descompone algo de una computadora no hay como arreglarlo. La última vez que pedí un apoyo para un viaje, el Consejo Departamental tripartito votó dar medio pasaje a dos personas (una era yo), y el resto (inscripción al congreso, gastos de estadía, medio pasaje, etc) corría por nuestra cuenta. Los libros que uso para dar clase me los compro yo, así como todos los ínsumos. Claro que ahora logré un proyecto UBACYT de quinientos pesos anuales, suma que no paga ni el viaje en colectivo de los investigadores.
Moraleja: o renunciamos y nos vamos, o nos arremangamos y con imaginación conseguimos los medios mínimos para hacer algo. Hay que exigir concursos limpios y transparentes en todas las universidades y, a mi entender, priorizar eso presupuestariamente hasta que las cosas se depuren.
Saludos
Hugo Scolnik
Comentarios a Jurados Internacionales
Por Eduardo R. Saguier -
Monday, Jul. 19, 2004 at 9:26 PM
saguiere@ssdnet.com.ar 4802-2979 Juan F. Segui 3955-Capital
En la Lista de Discusion Pol-Cien se suscito una serie de comentarios a proposito de mi mensaje titulado Jurados Internacionales, que acompaño a continuacion.
Eduardo R. Saguier
En relacion al a pregunta planteado por Saguier de como es que en Exactas se consiguieron tener en varios casos jurados internacionales me parece apropiado relatar mi experiencia propia en un caso que me parece interesante. Alrededor de 1996 se presento el caso de un conjunto de llamados a concurso (19 cargos) de profesores adjuntos con DE en el departamento de física de la FCEyN-UBA. En ese momento (y creo que en la actuaidad sigue siendo asi) el reglamento de llamados a concursos permitia que las pruebas de oposicion fuesen por escrito (no estoy seguro si era una reglamentacion que existia solo para Exactas pero esta posibilidad se genero alrededor de 1984 para permitir que gente que estuviese en el exterio por razones evidentes pudiese presentase a los concursos). En el caso de este llamado a 19 cargos se nombraron 9 jurados disitintos (algunos de ellos entendian hasta 4 cargos, y varios eran para uno solo). Dada la cantidad de cargos y los temas en que estaban llamados era evidente la conveniencia que no hubiese jurados locales. En todos los casos al menos dos de los jurados estaban en el exterior ( y el tercero pertenecia a otra insitucion Argentina de prestigio no conectada con los grupos del departamento tales como el Balseiro o el Tandar) y los concursos fueron realizados por e-mail. (recuerdo que uno de los jurados en particular, como todos los miembros eran europeos funciono en Paris) con autorizacion del Consejo Superior. El resultado del concurso fue que una cantidad importante de investigadores que estaban en el exterior ganaron alguno de los cargos y se integraron a posteriori (entre el 97 y el 99) al departamento. En estos casos no hubo ningun tipo gastos relacionado con pasajes para los jurados. En general no estoy seguro que sea conveniente que la prueba de oposicion sea por escrito, pero en este caso no hubo otra posibilidad si se queria que participasen muchos candidatos que estaban en el exterior.. Hasta pronto
Willy Dussel
Original Message: ----------------- From: Hugo Scolnik (fiber) scolnik@fibertel.com.ar Date: Sun, 18 Jul 2004 14:48:53 -0300 To: pol-cien@prxy6.uba.ar Subject: [Pol-cien] Jurados o la quinta pata al gato
En diciembre de 1983 encontramos como todo el mundo sabe, que en casi todas las universidades o facultades se habían cocinado concursos antes de la caída de la dictadura para convalidar los cargos correspondientes.
Al crear el Departamento de Computación, luego de que el proyecto de tener una Facultad de Informática fuera boicoteado por Shuberoff, insistí en que la manera de comenzar en forma cristalina era tener jurados internacionales sin conexiones o complicidades con los concursantes. Creía y creo que nombrar profesores en forma intachable es lo mejor que una universidad puede hacer. Nadie ignora las carencias de medios existentes, pero de nada vale tener nada más que cargos interinos con bastantes libros, si faltan las normas éticas esenciales.
En ese momento las máximas autoridades del país lo entendieron, y dieron fondos para esos primeros concursos. Luego no duró (de hecho se aplicó inmediatamente después de la dictadura y nada más, así que hablar de la década del 90 es falso de toda falsedad), y acudimos cada vez más a científicos prestigiosos de Brasil, Chile, etc, que a veces vienen, pero tienen la opción de dar su opinión por correo certificado (creo que si hay tres jurados a lo sumo uno puede hacerlo). Idem con los argentinos prestigiosos que vienen cada tanto por razones familiares o por lo que sea, y que siempre están dispuestos a colaborar GRATUITAMENTE con la universidad que les dió una formación reconocida internacionalmente.
Un caso paradigmático fueron los concursos de más de 50 cargos de profesores en la Facultad de Ingeniería de la UBA. Los puestos se habían ocupado durante la dictadura, pero afortunadamente la Facultad reconcursó todos ellos. Me tocó ser jurado, junto con el recordado Armando Haeberer recientemente fallecido, pues ninguno de nosotros teníamos nada que ver con los concursantes. O sea que no teníamos amigos, pero nos llenamos de enemigos pues aplicamos reglas de justicia inflexibles en una maratón que duró una semana. La contribución del claustro estudiantil fue vital para tener un concurso intachable. Claro que los que perdieron sus cargos por ser inferiores a los ganadores no nos perdonaron, y aún hoy siguen difamando a los miembros de aquel jurado.
Lamentablemente los fondos para tener cosas equivalentes en todo el país no existieron ni existen.
Efectivamente tratamos de combinar la visita al país de científicos destacados para que estén en un jurado y además den cursos o conferencias. Es verdad que hay plazos, pero existe una cierta elasticidad pues es muy complejo sincronizar las agendas de varias personas muy ocupadas, aunque sean locales. Muchos países como los mencionados entienden el problema y colaboran, pues tienen muchos más fondos que nosotros. Y cuando vamos de jurados ellos si pagan los gastos de viaje y estadía (Brasil y Chile fundamentalmente).
Seguramente Exactas tiene una posición privilegiada pues muchos científicos (no solamente de Europa, sino de USA, Canadá, etc) vienen por interés propio dado que tienen programas conjuntos con algunas áreas. En esos casos pueden servir para los concursos de áreas distintas, siempre que exista alguna afinidad de conocimientos.
Nadie le niega ese esquema al resto de las facultades y/o universidades, y de hecho conozco varias que la aplican pues como hacen investigaciones de VALOR RECONOCIDO, atraen a visitantes prestigiosos.
Otros casos de interés son los jurados de tesis de doctorado. En el caso de los programas conjuntos con universidades del exterior los profesores correspondientes vienen con sus propios fondos. Tener doctores de la máxima calidad posible es esencial para el proceso de mejora continua, y de hecho en Exactas ya hay Departamentos donde para ser Jefe de Trabajos Prácticos se requiere un doctorado.
Por eso gente no hay hijos y entenados, la mishiadura es general. Mi Departamento tiene un presupuesto anual de gastos de 51.000 $, así que no es raro que cuando se descompone algo de una computadora no hay como arreglarlo. La última vez que pedí un apoyo para un viaje, el Consejo Departamental tripartito votó dar medio pasaje a dos personas (una era yo), y el resto (inscripción al congreso, gastos de estadía, medio pasaje, etc) corría por nuestra cuenta. Los libros que uso para dar clase me los compro yo, así como todos los ínsumos. Claro que ahora logré un proyecto UBACYT de quinientos pesos anuales, suma que no paga ni el viaje en colectivo de los investigadores.
Moraleja: o renunciamos y nos vamos, o nos arremangamos y con imaginación conseguimos los medios mínimos para hacer algo. Hay que exigir concursos limpios y transparentes en todas las universidades y, a mi entender, priorizar eso presupuestariamente hasta que las cosas se depuren.
Saludos
Hugo Scolnik
Original Message: ----------------- From: Daniel Pisera dpisera@fvet.uba.ar Date: Mon, 19 Jul 2004 11:59:57 -0300 To: scolnik@fibertel.com.ar, pol-cien@prxy6.uba.ar Subject: Re: [Pol-cien] Jurados o la quinta pata al gato
Es cierto, durante 1982 la dictadura ensayó simulacros de concursos para intentar legitimar lo inlegitimable. Durante 1984 tuve la suerte de participar como representante estudiantil en la comisión que debió revisar esos concursos en la Fac. de Ciencias Veterinarias de la UBA. Los estudiantes y uno de los representantes del claustro de graduados planteamos la nulidad de todos los concursos del año 82. Así también lo hizo la FUBA de ese entonces. Sin embargo, el consejo superior sólo anuló aquéllos en dónde se habían presentado impugnaciones puntuales por potenciales aspirantes que no habían podido serlo durante el 82. Creo que la no anulación global de esos concursos es a la UBA lo que las leyes de punto final y obediencia debida son al país. Seguimos pagando las nefastas consecuencias.
Daniel Pisera Facultad de Ciencias Veterinarias Universidad de Buenos Aires
www.er-saguier.org
Otro comentario a Jurados Internacionales
Por Eduardo R. Saguier -
Monday, Jul. 19, 2004 at 9:30 PM
saguiere@ssdnet.com.ar 4802-2979 Juan F. Segui 3955
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Eduardo RF. Saguier
From: <saguiere@ssdnet.com.ar>
1) "... existen dos tipos de Tribunal académico: el Jurado común o propio de los "entenados", integrado por colegas procedentes de la Capital o provincias circundantes, y otro Jurado más prestigioso y emblemático, el de los "hijos", constituido por jurados extranjeros, ya sea de la vecina orilla o procedentes del otro lado del Mar Océano ..."
2) " ¿Cómo se logró tamaña hazaña? ¿Cómo es posible que en la década del 90, cuando se escatimaba el dinero para pasajes a congresos internacionales aduciendo estrecheces presupuestarias, y cuando esas mismas penurias limitaron por décadas la actualización bibliográfica de todas las Bibliotecas se obtuvieran Jurados internacionales para la Facultad de Ciencias Exactas y no para otras Facultades de la misma Universidad? Vaya uno a conocer una respuesta convincente. " ---------------------------------------------------------------------------- -------
Muy buena la propuesta final de Saguier. Con la Internet 2, que tengo entendido ya funciona, deberia poderse hacer muchos concursos en videoconferencia. Tambien seria excelente que todo el tramite de inscripcion se hiciera por internet con firma digital, y priorizando la mayor posibilidad de los postulantes a presentarse a las trabas burocraticas que son usadas siempre para mantener el status quo.
Respecto de los dos parrafos anteriores, quisiera señalar que:
1) en la practica, los docentes que detentan los cargos prefieren los jurados locales (y si es posible MUY locales) a los internacionales. De modo que los jurados "de aca" son los de "los hijos", mientras que los jurados extranjeron son los de los "entenados", que vienen de otras Facultades o del exterior.
2) la "hazaña" de Exactas de traer Jurados internacionales en unos pocos casos no es tal, ni implica problemas de presupuesto. La verdadera hazaña es la de concursar 80 concursos de profesor por año, manteniendo la planta regular al 80-90%. Esta hazaña es facil de realizar si hay voluntad politica para hacerlo, y no se hace en ninguna Facultad de la UBA. Lo que resulta mas impresionante es que cuando hay el mas minimo cuestionamiento a algun paso del sistema de concursos, se habla de Exactas, ignorando que es la unica facultad donde los concursos se hacen siempre y callando lo que se hace en las otras facultades de la UBA, en las cuales opera de hecho una carrera docente en la cual el mas antiguo o el mas amigo del jefe de catedra (segun que facultad sea) es el que se queda con el cargo, sin ninguna consideracion de calidad.
rober
www.er-saguier.org
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