AGUSTIN
TOSCO (1930-1975)
"...Para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas
las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos
unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del
hombre, sino su Compañero y su Hermano"
Notas biográficas
Algunos conceptos y definiciones
Notas escritas para "Electrum"
El cordobazo
NOTAS BIOGRÁFICAS
Agustín José
Tosco nació un 22 de mayo de 1930 en la localidad de Coronel Moldes, 80 km.
al Sur de Río Cuarto, provincia de Córdoba.
"Nací en el sur de Córdoba en el año 1930. Mis padres eran campesinos y
yo trabajé junto a ellos, desde chico, una parcela de tierra. Después de cursar
el colegio primario, me trasladé a la ciudad e ingresé como internado a una
escuela de Artes y Oficios. Allí se discutía mucho y ese diálogo permanente
me incitaba a profundizar la lectura. Siempre me gustó leer. En mi propia casa
con piso de tierra y sin luz eléctrica; me había construido una pequeña biblioteca,
precaria pero accesible. De adolescente solía preferir a Ingenieros; aunque
positivista, enseñaba cosas. Cuando a los 17 años salí a buscar una nueva ocupación,
recibí enseñanzas de otra índole: me aceptaban como aprendiz y entonces no me
pagaban o me pagaban poco.
Corría la liebre. Tan solo al cumplir la mayoría de edad conseguí incorporarme
a Luz y Fuerza como ayudante electricista en el taller electromecánico, donde
ahora soy técnico especializado. Por aquella época ya había adquirido conciencia
de los conflictos sociales, y había decidido también tomar partido por mi clase.
A los 19 años fui elegido subdelegado, a los 20 ascendí a delegado. Mientras
tanto, Perón subía al poder y yo miraba con simpatía al movimiento que levantaba
un eslogan contra Braden."
Podríamos
agregar que donde cursó, en calidad de interno, el ciclo básico industrial,
Escuela de Trabajo Presidente Roca, fue elegido presidente del Centro de Alumnos
y cuando es designado para hablar en el cierre del ciclo ataca el sistema que
se lleva adelante en la escuela, se niega a recibir el diploma de parte del
director y es ovacionado por sus compañeros.
-¿Qué objetivos
persigue como dirigente y como hombre?
-Hago lo que
hago porque quiero a la justicia. Si bien yo nací en una familia de pequeños
propietarios y no he experimentado la injusticia que sufre tanta gente, tantos
trabajadores, sé que no sólo lucha contra ella quien la padece, sino también
quien la comprende. Claro que la represión la hemos sufrido nosotros también.
Pero lo fundamental es que todos los que tenemos un concepto de justicia y equidad,
debemos luchar para construir una nueva sociedad que permita al hombre salir
de la enajenación a que lo conduce este sistema que afecta hasta el derecho
de vivir. La mortalidad infantil, el analfabetismo, la deficiencia sanitaria,
la falta de vivienda son parte de este sistema injusto.
-¿Cómo llegó
a estas convicciones? ¿Estudiando?
-Sí, a través
de la lectura. Yo estudié en la escuela primaria y luego hice un curso de cuatro
años en una escuela técnica. Más tarde, tres años en la Universidad Tecnológica,
donde me recibí de electrotécnico. Por lo demás, leí lo que cayó en mis manos:
José Ingenieros, fundamentalmente, y también novelas y ensayos sobre los problemas
del movimiento obrero.
-¿Es difícil
lograr coherencia entre lo que uno piensa y lo que uno hace?
-Es difícil,
si más aún en este tipo de sociedad cuando nosotros pretendemos tener una moral
que no sea la típica de esta sociedad, nos encontramos permanentemente con ésta
tabla de valores que pretende colocar a toda la población bajo su imperativo.
Ahora es difícil, pero no imposible. Llevar a la práctica las ideas de uno requiere
un esfuerzo, pero mucha gente lo hace."
ALGUNOS CONCEPTOS Y DEFINICIONES
En 1952 es electo secretario del cuerpo de delegados de Luz y Fuerza de Córdoba,
y en 1953 gana las elecciones para la conducción del gremio en la provincia.
Un año
más tarde es elegido secretario gremial del secretariado nacional de la Federación
Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF).
Al cese
*de las intervenciones militares (1955-1957), bajo las cuales se lo había inhabilitado,
integra el Congreso Nornalizador y vuelve a resultar reelegido en los dos cargos
antes mencionados.
Su reelección
democrática como secretario general de Luz y Fuerza de Córdoba, se reitera,
había renunciado en 1959 al cargo en la Federación, en varias oportunidades
siendo la más notable la de 1972. En ese año, mientras permanecía en prisión
por disposición del P.E.N. es elegido, además de dirigente máximo en su sindicato,
como secretario adjunto de la CGT Regional.
-¿Alguna
vez pensó que iba a llegar a estar preso?
-No.
Recién después del 55 creí en la posibilidad. Traté de eludirla siempre que
pude, y las veces que caí fue porque me apresaron. No me gusta la cárcel, por
supuesto, pero la he soportado con entereza. Y aún hoy, que estoy en libertad
provisional, no descarto la posibilidad de estar nuevamente en prisión. Si ocurre,
volveré a afrontar esa situación con la entereza que me da la solidaridad de
los compañeros, la seguridad de nuestros ideales.
-¿Cuándo estuvo preso por primera vez?
-En
Misiones, durante una semana de 1957 por una huelga que hicimos en defensa de
los compañeros de Luz y Fuerza. Luego todo empezó en el 69. Me detuvieron por
48 horas días antes del Cordobazo, en el barrio de Clínicas. .Después del levantamiento
estuve preso siete meses en La Pampa y en Rawson. Más tarde fui detenido otro
par de veces, una vez que atacaron el sindicato a balazos, y luego del Viborazo,
en abril del 71, lo que motivó mis once meses en Devoto y el resto en Rawson.
-¿Cuál fue la máxima emoción que vivió?
-Viví
muchas, fundamentalmente en la lucha del movimiento obrero. ¡Y tengo tantas!,
Bueno, en dos oportunidades, después de largos meses de cárcel, al llegar a
Buenos Aires y a Córdoba me encontré con la alegría de la gente y tantos compañeros!
. . . Le juro que apreciar esa solidaridad que uno siente en prisión, verla
hecha realidad, es lo más importante que puede ocurrir; yo trato siempre de
hacer valer los sentimientos en las relaciones sociales.
En septiembre de 1970 asiste como invitado a la asunción de Salvador Allende,
líder de la Unidad Popular, a la presidencia de Chile.
-¿Cómo
es un día de su vida?
-Bueno,
me levanto a las cinco y media. Antes de las seis y media estoy fichando en
la empresa. Trabajo hasta la una y media. almuerzo en casa (a veces lo hago
en el sindicato), duermo una pequeña siesta de dos horas, y desde las cinco
de la tarde estoy en el sindicato, trabajando con los compañeros, con la gente
que viene ... Atiendo también en la CGT. En fin, terminamos siempre a la una
o dos de la mañana, dormimos muy poco.
-¿Por qué casi todas las respuestas las da en plural?
-Porque
todo lo que le digo no es exclusivo, ni personal: se trata de algo compartido
por todos los compañeros, Por otra parte, yo no represento a una persona, sino
la posición colectiva de todos mis compañeros.
-¿Cuál
es su máxima aspiración personal?
-Poder
estar en la construcción concreta de la nueva sociedad a que aspiramos. Ver
que tomamos el camino de las grandes soluciones para nuestro pueblo sería, para
mí, la máxima aspiración.
-¿Cuál es el hombre que más odia?
-Mire,
yo creo que todos los hombres, más allá de lo que hacen, están sometidos a una
serie de condicionamientos. Hay muchos enemigos: los que torturan, los que explotan.
Pero si tengo que darle un antihombre, que jamás me gustó (y he leído casi todas
sus obras) es quien levantaba al superhombre: Federico Nietzsche. Es la expresión
más inhumana, más individualista. Y sabemos que fue uno de los sustentos filosóficos
del régimen nazi.
-¿Cómo se define -usted mismo? Cómo cree Tosco que es Tosco?
-Bueno,
en el plano personal soy un trabajador que trata de ser consecuente con sus
ideales y su causa. No sé darle otro tipo de definición que no sea la de un
hombre que trabaja y lucha al servicio de su clase y de su pueblo. Eso es lo
que pretendo ser con todas las imperfecciones que evidentemente tengo."
Intervenidos y reprimidos su sindicato y la CGT Regional, muere en la clandestinidad,
producto de una dolorosa enfermedad infecciosa, el 5 de noviembre de 1975.
Su cortejo fúnebre es acompañado en Córdoba por una inmensa multitud nunca antes
vista.
-¿Cómo se define ideológicamente?
-Marxista-socialista.
Los fundamentos que tengo están elaborados en base al materialismo dialéctico.
En lo político estoy por la unidad de las fuerzas de distintas tendencias, sin
discriminaciones ideológicas, pero siempre que coincidan con el progreso y la
liberación nacional de los argentinos.
-¿Qué quedó de su pasado peronista?
-Mire,
la simpatía y el apoyo que nosotros dábamos al peronismo estaban motivados por
las reivindicaciones que, dentro del propio sistema, levantaba el peronismo.
Por ejemplo, el Estatuto del Peón, el derecho a discutir convenciones de trabajo,
una serie de beneficios que obtuvimos los trabajadores y hasta la redistribución
de la renta nacional (fundamentalmente en la primera presidencia) fueron reivindicaciones
importantes. Luego, en 1954 y en 1955, adoptamos una. actitud crítica hacia
el peronismo. Lo decimos abiertamente, es conocido, actuamos con honestídad.
En la discusión sobre el petróleo, por ejemplo, estuvimos en la oposición.
-¿Cuál
es su juicio valorativo sobre la personalidad de Eva Perón?
-Participarnos
en el reconocimiento de su actitud revolucionaria y entre muchas mujeres que
en la historia de nuestro país han luchado por los. derechos del pueblo, Evita,
creemos, es la que tiene el lugar, más destacado en la historia.
-¿Tomaría
como libro de cabecera "La vida de Hipolito Yrigoyen?
-Yrigoyen
ha sido un gran argentino, un gran patriota. Nosotros leemos todo lo que nos
sea útil.
-¿Usted en 1957 colaboró con el capitán de navío Patrón Laplacette en el Congreso
de Normalización de la CGT?
-En 1957
yo fui uno de los que impugnó toda la política intervencionista y gorila del
capitán Patrón Laplacette. He sido uno de los tantos argentinos que ha luchado
en la máxima medida de sus posibilidades para rescatar los derechos populares
del cual era abierto violador ese capitán.
-El regreso de Perón:. ¿En qué forma cree que debe darse este retorno y que
consecuencias acarrearía para el régimen?
-Nosotros
planteamos como cuestión fundamental la unidad y la lucha de todas las fuerzas
populares por el pleno respeto a todos los derechos humanos en Argentina. A
partir de allí y como consecuencia y resultado de esa lucha, sólo será posible
el libre reintegro al país de todos los compatriotas desterrados, particularmente
del general Perón.
-¿El dirigente obrero no puede hacer política?
-No,
al contrario. El dirigente obrero de hecho es un agente fundamental de la política.
Los sindicatos deben nevar adelante una política. Una política que entendemos
general y no partidaria, ya que las organizaciones obreras están compuestas
por compañeros de distintos pensamientos políticos. La defensa del interés común
de los trabajadores hace que la organización sindical en sí no deba ser partidaria,
pero la clase obrera es para nosotros un agente fundamental en el proceso de
liberación nacional y social argentino, y todo proceso de liberación nacional
y social es esencialmente político. De ahí que debamos, los trabajadores, los
representantes, actuar en la lucha política general, y al margen de una organización
sindical, actuar dentro de los partidos políticos.
-¿Cómo
se puede enfocarla relación entre sindicalismo y política, el papel del sindicalismo,
las relaciones con las bases?
-Hay
dos tipos, al menos de sindicalismo. Uno el sindicalismo que denominamos participacionista
o adaptacionista, que se mueve en forma dependiente y referencial al sistema.
El que es de naturaleza eminentemente reactiva y que condiciona -todos sus actos
según lo obliga la estructura del sistema y las medidas de los regenteadores
del poder. Es el que espera que crezca el costo del nivel de vida para pedir
aumento de salarios y que termina conformándose en la práctica con el aumento
de salarios que la Secretaría de Trabajo autoriza.
El otro, es el sindicalismo de liberación, que ha comprendido que debe ser un
factor en la lucha por la liberación nacional. Es el que atiende tanto a la
defensa de los derechos y reivindicaciones de carácter inmediato de los compañeros
y que plantea la lucha contra el imperialismo internacional del dinero, en su
manifestación concreta de monopolios de la producción, de la distribución, de
los servicios, de las finanzas intemacionales. Es el sindicalismo que asume
una misión y una responsabilidad global, social y nacional. Que plantea la transformación
revolucionaria de las estructuras y que reclama en lo inmediato que los grandes
medios de producción y las palancas fundamentales de la economía sean de propiedad
estatal -social y no privada-. El sindicalismo de liberación lucha en estos
momentos contra los tres grandes responsables de la injusticia y de la opresión:
el imperialismo, la dictadura y el participacionismo. A su vez levanta tres
banderas de unidad y lucha: justicia social, soberanía popular y liberación
nacional, que particularmente pueden tener otras denominaciones, pero que en
el fondo, deben unir a todos los que luchan por una vida mejor, sean del color
que fueren. El sindicalismo de liberación debe actuar en todos los terrenos,
institucionales o no. Depende de la relación de fuerzas y de las circunstancias
para la preeminencia de su accionar en un terreno u otro. Los sindicatos en
cuanto instrumentos de la clase trabajadora no son apéndices natos del sistema.
Este sí, quiere convertirlos en un apéndice morigerador. Pero la lucha de la
clase trabajadora debe llevarse en todos los terrenos y no debe cejar su esfuerzo
para que todos los sindicatos sean, en el ámbito sindical, sus canales reivindicativos,
desde los cuales mucho se puede hacer para el cambio del sistema, al menos por
ahora en Argentina y varios países del mundo dependiente. El sindicalismo de
liberación asume su papel político general en su capacidad vanguardista, en
unidad con los demás sectores populares, políticos, económicos y sociales tal
como lo indica la convocatoria de la última parte del manifiesto del 1/5/68,
el documento de Córdoba de 31/1/70 y el manifiesto de la Intersindical Nacional
de octubre del 70.
Ya sea en el terreno institucional, en el de la resistencia e incluso en la
clandestinidad no hay otra relación posible que la democracia de bases. Es decir
el contacto directo entre los trabajadores y sus representantes o dirigentes.
La concienciación a nivel de bases. La reciprocidad del intercambio de opiniones.
Las asambleas generales, las de sectores, las de unidades de trabajo. Claro
que hay diferencias para una situación institucional, de resistencia o de clandestinidad.
Pero en definitiva en el terreno del sindicalismo, nada es válido, sin la democracia
de bases y la consecuente reciprocidad entre las bases y las direcciones.
En todos los casos de manera tal que las bases sean las que decidan como protagonista
de la vida y de los objetivos de su organización.
-¿Cuál
revolución es la que usted propugna?
-En
realidad la única revolución posible es la que cambie la propiedad de los medios
de producción y de cambio, ahora en manos de entes privados y privilegiados,
para colocarlos en manos de] pueblo. Es la revolución socialista, con sus características
y su desarrollo histórico según las condiciones nacionales de cada país.
-¿Debe
entenderse que en un país capitalista dependiente la burguesía nacional no tiene
ninguna posibilidad de lograr un desarrollo independiente del imperialismo?
-No,
evidentemente en ningún país dependiente tiene la burguesía, su burguesía nacional,
la posibilidad de desarrollarse, de desarrollar el capitalismo. En la época
del imperialismo, los grandes monopolios o las sociedades multinacionales como
se las denomina, son los que marcan el ritmo de la economía de los países dependientes
y ese ritmo de la economía es evidente que continuará siendo dependiente. Nosotros
no creemos que la política de la liberación pase por la política de la sustitución
de los monopolios. Si bien hay contradicciones interburguesas, intermonopolistas,
interimperialistas, hay a su vez un entrelazamiento que es el que va a condicionar
permanentemente nuestra economía. Un ejemplo de inversiones, de crecimiento
del producto bruto nacional lo tenemos en Brasil y sin embargo tenemos los índices
en lo relacionado a la situación del pueblo, más dramáticos o tan dramáticos
como cualquier país de América Latina.
-¿Cómo
ve usted las posibilidades de un gran evento sindical en el continente para
debatir cuestiones comunes que preocupan a los trabajadores de nuestros países?
-Las
luchas por la justicia social y por la liberación nacional, la comprensión cada
vez más honda del proceso de dominación imperialista que somete a nuestros países
y que se refleja fundamentalmente sobre la explotación y la postergación de
la clase trabajadora, hacen necesario redoblar los esfuerzos por lograr, al
menos, la unidad de acción del movimiento sindical latinoamericano. una gran
reunión sindical latinoamericana que congregan a todas las expresiones doctrinarias
e ideológicas de movimientos sindicales auténticos, democráticos y revolucionarios,
sería de una gran importancia y se reflejaría en la posibilidad de enfrentar
en el plano continental en forma coordinada a las minorías del privilegio y
a los grandes monopolios. Creo que todo cuanto se haga para lograr tal objetivo
será valioso. Y más valioso será si se logra concretar este encuentro de los
trabajadores latinoamericanos para luchar en conjunto por todos sus derechos.
-¿Qué
mensaje le huía llegar a la juventud?
-De
la juventud tomamos el gran ejemplo de su combatividad y de su incorruptible
e inclaudicable posición. La juventud recorre un glorioso camino hacia un nuevo
futuro. Hacia la nueva sociedad del hombre nuevo liberado.
La inmensa mayoría de los mártires de la causa popular han sido jóvenes. La
mayoría de los presos políticos y sociales son jóvenes. Este heroico y expresivo
testimonio de su sagrado compromiso con los ideales del pueblo nos hace enorgullecer
vivamente de la juventud argentina.
-¿Qué opina de la violencia?
-Mi
opinión sobre la violencia es la misma que ha sido definida por la reunión del
Episcopado Latinoamericano en Medellín. latinoamérica sufre de una violencia
institucionalizada que oprime al hombre, lo frustra e impide su realización
al mínimo nivel de la dignidad humana.
Esta violencia ha engendrado su respuesta que en muchos casos corresponde -como
dice Medellín-a una legítima defensa. Esto no significa sustentar como medio
político la violencia ni como objetivo humano. Nosotros sostenemos que el hombre
es un ser de paz que busca su redención. Pero en definitiva los grandes responsables
de la situación en crisis, de violencia, no son los que actúan en respuesta
sino quienes la generan basados en un concepto discriminatorio de la sociedad
en la cual deben existir círculos privilegiados y grandes masas humanas postergadas.
-¿Cuál es a su juicio el papel que deben jugar los sectores progresistas, populares
y los enrolados en el campo revolucionario?
-Nuestra
posición es que debe llevarse adelante la unidad de acción, la unidad en la
lucha de todos los sectores populares, democráticos y revolucionarios y trabajar
constantemente para constituir una fuerza capaz de expresar verdaderamente las
aspiraciones de nuestro pueblo, de una transformación a fondo de su situación
económica, política, social y cultural.
El esfuerzo que hay que realizar es muy grande y evidentemente no resulta fácil
concretarlo.
Pero estimamos que en breve tiempo, por las propias necesidades históricas que
se plantean, Regará esa unidad orgánica, plasmada, respetando las lógicas diferencias
de enfoques y de práctica, y uniendo lo fundamental que es la común posición
antidíctatorial, antioligárquica y antimperialista por la justicia social, la
soberanía popular y la liberación nacional.
-No
obstante que en las bases de su gremio la ideología predominante es el peronismo,
usted es el secretario general, ¿por qué?
La conducción
está integrada por compañeros peronistas, radicales, marxistas, comunistas,
demócratas cristianos ... En nuestro gremio practicamos lo que enarbolamos como
la unidad de acción y de lucha con pleno respeto al pensamiento de cada uno.
Yo jamás levantaré un dedo contra el pensamiento político de un compañero o
contra la religión, es una aberración que debemos superar, una lacra de la civilización
... Que se combata una idea puede ser, pero anularla, clausurarla, condenarla,
reprimirla, eso no lo aceptamos"
BIBLIOGRAFÍA Revista Panorama 22/11/1973.
Revista Siete días, febrero 1973.
Revista Cristianismo y Revolución, abril 1970.
Revista Así, 19/1/73.
Revista Cristianismo y Revolución, noviembre diciembre de 1970.
Revista Ya, 16/8/73.
Revista Nuevo hombre, junio 1973.
Revista Cepustal, revista sindical latinoamericana, oct./ nov./1970.
Agencia Noticiosa Onix, 16/12171.
El Diario, 20/9/70. Santa Fe Revista Posición, octubre, 1972.
Revista Imagen, Pergamino, 9/10/72.
NOTAS
ESCRITAS PARA ELECTRUM
(informativo semanal del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba)
Firmado: UN
COMPAÑERO, "ELECTRUM", Córdoba N° 235 19/setiembre/1969
REFLEXIONES BREVES: LAS ARMAS MORALES
Los representantes sindicales condenados por la Dictadura, por los acontecimientos
vividos el 29 y 30 de mayo del corriente año, lo han sido por la aplicación
de los artículos 209 y 226 del Código Penal. Veamos qué dicen estas dos cláusulas:
"Art. 209) El que públicamente instigare a cometer un delito determinado
será reprimido por la sola instigación, con la mitad de la pena correspondiente
al delito instigado. El máximo nunca podrá exceder de cuatro años de prisión.
El mínimo será de un año de prisión, cuando el que corresponda al delito instigado
sea superior a dos años. El que públicamente incitare a cometer delito, o a
la violencia colectiva contra grupos, determinados de personas o instituciones,
será reprimido, por la sola incitación, con prisión de 6 meses a 4 años."
"Art.
226) Serán reprimidos con prisión de 2 a 10 años los que se alzaren en armas
para cambiar la Constitución; deponer alguno de los poderes públicos del gobierno
nacional; arrancarle alguna medida o concesión o impedir, aunque sea temporalmente,
el libre ejercicio de sus facultades constitucionales, o su formación o renovación
en los términos y formas legales."
Corresponde
a los letrados el análisis jurídico de la situación. Sin perjuicio de este aspecto,
nosotros haremos un sintético enfoque desde el punto de vista de la ética y
el deber social.
¿Quiénes han
mandado aplicar y efectivizado posteriormente monstruosas condenas, amparados
en las prescripciones de estos dos artículos del Código Penal?
Han. sido
precisamente los que han estado y están incursos realmente, y sin sobreseimiento
histórico posible, en los delitos concretos previstos en las cláusulas descriptivas
y punitivas relatadas.
Para probar
que esto es rigurosamente correcto, pedimos que se lean nuevamente, y con detenimiento,
los artículos 209 y 226 que transcribimos precedentemente.
¿Cuál es uno
de los delitos que se imputan? . . "Instigación a la rebelión e incitación
a la violencia".
¿Y qué respaldo moral y legal tienen para ello los usurpadores del poder que
sí instigaron a la rebelión e incitaron a la violencia de hecho contra las representaciones
constituídas en Poder Ejecutivo; Parlamento Nacional; Poder Judicial; Gobernaciones
Provinciales; Asociaciones Profesionales de Trabajadores; Centros Estudiantiles
Universitarios y toda delegación democráticamente elegida por los sindicatos
para representarlos en los directorios de las empresas; en las Cajas de Jubilaciones;
en el Consejo Nacional del Salario Mínimo Vital y Móvil; etc.?
¿Cuál es otro
delito que se les imputa. . .?
"Alzarse en armas para cambiar la Constitución."
¿Y qué respaldo
moral y legal tienen para ello los usurpadores del poder que se alzaron en armas
para sancionar él Acta de la Revolución Argentina; el Estatuto de la Revolución
Argentina; el Anexo 3 -Objetivos Políticos (Fines de la Revolución)-y que con
ello cambiaron, violaron y subordinaron la Constitución Nacional?
¿Cuál es otro
delito que se les imputa. . .?
" Alzarse en armas para deponer alguno de los poderes Públicos del Gobierno
Nacional".
¿Y que respaldo moral y legal tienen para ello los usurpadores del poder, que
se alzaron en armas para deponer no sólo a algunos sino a todos los poderes
públicos de la Nación, de las Provincias y de la Municipalidades?
¿Cuál es el
otro delito que se les imputa ... ?
"Alzarse en armas para arrancarle alguna medida o concesión a los poderes
públicos".
Y qué respaldo moral y legal tienen para ello los usurpadores del poder, que
se alzaron en armas no sólo para arrancar medidas o concesiones, sino que arrancaron
directamente de sus cargos a quienes ejercían el poder público ... ?
¿Cuál es otro
delito que se les imputa. . .?
"Alzarse en armas para impedir, aunque sea temporalmente, el ejercicio
de facultades constitucionales a los Poderes Públicos, o su formación o renovación
en los términos y formas legales."
¿Y qué respaldo
moral y legal tienen para ello los usurpadores del poder, que se alzaron en
armas, para anular, violentamente, el ejercicio de las facultades constitucionales,
e impidieron e impiden la renovación institucional en los términos y formas
legales. . .?
Los usurpadores del poder, a la par de no tener respaldo moral y legal para
proceder encuadrando en normas que ellos avasallaron y pisotearon, a los compañeros
actualmente condenados por los consejos de Guerra, les han adjudicado instigación,
incitación y/o alzamiento en armas.
Lo que sucedió
el 29 y 30 de mayo, lo que prosiguió y lo que continuará sucediendo con los
compañeros y con todo el Pueblo, es el uso de las formidables armas que siempre
han existido y por siempre existirán, independientemente de las otras, y que
son las armas morales de la verdad, de la justicia y de la libertad.
Esas
armas morales constituyen un poder indestructible e invencible en la vida del
hombre, de los Pueblos y de la humanidad. Un poder que va más allá del acero,
del plomo y del átomo, porque está en la mente y en el corazón de todos los
seres que luchan por una plena realización de la condición humana en sus aspectos
sociales, económicos, políticos y culturales.
La marcha
de la historia así lo ha probado hasta el presente. Jamás definitivamente han
triunfado las armas de la reacción, de la injusticia, de los privilegios, del
retroceso o del estancamiento de la humanidad.
Las que siempre
han triunfado y lograrán el triunfo definitivo, son las armas morales. Las del
ideal y la materialización de la justicia, de la libertad, del progreso social
y del imperio de la soberana voluntad popular. Porque las armas morales no pueden
ser requisadas, secuestradas o destruidas. Pasan invisiblemente, intangiblemente,
inaprehensiblemente, en todo momento, todos los días, de conciencia a conciencia
y de generación en generación.
Quienes están
pertrechados con esas armas no declinan ni declinarán jamás su cerviz. Quienes
las tienen y las arrojan al pie de sus enemigos, pecan para siempre de indignidad
humana.
Quienes pretenden
derrotarlas para sostener la indignidad, serán sepultados por la historia.
Firmado: UN COMPAÑERO, "ELECTRUM", N° 240 Córdoba, 24/octubre/1969
REFLEXIONES BREVES: LOS ENEMIGOS DE LA NACIÓN
Nuevamente,
desde los altos niveles de la Dictadura que oprime al país, se ha hablado de
"los enemigos de la Nación". Con particular insistencia el Presidente
y el Ministro del Interior, elegidos por nadie, se refieren con estas palabras,
a quienes no comparten y luchan contra la política regresiva, antipopular y
reaccionaria, que se impone desde la Casa Rosada.
Nada más cómodo
que tratar de explotar el sentimiento patriótico de los trabajadores argentinos,
acusando de grupos minoritarios de extremistas, terroristas, violentos, enemigos
de la Nación, a quienes exponen las causas fundamentales que originan el descontento
y las protestas populares con lenguaje claro, valiente, no teñido de oportunismo
colaboracionista.
A la par de
esa acusación se toman medidas económicas y sociales que, si bien de ninguna
manera satisfacen las necesidades individuales y colectivas, se plantean como
los únicos remedios posibles, como los máximos que se pueden aplicar y que más
allá de los mismos, todo se tornaría contra los propios trabajadores.
El expediente
de explotar con palabras los sentimientos nacionales del Pueblo, cuando los
hechos prueban lo contrario, no da más resultado. El Dictador Onganía quiso
reforzar el pobre impacto que su Ministro de Economía y Trabajo, Dagnino Pastore,
había causado sobre las masas trabajadoras, con su "nueva política de ingresos".
Onganía habló
en tono paternalista a todos los argentinos que saben darse la mano por sobre
circunstanciales diferencias. Pidió la unidad del país y agradeció, más que
todo, a los empresarios por el esfuerzo que habían realizado. De ese "entente
cordiale" excluyó, lógicamente a los &£enemigos de la nación".
Pero ya con uno de los "amigos de la nación"
tuvo diferencias después de conocidas las medidas oficiales.
De la solución
de los cinco puntos, de que tan eufóricamente hablaron los viejos y los nuevos
partipacionistas a la salida de la audiencia con Onganía, fue tan poco lo materializado,
que el mismo Cesáreo Melgarejo, titular de La Fraternidad, protestó y señaló
que el incremento salarial era una aberración y que con tales decisiones nada
se arreglaba.
-Este "amigo",
cuando salía de la audiencia, después del levantamiento del paro y antes del
discurso de Dagnino Pastore, fue reporteado por radio El Mundo. Para quienes
escuchamos la sonoridad de su voz y sus palabras, nos resultó realmente
cómico y ridículo su exultante optimismo P.: ¿Qué resultado tuvo la entrevista
con el presidente Onganía?
R.: ¡ Optirna...
! ¡ Optima...
P.: ¿Habrá aumentos de salarios?
R.: Sí. El señor presidente es muy optimista.
P.: ¿Y los presos políticos?
R.: Sí, habrá solución a muy breve plazo.
P.: ¿Y sobre el estado de sitio?
Se ha producido
el gran reencuentro entre los trabajadores y el señor presidente. Tengo una
impresión óptima de todo.
Así concluyó el presidente de ' La Fraternidad.
Después del
discurso de Dagnino Pastore y del de Onganía, Melgarejo tuvo que hacer una especie
de acto de contrición y arrepentirse: con lo que por allí quedaba vinculado,
también, a los "enemigos de la Nación--.
Pero tiene
nuestra Patria tantos ---enernigos-en su propio suelo que, constantemente, la
Dictadura debe hacer funcionar el Consejo Nacional de Seguridad (Conase) y la
Junta de los tres Comandantes (tierra, mar y aire). Tiene que rotar a cientos
de presos a disposición del Poder Ejecutivo (a los que no se les imputa ningún
delito). Que le son necesarios reiterados ejercicios militares, desplazamiento
de tropas, emplazamiento de armas pesadas y tremendas campañas. sicológicas
para intimidar y anonadar, si es posible, a Iodo el pueblo. . .!
¿Por qué Onganía
y su equipo no llaman a un plebiscito para que toda la población decida sobre
si está de acuerdo con él o con lo que sostienen los denominados enemigos de
la Nación". . .?
¿Por qué no
hacen imputaciones concretas a todos los detenidos por Estado de Sitio y los
lleva a la Justicia ordinaria. . .?
¿Por qué no transfieren, a la misma Justicia, a los condenados por los Ilegales
Tribunales de Guerra para comprobarles, en un-proceso con las mínimas garantías
de defensa, los cargos que se les han hecho?
¿Por qué no
remiten también a la Justicia a los ciudadanos extranjeros, antes de deportarlos.
.?
¿Por qué no restituyen los gremios intervenidos o llaman a elecciones libres
en los mismos, en forma inmediata, con participación de. las direcciones dejadas
cesantes o encarceladas. . .?¿Por
qué no restituyen la libertad de prensa.?
¿Por qué no permiten la libre expresión por radio y televisión. . .?
Los pretextos
para justificar toda la política que lleva adelante la dictadura contra los
verdaderos intereses nacionales y populares y contra las libertades publicas,
es colocar su programática bajo la advocación de la frase "occidental y
cristiana-y calificar a los opositores como enemigos de la Nación.
Porque para
Onganía, ser occidental y cristiano es adoptar un régimen de unicato reaccionario,
de oscurantismo y' de opresión. Pero resulta que Italia, Francia, Chile, México,
son también de la "civilización y del modo de vida occidental y cristiano",
pero allí no resulta un delito integrar cualquier partido político, formar un
parlamento, hacer huelgas, criticar y atacar al gobierno. Y fue precisamente
allí, en Europa, en esos dos grandes países citados en primer término, donde
existieron regímenes del tipo al que pretende arrastrarnos Onganía y donde,
como el tiempo lo probó, los verdaderos e infames enemigos de La Nación fueron
sus dictadores: Benito Mussolini y Pierre Laval.
Pero el País
Argentino no se convertirá definitivamente, en una especie de propiedad feudal
de Onganía y de los monopolios extranjeros. Ni el incipiente corporativismo
podrá jamás concretarse. El pueblo argentino luchará constantemente por su autodeterminación,
fundamentalmente política y económica. El oscuro período de la historia que
nos toca vivir, será superado por la acción conjunta, constante, perseverante
de los trabajadores, de los estudiantes, de todos los hombres y mujeres progresistas
que, con sus esfuerzos, con sus sacrificios, iluminarán el panorama de la Patria,
se proyectarán hacia el porvenir y definirán, con absoluta claridad, quiénes
fueron los verdaderos enemigos de la Nación y quienes fueron los verdaderos
servidores de los ideales patrióticos y populares de Justicia Social y Liberación
Nacional.
EL
CORDOBAZO
Junio de 1970
Se me ha pedido que escriba un artículo sobre el Cordobazo. Creo que lo que
hay que escribir sobre este hecho de real trascendencia histórica, especialmente
para Argentina y América Latina, es un libro. Porque son muchas, variadas y
complejas, distantes e inmediatas, las causas que produjeron la circunstancia
sociológica - política del Cordobazo.
Durante los meses de prisión en Rawson llené cinco cuadernos sobre el Particular.
La transcripción de cuatro hojas en un reportaje de la revista "Inédito",
motivó, según difusión pública, que la misma fuera clausurada.
Aún
así, con el tiempo, ese trabajo ha de aparecer, sin la pretensión de ser una
visión totalmente objetiva, pero si al menos una interpretación personal sobre
la base de la militancia sindical y de las propias posiciones adoptadas por
nuestro gremio el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, la Regional Córdoba
de la CGT, el conjunto de gremios encabezados por SMATA (Sindicato de Mecánicos
y Afines de la Industria Automotriz) y el permanente contacto con las agrupaciones
estudiantiles, tanto de la Universidad Nacional como de la universidad Católica.
Asimismo con los Sacerdotes del Tercer Mundo y distintas personas de los grupos
profesionales y políticos.
Con esta
previa aclaración y en el entendimiento de contribuir en modesto alcance a la
reafirmación de las reivindicaciones populares, redacto estas líneas ligadas
a este acontecimiento fundamental de las clases populares sucedido el 29 y 30
de Mayo de 1969.Agustín Tosco
¿Por
que se ha producido el cordobazo?
Esta es una pregunta que no por repetida, deja de plantearse y de promover la
investigación, la imaginación y particularmente el interés de todos los argentinos,
desde el más humilde trabajador, hasta el sociólogo desentrañador de los fenómenos
sociales, o de los políticos desde conservadores hasta revolucionarios.
En el
penal de Rawson nos visitaron a los trece condenados que procedíamos de Córdoba,
una Comisión de Solidaridad, compuesta por Compañeros de distintos gremios de
esa ciudad, de Trelew y de otras localidades de la Provincia de Chubut. Nos
preguntaron qué necesitábamos para nuestra salud, desde alimentos hasta indumentaria.
Respondimos
que necesitábamos solidaridad militante. Pronunciamientos. Lucha contra la Dictadura.
Les hablamos de nuestros trabajadores, de sus aspiraciones, de sus desvelos,
de sus sacrificios. Les dijimos que las fogatas que alumbraban las calles de
Córdoba surgían desde el centro de la tierra impulsadas y encendidas por nuestra
juventud estudiosa y trabajadora y que jamás se apagarían porque se nutren de
la vida y de los ideales de un pueblo rebelado contra la opresión que se ejercía
sobre él y estaba dispuesto a romperla, pasara el tiempo que pasara. Dijimos
la verdad, la verdad de todo lo que queríamos. Los trece condenados de Rawson
éramos de extracción, situación y condición heterogénea. Pero todos coincidíamos.
No exagero al manifestar que varios de los miembros de la Comisión de Solidaridad
y ellos están para testimoniarlo, sintieron correr lágrimas sobre sus mejillas.
Al fin y en esta tensa conversación, plantearon la pregunta: ¿Por qué se ha
producido el Cordobazo? Respondimos, con lo que creo es la esencia de la respuesta
a tanto interrogante y a tantas elucubraciones que andan dando vuelta como conclusiones:
el Cordobazo es la expresión militante, del más alto nivel cuantitativo y cualitativo
de la toma de conciencia de un pueblo, en relación a que se encuentra oprimido
y a que quiere liberarse para construir una vida mejor, porque sabe que puede
vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con su postergación
y su frustración de todos los días.
¿Y por
qué Córdoba precisamente? Por que Córdoba no fue engañada por la denominada
Revolución Argentina. Córdoba no vivió la "expectativa esperanzada"
de otras ciudades. Córdoba jamás creyó en los planes de modernización y de transformación
que prometió Onganía, Martínez Paz, Salimei y Ferrer Deheza y luego Borda, Krieger
Vasena y Caballero. La toma de conciencia de Córdoba, de carácter progresivo
pero elocuente, es bastante anterior al régimen de Onganía. Pero se expresa
con mayor fuerza a partir de julio de 1966.
La reivindicación
de los derechos humanos, proceda de donde proceda, en particular de las Encíclicas
Papales desde Juan XXIII, encuentran en nosotros una extraordinaria receptividad
y así se divulgan especialmente en la juventud y en los Sindicatos. Si hay receptividad
es que hay comprensión, y la comprensión deriva en entusiasmo, en fe y en disposición
al trabajo, al esfuerzo e incluso al sacrificio para consumar los ideales que
ya tienen vigencia en el ámbito universal.
Para
reducir la cuestión a sus aspectos más cercanos, las grandes luchas previas
al Cordobazo amanecen antes de los dos meses de la usurpación del poder por
parte de Onganía. Y estas, tanto como las que posteriormente se plantearon ya
que siguen en vigencia, bajo distintas características, obedecen a la toma de
conciencia de la necesidad de liberación que es el patrimonio principal de Córdoba
dentro del panorama nacional.
Los principales e inmediatos antecedentes
A mediados del mes de Agosto de 1966 nuestra Organización Sindical emitió una
Declaración en carácter de "Solicitada" cuyo título fue: "Signos
negativos". Fue !a primera posición sindical en Córdoba contra la serie
de medidas de neto corte represivo que implantaba la Dictadura. Esa declaración
tuvo amplia repercusión, no sólo local sino nacional y podríamos decir que prácticamente
inauguró la posición rebelde contra la política de Onganía y su equipo.
La
muerte de Santiago Pampillón a manos del aparato represivo, puso en evidencia
la histórica resistencia estudiantil. Nadie podrá olvidar las luchas y manifestaciones
de protesta de todas las agrupaciones, las huelgas de hambre y el propio paro
de una hora del movimiento obrero cordobés en solidaridad con los compañeros
universitarios. Tuve el honor de integrar una Delegación Sindical de la CGT
de Córdoba que acudió a Mendoza al sepelio de Santiago Pampillón Allí discutimos
los cordobeses con Gerónimo Izzeta que se encontraba casualmente y le increpamos
la pasividad de la CGT Nacional. Al mismo tiempo que se manifestaba el ascenso
del espíritu de lucha de las bases sindicales y estudiantiles contra el régimen,
los jerarcas del sindicalismo nacional iban justificando -en actitudes- su posterior
proclamación a todos los vientos de la "filosofía participacionista".
Tanto
como la represión crecía también la resistencia aumentaba. Una manifestación
incidental revelaba las distintas formas del repudio al régimen y a sus cómplices.
En Córdoba circuló profusamente una hoja impresa que reproducía a Francisco
Prado, participando del Festival del Folklore en Cosquin Enero de 1967- mientras
era avasallado el Sindicato de Portuarios, despedazado su convenio colectivo
de trabajo y despedidos sus dirigentes y militantes más esforzados. Prado era
Secretario General de la CGT Nacional.
Esas
hojas circularon por todo Córdoba y la gente evidenciaba su condena ante la
claudicante actitud.
En
el mismo mes de febrero de 1967 y en función del Paro Nacional resuelto para
el primero de Marzo de dicho año, en esta ciudad se realizaron grandes manifestaciones
obreras.
El
diario '"Córdoba" reprodujo varias fotografías de los actos y una
en particular de la represión, donde constó mi detención junto con varios compañeros
de la columna de Luz y Fuerza. Fue un plan de lucha de alcance nacional, frustrado
por el incipiente participacionismo y dialoguismo que terminó una vez más confiando,
según expresiones del propio Francisco Prado, en el nuevo ministro Krieger Vasena,
porque según él: "Habría cambiado y su gestión podría ser útil a los trabajadores".
Pese a esto, la posición de casi todos los sectores populares, especialmente
de Córdoba, conminaba a continuar la lucha.
Quiero
transcribir una frase de un documento sindical del 23 de Febrero de 1967, por
su carácter premonitorio del "Cordobazo". Decía así: "La historia
grande ¡está jalonada de hitos como el que ayer fuera protagonizado por el movimiento
obrero de Córdoba, en los talleres y fábricas, en las calles de nuestra ciudad.
Porque fue la de ayer una jornada escrita con rasgos vigorosos y expresiones
estentóreas que desbordaron los lindes habituales y se prolongaron luego en
los grafismos de la prensa y de la televisión, en la retina y en el ánimo de
los millares de protagonistas y espectadores que vivieron las secuencias del
plan de acción desplegado por la CGT y gremios confederados de Córdoba. Fue
una jornada lúcida y comprometida que nos acerca un poco más a la definición
crucial que forzosamente tiene que producirse por imperio de la situación a
que ha sido arrastrado el pueblo argentino, y sobre la que los trabajadores
tenemos adoptada una posición clara, concreta e irreductible".
La
represión que siguió al paro del primero de marzo de 1967 y la desastrosa conducción
de la CGT Nacional produjo un notorio vacio que estuvo signado fundamentalmente
por la oposición cada vez más abierta entre las bases sindicales y dirigentes
vinculados a ellas y el participacionismo entreguista anidado en la sede de
Azopardo en la Capital Federal.
Las bases demandaban un nuevo Plan de Acción.
En Tucumán el ataque a los derechos de los trabajadores iba en aumento. En octubre
de 1967 la Delegación de Córdoba en el Congreso de la Federación de Luz y Fuerza
reclamaba ese Plan de Acción, inspirada en las propias demandas vigentes en
nuestra ciudad y denunciaba los hechos más alarmantes que estaban sucediendo.
La
preocupación de los dirigentes nacionales se centraba exclusivamente en normalizar
la CGT en ese entonces en manos de la Comisión Delegada.
¿De
qué teníamos los cordobeses clara conciencia a fines de 1967? ¿Cuál era nuestra
denuncia? ¿Cuál era nuestra posición? En apretada síntesis expresábamos: Bajo
el lema de modernización y transformación el gobierno planteó un plan económico,
cuya base filosófico-política se asentó aparentemente en el más ortodoxo y crudo
liberalismo, en la resurrección del "dejar hacer, dejar pasar", en
la vigencia de un libre empresismo a ultranza, que provocaría la estabilidad
y la multiplicación de los bienes económicos del país. Sin embargo esta declamada
libertad económica no es sino un esquema destinado sustancialmente a someter
al país integrándolo a la crisis del sistema capitalista monopolista como elemento
compensador del deterioro cada vez más pronunciado del mismo.
Más
adelante señalábamos: "Ya desde hace tiempo en todas las naciones del mundo
ha concluido la etapa del liberalismo que aquí se pregona. Las potencias industriales
practican un crudo dirigismo económico; en el sistema interno protegiendo su
mercado productor e incluso consumidor por vía de las barreras aduaneras y otros
dispositivos complementarios; en el aspecto externo creando organismos internacionales
supeditados a ellas que imponen la política de la libre penetración y de la
libre explotación de los pueblos subdesarrollados por los monopolios que actúan
desde las grandes metrópolis.
Esta
libertad económica impuesta y dirigida desde afuera, especialmente desde las
concentraciones monopolistas norteamericanas a la par de favorecer desmesuradamente
a las mismas y a su país de origen, provocan en Argentina la agudización de
la crisis y la profundización de los efectos recesivos'*.
En
los pronunciamientos sobre los aspectos económicos se concluía: "Lo que
se pretende realmente es quebrar a la industria nacional y dejar el mercado
de consumo a merced de los monopolios. Así lo ha expresado genéricamente la
Confederación de la Industria al referirse que esta política de transferencia
formales y reales es en el más benigno de los juicios, un mal signo. En lo que
hace a las empresas del Estado la aprobación de la Ley de Hidrocarburos y la
Le
Texto tomado del Orbita
Por cmi cba -
Monday, Nov. 07, 2005 at 3:06 PM
Citamos fuente: Estos textos fueron tomados del Orbita http://www.elortiba.org