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New Global Vision
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neo-nazis
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

fotos de neo nazis

neo-nazis...
dsc00132.jpg, image/jpeg, 2592x1944

estos son los nuevos mest-nazis del 2006

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yo soy dogo no soy gato
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

yo soy dogo no soy g...
fotos_y_videos_074.jpg, image/jpeg, 640x480

guau! guau!

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legion negra
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

legion negra...
1158206098_f.jpg, image/jpeg, 500x375

con sus caras al tapado que valientes son

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legion negra 2
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

legion negra 2...
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eleka martin y un don nadie que nadie conoce otra vez con sus caras al tapado paran en un bar de 11

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y mas caras tapadas
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

y mas caras tapadas...
1159936392_f.jpg, image/jpeg, 500x375

eleka de nuevo martion de nuevo y el negrin de bass

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un cafe con leche por favor
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

un cafe con leche po...
1153411609_f.jpg, image/jpeg, 500x375

acá tenemos a "juanito" un super skin que se enfrento heroicamente con los sharp en quilmes (?) (mentira le cabio dos veces)

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te voy a detonar
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

te voy a detonar...
chiko_bonito.jpg, image/jpeg, 375x500

este señor es conocido por juntarse con legion

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otra de juan sick
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

otra de juan sick...
caca.jpg, image/jpeg, 375x500

es el mas temido por juntarde con una ex nazi la gorda mona

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el camaleon
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

el camaleon...
chosu.jpg, image/jpeg, 500x375

cambia de colores segun la ocacion (8) este era mulo del ariel , ahora se dedica a tocarse con una perra en su taller

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el nene.jpg
Por stukas_argentina - Friday, Oct. 20, 2006 at 5:44 PM
belgrado_88@yahoo.com.ar 4791-3535 roca 1679 entre avellaneda e hilarion de la quintana

el nene.jpg...
el_nene.jpg, image/jpeg, 500x375

este es el nene mencionado anteriormente antes paraba con alexis flack 88 y ahora es sharpi que loco es el mundo aunque la mona se vista de skin mona queda

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a leer!!
Por Alejandro - Friday, Oct. 20, 2006 at 7:34 PM

Es terrible, todos los días, ¿hasta donde va a llegar la idiotez? estamos cada vez mas yanquis!!! estas cosas, pibitos resentidos que se creen intimidantes o malos por dibujar esbásticas y leer el mein kamf, no saben ni donde están parados. Ni siquiera saben lo que es un skinhead (tribus post-punks de los barrios populares de inglaterra, antirascistas), simplemente copiaron a una tribu de idiotas yanquis producto de una sociedad enferma, dejen de ver películas!!! larguen la tele!!! agarren un libro y fijensén qué suelo pisan!!!


Salud!! Por un futuro de juventud pensante y con dignidad!!!

Alejandro

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Sacarme las ganas
Por Taladrador - Friday, Oct. 20, 2006 at 8:40 PM

Yo a las minas les re doy.
Creo que me va a tener que sacar de entre las piernas defensa civil

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GATos
Por SOLEMONA - Friday, Oct. 20, 2006 at 8:47 PM
blabla@hotmail.com

ke gatos
jaja
TOPO
la verdad ke no se
estas enamorado de nosotros
siempre lo mismo JAJjajjJAJJAjajJAJ
anda boludo comprate un espejo de verdad
por q SOS NEGRO te informo
por lo tanto 0 nazi JAJjJJAjaja

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,...
Por uno - Friday, Oct. 20, 2006 at 9:08 PM

ajjajaja...una pinta de putos revival manbru tienen estos giles...

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JUANITO
Por JUANITO - Friday, Oct. 20, 2006 at 10:44 PM
sick.of.this@hotmail.com 4-701-3069 C Correa 2608 - Capital Federal - Ciudad de Buenos Aires

EHHH PEDAZO DE GATOS,SI ME ESCRACHAN ES A MI,CON MI CHICA NO PEDAZO DE GATOS,MULOS DE MIERDA,RESENTIDOS X MULOS PEDAZO DE LOGIS

LES VA A RE CABER!

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y bue...
Por el servio - Friday, Oct. 20, 2006 at 11:36 PM

que va a ser J. ya sabemos lo "valerosos" que son estos escrachadores, no son mas que una punta de cagones que ahora que sienten que el viento les sopla a su favor, joden. No te hagas problema, la rueda va a girar y la mariconada alcahueta hará lo que mejor sabe: LLORAR.

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dablablesaer
Por 323423 - Saturday, Oct. 21, 2006 at 1:40 AM

KADA VES SON MENOS LOS DE LEJION DE NEGROS. ¿¿¿¿¿EL SIKITO TB SE BOLTEA A LOS PIVES KE NO KEDA NADIE??????

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por favor
Por xxx - Saturday, Oct. 21, 2006 at 3:21 AM

que negrunchi el de la 2da foto. y se da el lujo de colgarse una cruz de hierro.
estos mestizos son un cago de risa...
despues como no les va mucho el 'tono' ser "sharpisan" y listo.
100% reciclables.

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negros
Por x cubik - Saturday, Oct. 21, 2006 at 5:40 PM

la banda de sikito es un rejunte de drogones. fernandito: larga la cocaina que te esta terminando de hacer boSSta.

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miren a estos panchos
Por miren a estos panchos - Saturday, Oct. 21, 2006 at 5:43 PM

les presento a los nazis metaleros legion pretoriana:
http://www.pretor.com.ar

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legion peteriana
Por pete red - Sunday, Oct. 22, 2006 at 12:15 AM

EL JEFE DE LOS PETERIANOS ES UN ALTO GAY KE TUBO HASTA HASE MUI POKO UN NOVIO TRABA. PERO LOS GATOS KE ESTAN NO LO SAVENNNNNNNNNNNNNNNNN

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JUANITO
Por JUANITO - Sunday, Oct. 22, 2006 at 5:02 PM
stay_skins@hotmail.com 4701-3960 C Correa 2608 - Capital Federal - Ciudad de Buenos Aires

RESPETO PEDAZO DE MIERDA,SACA LA FOTO CON MI CHICA!

HIJO DE RE MIL PUTA,TOPO RESENTIDO

ANOCHE CORRIMOS AL PUTITO DE TU AMIGO


-JUANO-

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alex
Por alex - Sunday, Oct. 22, 2006 at 6:57 PM
punx_7@hotmail.com 1550408741 oi tengo

jajajaaa altra fot eee re bien sali meor ke nunca capas ke la vaje a sexi o no jeje alto gato mas de una antifa se me va a enamorar ejejee re bien grasasias por haserme famoso .. si kieren mas fotos mias ,, aca es mi mail ultimo.asalto nos bemos jeje

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un sorete
Por culo - Sunday, Oct. 22, 2006 at 11:09 PM
dulce_adict@hotmail.com

--------------------------------------------------------------------------------

datos @ 2006-10-19 22:36 said:

aca el tele de varios nazis
eleka:1553893166
caligula:1563646722
nahuel:1559919999
sobri:4639-0463
flak:1558514730
bueno aka un deliveri de pseudos skinhead alguno ex darks y obelos


--------------------------------------------------------------------------------

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caca
Por sorete - Sunday, Oct. 22, 2006 at 11:11 PM
dulce_adict@hotmail.com

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datos @ 2006-10-19 22:36 said:

aca el tele de varios nazis
eleka:1553893166
caligula:1563646722
nahuel:1559919999
sobri:4639-0463
flak:1558514730
bueno aka un deliveri de pseudos skinhead alguno ex darks y obelos


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DE NO CREER
Por PEDRO - Monday, Oct. 23, 2006 at 4:54 AM
SONDELOPEORRACIALMENTE@HOTMAIL.COM 1563987412 ALLA LEJOS

SON MEZTISOS MIRENLES LOS RASGOS,EL Q ESTA CON LA NOVIA ES TREMENDO,MUY MULATO PARA SER NS,PARA MI Q ES HIJO DE PARAGUAYOS JAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

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PENES
Por ALGUIEN - Monday, Oct. 23, 2006 at 1:22 PM

LOS QUE POSTEAN EN ESTE FORO SON UNOS FRACASADOS

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NO TE CREO NADA
Por DIABLUCHA - Monday, Oct. 23, 2006 at 2:55 PM

SI EL SUDACA DE PIEL COLOR CACAO Y OJOS CAFE COLOMBIANO DE LA SEGUNDA FOTO ES NEONAZI ENTONCES YO SOY SOR JUANA INES DE LA CRUZ.

SI LOS VIERA HITLER LOS METERIA A TODOS EN UNA CAMARA COMUNITARIA PARA SOLTAR EL GAS Y QUE AULLEN COMO PERROS.

AGUANTE YO LA UNICA ARIA COMPROBABLE DE LA ARGENTINA.

CHAU PERDEDORES.

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ME OLVIDABA
Por DIABLUCHA - Monday, Oct. 23, 2006 at 3:00 PM

SIGAN TIRADOS EN LA CALLE TOMANDO ALCOHOL COMO NEGROS VILLEROS MIENTRAS YO ME INSTRUYO PARA GOBERNARLOS.

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XXX
Por COLA CURIOSA - Monday, Oct. 23, 2006 at 3:28 PM

DIABLUCHA COLA EN CELOS, NO DISCRIMINES

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pfff ja
Por mriame - Monday, Oct. 23, 2006 at 8:05 PM
feto@hotmail.com

Durante siglos, la coca fue considerada como una planta milagrosa dotada de virtudes extraordinarias. Hasta que los occidentales, extraeron de la planta la cocaína. La panacea se transformó en una arma fatal. Los intereses político-económicos se apoderaron de la controversia y penalizaron a la planta sagrada, condenándola a desaparecer.


Cuando los españoles conquistaron las sociedades andinas, vieron que la coca era cultivada y la atribuían poderes mágicos. Ella estaba íntimamente ligada a las costumbres religiosas de las poblaciones nativas. Según las leyendas transmitidas de generación en generación. Manco Kapac, “el escogido” hijo del dios Sol, había traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus hojas servían como ofrendas a los dioses de la naturaleza. También se depositaba en la boca de los difuntos para que tuvieran una mejor acogida en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de este contexto místico-religioso, permaneció durante mucho tiempo el privilegio del soberano y de la nobleza inca; su consumo se había generalizado muy rapidamente durante la época de la conquista. Los españoles no creían en las virtudes prodigiosas de la planta; Ellos sospechaban que se trataba de una obra del demonio, por el rol primordial que tenía en las ceremonias religiosas de las poblaciones vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su consumo terminantemente, puesto que era considerado como una costumbre pagana y un pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente de conducta, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, si estaban privados de coca. Entonces, decidieron distribuirles las hojas unas tres o cuatro veces al día. También se les permitía unas pequeñas pausas para que las masticaran “acullicaran” su preciosa panacea de hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha conservado su importancia en las poblaciones indígenas, y se encuentran todavía, rasgos de la veneración religiosa de la cual fue el objeto, de la misma manera su poder curativo y alimenticio fue científicamente comprobado.



Los indígenas transportan siempre con ellos una pequeña bolsa con hojas de coca (llamada chuspa), así como también un pedazo de pasta hecha de ceniza de vegetales ‘llujkta”. Lo mezclan un puñado de hojas con un poco de ceniza, luego lo mastican tranquilamente, secretando mucha saliva. Una vez ingerida, el jugo de la coca, mezclada con la saliva, produce poco a poco sus efectos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio... Lo cual explica porque la coca es consumida en gran cantidad por todas aquellas personas que llevan una vida sacrificada y llena de dificultades. Las hojas de coca sirven también a los “yatiris” (aquellos que saben) para efectuar una gran parte de sus sortilegios y de sus augurios. Al arrojar la coca sobre un tejido tradicional “haguayo” preparado para este efecto, dicen poder descubrir a los ladrones y a las cosas que desaparecieron. La persona que se interroga sobre la infidelidad, la conducta o las intenciones de su cónyuge van ha consultar a un “yatiri”, quien después de haber realizado varias oraciones místico-religiosas, le entrega algunas hojas de coca que deberán ser puestas en contacto con las personas de las cuales se desea descubrir algún secreto. Luego se devuelven las hojas al “yatiri” quien va ha utilizarlas, realizando una cierta ceremonia, antes de dejar caer bruscamente las hojas de coca al suelo. La respuesta depende de la manera como caen las hojas... Para tener noticias de una persona ausente, conocer su salud, su conducta o sus negocios, hay que llevar sus prendas de vestir u objetos que la persona ha utilizado: se los tiende por el suelo y se arroja la coca por encima. Es preferible ecoger ropa vieja que no haya sido lavada, asegurando de esta manera una mejor comunicación con las personas que las utilizaron, sin que éstas se diesen cuenta. De la misma manera, se dice que se puede ver la imagen de un difunto en su ropa. La coca masticada sirve como amuleto y como ofrenda a las divinidades. Y escupiendo el jugo de la coca en la palma de la mano, con los dedos extensos y observando la manera como cae, ¡se podría predecir el futuro!. Se la siente amarga a la coca, si alguna desgracia se prepara.



La utilización tradicional de la hoja de coca es muy difundida en toda la región Andina, desde la época colonial, particularmente entre los mineros, que van cavando profundas galerías en busca de minerales. El calor y la humedad, saturan la atmósfera, es un ambiente sofocante e irrespirable. Los mineros, torso desnudo, mejillas infladas por bolas de coca, olvidan incluso de masticarlas por el duro esfuerzo que van realizando. Durante todo el año, ellos se alimentan de sopas de fideo o de patatas secas “chuño”, consumen rara vez la carne, muy caro para su magro ingreso. Pero el precio de la coca también ha subido. El minero tiene el cuidado de llevar siempre consigo una pequeña bolsa de hojas de coca “chuspa”; es una dulce compañera que escogió y que también le agrada al “Tío”, el señor y amo de las profundidades de las minas y del destino de los mineros.

Durante el carnaval, los ritos cristianos se mezclan a las tradiciones populares. Ofrendas y oraciones tienen lugar durante las dos semanas que siguen a ésta fiestas paganas. A proximidad de la ciudad de Oruro, se erigen rocas de formas raras como el sapo, el cóndor, el toro y la serpiente; los mineros van ha depositar sus ofrendas a la Tierra Madre “Pachamama”: hojas de coca, alcohol, cigarrillos, para que la tierra sea más fecunda. En el ritual de las ofrendas a la tierra “pagos” en el momento de la siembra, los preparativos se desarrollan en octubre, cuando los primeros gérmenes salieron del suelo. Es cuando la ceremonia del “pago a la Pachamama” se organiza. Ella culmina con el sacrificio de una llama muy joven, que debe masticar las hojas de coca y estar embriagada por el alcohol, luego es sacrificada antes que su sangre fuese esparcida a la tierra.
La comunidad se reune al ritmo de un grupo de músicos, que prepararon para esta ceremonia algunos aires y canciones, con el propósito de acompañar la celebración ritual en honor a “Pachamama”. Llegando al lugar escogido para el sacrificio, los danzantes recorren todas las parcelas de los aledaños. Durante ése mismo tiempo, un grupo de campesinos se ocupa de cavar un hueco orientado hacia las montañas. Mientras que el más anciano de la comunidad “El achachila” ofrece oraciones y libaciones a la Madre Tierra. La fiesta continua hasta altas horas de la noche. Es la ocasión para los ancianos de contar sus mitos, sus leyendas y de esta manera transmiten sus tradiciones de generación en generación. La sagrada hoja de coca se convierte en el alimento central y espiritual de la comunidad.

Para los occidentales la hoja sagrada se convirtió en la planta maldita :

La coca es una planta indiscutiblemente muy rica, con propiedades medicinales comprobadas científicamente, también es muy nutritiva donde abundan en sales minerales y en vitaminas; pero ¿Porqué esta planta sagrada se transformó en una planta maldita para los occidentales? Aparte de la transformación química de la coca en cocaína; por la riqueza que tiene la planta en nicotína – representa una amenaza terrible para los lovies archimillonarios del tabaco, que ven en ella un producto de sustitución a los cigarrillos; lo que causaría pérdidas millonarias a éstas empresas, responsables de millones de victimas del tabaco, pero no es la única razón- Entre otros componentes de la coca, se encuentran la altropína, la papaína, la globulina, la pectína, la coleína, la inulína, se pueden extraer 14 alcaloides, de los cuales la cocaína representa menos del 1%, así como tambíen: [la atropína y la espolamína que son una combinación de egmínas; tropeínas e igrínas. Los derivados de la ecgonína son : el metilbensoilecgonína (cocaína), metilecgnoníca y cinamilcocaína; entre las tropeínas están incluidos, la tropína y la seudotromína, la dihidrozipeína, la tropacocaína y el benzoíltropano; entre las higrinas están la higrina, la hidrolína y la cuscohigrína. Tambíen pudieron aislarse las esteroísomeras alfa y beta truxilínas, entre otros componentes químicos de la coca]. La coca fue utilizada por los occidentales como base para la fabricación de la droga; convirtiéndose en una estrategia económica e incluso geopolítica. La conferencia de Viena de 1988 condenó a muerte la hoja de coca; prohibiendo su producción y su comercialización, excepto para su utilización tradicional.



La erradicación de las plantas de coca en Bolivia, dio fin al periodo “del oro verde” en el país. Durante las tres últimas décadas fue el maná de los narco-dólares inyectados en la economía boliviana gracias al tráfico de la pasta de cocaína.

Desde 1997 hasta 1999, más de 21.000 hectáreas de hojas de coca fueron destruidas, retirando de esta manera, del mercado mundial, más de 80.000 toneladas de cocaína. De 1999 hasta la fecha se pretende haber dado fin con el cultivo ilegal de la hoja de coca en el Chapare boliviano, aunque ninguna cifra estadística no fue avanzada.
La supresión de la cultura masiva de la coca decidida por los EEUU. y el Gobierno boliviano ha provocado el desempleo de miles de familias que no benefician de ningún tipo de indemnización y que les queda pocas posibilidades de encontrar trabajo. En los años 90 más de 40.000 mineros fueron despedidos de las empresas mineras estatales y otro tanto de la función pública. El descontento popular no dejo de ampliarse cada día más. Las manifestaciones, los bloqueos de caminos se multiplicaron en todo el país.Bajo el pretexto de reembolsar la deuda exterior, las medidas de austeridad de los diferentes gobiernos se multiplicaron. La subida de precios y el constante aumento de los impuestos asfixia a todos los medios sociales del país. Los bolivianos deben reembolsar prestamos que en muchos casos sirvieron únicamente a enriquecer un pequeño puñado de personas que además pusieron a fuego y sangre la Nación, con represiones inhumanas como las de febrero y octubre del 2003, que causaron un centenar de muertos y miles de heridos.

La corrupción es el cáncer de la sociedad boliviana, la cuál no puede ser tan fácilmente erradicada como la hoja de coca, puesto que el dinero de la droga corrompió una gran parte de la población y la economía del país. Aunque los beneficios realmente obtenidos por el tráfico de droga nunca llegaron realmente al país. A fines del siglo pasado se calculaba que una héctarea de cultivo de la coca aportaba al productor 2.990 $us.; el mismos producto lo vendía el traficante de pasta en 3.590 $us. Después de su transformación en cocaína, el traficante lo ponía a la venta en 7.055 $us. Los vendedores al por mayor que hicieron pasar la droga por los circuitos clásicos de Colombia, Panamá entre otros, los negociaban en 107.730 $us. Finalmente los revendedores locales de los EEUU y de Europa obtenían 564.300 $us. por la venta de la cocaína al detalle, con una pureza del 12%.

La profecía de los sabios andinos, esta más que nunca de actualidad. La coca vuelve a ser la hoja sagrada de los Andes, cultivada para su uso tradicional y medicinal, que nunca dejo de ser otra cosa, para los herederos de las hojas verdes. Ahora que, otra civilización varias veces milenaria, como China, se interesa en exportar y comercializar esta planta medicinal como es la coca, además de haber sido reconocida como un elemento capital en la medicina tradicional de los Kallawayas de Bolivia, que recibieron oficialemente el reconocimiento de la Unesco como un patrimonio más de la Humanidad. Es el momento de sacarla de la ilegalidad para devolverla el rol que siempre tuvo en la sociedad, gracias a sus propiedades medicinales y alimenticias.

Si se quiere combatir, realmente, al narcotráfico; primeramente se debe legalizar la producción y la comercialización de la coca, para ésta que pueda servir de base a una multitud de productos y aplicaciones, tanto como una planta alimenticia, curativa, medicinal, farmacéutica, dietética –sobre todo para los paises ricos como; Europa y principalmente los EEUU, que tienen tanto problemas con la obesidad de una buena parte de sus habitantes. Sabemos muy bien, desde épocas remotas, que una de las propiedades de la coca, es la de cortar el hambre. ¿Qué esperan nuestras empresas farmacéuticas para preparar productos, energéticos, tónicos, vitamínicos, dietéticos, de sustitución a la nicotina y tantos otros productos más destinados a mercados internos como tambíen a mercados internacionales?. Hasta la fecha; que sepamos, ¡no existe ningún convenio internacional que prohibe la exportación y la comercialización, de estos tipos de productos!

La exportación de infuciones de coca, como los preparados con otras plantas medicinales (mates) e incluso con el té, darían un fenomenal digestivo, o un “té de coca”, que se consumiría de la misma manera que el té o el café tradicional. Solamente, con una mayor ventaja para la coca -sobre los dos otros productos comercializados a escala mundial mediante grandes lovies de distribución- debido a sus cualidades de la planta medicinal que fueron probados durante siglos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio...

A los detractores que se oponen terminantemente a la comercialización de las infuciones de coca; principalmente, los lovies anglosajones del té y del café, bajo el pretexto que las hojas de coca exportadas a los paises Europeos y a los EEUU. servirían sobre todo para la fabricación de la cocaína. Bastaría responderles que, si la exportación se la hace de una manera reglamentada y bien controlada no habría tal riesgo. Mejor aún, si los paises productores exportan productos manufacturados; combinados con otras plantas, con diferentes sabores: a canela, vainilla, frutos exóticos, etc, etc. Lo cual haría imposible – por su elevadísimo costo- separar la coca de las bolsitas empaquetadas, para fabricar la droga como ocurre con el café y el té, que contienen alcaloídes como la cafeína o la teteína.

Las posibilidades y las aplicaciones que nos ofrece una planta como la coca, son muchísimas, y es un error histórico haber penalizado internacionalmente, mediante el famoso convenio de Viena de 1988, a esta planta tan rica de virtudes naturales. Los propios conquistadores españoles del siglo XVI, que habían prohibido el consumo de la coca, dieron rápidamente marcha atrás en su cometido y al contrario, monopolizaron su producción y comercialización hasta la independencia de los paises de América latina.

Si los conquistadores españoles en el siglo XVI ya habían comprendido en verdadero valor que tiene la coca, ¿cómo es posible que los más grandes economistas del siglo XXI sigan sin comprender que el problema de la coca es ante todo un problema económico?.

“A un problema económico, la única solución posible que puede darse, es mediante una respuesta igualemente de orden económico”.

En la actualidad, la única demanda de coca que existe de parte de Europa y de los EEUU, es para la fabricación de la droga.

Si los gobiernos y las poblaciones de todos éstos países afectados por este azote contemporaneo, que es la drogadicción, tuvieran una real voluntad política y económica de acabar de una vez por todas con el tráfico de la cocaína, deberán legalizar inmediatamente la producción y la comercialización de la coca y de los productos derivados de esta planta con excepción de la droga.

Una comercialización legal de la coca y de sus derivados terminaría definitivamente con el tráfico ilegal de la cocaína. La actual política de erradicación de la planta no frenará ese tráfico ilícito, puesto que es un problema de grandes intereses económicos. Solamente se consigue desplazar el problema a otras regiones. Del Chapare a los Yungas bolivianos. Luego, problablemente de los Yungas a la Amazonía: boliviana, peruana, brasileña, colombiana, como ya está ocurriendo. Finalemente, cuando la producción y la comercialización se encuentre en manos de los nuevos lovies cocaleros, cien por ciento anglosajones, y posiblemente en otros continentes, como ya paso con otros productos en la historia económica mundial, la coca será finalmente reabilitada para la satisfacción y en beneficio único de quienes, hoy en día buscan erradicarla de sus tierras originarias por todos los medios…


Dr. Carlos Terrazas Orellana : Doctorado en historia y diplomado en estudios especializados de etnología en la Universidad de París VII, escribió 5 libros, 4 guías turísticas sobre Perú y Bolivia, más de 300 artículos, reportajes y ensayos sobre temática latinoamericana. Publicó principalmente en idioma y medios de comunicación franceses. Entre los trabajos de investigación histórica más importante podemos citar : Su tesis de grado « Historia y Nacionalismo en Bolivia », su tesis de masterado « Condicionamiento de la conciencia histórica de la Guerra del Chaco ». Su ponencia presentada en el Congreso de la Sorbona de París, conmemorando el Bicentenario de la Revolución francesa « La influencia filosófica de la Revolución francesa en la Independencia del Alto Perú (Bolivia). Uno de sus últimos ensayos bastante difundido por los medios independientes electrónicos y una parte de su artículo en el periódico el Diario de La Paz « Algunas bases de reflexión sobre la Asamblea Constituyente en Bolivia ». También, es autor de un importante archivo fotográfico (unas 30.000 tomas fotográficas clasificadas por temas) y ganador de varios premios internacionales en fotografía (Medalla de plata en la Bienal de Fotografía de Europa 85. Primer premio del concurso fotográfico Photorush-Francia).

© La Iera. versión original del artículo fue publicada en la revista “Notre histoire” n° 198 en el idioma francés.

Carlos_terrazas_orellana@hotmail.com tribuna_boliviana@gruposyahoo.com

TRIBUNA BOLIVIANA

Es una tribuna libre de: información, análisis, documentación, creaciones literarias y artísticas. Tambíen, es un lugar de discución, de refelexión y de contactos socio-profesionales, económico-políticos. Y, sobre todo es un enlace de amistad y de solidaridad entre Bolivia y todos los países del Mundo.

NOTIFICACION: ”Tribuna boliviana” no es respnosable de las opiniones de los autores ni de los documentos utilizados.

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pfff ja
Por mriame - Monday, Oct. 23, 2006 at 8:05 PM
feto@hotmail.com

Durante siglos, la coca fue considerada como una planta milagrosa dotada de virtudes extraordinarias. Hasta que los occidentales, extraeron de la planta la cocaína. La panacea se transformó en una arma fatal. Los intereses político-económicos se apoderaron de la controversia y penalizaron a la planta sagrada, condenándola a desaparecer.
Durante siglos, la coca fue considerada como una planta milagrosa dotada de virtudes extraordinarias. Hasta que los occidentales, extraeron de la planta la cocaína. La panacea se transformó en una arma fatal. Los intereses político-económicos se apoderaron de la controversia y penalizaron a la planta sagrada, condenándola a desaparecer.


Cuando los españoles conquistaron las sociedades andinas, vieron que la coca era cultivada y la atribuían poderes mágicos. Ella estaba íntimamente ligada a las costumbres religiosas de las poblaciones nativas. Según las leyendas transmitidas de generación en generación. Manco Kapac, “el escogido” hijo del dios Sol, había traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus hojas servían como ofrendas a los dioses de la naturaleza. También se depositaba en la boca de los difuntos para que tuvieran una mejor acogida en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de este contexto místico-religioso, permaneció durante mucho tiempo el privilegio del soberano y de la nobleza inca; su consumo se había generalizado muy rapidamente durante la época de la conquista. Los españoles no creían en las virtudes prodigiosas de la planta; Ellos sospechaban que se trataba de una obra del demonio, por el rol primordial que tenía en las ceremonias religiosas de las poblaciones vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su consumo terminantemente, puesto que era considerado como una costumbre pagana y un pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente de conducta, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, si estaban privados de coca. Entonces, decidieron distribuirles las hojas unas tres o cuatro veces al día. También se les permitía unas pequeñas pausas para que las masticaran “acullicaran” su preciosa panacea de hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha conservado su importancia en las poblaciones indígenas, y se encuentran todavía, rasgos de la veneración religiosa de la cual fue el objeto, de la misma manera su poder curativo y alimenticio fue científicamente comprobado.



Los indígenas transportan siempre con ellos una pequeña bolsa con hojas de coca (llamada chuspa), así como también un pedazo de pasta hecha de ceniza de vegetales ‘llujkta”. Lo mezclan un puñado de hojas con un poco de ceniza, luego lo mastican tranquilamente, secretando mucha saliva. Una vez ingerida, el jugo de la coca, mezclada con la saliva, produce poco a poco sus efectos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio... Lo cual explica porque la coca es consumida en gran cantidad por todas aquellas personas que llevan una vida sacrificada y llena de dificultades. Las hojas de coca sirven también a los “yatiris” (aquellos que saben) para efectuar una gran parte de sus sortilegios y de sus augurios. Al arrojar la coca sobre un tejido tradicional “haguayo” preparado para este efecto, dicen poder descubrir a los ladrones y a las cosas que desaparecieron. La persona que se interroga sobre la infidelidad, la conducta o las intenciones de su cónyuge van ha consultar a un “yatiri”, quien después de haber realizado varias oraciones místico-religiosas, le entrega algunas hojas de coca que deberán ser puestas en contacto con las personas de las cuales se desea descubrir algún secreto. Luego se devuelven las hojas al “yatiri” quien va ha utilizarlas, realizando una cierta ceremonia, antes de dejar caer bruscamente las hojas de coca al suelo. La respuesta depende de la manera como caen las hojas... Para tener noticias de una persona ausente, conocer su salud, su conducta o sus negocios, hay que llevar sus prendas de vestir u objetos que la persona ha utilizado: se los tiende por el suelo y se arroja la coca por encima. Es preferible ecoger ropa vieja que no haya sido lavada, asegurando de esta manera una mejor comunicación con las personas que las utilizaron, sin que éstas se diesen cuenta. De la misma manera, se dice que se puede ver la imagen de un difunto en su ropa. La coca masticada sirve como amuleto y como ofrenda a las divinidades. Y escupiendo el jugo de la coca en la palma de la mano, con los dedos extensos y observando la manera como cae, ¡se podría predecir el futuro!. Se la siente amarga a la coca, si alguna desgracia se prepara.



La utilización tradicional de la hoja de coca es muy difundida en toda la región Andina, desde la época colonial, particularmente entre los mineros, que van cavando profundas galerías en busca de minerales. El calor y la humedad, saturan la atmósfera, es un ambiente sofocante e irrespirable. Los mineros, torso desnudo, mejillas infladas por bolas de coca, olvidan incluso de masticarlas por el duro esfuerzo que van realizando. Durante todo el año, ellos se alimentan de sopas de fideo o de patatas secas “chuño”, consumen rara vez la carne, muy caro para su magro ingreso. Pero el precio de la coca también ha subido. El minero tiene el cuidado de llevar siempre consigo una pequeña bolsa de hojas de coca “chuspa”; es una dulce compañera que escogió y que también le agrada al “Tío”, el señor y amo de las profundidades de las minas y del destino de los mineros.

Durante el carnaval, los ritos cristianos se mezclan a las tradiciones populares. Ofrendas y oraciones tienen lugar durante las dos semanas que siguen a ésta fiestas paganas. A proximidad de la ciudad de Oruro, se erigen rocas de formas raras como el sapo, el cóndor, el toro y la serpiente; los mineros van ha depositar sus ofrendas a la Tierra Madre “Pachamama”: hojas de coca, alcohol, cigarrillos, para que la tierra sea más fecunda. En el ritual de las ofrendas a la tierra “pagos” en el momento de la siembra, los preparativos se desarrollan en octubre, cuando los primeros gérmenes salieron del suelo. Es cuando la ceremonia del “pago a la Pachamama” se organiza. Ella culmina con el sacrificio de una llama muy joven, que debe masticar las hojas de coca y estar embriagada por el alcohol, luego es sacrificada antes que su sangre fuese esparcida a la tierra.
La comunidad se reune al ritmo de un grupo de músicos, que prepararon para esta ceremonia algunos aires y canciones, con el propósito de acompañar la celebración ritual en honor a “Pachamama”. Llegando al lugar escogido para el sacrificio, los danzantes recorren todas las parcelas de los aledaños. Durante ése mismo tiempo, un grupo de campesinos se ocupa de cavar un hueco orientado hacia las montañas. Mientras que el más anciano de la comunidad “El achachila” ofrece oraciones y libaciones a la Madre Tierra. La fiesta continua hasta altas horas de la noche. Es la ocasión para los ancianos de contar sus mitos, sus leyendas y de esta manera transmiten sus tradiciones de generación en generación. La sagrada hoja de coca se convierte en el alimento central y espiritual de la comunidad.

Para los occidentales la hoja sagrada se convirtió en la planta maldita :

La coca es una planta indiscutiblemente muy rica, con propiedades medicinales comprobadas científicamente, también es muy nutritiva donde abundan en sales minerales y en vitaminas; pero ¿Porqué esta planta sagrada se transformó en una planta maldita para los occidentales? Aparte de la transformación química de la coca en cocaína; por la riqueza que tiene la planta en nicotína – representa una amenaza terrible para los lovies archimillonarios del tabaco, que ven en ella un producto de sustitución a los cigarrillos; lo que causaría pérdidas millonarias a éstas empresas, responsables de millones de victimas del tabaco, pero no es la única razón- Entre otros componentes de la coca, se encuentran la altropína, la papaína, la globulina, la pectína, la coleína, la inulína, se pueden extraer 14 alcaloides, de los cuales la cocaína representa menos del 1%, así como tambíen: [la atropína y la espolamína que son una combinación de egmínas; tropeínas e igrínas. Los derivados de la ecgonína son : el metilbensoilecgonína (cocaína), metilecgnoníca y cinamilcocaína; entre las tropeínas están incluidos, la tropína y la seudotromína, la dihidrozipeína, la tropacocaína y el benzoíltropano; entre las higrinas están la higrina, la hidrolína y la cuscohigrína. Tambíen pudieron aislarse las esteroísomeras alfa y beta truxilínas, entre otros componentes químicos de la coca]. La coca fue utilizada por los occidentales como base para la fabricación de la droga; convirtiéndose en una estrategia económica e incluso geopolítica. La conferencia de Viena de 1988 condenó a muerte la hoja de coca; prohibiendo su producción y su comercialización, excepto para su utilización tradicional.



La erradicación de las plantas de coca en Bolivia, dio fin al periodo “del oro verde” en el país. Durante las tres últimas décadas fue el maná de los narco-dólares inyectados en la economía boliviana gracias al tráfico de la pasta de cocaína.

Desde 1997 hasta 1999, más de 21.000 hectáreas de hojas de coca fueron destruidas, retirando de esta manera, del mercado mundial, más de 80.000 toneladas de cocaína. De 1999 hasta la fecha se pretende haber dado fin con el cultivo ilegal de la hoja de coca en el Chapare boliviano, aunque ninguna cifra estadística no fue avanzada.
La supresión de la cultura masiva de la coca decidida por los EEUU. y el Gobierno boliviano ha provocado el desempleo de miles de familias que no benefician de ningún tipo de indemnización y que les queda pocas posibilidades de encontrar trabajo. En los años 90 más de 40.000 mineros fueron despedidos de las empresas mineras estatales y otro tanto de la función pública. El descontento popular no dejo de ampliarse cada día más. Las manifestaciones, los bloqueos de caminos se multiplicaron en todo el país.Bajo el pretexto de reembolsar la deuda exterior, las medidas de austeridad de los diferentes gobiernos se multiplicaron. La subida de precios y el constante aumento de los impuestos asfixia a todos los medios sociales del país. Los bolivianos deben reembolsar prestamos que en muchos casos sirvieron únicamente a enriquecer un pequeño puñado de personas que además pusieron a fuego y sangre la Nación, con represiones inhumanas como las de febrero y octubre del 2003, que causaron un centenar de muertos y miles de heridos.

La corrupción es el cáncer de la sociedad boliviana, la cuál no puede ser tan fácilmente erradicada como la hoja de coca, puesto que el dinero de la droga corrompió una gran parte de la población y la economía del país. Aunque los beneficios realmente obtenidos por el tráfico de droga nunca llegaron realmente al país. A fines del siglo pasado se calculaba que una héctarea de cultivo de la coca aportaba al productor 2.990 $us.; el mismos producto lo vendía el traficante de pasta en 3.590 $us. Después de su transformación en cocaína, el traficante lo ponía a la venta en 7.055 $us. Los vendedores al por mayor que hicieron pasar la droga por los circuitos clásicos de Colombia, Panamá entre otros, los negociaban en 107.730 $us. Finalmente los revendedores locales de los EEUU y de Europa obtenían 564.300 $us. por la venta de la cocaína al detalle, con una pureza del 12%.

La profecía de los sabios andinos, esta más que nunca de actualidad. La coca vuelve a ser la hoja sagrada de los Andes, cultivada para su uso tradicional y medicinal, que nunca dejo de ser otra cosa, para los herederos de las hojas verdes. Ahora que, otra civilización varias veces milenaria, como China, se interesa en exportar y comercializar esta planta medicinal como es la coca, además de haber sido reconocida como un elemento capital en la medicina tradicional de los Kallawayas de Bolivia, que recibieron oficialemente el reconocimiento de la Unesco como un patrimonio más de la Humanidad. Es el momento de sacarla de la ilegalidad para devolverla el rol que siempre tuvo en la sociedad, gracias a sus propiedades medicinales y alimenticias.

Si se quiere combatir, realmente, al narcotráfico; primeramente se debe legalizar la producción y la comercialización de la coca, para ésta que pueda servir de base a una multitud de productos y aplicaciones, tanto como una planta alimenticia, curativa, medicinal, farmacéutica, dietética –sobre todo para los paises ricos como; Europa y principalmente los EEUU, que tienen tanto problemas con la obesidad de una buena parte de sus habitantes. Sabemos muy bien, desde épocas remotas, que una de las propiedades de la coca, es la de cortar el hambre. ¿Qué esperan nuestras empresas farmacéuticas para preparar productos, energéticos, tónicos, vitamínicos, dietéticos, de sustitución a la nicotina y tantos otros productos más destinados a mercados internos como tambíen a mercados internacionales?. Hasta la fecha; que sepamos, ¡no existe ningún convenio internacional que prohibe la exportación y la comercialización, de estos tipos de productos!

La exportación de infuciones de coca, como los preparados con otras plantas medicinales (mates) e incluso con el té, darían un fenomenal digestivo, o un “té de coca”, que se consumiría de la misma manera que el té o el café tradicional. Solamente, con una mayor ventaja para la coca -sobre los dos otros productos comercializados a escala mundial mediante grandes lovies de distribución- debido a sus cualidades de la planta medicinal que fueron probados durante siglos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio...

A los detractores que se oponen terminantemente a la comercialización de las infuciones de coca; principalmente, los lovies anglosajones del té y del café, bajo el pretexto que las hojas de coca exportadas a los paises Europeos y a los EEUU. servirían sobre todo para la fabricación de la cocaína. Bastaría responderles que, si la exportación se la hace de una manera reglamentada y bien controlada no habría tal riesgo. Mejor aún, si los paises productores exportan productos manufacturados; combinados con otras plantas, con diferentes sabores: a canela, vainilla, frutos exóticos, etc, etc. Lo cual haría imposible – por su elevadísimo costo- separar la coca de las bolsitas empaquetadas, para fabricar la droga como ocurre con el café y el té, que contienen alcaloídes como la cafeína o la teteína.

Las posibilidades y las aplicaciones que nos ofrece una planta como la coca, son muchísimas, y es un error histórico haber penalizado internacionalmente, mediante el famoso convenio de Viena de 1988, a esta planta tan rica de virtudes naturales. Los propios conquistadores españoles del siglo XVI, que habían prohibido el consumo de la coca, dieron rápidamente marcha atrás en su cometido y al contrario, monopolizaron su producción y comercialización hasta la independencia de los paises de América latina.

Si los conquistadores españoles en el siglo XVI ya habían comprendido en verdadero valor que tiene la coca, ¿cómo es posible que los más grandes economistas del siglo XXI sigan sin comprender que el problema de la coca es ante todo un problema económico?.

“A un problema económico, la única solución posible que puede darse, es mediante una respuesta igualemente de orden económico”.

En la actualidad, la única demanda de coca que existe de parte de Europa y de los EEUU, es para la fabricación de la droga.

Si los gobiernos y las poblaciones de todos éstos países afectados por este azote contemporaneo, que es la drogadicción, tuvieran una real voluntad política y económica de acabar de una vez por todas con el tráfico de la cocaína, deberán legalizar inmediatamente la producción y la comercialización de la coca y de los productos derivados de esta planta con excepción de la droga.

Una comercialización legal de la coca y de sus derivados terminaría definitivamente con el tráfico ilegal de la cocaína. La actual política de erradicación de la planta no frenará ese tráfico ilícito, puesto que es un problema de grandes intereses económicos. Solamente se consigue desplazar el problema a otras regiones. Del Chapare a los Yungas bolivianos. Luego, problablemente de los Yungas a la Amazonía: boliviana, peruana, brasileña, colombiana, como ya está ocurriendo. Finalemente, cuando la producción y la comercialización se encuentre en manos de los nuevos lovies cocaleros, cien por ciento anglosajones, y posiblemente en otros continentes, como ya paso con otros productos en la historia económica mundial, la coca será finalmente reabilitada para la satisfacción y en beneficio único de quienes, hoy en día buscan erradicarla de sus tierras originarias por todos los medios…


Dr. Carlos Terrazas Orellana : Doctorado en historia y diplomado en estudios especializados de etnología en la Universidad de París VII, escribió 5 libros, 4 guías turísticas sobre Perú y Bolivia, más de 300 artículos, reportajes y ensayos sobre temática latinoamericana. Publicó principalmente en idioma y medios de comunicación franceses. Entre los trabajos de investigación histórica más importante podemos citar : Su tesis de grado « Historia y Nacionalismo en Bolivia », su tesis de masterado « Condicionamiento de la conciencia histórica de la Guerra del Chaco ». Su ponencia presentada en el Congreso de la Sorbona de París, conmemorando el Bicentenario de la Revolución francesa « La influencia filosófica de la Revolución francesa en la Independencia del Alto Perú (Bolivia). Uno de sus últimos ensayos bastante difundido por los medios independientes electrónicos y una parte de su artículo en el periódico el Diario de La Paz « Algunas bases de reflexión sobre la Asamblea Constituyente en Bolivia ». También, es autor de un importante archivo fotográfico (unas 30.000 tomas fotográficas clasificadas por temas) y ganador de varios premios internacionales en fotografía (Medalla de plata en la Bienal de Fotografía de Europa 85. Primer premio del concurso fotográfico Photorush-Francia).

© La Iera. versión original del artículo fue publicada en la revista “Notre histoire” n° 198 en el idioma francés.

Carlos_terrazas_orellana@hotmail.com tribuna_boliviana@gruposyahoo.com

TRIBUNA BOLIVIANA

Es una tribuna libre de: información, análisis, documentación, creaciones literarias y artísticas. Tambíen, es un lugar de discución, de refelexión y de contactos socio-profesionales, económico-políticos. Y, sobre todo es un enlace de amistad y de solidaridad entre Bolivia y todos los países del Mundo.

NOTIFICACION: ”Tribuna boliviana” no es respnosable de las opiniones de los autores ni de los documentos utilizados.


Cuando los españoles conquistaron las sociedades andinas, vieron que la coca era cultivada y la atribuían poderes mágicos. Ella estaba íntimamente ligada a las costumbres religiosas de las poblaciones nativas. Según las leyendas transmitidas de generación en generación. Manco Kapac, “el escogido” hijo del dios Sol, había traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus hojas servían como ofrendas a los dioses de la naturaleza. También se depositaba en la boca de los difuntos para que tuvieran una mejor acogida en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de este contexto místico-religioso, permaneció durante mucho tiempo el privilegio del soberano y de la nobleza inca; su consumo se había generalizado muy rapidamente durante la época de la conquista. Los españoles no creían en las virtudes prodigiosas de la planta; Ellos sospechaban que se trataba de una obra del demonio, por el rol primordial que tenía en las ceremonias religiosas de las poblaciones vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su consumo terminantemente, puesto que era considerado como una costumbre pagana y un pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente de conducta, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, si estaban privados de coca. Entonces, decidieron distribuirles las hojas unas tres o cuatro veces al día. También se les permitía unas pequeñas pausas para que las masticaran “acullicaran” su preciosa panacea de hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha conservado su importancia en las poblaciones indígenas, y se encuentran todavía, rasgos de la veneración religiosa de la cual fue el objeto, de la misma manera su poder curativo y alimenticio fue científicamente comprobado.



Los indígenas transportan siempre con ellos una pequeña bolsa con hojas de coca (llamada chuspa), así como también un pedazo de pasta hecha de ceniza de vegetales ‘llujkta”. Lo mezclan un puñado de hojas con un poco de ceniza, luego lo mastican tranquilamente, secretando mucha saliva. Una vez ingerida, el jugo de la coca, mezclada con la saliva, produce poco a poco sus efectos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio... Lo cual explica porque la coca es consumida en gran cantidad por todas aquellas personas que llevan una vida sacrificada y llena de dificultades. Las hojas de coca sirven también a los “yatiris” (aquellos que saben) para efectuar una gran parte de sus sortilegios y de sus augurios. Al arrojar la coca sobre un tejido tradicional “haguayo” preparado para este efecto, dicen poder descubrir a los ladrones y a las cosas que desaparecieron. La persona que se interroga sobre la infidelidad, la conducta o las intenciones de su cónyuge van ha consultar a un “yatiri”, quien después de haber realizado varias oraciones místico-religiosas, le entrega algunas hojas de coca que deberán ser puestas en contacto con las personas de las cuales se desea descubrir algún secreto. Luego se devuelven las hojas al “yatiri” quien va ha utilizarlas, realizando una cierta ceremonia, antes de dejar caer bruscamente las hojas de coca al suelo. La respuesta depende de la manera como caen las hojas... Para tener noticias de una persona ausente, conocer su salud, su conducta o sus negocios, hay que llevar sus prendas de vestir u objetos que la persona ha utilizado: se los tiende por el suelo y se arroja la coca por encima. Es preferible ecoger ropa vieja que no haya sido lavada, asegurando de esta manera una mejor comunicación con las personas que las utilizaron, sin que éstas se diesen cuenta. De la misma manera, se dice que se puede ver la imagen de un difunto en su ropa. La coca masticada sirve como amuleto y como ofrenda a las divinidades. Y escupiendo el jugo de la coca en la palma de la mano, con los dedos extensos y observando la manera como cae, ¡se podría predecir el futuro!. Se la siente amarga a la coca, si alguna desgracia se prepara.



La utilización tradicional de la hoja de coca es muy difundida en toda la región Andina, desde la época colonial, particularmente entre los mineros, que van cavando profundas galerías en busca de minerales. El calor y la humedad, saturan la atmósfera, es un ambiente sofocante e irrespirable. Los mineros, torso desnudo, mejillas infladas por bolas de coca, olvidan incluso de masticarlas por el duro esfuerzo que van realizando. Durante todo el año, ellos se alimentan de sopas de fideo o de patatas secas “chuño”, consumen rara vez la carne, muy caro para su magro ingreso. Pero el precio de la coca también ha subido. El minero tiene el cuidado de llevar siempre consigo una pequeña bolsa de hojas de coca “chuspa”; es una dulce compañera que escogió y que también le agrada al “Tío”, el señor y amo de las profundidades de las minas y del destino de los mineros.

Durante el carnaval, los ritos cristianos se mezclan a las tradiciones populares. Ofrendas y oraciones tienen lugar durante las dos semanas que siguen a ésta fiestas paganas. A proximidad de la ciudad de Oruro, se erigen rocas de formas raras como el sapo, el cóndor, el toro y la serpiente; los mineros van ha depositar sus ofrendas a la Tierra Madre “Pachamama”: hojas de coca, alcohol, cigarrillos, para que la tierra sea más fecunda. En el ritual de las ofrendas a la tierra “pagos” en el momento de la siembra, los preparativos se desarrollan en octubre, cuando los primeros gérmenes salieron del suelo. Es cuando la ceremonia del “pago a la Pachamama” se organiza. Ella culmina con el sacrificio de una llama muy joven, que debe masticar las hojas de coca y estar embriagada por el alcohol, luego es sacrificada antes que su sangre fuese esparcida a la tierra.
La comunidad se reune al ritmo de un grupo de músicos, que prepararon para esta ceremonia algunos aires y canciones, con el propósito de acompañar la celebración ritual en honor a “Pachamama”. Llegando al lugar escogido para el sacrificio, los danzantes recorren todas las parcelas de los aledaños. Durante ése mismo tiempo, un grupo de campesinos se ocupa de cavar un hueco orientado hacia las montañas. Mientras que el más anciano de la comunidad “El achachila” ofrece oraciones y libaciones a la Madre Tierra. La fiesta continua hasta altas horas de la noche. Es la ocasión para los ancianos de contar sus mitos, sus leyendas y de esta manera transmiten sus tradiciones de generación en generación. La sagrada hoja de coca se convierte en el alimento central y espiritual de la comunidad.

Para los occidentales la hoja sagrada se convirtió en la planta maldita :

La coca es una planta indiscutiblemente muy rica, con propiedades medicinales comprobadas científicamente, también es muy nutritiva donde abundan en sales minerales y en vitaminas; pero ¿Porqué esta planta sagrada se transformó en una planta maldita para los occidentales? Aparte de la transformación química de la coca en cocaína; por la riqueza que tiene la planta en nicotína – representa una amenaza terrible para los lovies archimillonarios del tabaco, que ven en ella un producto de sustitución a los cigarrillos; lo que causaría pérdidas millonarias a éstas empresas, responsables de millones de victimas del tabaco, pero no es la única razón- Entre otros componentes de la coca, se encuentran la altropína, la papaína, la globulina, la pectína, la coleína, la inulína, se pueden extraer 14 alcaloides, de los cuales la cocaína representa menos del 1%, así como tambíen: [la atropína y la espolamína que son una combinación de egmínas; tropeínas e igrínas. Los derivados de la ecgonína son : el metilbensoilecgonína (cocaína), metilecgnoníca y cinamilcocaína; entre las tropeínas están incluidos, la tropína y la seudotromína, la dihidrozipeína, la tropacocaína y el benzoíltropano; entre las higrinas están la higrina, la hidrolína y la cuscohigrína. Tambíen pudieron aislarse las esteroísomeras alfa y beta truxilínas, entre otros componentes químicos de la coca]. La coca fue utilizada por los occidentales como base para la fabricación de la droga; convirtiéndose en una estrategia económica e incluso geopolítica. La conferencia de Viena de 1988 condenó a muerte la hoja de coca; prohibiendo su producción y su comercialización, excepto para su utilización tradicional.



La erradicación de las plantas de coca en Bolivia, dio fin al periodo “del oro verde” en el país. Durante las tres últimas décadas fue el maná de los narco-dólares inyectados en la economía boliviana gracias al tráfico de la pasta de cocaína.

Desde 1997 hasta 1999, más de 21.000 hectáreas de hojas de coca fueron destruidas, retirando de esta manera, del mercado mundial, más de 80.000 toneladas de cocaína. De 1999 hasta la fecha se pretende haber dado fin con el cultivo ilegal de la hoja de coca en el Chapare boliviano, aunque ninguna cifra estadística no fue avanzada.
La supresión de la cultura masiva de la coca decidida por los EEUU. y el Gobierno boliviano ha provocado el desempleo de miles de familias que no benefician de ningún tipo de indemnización y que les queda pocas posibilidades de encontrar trabajo. En los años 90 más de 40.000 mineros fueron despedidos de las empresas mineras estatales y otro tanto de la función pública. El descontento popular no dejo de ampliarse cada día más. Las manifestaciones, los bloqueos de caminos se multiplicaron en todo el país.Bajo el pretexto de reembolsar la deuda exterior, las medidas de austeridad de los diferentes gobiernos se multiplicaron. La subida de precios y el constante aumento de los impuestos asfixia a todos los medios sociales del país. Los bolivianos deben reembolsar prestamos que en muchos casos sirvieron únicamente a enriquecer un pequeño puñado de personas que además pusieron a fuego y sangre la Nación, con represiones inhumanas como las de febrero y octubre del 2003, que causaron un centenar de muertos y miles de heridos.

La corrupción es el cáncer de la sociedad boliviana, la cuál no puede ser tan fácilmente erradicada como la hoja de coca, puesto que el dinero de la droga corrompió una gran parte de la población y la economía del país. Aunque los beneficios realmente obtenidos por el tráfico de droga nunca llegaron realmente al país. A fines del siglo pasado se calculaba que una héctarea de cultivo de la coca aportaba al productor 2.990 $us.; el mismos producto lo vendía el traficante de pasta en 3.590 $us. Después de su transformación en cocaína, el traficante lo ponía a la venta en 7.055 $us. Los vendedores al por mayor que hicieron pasar la droga por los circuitos clásicos de Colombia, Panamá entre otros, los negociaban en 107.730 $us. Finalmente los revendedores locales de los EEUU y de Europa obtenían 564.300 $us. por la venta de la cocaína al detalle, con una pureza del 12%.

La profecía de los sabios andinos, esta más que nunca de actualidad. La coca vuelve a ser la hoja sagrada de los Andes, cultivada para su uso tradicional y medicinal, que nunca dejo de ser otra cosa, para los herederos de las hojas verdes. Ahora que, otra civilización varias veces milenaria, como China, se interesa en exportar y comercializar esta planta medicinal como es la coca, además de haber sido reconocida como un elemento capital en la medicina tradicional de los Kallawayas de Bolivia, que recibieron oficialemente el reconocimiento de la Unesco como un patrimonio más de la Humanidad. Es el momento de sacarla de la ilegalidad para devolverla el rol que siempre tuvo en la sociedad, gracias a sus propiedades medicinales y alimenticias.

Si se quiere combatir, realmente, al narcotráfico; primeramente se debe legalizar la producción y la comercialización de la coca, para ésta que pueda servir de base a una multitud de productos y aplicaciones, tanto como una planta alimenticia, curativa, medicinal, farmacéutica, dietética –sobre todo para los paises ricos como; Europa y principalmente los EEUU, que tienen tanto problemas con la obesidad de una buena parte de sus habitantes. Sabemos muy bien, desde épocas remotas, que una de las propiedades de la coca, es la de cortar el hambre. ¿Qué esperan nuestras empresas farmacéuticas para preparar productos, energéticos, tónicos, vitamínicos, dietéticos, de sustitución a la nicotina y tantos otros productos más destinados a mercados internos como tambíen a mercados internacionales?. Hasta la fecha; que sepamos, ¡no existe ningún convenio internacional que prohibe la exportación y la comercialización, de estos tipos de productos!

La exportación de infuciones de coca, como los preparados con otras plantas medicinales (mates) e incluso con el té, darían un fenomenal digestivo, o un “té de coca”, que se consumiría de la misma manera que el té o el café tradicional. Solamente, con una mayor ventaja para la coca -sobre los dos otros productos comercializados a escala mundial mediante grandes lovies de distribución- debido a sus cualidades de la planta medicinal que fueron probados durante siglos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio...

A los detractores que se oponen terminantemente a la comercialización de las infuciones de coca; principalmente, los lovies anglosajones del té y del café, bajo el pretexto que las hojas de coca exportadas a los paises Europeos y a los EEUU. servirían sobre todo para la fabricación de la cocaína. Bastaría responderles que, si la exportación se la hace de una manera reglamentada y bien controlada no habría tal riesgo. Mejor aún, si los paises productores exportan productos manufacturados; combinados con otras plantas, con diferentes sabores: a canela, vainilla, frutos exóticos, etc, etc. Lo cual haría imposible – por su elevadísimo costo- separar la coca de las bolsitas empaquetadas, para fabricar la droga como ocurre con el café y el té, que contienen alcaloídes como la cafeína o la teteína.

Las posibilidades y las aplicaciones que nos ofrece una planta como la coca, son muchísimas, y es un error histórico haber penalizado internacionalmente, mediante el famoso convenio de Viena de 1988, a esta planta tan rica de virtudes naturales. Los propios conquistadores españoles del siglo XVI, que habían prohibido el consumo de la coca, dieron rápidamente marcha atrás en su cometido y al contrario, monopolizaron su producción y comercialización hasta la independencia de los paises de América latina.

Si los conquistadores españoles en el siglo XVI ya habían comprendido en verdadero valor que tiene la coca, ¿cómo es posible que los más grandes economistas del siglo XXI sigan sin comprender que el problema de la coca es ante todo un problema económico?.

“A un problema económico, la única solución posible que puede darse, es mediante una respuesta igualemente de orden económico”.

En la actualidad, la única demanda de coca que existe de parte de Europa y de los EEUU, es para la fabricación de la droga.

Si los gobiernos y las poblaciones de todos éstos países afectados por este azote contemporaneo, que es la drogadicción, tuvieran una real voluntad política y económica de acabar de una vez por todas con el tráfico de la cocaína, deberán legalizar inmediatamente la producción y la comercialización de la coca y de los productos derivados de esta planta con excepción de la droga.

Una comercialización legal de la coca y de sus derivados terminaría definitivamente con el tráfico ilegal de la cocaína. La actual política de erradicación de la planta no frenará ese tráfico ilícito, puesto que es un problema de grandes intereses económicos. Solamente se consigue desplazar el problema a otras regiones. Del Chapare a los Yungas bolivianos. Luego, problablemente de los Yungas a la Amazonía: boliviana, peruana, brasileña, colombiana, como ya está ocurriendo. Finalemente, cuando la producción y la comercialización se encuentre en manos de los nuevos lovies cocaleros, cien por ciento anglosajones, y posiblemente en otros continentes, como ya paso con otros productos en la historia económica mundial, la coca será finalmente reabilitada para la satisfacción y en beneficio único de quienes, hoy en día buscan erradicarla de sus tierras originarias por todos los medios…


Dr. Carlos Terrazas Orellana : Doctorado en historia y diplomado en estudios especializados de etnología en la Universidad de París VII, escribió 5 libros, 4 guías turísticas sobre Perú y Bolivia, más de 300 artículos, reportajes y ensayos sobre temática latinoamericana. Publicó principalmente en idioma y medios de comunicación franceses. Entre los trabajos de investigación histórica más importante podemos citar : Su tesis de grado « Historia y Nacionalismo en Bolivia », su tesis de masterado « Condicionamiento de la conciencia histórica de la Guerra del Chaco ». Su ponencia presentada en el Congreso de la Sorbona de París, conmemorando el Bicentenario de la Revolución francesa « La influencia filosófica de la Revolución francesa en la Independencia del Alto Perú (Bolivia). Uno de sus últimos ensayos bastante difundido por los medios independientes electrónicos y una parte de su artículo en el periódico el Diario de La Paz « Algunas bases de reflexión sobre la Asamblea Constituyente en Bolivia ». También, es autor de un importante archivo fotográfico (unas 30.000 tomas fotográficas clasificadas por temas) y ganador de varios premios internacionales en fotografía (Medalla de plata en la Bienal de Fotografía de Europa 85. Primer premio del concurso fotográfico Photorush-Francia).

© La Iera. versión original del artículo fue publicada en la revista “Notre histoire” n° 198 en el idioma francés.

Carlos_terrazas_orellana@hotmail.com tribuna_boliviana@gruposyahoo.com

TRIBUNA BOLIVIANA

Es una tribuna libre de: información, análisis, documentación, creaciones literarias y artísticas. Tambíen, es un lugar de discución, de refelexión y de contactos socio-profesionales, económico-políticos. Y, sobre todo es un enlace de amistad y de solidaridad entre Bolivia y todos los países del Mundo.

NOTIFICACION: ”Tribuna boliviana” no es respnosable de las opiniones de los autores ni de los documentos utilizados.

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654654
Por laaaamad - Monday, Oct. 23, 2006 at 8:17 PM

ME OLVIDABA
Por DIABLUCHA - Monday, Oct. 23, 2006 at 3:00 PM



SIGAN TIRADOS EN LA CALLE TOMANDO ALCOHOL COMO NEGROS VILLEROS MIENTRAS YO ME INSTRUYO PARA GOBERNARLOS.




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XXX
Por COLA CURIOSA - Monday, Oct. 23, 2006 at 3:28 PM



DIABLUCHA COLA EN CELOS, NO DISCRIMINES


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pfff ja
Por mriame - Monday, Oct. 23, 2006 at 8:05 PM
feto@hotmail.com


Durante siglos, la coca fue considerada como una planta milagrosa dotada de virtudes extraordinarias. Hasta que los occidentales, extraeron de la planta la cocaína. La panacea se transformó en una arma fatal. Los intereses político-económicos se apoderaron de la controversia y penalizaron a la planta sagrada, condenándola a desaparecer.


Cuando los españoles conquistaron las sociedades andinas, vieron que la coca era cultivada y la atribuían poderes mágicos. Ella estaba íntimamente ligada a las costumbres religiosas de las poblaciones nativas. Según las leyendas transmitidas de generación en generación. Manco Kapac, “el escogido” hijo del dios Sol, había traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus hojas servían como ofrendas a los dioses de la naturaleza. También se depositaba en la boca de los difuntos para que tuvieran una mejor acogida en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de este contexto místico-religioso, permaneció durante mucho tiempo el privilegio del soberano y de la nobleza inca; su consumo se había generalizado muy rapidamente durante la época de la conquista. Los españoles no creían en las virtudes prodigiosas de la planta; Ellos sospechaban que se trataba de una obra del demonio, por el rol primordial que tenía en las ceremonias religiosas de las poblaciones vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su consumo terminantemente, puesto que era considerado como una costumbre pagana y un pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente de conducta, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, si estaban privados de coca. Entonces, decidieron distribuirles las hojas unas tres o cuatro veces al día. También se les permitía unas pequeñas pausas para que las masticaran “acullicaran” su preciosa panacea de hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha conservado su importancia en las poblaciones indígenas, y se encuentran todavía, rasgos de la veneración religiosa de la cual fue el objeto, de la misma manera su poder curativo y alimenticio fue científicamente comprobado.



Los indígenas transportan siempre con ellos una pequeña bolsa con hojas de coca (llamada chuspa), así como también un pedazo de pasta hecha de ceniza de vegetales ‘llujkta”. Lo mezclan un puñado de hojas con un poco de ceniza, luego lo mastican tranquilamente, secretando mucha saliva. Una vez ingerida, el jugo de la coca, mezclada con la saliva, produce poco a poco sus efectos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio... Lo cual explica porque la coca es consumida en gran cantidad por todas aquellas personas que llevan una vida sacrificada y llena de dificultades. Las hojas de coca sirven también a los “yatiris” (aquellos que saben) para efectuar una gran parte de sus sortilegios y de sus augurios. Al arrojar la coca sobre un tejido tradicional “haguayo” preparado para este efecto, dicen poder descubrir a los ladrones y a las cosas que desaparecieron. La persona que se interroga sobre la infidelidad, la conducta o las intenciones de su cónyuge van ha consultar a un “yatiri”, quien después de haber realizado varias oraciones místico-religiosas, le entrega algunas hojas de coca que deberán ser puestas en contacto con las personas de las cuales se desea descubrir algún secreto. Luego se devuelven las hojas al “yatiri” quien va ha utilizarlas, realizando una cierta ceremonia, antes de dejar caer bruscamente las hojas de coca al suelo. La respuesta depende de la manera como caen las hojas... Para tener noticias de una persona ausente, conocer su salud, su conducta o sus negocios, hay que llevar sus prendas de vestir u objetos que la persona ha utilizado: se los tiende por el suelo y se arroja la coca por encima. Es preferible ecoger ropa vieja que no haya sido lavada, asegurando de esta manera una mejor comunicación con las personas que las utilizaron, sin que éstas se diesen cuenta. De la misma manera, se dice que se puede ver la imagen de un difunto en su ropa. La coca masticada sirve como amuleto y como ofrenda a las divinidades. Y escupiendo el jugo de la coca en la palma de la mano, con los dedos extensos y observando la manera como cae, ¡se podría predecir el futuro!. Se la siente amarga a la coca, si alguna desgracia se prepara.



La utilización tradicional de la hoja de coca es muy difundida en toda la región Andina, desde la época colonial, particularmente entre los mineros, que van cavando profundas galerías en busca de minerales. El calor y la humedad, saturan la atmósfera, es un ambiente sofocante e irrespirable. Los mineros, torso desnudo, mejillas infladas por bolas de coca, olvidan incluso de masticarlas por el duro esfuerzo que van realizando. Durante todo el año, ellos se alimentan de sopas de fideo o de patatas secas “chuño”, consumen rara vez la carne, muy caro para su magro ingreso. Pero el precio de la coca también ha subido. El minero tiene el cuidado de llevar siempre consigo una pequeña bolsa de hojas de coca “chuspa”; es una dulce compañera que escogió y que también le agrada al “Tío”, el señor y amo de las profundidades de las minas y del destino de los mineros.

Durante el carnaval, los ritos cristianos se mezclan a las tradiciones populares. Ofrendas y oraciones tienen lugar durante las dos semanas que siguen a ésta fiestas paganas. A proximidad de la ciudad de Oruro, se erigen rocas de formas raras como el sapo, el cóndor, el toro y la serpiente; los mineros van ha depositar sus ofrendas a la Tierra Madre “Pachamama”: hojas de coca, alcohol, cigarrillos, para que la tierra sea más fecunda. En el ritual de las ofrendas a la tierra “pagos” en el momento de la siembra, los preparativos se desarrollan en octubre, cuando los primeros gérmenes salieron del suelo. Es cuando la ceremonia del “pago a la Pachamama” se organiza. Ella culmina con el sacrificio de una llama muy joven, que debe masticar las hojas de coca y estar embriagada por el alcohol, luego es sacrificada antes que su sangre fuese esparcida a la tierra.
La comunidad se reune al ritmo de un grupo de músicos, que prepararon para esta ceremonia algunos aires y canciones, con el propósito de acompañar la celebración ritual en honor a “Pachamama”. Llegando al lugar escogido para el sacrificio, los danzantes recorren todas las parcelas de los aledaños. Durante ése mismo tiempo, un grupo de campesinos se ocupa de cavar un hueco orientado hacia las montañas. Mientras que el más anciano de la comunidad “El achachila” ofrece oraciones y libaciones a la Madre Tierra. La fiesta continua hasta altas horas de la noche. Es la ocasión para los ancianos de contar sus mitos, sus leyendas y de esta manera transmiten sus tradiciones de generación en generación. La sagrada hoja de coca se convierte en el alimento central y espiritual de la comunidad.

Para los occidentales la hoja sagrada se convirtió en la planta maldita :

La coca es una planta indiscutiblemente muy rica, con propiedades medicinales comprobadas científicamente, también es muy nutritiva donde abundan en sales minerales y en vitaminas; pero ¿Porqué esta planta sagrada se transformó en una planta maldita para los occidentales? Aparte de la transformación química de la coca en cocaína; por la riqueza que tiene la planta en nicotína – representa una amenaza terrible para los lovies archimillonarios del tabaco, que ven en ella un producto de sustitución a los cigarrillos; lo que causaría pérdidas millonarias a éstas empresas, responsables de millones de victimas del tabaco, pero no es la única razón- Entre otros componentes de la coca, se encuentran la altropína, la papaína, la globulina, la pectína, la coleína, la inulína, se pueden extraer 14 alcaloides, de los cuales la cocaína representa menos del 1%, así como tambíen: [la atropína y la espolamína que son una combinación de egmínas; tropeínas e igrínas. Los derivados de la ecgonína son : el metilbensoilecgonína (cocaína), metilecgnoníca y cinamilcocaína; entre las tropeínas están incluidos, la tropína y la seudotromína, la dihidrozipeína, la tropacocaína y el benzoíltropano; entre las higrinas están la higrina, la hidrolína y la cuscohigrína. Tambíen pudieron aislarse las esteroísomeras alfa y beta truxilínas, entre otros componentes químicos de la coca]. La coca fue utilizada por los occidentales como base para la fabricación de la droga; convirtiéndose en una estrategia económica e incluso geopolítica. La conferencia de Viena de 1988 condenó a muerte la hoja de coca; prohibiendo su producción y su comercialización, excepto para su utilización tradicional.



La erradicación de las plantas de coca en Bolivia, dio fin al periodo “del oro verde” en el país. Durante las tres últimas décadas fue el maná de los narco-dólares inyectados en la economía boliviana gracias al tráfico de la pasta de cocaína.

Desde 1997 hasta 1999, más de 21.000 hectáreas de hojas de coca fueron destruidas, retirando de esta manera, del mercado mundial, más de 80.000 toneladas de cocaína. De 1999 hasta la fecha se pretende haber dado fin con el cultivo ilegal de la hoja de coca en el Chapare boliviano, aunque ninguna cifra estadística no fue avanzada.
La supresión de la cultura masiva de la coca decidida por los EEUU. y el Gobierno boliviano ha provocado el desempleo de miles de familias que no benefician de ningún tipo de indemnización y que les queda pocas posibilidades de encontrar trabajo. En los años 90 más de 40.000 mineros fueron despedidos de las empresas mineras estatales y otro tanto de la función pública. El descontento popular no dejo de ampliarse cada día más. Las manifestaciones, los bloqueos de caminos se multiplicaron en todo el país.Bajo el pretexto de reembolsar la deuda exterior, las medidas de austeridad de los diferentes gobiernos se multiplicaron. La subida de precios y el constante aumento de los impuestos asfixia a todos los medios sociales del país. Los bolivianos deben reembolsar prestamos que en muchos casos sirvieron únicamente a enriquecer un pequeño puñado de personas que además pusieron a fuego y sangre la Nación, con represiones inhumanas como las de febrero y octubre del 2003, que causaron un centenar de muertos y miles de heridos.

La corrupción es el cáncer de la sociedad boliviana, la cuál no puede ser tan fácilmente erradicada como la hoja de coca, puesto que el dinero de la droga corrompió una gran parte de la población y la economía del país. Aunque los beneficios realmente obtenidos por el tráfico de droga nunca llegaron realmente al país. A fines del siglo pasado se calculaba que una héctarea de cultivo de la coca aportaba al productor 2.990 $us.; el mismos producto lo vendía el traficante de pasta en 3.590 $us. Después de su transformación en cocaína, el traficante lo ponía a la venta en 7.055 $us. Los vendedores al por mayor que hicieron pasar la droga por los circuitos clásicos de Colombia, Panamá entre otros, los negociaban en 107.730 $us. Finalmente los revendedores locales de los EEUU y de Europa obtenían 564.300 $us. por la venta de la cocaína al detalle, con una pureza del 12%.

La profecía de los sabios andinos, esta más que nunca de actualidad. La coca vuelve a ser la hoja sagrada de los Andes, cultivada para su uso tradicional y medicinal, que nunca dejo de ser otra cosa, para los herederos de las hojas verdes. Ahora que, otra civilización varias veces milenaria, como China, se interesa en exportar y comercializar esta planta medicinal como es la coca, además de haber sido reconocida como un elemento capital en la medicina tradicional de los Kallawayas de Bolivia, que recibieron oficialemente el reconocimiento de la Unesco como un patrimonio más de la Humanidad. Es el momento de sacarla de la ilegalidad para devolverla el rol que siempre tuvo en la sociedad, gracias a sus propiedades medicinales y alimenticias.

Si se quiere combatir, realmente, al narcotráfico; primeramente se debe legalizar la producción y la comercialización de la coca, para ésta que pueda servir de base a una multitud de productos y aplicaciones, tanto como una planta alimenticia, curativa, medicinal, farmacéutica, dietética –sobre todo para los paises ricos como; Europa y principalmente los EEUU, que tienen tanto problemas con la obesidad de una buena parte de sus habitantes. Sabemos muy bien, desde épocas remotas, que una de las propiedades de la coca, es la de cortar el hambre. ¿Qué esperan nuestras empresas farmacéuticas para preparar productos, energéticos, tónicos, vitamínicos, dietéticos, de sustitución a la nicotina y tantos otros productos más destinados a mercados internos como tambíen a mercados internacionales?. Hasta la fecha; que sepamos, ¡no existe ningún convenio internacional que prohibe la exportación y la comercialización, de estos tipos de productos!

La exportación de infuciones de coca, como los preparados con otras plantas medicinales (mates) e incluso con el té, darían un fenomenal digestivo, o un “té de coca”, que se consumiría de la misma manera que el té o el café tradicional. Solamente, con una mayor ventaja para la coca -sobre los dos otros productos comercializados a escala mundial mediante grandes lovies de distribución- debido a sus cualidades de la planta medicinal que fueron probados durante siglos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio...

A los detractores que se oponen terminantemente a la comercialización de las infuciones de coca; principalmente, los lovies anglosajones del té y del café, bajo el pretexto que las hojas de coca exportadas a los paises Europeos y a los EEUU. servirían sobre todo para la fabricación de la cocaína. Bastaría responderles que, si la exportación se la hace de una manera reglamentada y bien controlada no habría tal riesgo. Mejor aún, si los paises productores exportan productos manufacturados; combinados con otras plantas, con diferentes sabores: a canela, vainilla, frutos exóticos, etc, etc. Lo cual haría imposible – por su elevadísimo costo- separar la coca de las bolsitas empaquetadas, para fabricar la droga como ocurre con el café y el té, que contienen alcaloídes como la cafeína o la teteína.

Las posibilidades y las aplicaciones que nos ofrece una planta como la coca, son muchísimas, y es un error histórico haber penalizado internacionalmente, mediante el famoso convenio de Viena de 1988, a esta planta tan rica de virtudes naturales. Los propios conquistadores españoles del siglo XVI, que habían prohibido el consumo de la coca, dieron rápidamente marcha atrás en su cometido y al contrario, monopolizaron su producción y comercialización hasta la independencia de los paises de América latina.

Si los conquistadores españoles en el siglo XVI ya habían comprendido en verdadero valor que tiene la coca, ¿cómo es posible que los más grandes economistas del siglo XXI sigan sin comprender que el problema de la coca es ante todo un problema económico?.

“A un problema económico, la única solución posible que puede darse, es mediante una respuesta igualemente de orden económico”.

En la actualidad, la única demanda de coca que existe de parte de Europa y de los EEUU, es para la fabricación de la droga.

Si los gobiernos y las poblaciones de todos éstos países afectados por este azote contemporaneo, que es la drogadicción, tuvieran una real voluntad política y económica de acabar de una vez por todas con el tráfico de la cocaína, deberán legalizar inmediatamente la producción y la comercialización de la coca y de los productos derivados de esta planta con excepción de la droga.

Una comercialización legal de la coca y de sus derivados terminaría definitivamente con el tráfico ilegal de la cocaína. La actual política de erradicación de la planta no frenará ese tráfico ilícito, puesto que es un problema de grandes intereses económicos. Solamente se consigue desplazar el problema a otras regiones. Del Chapare a los Yungas bolivianos. Luego, problablemente de los Yungas a la Amazonía: boliviana, peruana, brasileña, colombiana, como ya está ocurriendo. Finalemente, cuando la producción y la comercialización se encuentre en manos de los nuevos lovies cocaleros, cien por ciento anglosajones, y posiblemente en otros continentes, como ya paso con otros productos en la historia económica mundial, la coca será finalmente reabilitada para la satisfacción y en beneficio único de quienes, hoy en día buscan erradicarla de sus tierras originarias por todos los medios…


Dr. Carlos Terrazas Orellana : Doctorado en historia y diplomado en estudios especializados de etnología en la Universidad de París VII, escribió 5 libros, 4 guías turísticas sobre Perú y Bolivia, más de 300 artículos, reportajes y ensayos sobre temática latinoamericana. Publicó principalmente en idioma y medios de comunicación franceses. Entre los trabajos de investigación histórica más importante podemos citar : Su tesis de grado « Historia y Nacionalismo en Bolivia », su tesis de masterado « Condicionamiento de la conciencia histórica de la Guerra del Chaco ». Su ponencia presentada en el Congreso de la Sorbona de París, conmemorando el Bicentenario de la Revolución francesa « La influencia filosófica de la Revolución francesa en la Independencia del Alto Perú (Bolivia). Uno de sus últimos ensayos bastante difundido por los medios independientes electrónicos y una parte de su artículo en el periódico el Diario de La Paz « Algunas bases de reflexión sobre la Asamblea Constituyente en Bolivia ». También, es autor de un importante archivo fotográfico (unas 30.000 tomas fotográficas clasificadas por temas) y ganador de varios premios internacionales en fotografía (Medalla de plata en la Bienal de Fotografía de Europa 85. Primer premio del concurso fotográfico Photorush-Francia).

© La Iera. versión original del artículo fue publicada en la revista “Notre histoire” n° 198 en el idioma francés.

Carlos_terrazas_orellana@hotmail.com tribuna_boliviana@gruposyahoo.com

TRIBUNA BOLIVIANA

Es una tribuna libre de: información, análisis, documentación, creaciones literarias y artísticas. Tambíen, es un lugar de discución, de refelexión y de contactos socio-profesionales, económico-políticos. Y, sobre todo es un enlace de amistad y de solidaridad entre Bolivia y todos los países del Mundo.

NOTIFICACION: ”Tribuna boliviana” no es respnosable de las opiniones de los autores ni de los documentos utilizados.



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pfff ja
Por mriame - Monday, Oct. 23, 2006 at 8:05 PM
feto@hotmail.com


Durante siglos, la coca fue considerada como una planta milagrosa dotada de virtudes extraordinarias. Hasta que los occidentales, extraeron de la planta la cocaína. La panacea se transformó en una arma fatal. Los intereses político-económicos se apoderaron de la controversia y penalizaron a la planta sagrada, condenándola a desaparecer.
Durante siglos, la coca fue considerada como una planta milagrosa dotada de virtudes extraordinarias. Hasta que los occidentales, extraeron de la planta la cocaína. La panacea se transformó en una arma fatal. Los intereses político-económicos se apoderaron de la controversia y penalizaron a la planta sagrada, condenándola a desaparecer.


Cuando los españoles conquistaron las sociedades andinas, vieron que la coca era cultivada y la atribuían poderes mágicos. Ella estaba íntimamente ligada a las costumbres religiosas de las poblaciones nativas. Según las leyendas transmitidas de generación en generación. Manco Kapac, “el escogido” hijo del dios Sol, había traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus hojas servían como ofrendas a los dioses de la naturaleza. También se depositaba en la boca de los difuntos para que tuvieran una mejor acogida en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de este contexto místico-religioso, permaneció durante mucho tiempo el privilegio del soberano y de la nobleza inca; su consumo se había generalizado muy rapidamente durante la época de la conquista. Los españoles no creían en las virtudes prodigiosas de la planta; Ellos sospechaban que se trataba de una obra del demonio, por el rol primordial que tenía en las ceremonias religiosas de las poblaciones vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su consumo terminantemente, puesto que era considerado como una costumbre pagana y un pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente de conducta, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, si estaban privados de coca. Entonces, decidieron distribuirles las hojas unas tres o cuatro veces al día. También se les permitía unas pequeñas pausas para que las masticaran “acullicaran” su preciosa panacea de hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha conservado su importancia en las poblaciones indígenas, y se encuentran todavía, rasgos de la veneración religiosa de la cual fue el objeto, de la misma manera su poder curativo y alimenticio fue científicamente comprobado.



Los indígenas transportan siempre con ellos una pequeña bolsa con hojas de coca (llamada chuspa), así como también un pedazo de pasta hecha de ceniza de vegetales ‘llujkta”. Lo mezclan un puñado de hojas con un poco de ceniza, luego lo mastican tranquilamente, secretando mucha saliva. Una vez ingerida, el jugo de la coca, mezclada con la saliva, produce poco a poco sus efectos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio... Lo cual explica porque la coca es consumida en gran cantidad por todas aquellas personas que llevan una vida sacrificada y llena de dificultades. Las hojas de coca sirven también a los “yatiris” (aquellos que saben) para efectuar una gran parte de sus sortilegios y de sus augurios. Al arrojar la coca sobre un tejido tradicional “haguayo” preparado para este efecto, dicen poder descubrir a los ladrones y a las cosas que desaparecieron. La persona que se interroga sobre la infidelidad, la conducta o las intenciones de su cónyuge van ha consultar a un “yatiri”, quien después de haber realizado varias oraciones místico-religiosas, le entrega algunas hojas de coca que deberán ser puestas en contacto con las personas de las cuales se desea descubrir algún secreto. Luego se devuelven las hojas al “yatiri” quien va ha utilizarlas, realizando una cierta ceremonia, antes de dejar caer bruscamente las hojas de coca al suelo. La respuesta depende de la manera como caen las hojas... Para tener noticias de una persona ausente, conocer su salud, su conducta o sus negocios, hay que llevar sus prendas de vestir u objetos que la persona ha utilizado: se los tiende por el suelo y se arroja la coca por encima. Es preferible ecoger ropa vieja que no haya sido lavada, asegurando de esta manera una mejor comunicación con las personas que las utilizaron, sin que éstas se diesen cuenta. De la misma manera, se dice que se puede ver la imagen de un difunto en su ropa. La coca masticada sirve como amuleto y como ofrenda a las divinidades. Y escupiendo el jugo de la coca en la palma de la mano, con los dedos extensos y observando la manera como cae, ¡se podría predecir el futuro!. Se la siente amarga a la coca, si alguna desgracia se prepara.



La utilización tradicional de la hoja de coca es muy difundida en toda la región Andina, desde la época colonial, particularmente entre los mineros, que van cavando profundas galerías en busca de minerales. El calor y la humedad, saturan la atmósfera, es un ambiente sofocante e irrespirable. Los mineros, torso desnudo, mejillas infladas por bolas de coca, olvidan incluso de masticarlas por el duro esfuerzo que van realizando. Durante todo el año, ellos se alimentan de sopas de fideo o de patatas secas “chuño”, consumen rara vez la carne, muy caro para su magro ingreso. Pero el precio de la coca también ha subido. El minero tiene el cuidado de llevar siempre consigo una pequeña bolsa de hojas de coca “chuspa”; es una dulce compañera que escogió y que también le agrada al “Tío”, el señor y amo de las profundidades de las minas y del destino de los mineros.

Durante el carnaval, los ritos cristianos se mezclan a las tradiciones populares. Ofrendas y oraciones tienen lugar durante las dos semanas que siguen a ésta fiestas paganas. A proximidad de la ciudad de Oruro, se erigen rocas de formas raras como el sapo, el cóndor, el toro y la serpiente; los mineros van ha depositar sus ofrendas a la Tierra Madre “Pachamama”: hojas de coca, alcohol, cigarrillos, para que la tierra sea más fecunda. En el ritual de las ofrendas a la tierra “pagos” en el momento de la siembra, los preparativos se desarrollan en octubre, cuando los primeros gérmenes salieron del suelo. Es cuando la ceremonia del “pago a la Pachamama” se organiza. Ella culmina con el sacrificio de una llama muy joven, que debe masticar las hojas de coca y estar embriagada por el alcohol, luego es sacrificada antes que su sangre fuese esparcida a la tierra.
La comunidad se reune al ritmo de un grupo de músicos, que prepararon para esta ceremonia algunos aires y canciones, con el propósito de acompañar la celebración ritual en honor a “Pachamama”. Llegando al lugar escogido para el sacrificio, los danzantes recorren todas las parcelas de los aledaños. Durante ése mismo tiempo, un grupo de campesinos se ocupa de cavar un hueco orientado hacia las montañas. Mientras que el más anciano de la comunidad “El achachila” ofrece oraciones y libaciones a la Madre Tierra. La fiesta continua hasta altas horas de la noche. Es la ocasión para los ancianos de contar sus mitos, sus leyendas y de esta manera transmiten sus tradiciones de generación en generación. La sagrada hoja de coca se convierte en el alimento central y espiritual de la comunidad.

Para los occidentales la hoja sagrada se convirtió en la planta maldita :

La coca es una planta indiscutiblemente muy rica, con propiedades medicinales comprobadas científicamente, también es muy nutritiva donde abundan en sales minerales y en vitaminas; pero ¿Porqué esta planta sagrada se transformó en una planta maldita para los occidentales? Aparte de la transformación química de la coca en cocaína; por la riqueza que tiene la planta en nicotína – representa una amenaza terrible para los lovies archimillonarios del tabaco, que ven en ella un producto de sustitución a los cigarrillos; lo que causaría pérdidas millonarias a éstas empresas, responsables de millones de victimas del tabaco, pero no es la única razón- Entre otros componentes de la coca, se encuentran la altropína, la papaína, la globulina, la pectína, la coleína, la inulína, se pueden extraer 14 alcaloides, de los cuales la cocaína representa menos del 1%, así como tambíen: [la atropína y la espolamína que son una combinación de egmínas; tropeínas e igrínas. Los derivados de la ecgonína son : el metilbensoilecgonína (cocaína), metilecgnoníca y cinamilcocaína; entre las tropeínas están incluidos, la tropína y la seudotromína, la dihidrozipeína, la tropacocaína y el benzoíltropano; entre las higrinas están la higrina, la hidrolína y la cuscohigrína. Tambíen pudieron aislarse las esteroísomeras alfa y beta truxilínas, entre otros componentes químicos de la coca]. La coca fue utilizada por los occidentales como base para la fabricación de la droga; convirtiéndose en una estrategia económica e incluso geopolítica. La conferencia de Viena de 1988 condenó a muerte la hoja de coca; prohibiendo su producción y su comercialización, excepto para su utilización tradicional.



La erradicación de las plantas de coca en Bolivia, dio fin al periodo “del oro verde” en el país. Durante las tres últimas décadas fue el maná de los narco-dólares inyectados en la economía boliviana gracias al tráfico de la pasta de cocaína.

Desde 1997 hasta 1999, más de 21.000 hectáreas de hojas de coca fueron destruidas, retirando de esta manera, del mercado mundial, más de 80.000 toneladas de cocaína. De 1999 hasta la fecha se pretende haber dado fin con el cultivo ilegal de la hoja de coca en el Chapare boliviano, aunque ninguna cifra estadística no fue avanzada.
La supresión de la cultura masiva de la coca decidida por los EEUU. y el Gobierno boliviano ha provocado el desempleo de miles de familias que no benefician de ningún tipo de indemnización y que les queda pocas posibilidades de encontrar trabajo. En los años 90 más de 40.000 mineros fueron despedidos de las empresas mineras estatales y otro tanto de la función pública. El descontento popular no dejo de ampliarse cada día más. Las manifestaciones, los bloqueos de caminos se multiplicaron en todo el país.Bajo el pretexto de reembolsar la deuda exterior, las medidas de austeridad de los diferentes gobiernos se multiplicaron. La subida de precios y el constante aumento de los impuestos asfixia a todos los medios sociales del país. Los bolivianos deben reembolsar prestamos que en muchos casos sirvieron únicamente a enriquecer un pequeño puñado de personas que además pusieron a fuego y sangre la Nación, con represiones inhumanas como las de febrero y octubre del 2003, que causaron un centenar de muertos y miles de heridos.

La corrupción es el cáncer de la sociedad boliviana, la cuál no puede ser tan fácilmente erradicada como la hoja de coca, puesto que el dinero de la droga corrompió una gran parte de la población y la economía del país. Aunque los beneficios realmente obtenidos por el tráfico de droga nunca llegaron realmente al país. A fines del siglo pasado se calculaba que una héctarea de cultivo de la coca aportaba al productor 2.990 $us.; el mismos producto lo vendía el traficante de pasta en 3.590 $us. Después de su transformación en cocaína, el traficante lo ponía a la venta en 7.055 $us. Los vendedores al por mayor que hicieron pasar la droga por los circuitos clásicos de Colombia, Panamá entre otros, los negociaban en 107.730 $us. Finalmente los revendedores locales de los EEUU y de Europa obtenían 564.300 $us. por la venta de la cocaína al detalle, con una pureza del 12%.

La profecía de los sabios andinos, esta más que nunca de actualidad. La coca vuelve a ser la hoja sagrada de los Andes, cultivada para su uso tradicional y medicinal, que nunca dejo de ser otra cosa, para los herederos de las hojas verdes. Ahora que, otra civilización varias veces milenaria, como China, se interesa en exportar y comercializar esta planta medicinal como es la coca, además de haber sido reconocida como un elemento capital en la medicina tradicional de los Kallawayas de Bolivia, que recibieron oficialemente el reconocimiento de la Unesco como un patrimonio más de la Humanidad. Es el momento de sacarla de la ilegalidad para devolverla el rol que siempre tuvo en la sociedad, gracias a sus propiedades medicinales y alimenticias.

Si se quiere combatir, realmente, al narcotráfico; primeramente se debe legalizar la producción y la comercialización de la coca, para ésta que pueda servir de base a una multitud de productos y aplicaciones, tanto como una planta alimenticia, curativa, medicinal, farmacéutica, dietética –sobre todo para los paises ricos como; Europa y principalmente los EEUU, que tienen tanto problemas con la obesidad de una buena parte de sus habitantes. Sabemos muy bien, desde épocas remotas, que una de las propiedades de la coca, es la de cortar el hambre. ¿Qué esperan nuestras empresas farmacéuticas para preparar productos, energéticos, tónicos, vitamínicos, dietéticos, de sustitución a la nicotina y tantos otros productos más destinados a mercados internos como tambíen a mercados internacionales?. Hasta la fecha; que sepamos, ¡no existe ningún convenio internacional que prohibe la exportación y la comercialización, de estos tipos de productos!

La exportación de infuciones de coca, como los preparados con otras plantas medicinales (mates) e incluso con el té, darían un fenomenal digestivo, o un “té de coca”, que se consumiría de la misma manera que el té o el café tradicional. Solamente, con una mayor ventaja para la coca -sobre los dos otros productos comercializados a escala mundial mediante grandes lovies de distribución- debido a sus cualidades de la planta medicinal que fueron probados durante siglos: disminución momentánea de la sensación de hambre, frío, cansancio...

A los detractores que se oponen terminantemente a la comercialización de las infuciones de coca; principalmente, los lovies anglosajones del té y del café, bajo el pretexto que las hojas de coca exportadas a los paises Europeos y a los EEUU. servirían sobre todo para la fabricación de la cocaína. Bastaría responderles que, si la exportación se la hace de una manera reglamentada y bien controlada no habría tal riesgo. Mejor aún, si los paises productores exportan productos manufacturados; combinados con otras plantas, con diferentes sabores: a canela, vainilla, frutos exóticos, etc, etc. Lo cual haría imposible – por su elevadísimo costo- separar la coca de las bolsitas empaquetadas, para fabricar la droga como ocurre con el café y el té, que contienen alcaloídes como la cafeína o la teteína.

Las posibilidades y las aplicaciones que nos ofrece una planta como la coca, son muchísimas, y es un error histórico haber penalizado internacionalmente, mediante el famoso convenio de Viena de 1988, a esta planta tan rica de virtudes naturales. Los propios conquistadores españoles del siglo XVI, que habían prohibido el consumo de la coca, dieron rápidamente marcha atrás en su cometido y al contrario, monopolizaron su producción y comercialización hasta la independencia de los paises de América latina.

Si los conquistadores españoles en el siglo XVI ya habían comprendido en verdadero valor que tiene la coca, ¿cómo es posible que los más grandes economistas del siglo XXI sigan sin comprender que el problema de la coca es ante todo un problema económico?.

“A un problema económico, la única solución posible que puede darse, es mediante una respuesta igualemente de orden económico”.

En la actualidad, la única demanda de coca que existe de parte de Europa y de los EEUU, es para la fabricación de la droga.

Si los gobiernos y las poblaciones de todos éstos países afectados por este azote contemporaneo, que es la drogadicción, tuvieran una real voluntad política y económica de acabar de una vez por todas con el tráfico de la cocaína, deberán legalizar inmediatamente la producción y la comercialización de la coca y de los productos derivados de esta planta con excepción de la droga.

Una comercialización legal de la coca y de sus derivados terminaría definitivamente con el tráfico ilegal de la cocaína. La actual política de erradicación de la planta no frenará ese tráfico ilícito, puesto que es un problema de grandes intereses económicos. Solamente se consigue desplazar el problema a otras regiones. Del Chapare a los Yungas bolivianos. Luego, problablemente de los Yungas a la Amazonía: boliviana, peruana, brasileña, colombiana, como ya está ocurriendo. Finalemente, cuando la producción y la comercialización se encuentre en manos de los nuevos lovies cocaleros, cien por ciento anglosajones, y posiblemente en otros continentes, como ya paso con otros productos en la historia económica mundial, la coca será finalmente reabilitada para la satisfacción y en beneficio único de quienes, hoy en día buscan erradicarla de sus tierras originarias por todos los medios…


Dr. Carlos Terrazas Orellana : Doctorado en historia y diplomado en estudios especializados de etnología en la Universidad de París VII, escribió 5 libros, 4 guías turísticas sobre Perú y Bolivia, más de 300 artículos, reportajes y ensayos sobre temática latinoamericana. Publicó principalmente en idioma y medios de comunicación franceses. Entre los trabajos de investigación histórica más importante podemos citar : Su tesis de grado « Historia y Nacionalismo en Bolivia », su tesis de masterado « Condicionamiento de la conciencia histórica de la Guerra del Chaco ». Su ponencia presentada en el Congreso de la Sorbona de París, conmemorando el Bicentenario de la Revolución francesa « La influencia filosófica de la Revolución francesa en la Independencia del Alto Perú (Bolivia). Uno de sus últimos ensayos bastante difundido por los medios independientes electrónicos y una parte de su artículo en el periódico el Diario de La Paz « Algunas bases de reflexión sobre la Asamblea Constituyente en Bolivia ». También, es autor de un importante archivo fotográfico (unas 30.000 tomas fotográficas clasificadas por temas) y ganador de varios premios internacionales en fotografía (Medalla de plata en la Bienal de Fotografía de Europa 85. Primer premio del concurso fotográfico Photorush-Francia).

© La Iera. versión original del artículo fue publicada en la revista “Notre histoire” n° 198 en el idioma francés.

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TRIBUNA BOLIVIANA

Es una tribuna libre de: información, análisis, documentación, creaciones literarias y artísticas. Tambíen, es un lugar de discución, de refelexión y de contactos socio-profesionales, económico-políticos. Y, sobre todo es un enlace de amistad y de solidaridad entre Bolivia y todos los países del Mundo.

NOTIFICACION: ”Tribuna boliviana” no es respnosable de las opiniones de los autores ni de los documentos utilizados.


Cuando los españoles conquistaron las sociedades andinas, vieron que la coca era cultivada y la atribuían poderes mágicos. Ella estaba íntimamente ligada a las costumbres religiosas de las poblaciones nativas. Según las leyendas transmitidas de generación en generación. Manco Kapac, “el escogido” hijo del dios Sol, había traido la coca a los hombres del Altiplano. Sus hojas servían como ofrendas a los dioses de la naturaleza. También se depositaba en la boca de los difuntos para que tuvieran una mejor acogida en el más allá. Si el uso de la coca, fuera de este contexto místico-religioso, permaneció durante mucho tiempo el privilegio del soberano y de la nobleza inca; su consumo se había generalizado muy rapidamente durante la época de la conquista. Los españoles no creían en las virtudes prodigiosas de la planta; Ellos sospechaban que se trataba de una obra del demonio, por el rol primordial que tenía en las ceremonias religiosas de las poblaciones vencidas. Un Consejo reunido en Lima prohibió su consumo terminantemente, puesto que era considerado como una costumbre pagana y un pecado. Pero los españoles cambiaron rápidamente de conducta, al constatar que los indígenas no se encontraban en condiciones para ejecutar los trabajos pesados que se les imponían en las minas, si estaban privados de coca. Entonces, decidieron distribuirles las hojas unas tres o cuatro veces al día. También se les permitía unas pequeñas pausas para que las masticaran “acullicaran” su preciosa panacea de hojas verdes. Hasta nuestros días, la coca ha conservado su importancia en las poblaciones in