|
Talleres de no-violencia en las escuelas
Por Diego Rodriguez -
Thursday, May. 24, 2007 at 3:53 PM
diegohumanista@gmail.com (Casilla de correo válida) 4545-4547 Pringles 688
Red Humanista abrirá este sábado su primer taller de no-violencia activa en la escuela de J. J. Urquiza.
 Este sábado comenzarán los talleres sobre la no-violencia en la escuela J. J. de Urquiza, en Flores.
CAMPAÑA DE EDUCACIÓN PARA LA NO-VIOLENCIA
ARGUMENTACIÓN, OBJETIVOS Y ACTIVIDADES
LA SITUACIÓN ACTUAL
Nosotros denunciamos la violencia como el problema fundamental actual.
De la situación de violencia deriva todo conflicto individual y social.
Hoy es evidente para todos que la violencia está creciendo en nuestro país e
invadiendo todos los ordenes de la vida.
• Cuando hablamos de la violencia no nos estamos refiriendo solamente a su
expresión más grosera que es la violencia física, a la que reconocemos en la
guerra; la tortura; el atentado; el asesinato; la agresión delictiva y el
castigo corporal.
• También existe una violencia económica, reflejada hoy en la explotación,
desocupación y sub-ocupación.
• También existe una violencia racial conocida como discriminación, segregación,
xenofobia.
• También existe una violencia religiosa conocida como fanatismo o intolerancia.
• La violencia crece también en las relaciones familiares, en el barrio, en la
escuela, en la universidad y en el trabajo.
• Crece la violencia psicológica, interna y personal, que se refleja en la
incomunicación, el aislamiento, la resignación y el sin-sentido.
No nos sorprenda si alguien da una respuesta de violencia física si se lo ha
sometido a inhumanas presiones psicológicas, o de explotación, discriminación e
intolerancia. Si es que nos sorprendemos por esta respuesta, es o porque somos
parte interesada de la injusticia (en cuyo caso nuestra "sorpresa" es además una
mentira), o porque vemos solamente los efectos sin advertir las causas que
determinaron tal explosión. También en nuestra sociedad crece
desproporcionadamente la locura, el suicidio, la marginación o el aislamiento,
en los que solemos ver el efecto espectacular pero no las causas que lo
determinan.
Estos trágicos desenlaces que nos parecen simplemente individuales, son
manifestaciones del sistema de presión violenta en el que vive, se educa y crece
la sociedad argentina.
¿Cómo podrían tratarse de problemas simplemente personales, si hoy millones de
argentinos (de todas las edades, de todas las ciudades.....) están sintiendo el
mismo aislamiento, la misma inseguridad, la misma incertidumbre y la misma
desesperanza?
El Humanismo explica que la violencia en nuestro país es la expresión personal y
social de un sistema de vida inhumano, es la expresión de una dirección de vida
incoherente y contradictoria, es la manifestación de una cultura decadente que
se ha impuesto y que no tiene en cuenta al ser humano como su máximo valor.
La violencia no sólo se ha instalado en el poder y en las calles, sino también
en el interior de cada individuo, en las relaciones de familia, de amistad, en
el trabajo, en los colegios y universidades, en el barrio y en los diversos
grupos sociales (independientemente de su condición cultural o económica).
La política y la economía, en manos de un sistema perverso, generan violencia.
La falta de comunicación genera violencia, el aislamiento genera violencia.
Cada ser humano, en su individualidad intenta resolver sus problemas personales
sin advertir que esos problemas son producto de una cultura inhumana y violenta.
La violencia es personal y social, la violencia es hoy un problema de todos.
Es necesario reflexionar personalmente acerca de que “Nadie puede sentirse ajeno
a este problema”. No existe la “solución personal" mientras todo se derrumba a
nuestro alrededor, pues, si no hay un cambio de dirección y de conducta, lo que
hoy les sucede a otros, está muy cercano de sucederme a mí.
La violencia se ha instalado en el pensar y sentir de una sociedad que
peligrosamente observa como avanza y se consolida la “falsa ideología” de: “no
existe solución al problema de la Violencia”.
Tampoco se podrá resolver el problema de la violencia aplicando ideas y
prácticas propias de una visión zoológica de la vida humana, volviendo a
prácticas primitivas como la pena de muerte, la “mano dura” en las calles, la
penalización de los niños.
Por cierto que estos problemas existen y se multiplican, pero con un enfoque
violento no se resolverá el problema de la violencia.
Con un enfoque violento de estos problemas no resultará la paz.
¿Qué pasará si este enfoque violento de la violencia termina por imponerse?
¿Qué ocurrirá si esta cultura violenta del individualismo y el aislamiento
termina por consolidarse doblegando todo intento de construcción solidaria?
Pasará que crecerá la desestructuración personal y la violencia social hacia
límites insospechados, aumentando el caos y la incertidumbre, diferenciando
bandos, aislando y oponiendo entre sí a cada persona y a cada grupo social.
En síntesis, seguirán creciendo todas las formas de violencia y se demorará un
tiempo absurdo el surgimiento, la manifestación y el desarrollo de esa
sensibilidad y creatividad humana, que existiendo en el interior de cada persona
permitirá la construcción de un país y una sociedad más justa, solidaria y
no-violenta.
Es necesario que cada persona reflexione y decida internamente, asumiendo un
compromiso real sobre los problemas actuales, ya que siempre, la primera y más
importante decisión es íntima y personal, es con la propia conciencia,
reflexionando pausadamente acerca de las condiciones internas y externas en que
se vive, y decidiendo seriamente acerca de las condiciones internas y externas
en las que cada uno quisiera seguir viviendo.
LA PROPUESTA
La solución al problema de las diferentes formas de violencia existe, y reside
en aplicar una metodología precisa: la “Metodología de la No-Violencia Activa”.
Esta metodología no es simplemente la expresión de una intención. No es una
frase hecha a la medida de la situación que nos toca vivir. Esta metodología
tiene formas precisas que definen claramente un modo de pensar, un modo de
sentir y un modo de actuar. Su aplicación tiene indicadores claros que permiten
a cada individuo y a cada conjunto medir con precisión su eficacia en función de
ir superando los problemas de dolor y sufrimiento a los que puedan estar
sometidos.
¿Cuál es la forma de actuar y cuáles los parámetros precisos que definen esta
metodología de acción en la conducta personal?
Son los siguientes:
1. Un trato personal basado en la siguiente regla de conducta básica: “Trato a
los demás como quisiera ser tratado”.
2. Una conducta interna y externa basada en la coherencia: “Actúo sobre la base
de aquello que pienso y siento es lo mejor para mi vida y la vida de aquellos
que me rodean”.
3. Desarrollo mis virtudes internas y externas, y observo con atención las
virtudes de los demás.
4. Rechazo, denuncio y hago vacío a las diferentes formas de violencia que se
expresan a mí alrededor.
¿Cuál es la forma de actuar y cuáles los parámetros que definen esta metodología
en la acción social?
Son los siguientes:
1. La Salud y la Educación son prioridades impostergables para todos los
habitantes.
2. Los poderes económicos, políticos y sociales deben actuar en función del
punto 1, y no de intereses particulares.
3. La igualdad de todas las personas: Superar la formalidad de iguales derechos
ante la ley para avanzar hacia un mundo de iguales oportunidades para todos.
4. Afirmación de la diversidad personal y cultural: Reconocimiento de las
características propias de cada persona y pueblo, y condena de toda
discriminación que se realiza por razones económicas, raciales, étnicas y
culturales.
5. Desarrollo del conocimiento por encima de limitaciones y prejuicios aceptados
como verdades absolutas.
6. Libertad de ideas y creencias.
7. Repudio a toda forma de violencia física, económica, racial, religiosa, moral
y psicológica.
¿Cuáles son los indicadores personales y sociales que muestren la bondad y la
eficacia de esta conducta?
1. El crecimiento de la felicidad y la libertad en aquellos que ejercitan esta
conducta y en su medio de relación inmediata.
2. La disminución o el retroceso de los factores que generan sufrimiento
personal y violencia social.
3. La manifestación y el desarrollo de las mejores virtudes personales y
sociales.
Pero esta “metodología de la no-violencia”, no es algo que pueda implementarse
solamente con actitudes voluntaristas.
Se hace necesario implementar cambios importantes en las conductas individuales
y grupales, en el modo de responder a las situaciones de crisis, en el modo de
responder a las situaciones de dolor y sufrimiento a la que se ven sometidos
cotidianamente millones de personas.
Para ello, proponemos trabajar profundamente con la “educación”. Generando e
impulsando en las escuelas la enseñanza de estas herramientas de la
“no-violencia activa” que como se mencionara anteriormente: “permiten incorporar
un modo nuevo de pensar, de sentir y de actuar, y su aplicación permite a cada
individuo y a cada grupo humano superar las situaciones de violencia a los que
puedan estar sometidos.”
www.algonuevo.org/
|