Claro que sí. En la Argentina hacia fines de los 80 un
individuo semejante efectuó su campaña nacional proclamándose nacionalista
revolucionario, luego se convirtió en demócrata, para terminar
neoconservador y fundamentalista de mercado. Fue presidente de la Nación dos
veces, reelecto, y en la actualidad es senador nacional. Los daños que
provocó en la estructura social y económica de la Argentina no serán
fácilmente reparados: todos ellos los concretó al parecer debido a su
inaudita capacidad de seducción.
La primera acepción que el diccionario de la Real Academia española asigna a
la palabra "seducir" (del lat. seducĕre), es "engañar con arte y maña;
persuadir suavemente para algo malo".
Entonces por truculentos que se nos representen tales personajes debemos
tomarlos sumamente en serio si son capaces de concitar la adhesión popular o
-como Rasputín - ubicarse en estratégicos espacios de poder.
Tres afirmaciones constituyen el mensaje central de José Luis de Jesús
Miranda, el predicador que va concitando adhesiones cada vez más intensas a
lo largo de América, desde los EE.UU. hasta, por ahora, Colombia (ha
manifestado el propósito de llegar hasta la Patagonia). Estas son las
siguientes:
* Los fieles no deben imitar a Jesús.
* El primero que tomó tal actitud fue San Pablo.
* Esta actitud de contrariar a Jesús se encuadra bajo el término Anticristo,
que debe ser asumido con orgullo por los fieles.
Durante sus predicaciones, "El Anticristo" utiliza con frecuencias figuras
alegóricas, elípticamente comparándolas a sí mismo: las de los personajes
Drácula y Superman, lo cual resulta no poco sugestivo, como se verá.
Algunos datos
José Luis de Jesús Miranda nació en Ponce, Puerto Rico. Tiene 61 años. Y
según ha dicho a diversos medios de comunicación, estuvo en la cárcel por
robo. También reconoció ante los medios que a los 14 años de edad se volvió
"adicto a la heroína".
Miranda anunció en 1988 que era la reencarnación de San Pablo, en 1999 se
denominó "El Otro", en 2004 dijo ser Jesucristo y en enero de este año,
durante un sermón, mostró un tatuaje con el número 666 en su antebrazo y
dijo que su iglesia es la del Anticristo.

Un
afiche del "Anticristo"El predicador relató al periódico Miami News Times la manera como fue
elegido "Jesucristo Hombre". Una noche de 1973, cuando vivía en
Massachussets, Estados Unidos -dijo-, se despertó ante una visión de dos
hombres junto a su cama que le anunciaron la llegada del Señor.
Concluye su historia asegurando que Jesús, "vino y se integró en mí".
Miranda afirmó que "una voz interna lo orientó" indicándole que debía
mudarse a Miami, donde posteriormente fundó el Ministerio Creciendo en
Gracia.
Saúl Chávez, obispo en Nicaragua de la "Iglesia Cristiana Ministerio
Internacional Creciendo en Gracia", informó a El Nuevo Diario que este culto
se ha establecido en 33 países.
Chávez dijo que sólo en Nicaragua cuentan con al menos seis emisoras de
radio, que difunden sus mensajes en departamentos del Norte y en el Caribe.
Aseguró que proyectaban establecer la señal del canal de televisión "Telegracia",
cuya sede está actualmente en Colombia.
Afirmaciones teológicas
El obispo Saúl Chávez, representante del movimiento Creciendo en Gracia en
Nicaragua, expresó en una entrevista que le efectuó una periodista de El
Nuevo Diario algunos conceptos esclarecedores acerca de los fundamentos
teológicos que sustentan a esta agrupación.
"Para mí el tatuaje representa que estoy siguiendo al Anticristo
doctrinalmente. El Anticristo es una doctrina anti Jesús de Nazareth, porque
éste no fue cristiano, fue judío, sus doctrinas se basaron en la Ley de
Moisés y los apóstoles nunca fueron cristianos", dijo.
"El ministerio se inspira fundamentalmente en la doctrina del apóstol Pablo,
perseguido por los judíos y finalmente ejecutado por los romanos", afirmó.
"Por 2007 años el evangelio de Pablo no fue predicado. Nuestra misión es
reivindicarlo y llevar una reforma mundial del evangelio para que se salgan
de esas doctrinas rudimentarias, como el bautismo", dice Chávez en este
reportaje.
"La doctrina fundamental del Anticristo es que tenemos que dejar los
rudimentos de la doctrina de Cristo, el primer Anticristo fue Pablo y fue el
primero que tuvo el valor de decir que a Jesús no podíamos conocerlo como
judío" sostiene. Enseguida provee datos bíblicos precisos para ejemplificar
su postura:
"El rey Salomón, de acuerdo a Crónicas 9:13 y primera de Reyes 10:14,
recibía 666 talentos de oro anuales. Ahora, el número de la bestia es una
identificación como número de hombre. Eclesiastés dice que las bestias
tienen el mismo fin que el hombre, y son semejantes. Entonces como Juan sólo
vio visiones, y vio bestias y cuernos, entonces por no
seguir el Evangelio correcto, Juan relacionó este 666 con un número
satánico, que en realidad es todo lo contrario. De acuerdo a lo que está
escrito, de acuerdo a lo que él (Rey Salomón) recibía, 666 talentos de oro,
eso es un símbolo de prosperidad. Y las SSS
significan: Salvo, Siempre Salvo. Eso está en Hebreos 10:14."
Estos -666 y SSS- son los signos públicos del ministerio religioso Creciendo
en Gracia y que sus fieles se tatúan con entusiasmo en algún lugar visible
del cuerpo.
Pablo: un infiltrado
Hasta aquí lo proclamado por el supuesto Anticristo. Intentemos ahora
contrastar estas afirmaciones con lo sustentado a lo largo de siglos por
teólogos de otras procedencias.
Si uno se toma el trabajo de buscar en La Biblia los pasajes mencionados por
el obispo Chávez sobre Salomón, los encuentra tal como fueron citados. Salvo
en algunas Biblias católicas, donde la frase "seiscientos sesenta y seis
talentos de oro" ha sido sustituida
por "veintitrés mil trescientos kilos de oro". Resulta absurdo suponer que
los escrupulosos traductores de El Vaticano pasaran por alto el significado
de la cifra que estaban modificando al "modernizar" el lenguaje bíblico, por
lo cual puede ser válido inferir que estamos ante una tergiversación.
En relación con lo asignado a Pablo, este supuesto distanciamiento de la
actitud no sólo de Jesucristo, sino de todos los demás apóstoles, veamos lo
que dice un equipo católico:
"Quienes estudian el Nuevo Testamento pueden notar con sorpresa que el texto
no contiene virtualmente ninguna cita de Cristo en ninguna parte de las
epístolas de Pablo. Con la única excepción de la fórmula eucarística en I-Cor
11:24-25, él nunca repite ni un dicho del Yeshúa/Jesús histórico, ni los que
encontramos en los evangelios escritos ni de una tradición oral
contemporánea. Más aún, jamás alude al panorama biográfico del Salvador
desde la Navidad hasta la Pasión, los cuales llenan las páginas de los
primeros cuatro libros del Nuevo Testamento".
En un artículo relativamente extenso, compuesto principalmente por textos
evangélicos y paulinos que demuestran sus dudas hacia el treceavo apostol,
los autores concluyen: "las doctrinas de Pablo parecen claramente opuestas
al mensaje del evangelio" (Proyecto Copto Ecuménico - Atenas 2006).
Dos de las afirmaciones del "Anticristo" José Luis de Jesús Miranda
estarían relativamente confirmadas por sólidas fuentes en el contexto
histórico bíblico, pues.
Las Escrituras
Arthur M. Pink, sacerdote y teólogo anglicano, publica hacia el año 1923 en
Inglaterra su libro "El Anticristo". [1] Se trata de un estudio minucioso de
las escrituras, difícil de leer principalmente por el farragoso recurso de
las citas, permanentemente incluidas en la argumentación. Esto es
comprensible y también puede agradecerse, tratándose de un tema teológico
que debe sustentarse meticulosamente.
Basándose en su análisis de las escrituras bíblicas Pink llega a la
conclusión de que el Anticristo será "de origen judío" y deberá proceder
necesariamente del Oriente Medio.
En uno de los pasajes de este extenso libro Pink hace la siguiente
descripción:
"Habrá correspondencias notables entre el Cristo verdadero y el falso, pero
más numerosos y más impresionantes son los contrastes entre el Hijo de Dios
y el Hijo de Perdición. El Señor Jesús bajó del Cielo, en tanto que el
Anticristo ascenderá del Abismo (Apocalipsis 11:7). El Señor Jesús vino en
el nombre del Padre, se vació a sí mismo de su gloria, vivió en dependencia
absoluta de Dios y rehusó recibir honores de los hombres, pero el Hijo de
Pecado vendrá en su propio nombre, personificando todo el orgullo del
Diablo, oponiéndose y exaltándose a sí mismo, no sólo contra el verdadero
Dios sino
contra todo lo que lleva su nombre, y su mayor anhelo será recibir honor y
homenaje de los hombres".
Este hombre, José Luis de Jesús Miranda, parece disfrutar extremadamente,
de acuerdo a lo que hemos visto, del halago popular.
No coincide su origen con lo determinado por Pink, en el sentido de "ser
judío" y provenir de Oriente Medio.
Las alusiones a Drácula de Miranda nos sugieren una alternativa: quizá este
no es el verdadero Anticristo, quien debe presentarse con un poder y
magnificencia incontrastable, sino el encargado de "prepararle el camino".
En la novela Drácula, Bram Stoker pone en boca del Dr. Seward la siguiente
descripción: "R.M. Renfield. 59
años. Temperamento sanguíneo; gran fuerza física, excitación; periodos de
abatimiento, conducentes a ideas fijas que todavía no me explico". Podría
ser una descripción de Miranda, dos años atrás, momento en que comenzó a
alcanzar una gran popularidad en los EE.UU.
Del mismo modo que Jesucristo tuvo un anunciador en Juan el Bautista,
Drácula tuvo su propio heraldo en Reinfeld; ¿podría ser Miranda, entonces,
el anunciador del verdadero Anticristo?
Técnicas de persuasión
Su presencia es agradable, ya que se trata de un personaje físicamente
agraciado y cordial. Se dirige a la gente en un lenguaje llano, que elude
los tecnicismos -y además lo proclama, halagando el prejuicio
autocomplaciente de casi todo iletrado en el sentido de que la mayor parte
de los científicos e intelectuales son "unos charlatanes".
Pero su argumentación es sólida, eficaz en el sentido de apartar
verdaderamente del tradicional camino cristiano a sus fieles: "no imitar a
Jesús", se convierte en una consigna muy poderosa en tal sentido, cuando la
tradición indica que los mayores ejemplos que
tiene el cristianismo se sustentaron precisamente en la imitación de Cristo
como objetivo central.
La apelación a que Pablo no fue un cristiano ortodoxo es, como ya hemos
visto, también eficaz dado que se sustenta en inobjetables observaciones, ya
efectuadas anteriormente por teólogos tan insospechables de herejía como San
Agustín o Santo Tomás de Aquino. [2]
Por último, su afirmación, espectacular, descarada para algunos, de que "Yo
soy el Anticristo", seduce de un modo magnético a personas sencillas,
acostumbradas a liderazgos autoritarios, como son las grandes masas
latinoamericanas a quienes parece dirigir su mensaje.
Aparte de ellas, cualquier tipo de seres humanos masificados parece requerir
estas conducciones poco menos que tiránicas. Recordemos las afirmaciones de
Hitler en su libro Mi Lucha, en el sentido de que "la masa es como una mujer
que necesita ser guiada por la mano firme de un hombre especial".
Conjeturas
Los gnósticos sostenían que el Universo había sido creado por una deidad
inferior en realidad, no por Dios. A través de diversos escritos que
milagrosamente eludieron la encarnizada persecución católica, este grupo
religioso llama "Satán", "Satanás" o "Demiurgo" al creador, afirmando
también que es el mismo "Jehová" de las
escrituras hebreas.
Así en el Evangelio luego presentado por las ediciones occidentales como
"del Pseudo-Juan" se narra un episodio en el cual Jesús mismo explica cómo
fue la Creación.
De acuerdo con esta narración, Satanás quiso imitar la Gloria de Dios -que
los gnósticos llaman también El Padre o El Incognoscible-, para su propia
exaltación, y creó este Universo. Pero le salió tan defectuoso, que no pudo
sostenerlo. Entonces pidió ayuda al verdadero Dios y este, infinitamente
compasivo, infundió su aliento en la materia creada por Satanás, para
salvarla del aniquilamiento.
Estas chispas divinas que los seres materiales de todo tipo llevamos dentro
por habérnoslas infundido Dios, es lo que Jesús vino a señalar, pues se
había perdido conciencia de ellas debido a la gran decadencia cultural de la
humanidad.
Ahora bien, desde los orígenes hasta el presente se estaría desarrollando en
el mundo una lucha constante entre "las tinieblas y la luz" (mencionada por
Juan en su magnífico Evangelio).
La Luz estaría representada en la historia por los esfuerzos humanos por
alcanzar una esfera superior de la existencia, las tinieblas por la
tendencia contraria, esto es existir aferrados a un proyecto limitado
estrictamente por los sentidos.
Desde Abraham en adelante parecen manifestarse con cierta claridad las dos
tendencias -se nos ocurre-, en los denodados esfuerzos de ciertos grupos
humanos por adoptar un modelo de vida sano y armónico con el Universo y en
el otro extremo el pragmatismo aniquilador de la sensualidad (generalmente
representada por los imperios).
Así, cuando la progenie de Abraham consigue consolidar mínimamente una
comunidad que hoy llamaríamos "ecológica", basada en la autosuficiencia
alimentaria (lo cual conlleva siempre un grado de esfuerzos y modestia de
recursos relativamente difícil de sostener)
los hermanos de José lo venden a ciertos egipcios que inician la absorción
irresistible de los elegidos, durante siglos, en el imperio más hedonista y
poderoso materialmente que entonces existía.
Se puede seguir con otros ejemplos bíblicos, como el de Salomón -no
casualmente puesto como uno de los suyos por Miranda-, hasta llegar a los
Macabeos, que de guerrilleros independentistas devinieron nobleza
parasitaria subordinada al Imperio Romano.
José Luis de Jesús Miranda se enorgullece de su carísimo Rolex -pero a la
vez sugiriendo que es algo accesible para toda persona "empeñosa", no un
lujo arbitrario-. Se mueve con solvencia económica al parecer considerable,
predica la búsqueda de "la felicidad" en este mundo como un objetivo
esencial.
Dentro de una línea de razonamiento que coloque a las formas sencillas
propuestas por Jesús y las comunidades cristianas primitivas como la luz,
por un lado, y las tecnologías confortables de los imperios como las
tinieblas, por el otro, Miranda parece ubicarse claramente en el segundo
sector.
Si es el Anticristo o no, en tal contexto, carece de importancia. Pues desde
una perspectiva trascendente, los personajes públicos no son relevantes en
su individualidad, sino debido a las grandes tendencias sociales que
representan.
[1] El Anticristo. Arthur M. Pink. Versión castellana de Samuel Vila.
Libros CLIE, Barcelona, España, 1985.
[2] Algunas Citas referente a Pablo (en orden cronológico):
Agustín de Hipona, IV carta a Jerónimo (Epist.40.iii.3, 397 d.C.): En
tu explicación de la carta del apóstol Pablo a los gálatas, encuentro
algo que me apena profundamente. Pues si incluso hasta mentiras
piadosas estuvieran permitidas en las Santas Escrituras, ¿qué
autoridad retendrían?
Pedro Abelardo, Sic et non (1120); Cartas de dirección (antes de
1142): Escribiendo a san Agustín, después de ser reprendido referente
a la exposición de un pasaje particular en la epístola de Pablo a los
gálatas, Jerónimo dijo (Epíst 112.4), «Tú preguntas por qué, en mi
comentario sobre la carta de Pablo a los gálatas, he dicho que Pablo
no podía reprender a Pedro por lo que él mismo también había hecho. Y
declaraste que la reprobación del apóstol no fue meramente fingida
sino consejo verdadero y que no debo enseñar una falsedad. Contesto
que ... seguí el comentario de Orígenes.» || Sabemos por supuesto
que, cuando escribió a los Tesalonicenses, el apóstol [Pablo]
reprendió claramente a ciertos perezosos entrometidos, diciendo que
«Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.»... Pero ¿no estaba
María sentada ociosa para escuchar las palabras de Cristo, mientras
que Marta estaba ... quejándose algo envidiosamente del reposo de su
hermana?
Tomás de Aquino, Suma teológica I-II, q.103, a.4, ad 2 (1272): Según
Jerónimo, Pedro [en Gál 2:6-14] simulaba apartarse de los gentiles
para evitar el escándalo de los judíos, cuyo apóstol era; y así no
había en esto ningún pecado. Con la misma simulación lo reprendió
Pablo para evitar el escándalo de los gentiles, de quienes era
apóstol. Pero Agustín desaprueba esta solución.
Juan Duns Escoto, Suma teológica III.55.1, ad 2 (ed. Jerónimo de
Montefortino, 1728-34; basado en Opus oxoniense, 1298-99): El orden
en que se cuenta que ha sido difundida la resurrección de Cristo
parece ser poco conveniente. Pues se relata que fue revelada primero
a María Magdalena y que a través de ella supieron los Apóstoles que
Cristo vivía; pero consta que tuvo lugar este mandato del Apóstol en
I-Tim 2, diciendo: «No permito que la mujer enseñe.»
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