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La Noche Negra Que Padecen Los Trabajadores
Por //MetroDelegados// -
Friday, Mar. 24, 2006 at 11:40 AM
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La dictadura no fue una lucha entre el bien y el mal como nos han querido hacer creer. Tampoco fue el producto de una guerra para terminar con la subversión, patraña artera con la que se quiere justificar lo injustificable.
La dictadura no fue una lucha entre el bien y el mal como nos han querido hacer creer. Tampoco fue el producto de una guerra para terminar con la subversión, patraña artera con la que se quiere justificar lo injustificable. Es cierto que existía el foquismo pero este solo fue la excusa para derrocar al gobierno democrático, esa democracia que tanto se llenan la boca los operadores de turno en los medios de comunicación pero que en ese momento pedían a gritos la intervención militar.
Pero esta dictadura llevada a cabo por los asesinos militares, policías y paramilitares amparados por el estado para ejercer el terrorismo del miedo no fue idea de los militares, que después de tantos años sabemos que son instituciones que no piensan solo obedecen. Se ha pretendido hacernos creer que han sido actores privilegiados pero solos han sido ejecutores, en todos casos planificadores pero obedientes y sumisos de la clase enemiga de los trabajadores y el pueblo: la clase explotadora.
Tanto en el pasado cuando la democracia era un embuste y las clases altas se turnaban en el poder como durante la década infame, y luego durante las dictadura de todo tipo y color que asolaron en nuestro país, ha sido una clase, la explotadora quienes fueron los ejecutores visibles de esta política artera de explotación , la que se ha beneficiado con todo tipo de medidas económicas, medidas que sabiéndolas de antemano por sus lacayos de turno les ha servido para aumentar sus patrimonios y para empobrecer y explotar aun mas a los trabajadores y han utilizado al estado para enriquecerse y adueñarse de todo lo que hay en el país, de los campos, del ganado, del agua, de los servicios, como la luz, el agua, el teléfono, el transporte, etc.
Estos enemigos de la clase trabajadora son los principales responsables de que mas del 50 por ciento de la población argentina vive en condiciones de pobreza, que millones de niños mueran desnutridos porque sus padres no les alcanza para darles de comer, porque no tienen trabajo y si lo tienen deben trabajar mucho mas de 8 horas para poder vivir pero aun así no les alcanzara ya que son condenados al embrutecimiento por no tener un sustento que les permita educar, alimentar a sus hijos y alimentarse y poder disfrutar de la vida.
Hace treinta años atrás esta clase es la que, molesta por un proceso de lucha de clases que comenzó con el Cordobazo en 1969, apoyo el golpe de estado de 1976 y fue el único y principal beneficiario de las políticas económicas llevadas adelante por su lacayo de turno Martínez de Hoz
Hoy sabemos que la mayoría de los desaparecidos eran trabajadores y eran militantes, delegados de base. Estos subversivos que querían mejoras en sus condiciones de trabajo también querían una sociedad que fuera mas justa, solidaria. Así como en el pasado “eran perseguidos por su origen y raza y porque para la ultraderecha, de alguna manera eran agitadores de la revolución rusa. Los que en 1919 eran agentes maximalistas; en 1976 eran simplemente subversivos, una continuidad histórica.” (Sitrac-Sitram. Gregorio Flores. Editorial Espartaco. 2004)
Esta claro que en esta continuidad histórica se da en los explotadores, la oligarquía rancia de principios de siglo con los beneficiarios directos de la dictadura que obtuvieron rentables negocios a costillas del estado, hoy dueños de la argentina que durante la década del 90 siguieron haciendo negocios con el estado y quedándose con la concesión de servicios públicos de manera fraudulenta como es el caso del Subterráneo a manos del grupo Roggio que ha cimentado su fortuna levantando ladrillos pero para el estado a precios millonarios.
Hoy como ayer tenemos trabajadores presos, detenidos y trabajadores desocupados muertos. Hoy como ayer el estado se llena la boca de memoria y el grupo Clarín se rasga las vestiduras sin embargo “presidente Kirchner” aun los asesinos siguen sin condena. Aun la iglesia y la burocracia sindical cómplices infames de la dictadura se llaman a silencio o a olvidar el pasado como lo hace la clase explotadora. Pero los trabajadores sabemos que son nuestros enemigos y sus cómplices los que ejercen y seguirán ejerciendo el atropello mas violento que pueda existir: el de una clase, la explotadora sobre otra clase, nuestra clase: la trabajadora. Y será así hasta que los trabajadores unidos digan nunca mas.
Eleuterio Gómez - Trabajador del Subte
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