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Colombia: ¡Se inundan las esperanzas de reconstruir nuestras vidas!
Por Cabildos Mayores Emberá Katíos -
Friday, Feb. 08, 2008 at 10:15 PM
cabildosmayores@edatel.net.co
LOS CABILDOS MAYORES DEL RÍO SINÚ Y RÍO VERDE DAN A CONOCER A LA OPINIÓN PÚBLICA SU ENÉRGICO RECHAZO A LA CONSTRUCCIÓN DE LA HIDROELÉCTRICA RÍO SINÚ (URRA II)
“Aunque el mono se vista de seda mono se queda”, es un dicho popular en nuestra tierra cordobesa, y hoy lo traemos a nuestra mente para señalar la burla que los políticos y las autoridades gubernamentales nos quieran hacer cuando llaman a este megaproyecto de generación de energía, “PROYECTO RIO SINU”, para nuestro pueblo no es más que el proyecto de Urrá II, el cual hacia parte fundamental del complejo hidroeléctrico del Alto Sinú.
La construcción, llenado y operación de Urrá I trajo a nuestro Pueblo división, señalamientos, secuestros, amenazas y muerte.
Hoy recordamos con orgullo y con tristeza hermanos indígenas que dieron su vida por una causa que consideramos justa, el respeto a nuestro territorio, a nuestra autonomía, a nuestra vida. Voces que fueron acalladas por las motosierras y los fusiles de los paramilitares que defendieron en nuestra región al proyecto hidroeléctrico Urrá I, al mal llamado “desarrollo” capitalista.
Hoy recordamos con orgullo las marchas que se hicieron en varias ciudades del Canadá por la defensa de nuestro territorio, marchas que pese a que no contaron con el despliegue publicitario de los medios masivos de comunicación, sabemos que fueron realizadas por personas comprometidas no solo con nuestro Pueblo, sino con el medio ambiente de nuestro planeta, personas que no “tragan entero”, sino que analizan el contexto y conocen las verdaderas intenciones y los verdaderos beneficiarios de estos megaproyectos.
Hoy después de nueve años de la inundación de nuestras tierras más fértiles, por el embalse de Urrá I, nuestro Pueblo unidos en una sola voz le decimos al Estado colombiano que no permitiremos la construcción de Urrá II en nuestro territorio, que no permitiremos la inundación de nuestro Resguardo, que no permitiremos que se nos inunden nuestras esperanzas de recuperarnos de Urrá I.
El Pueblo Emberá Katío del Alto Sinú está dispuesto a luchar con manifestaciones pacificas, con el empleo de mecanismos jurídicos en los ámbitos nacional e internacional (Corte Constitucional, Comisión Interamericana de Derechos Humanos), con movilizaciones, muestras de nuestra cultura y visitas permanentes, con el apoyo que nos puedan brindar nuestros hermanos dentro y fuera del país, inclusive estamos dispuestos a no salir de nuestro territorio y morir inundados bajo 70.000 hectáreas de agua.
La experiencia nos ha mostrado que con la llegada del “desarrollo”, llega la violencia, no es fortuito que en Tierralta se hayan incrementado los asesinatos, las amenazas, que en nuestro territorio la presencia de la fuerza pública acompañada de los atropellos ya denunciados por nosotros sea mayor, que los señalamientos a nuestros hermanos, tildándolos de guerrilleros, de “terroristas” se hayan incrementado, que la aparición o reorganización de nuevos grupos al margen de la ley como las Águilas Negras en el Nudo de Paramillo sea más frecuente. Consideramos que todo este ambiente previo a la llegada de los megaproyectos es normal en esta Colombia, donde los grandes capitales, las grandes multinacionales, los inversionistas que agencian los intereses del Imperialismo financian flagrantemente la guerra, y donde las comunidades más vulnerables huyen de sus territorios, de sus predios, de sus hogares para pasar a vivir secuestrados en medio de las grandes ciudades.
Hoy el Pueblo Emberá Katío dice no a URRA II.
Pedimos al conjunto de organizaciones sociales y populares, abogados progresistas, defensores y activistas de derechos humanos, organizaciones de trabajadores y campesinos, estudiantes y docentes al servicio del Pueblo, a la comunidad internacional, los investigadores, los comprometidos con el medioambiente, aquellos que han seguido de cerca nuestra lucha que nos acompañen nuevamente en esta nueva y crucial coyuntura, pues hoy una vez más el fantasma de Urrá II del que tanto huimos se cierne sobre nuestro Pueblo. No fueron suficiente los acuerdos y compromisos firmados por los gobiernos kapunías, documentos donde afirmaban que no construirían este megaproyecto. Exigimos al gobierno colombiano que cumpla con sus compromisos, en especial los Acuerdos del 19 de abril del 2000 y los Acuerdos del 8 de abril del 2005, donde se comprometió con nuestro pueblo, con nuestras autoridades a no construir o impulsar cualquier otro proyecto hidroeléctrico en nuestro territorio, en otras palabras nos manifestaron en su oportunidad que “es más ni siquiera este proyecto está contemplado en el Plan de Expansión Eléctrica hasta el 2014”.
Solicitamos a los garantes de esos Acuerdos que se pronuncien a respecto, cumpliendo así con su compromiso de vigilar y garantizar el cumplimiento de los mismos.
Exigimos la conformación de la comisión de expertos establecida en los Acuerdos del 19 de abril del 2000, de tal forma que no solo se realice el seguimiento a los compromisos establecidos en la licencia ambiental, sino que se empiece a analizar la gran catástrofe ambiental y contra nuestro Pueblo que se viene fraguando.
Hacemos un llamado al Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (MAVDT), a la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales (UAESPNN), y las demás dependencias ambientales del Estado con el fin de que se pronuncien al respecto.
CABILDOS MAYORES DEL RÍO SINÚ Y RÍO VERDE (CAMAEMKA)
Tierralta, 6 de febrero de 2008
¡LA LUCHA DEL PUEBLO EMBERÁ KATÍO NO ES “TERRORISMO”!
Por Cabildos Mayores Emberá Katíos -
Friday, Feb. 08, 2008 at 10:17 PM
cabildosmayores@edatel.net.co
LOS CABILDOS MAYORES DEL RÍO SINU Y RÍO VERDE INFORMAN A LA OPINION PÚBLICA QUE:
El pasado mes de diciembre mientras se encontraba realizando actividades de cacería, ya que la pesca fue acabada por la construcción de la hidroeléctrica de Urrá, un miembro de la comunidad indígena de Koredó, Resguardo Embera Katío del Alto Sinú (Tierralta, Córdoba) fue abordado por efectivos del ejército nacional quienes se encontraban patrullando dentro del Resguardo en inmediaciones de las comunidades indígenas, los cuales después de realizarle una intensa requisa procedieron a decomisar la carabina de uso exclusivo para obtener su sustento.
Es importante señalar que dentro del interrogatorio realizado por el comandante de la patrulla, señaló a nuestro hermano indígena de guerrillero y le ofreció dinero si “nos indica donde está el resto de los hombres”.
Vemos con mucha preocupación estos señalamientos a miembros de nuestras comunidades que lo único que realizan son sus actividades diarias para obtener el sustento de sus familias.
Por otro lado, el pasado 9 de enero a las 5:00 PM un miembro de la comunidad indígena de Beguidó, mientras se desplazaba desde su lugar de trabajo hacia su casa fue asaltado por hombres del ejército nacional, quienes después de apearlo por la fuerza de la mula en la que se transportaba le propinaron una serie de golpes y lo ultrajaron, posteriormente a las 7:00 PM el mismo grupo de hombres irrumpió en la comunidad de Beguidó y pernoctaron en la misma sin ningún tipo de autorización por parte de los moradores.
Igualmente denunciamos y rechazamos públicamente las presiones que vienen ejerciendo grupos armados sobre los campesinos y colonos asentados en los sectores de ampliación del Resguardo Emberá Katío del Alto Sinú, en inmediaciones del embalse de Urrá I, quienes según versiones de los propios afectados están siendo hostigados para que abandonen los predios que fueron adquiridos por la Empresa Urrá. Si bien los Cabildos Mayores del Río Sinú y Río Verde hemos venido exigiendo a la empresa Urrá el cumplimiento de la sentencia de tutela T-652 de 1998, en el sentido de restituir las tierras inundadas a nuestras comunidades, rechazamos enérgicamente cualquier acto de violencia en contra de nuestros hermanos campesinos, recomendamos que cualquier negociación con ellos debe hacerse a la luz de una justicia social que garantice el mejoramiento de las condiciones de vida de los campesinos y colonos que ya han sido seriamente afectados no solo por la presencia de los grupos armados sino por la construcción del megaproyecto hidroeléctrico Urrá I y la falta de voluntad política del gobierno en el ámbito nacional, departamental y municipal para resolver de manera definitiva el problema de los campesinos y colonos sin acceso real a la tierra y a créditos productivos.
En el casco urbano de Tierralta, donde funciona la sede administrativa de los Cabildos Mayores y residen un buen número de nuestros líderes y dirigentes, se ha venido recrudeciendo el clima de muerte, incertidumbre y terror. Casi todas las semanas son asesinadas personas en extrañas circunstancias, incluso mujeres, cuyos homicidios son perpetrados en diferentes horas del día. Si bien no se ha podido establecer con claridad los verdaderos móviles de estas “ejecuciones selectivas”: ajustes de cuentas entre narcotraficantes, disputas por el control del municipio por parte de bandas paramilitares que se están reorganizando, operaciones de la mal llamada “limpieza social”, etc., lo que si es evidente es que el breve período de tranquilidad y seguridad que vivimos después de la desmovilización de varios comandantes paramilitares ha llegado a su fin y se avizora un panorama oscuro de muerte, intimidación y zozobra.
Todos los acontecimientos anteriormente reseñados no son hechos aislados por el contrario consideramos que corresponden a una política de Estado de aumento del control social y represión a la población civil con el pretexto de combatir el “terrorismo” guerrillero y la complicidad o total inacción frente al resurgimiento o reagrupación de bandas paramilitares o grupos armados privados que allanen el camino, a “sangre y fuego” para la mayor penetración del capital imperialista a través de la implementación de megaproyectos en esta región de nuestro país. Megaproyectos que significan mayor miseria, hambre, represión y muerte no solo para los Pueblos Indígenas sino para el conjunto de sectores sociales vulnerables como los campesinos, colonos, desplazados.
Nos oponemos a que la Fuerza Pública en nombre de preservar la “seguridad democrática” realice acciones de hostigamiento, señalamiento y represión de nuestros hermanos indígenas, que viole normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), al inmiscuir por la fuerza a la población civil en medio del conflicto armado interno, que pretenda tomar como escudo las comunidades asentadas en territorio de nuestro Resguardo.
En consecuencia denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional el inminente riesgo en que nos encontramos y hacemos un llamado de alerta a los defensores de Derechos Humanos y a las distintas organizaciones humanitarias a que expresen su voz de rechazo y nos brinden un acompañamiento que permita prevenir cualquier tipo de masacre, atentados y asesinatos selectivos en contra de nuestro equipo de gobierno o cualquier otro miembro de los Cabildos Mayores.
Exigimos a los organismos de control en cabeza de la Procuraduría General de la Nación que inicien las investigaciones disciplinarias pertinentes con respecto a los abusos y atropellos realizados por personal adscrito al Batallón Junín con jurisdicción en el Alto Sinú.
Instamos a la Defensoría del Pueblo para que a través del Sistema de Alertas Tempranas -SAT- y las Delegadas para la Evaluación de Riesgos de la Población Civil como consecuencia del Conflicto Armado y los Indígenas y las Minorías Étnicas tomen cartas en el asunto con el propósito de evaluar la actual situación de violación de Derechos Humanos de las comunidades del Pueblo Emberá Katío del Alto Sinú y oficien a las autoridades competentes con el fin de prevenir la comisión de conductas criminales por grupos armados estatales o paraestatales.
Una vez más nos pronunciamos enérgicamente con respecto a la voluntad de nuestro Pueblo de exigirle a los diferentes grupos armados legales e ilegales que no hagan presencia en nuestros territorios ancestrales, que no nos inmiscuyan en su “guerra” y que no violen las disposiciones en materia de DIH.
CABILDOS MAYORES DEL RÍO SINÚ Y RÍO VERDE (CAMAEMKA)
Tierralta, 11 de enero de 2008
LOS MEGAPROYECTOS NO SON LA SOLUCIÓN... ¡SON EL PROBLEMA!
Por Cabildos Mayores Emberá Katíos -
Friday, Feb. 08, 2008 at 10:24 PM
cabildosmayores@edatel.net.co
A pesar que el foro convocado el pasado 25 de septiembre de 2007, en la ciudad de Montería (Córdoba) por el Ministerio de Minas y Energía, en cabeza de Hernán Martínez Torres y del presidente de la empresa Urrá S.A. E.S.P., Alfredo Solano, tuvo en el papel el propósito de presentar un plan contingente para mitigar las inundaciones que afectan a las comunidades que habitan las márgenes del Bajo Sinú, se aprovechó realmente el escenario para ofrecer como la alternativa definitiva a la problemática que se presenta año tras año y que ahora se ha agudizado como consecuencia de los bruscos cambios climáticos debido al calentamiento global producido por los imperialistas, la construcción de la central hidroeléctrica Urrá II. La delegación de los Cabildos Mayores tuvimos que sortear varios obstáculos para ingresar al auditorio del Centro de Convenciones donde se realizó el evento, pues se pretextó por parte de los encargados que no era posible que ingresáramos todos, dado que el espacio era insuficiente. Cuando finalmente logramos que nos franquearan el paso constatamos que se trataba de una burda excusa para evitar nuestra participación en pleno, dado que el lugar estaba relativamente desocupado.
El Gobierno Nacional a través de sus voceros se había comprometido en 2005, producto de la Asamblea Permanente del Pueblo Emberá Katío del Alto Sinú que se levantó al suscribir los Acuerdos del 8 de Abril con los representantes de los Cabildos Mayores, a no construir Urrá II, incluso llegaron a la falsa promesa de insinuar que no estaban “ni siquiera considerando este proyecto”.
Ahora transcurrida casi una década plagada de engaños, incumplimientos, muerte y desplazamiento que ha generado una huella imborrable y ha trastocado el estilo de vida, cultura y valores del Pueblo Embera Katío del Alto Sinú, se desempolvó el megaproyecto Urrá II. Una vez más se esconde astutamente las verdaderas intenciones de su construcción: facilitar aún más la penetración del capital imperialista, forrando los bolsillos de la clase dominante colombiana que está al servicio de los intereses de explotación, saqueo y dominación. Se cacarea a los cuatro vientos que se trata de mitigar las inundaciones que afectan a centenares de miles de campesinos, pescadores, desplazados, marginados, cuando por décadas los politiqueros de turno han prometido una y otra vez la creación de programas y ayudas para los afectados. Claro está nunca les ha preocupado la situación de miseria en que viven los habitantes de las riberas del Sinú o del San Jorge, porque solucionar sus problemas de fondo no les generan ganancias. De manera hipócrita y claramente utilitarista se elaboran vídeos y notas de prensa que registran las dramáticas escenas de personas, animales y enseres afectados por las crecientes de los ríos, justificando ante la opinión pública nacional e internacional que de manera ingenua se ha tragado el cuento que la única alternativa para resolver de raíz el problema de las inundaciones es la construcción de Urrá II.
Extraoficialmente algunos funcionarios de la empresa multipropósito Urrá han confirmado que no se trata de un simple proyecto a considerar sino que se trata de una realidad. Versión que la confirma el hecho de los últimos días en que una comisión encabezada por un grupo de topógrafos estableció contacto con algunos compañeros emberas con el fin de que los acompañaran a hacer un recorrido “coincidencialmente” por la zona donde se construiría el megaproyecto, pues pretendían tomar algunas medidas. Del mismo modo, se evidencia un aumento en el pie de fuerza militar en el territorio aledaño al embalse Urrá I.
Por otro lado, nos preocupa sobremanera el aumento en los últimos meses de los asesinatos y ejecuciones extrajudiciales de un significativo número de habitantes de Tierralta, especialmente jóvenes, que son ultimados en sus residencias o cuando departen en establecimientos públicos. Las autoridades municipales y los mismos efectivos de la policía han negado dichos crímenes, ya sea ocultándolos o calificándolos de incidentes aislados, cuando el conjunto de la población tierraltera conoce de estas muertes y su origen. Alertamos a la opinión pública nacional e internacional sobre estos episodios de recrudecimiento de la violencia, pues son claramente señal del reagrupamiento de nuevos bloques paramilitares que empiezan a luchar entre sí por hacerse al control territorial y del surgimiento de bandas delincuenciales formadas por desmovilizados que acostumbrados por años a cometer crímenes para eliminar opositores políticos de sus comandantes y obtener recursos económicos de la extorsión e intimidación a la población, están sembrando el caos y la muerte. Un ejemplo fidedigno de esta situación es el atentado de que fue víctima uno de nuestros compañeros de los Cabildos Mayores cuando fue abordado por varios sujetos para atracarlo, uno de los cuales desenfundó un arma propinándole varias heridas graves en su rostro que lo mantuvieron por meses en recuperación y ahora le obligan a someterse a varias cirugías reconstructivas. La zozobra para nosotros aumenta cuando se ha tejido el mito que en nuestra sede administrativa se depositan grandes cantidades de dinero en efectivo, pues nos convierte en blanco de estas bandas delincuenciales.
La experiencia nos ha enseñado aquí y en otros lugares del país y del mundo que con la construcción de megaproyectos sean estos de explotación de hidrocarburos, carbón, minerales preciosos, hidroeléctricos, etc., aumenta la violencia que traen consigo la presencia de ejércitos paramilitares (vestidos de civil o camuflado) que realizan asesinatos selectivos, desapariciones, masacres y ejecuciones extrajudiciales para allanar el camino a la inversión del capital imperialista, neutralizando o frenando a sangre y fuego a líderes sociales, dirigentes gremiales, comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas que se oponen a la presencia de dichos megaproyectos y denuncian la mayor penetración del imperialismo en sus regiones con la anuencia de latifundistas, terratenientes, empresarios y politiqueros. Las autoridades judiciales y la Fuerza Pública guardan un silencio cómplice o señalan a los denunciantes como auxiliadores de los terroristas o enemigos de la Patria, favoreciendo de este modo una atmósfera de silencio, impunidad y muerte.
En consecuencia, llamamos al conjunto de organizaciones hermanas nucleadas en torno a la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) a que unamos esfuerzos para concitar el interés de amplios sectores sociales, campesinos, afrodescendientes, estudiantiles, gremios, trabajadores, intelectuales progresistas a nivel nacional e internacional para que se eleve la resistencia y la lucha contra el flagelo del Paramilitarismo y toda su política de guerra sucia, auspiciada por acción u omisión por el Estado colombiano y el conjunto de sus instituciones. Es la hora compañeras y compañeros que abordemos en un escenario nacional, como lo es una Asamblea Extraordinaria de representantes de las distintas etnias que habitan este país a lo largo y ancho para que discutamos el fondo del problema y diseñemos políticas y mecanismos homogéneos de lucha y resistencia. No debemos reducir nuestros esfuerzos a considerar el problema sólo desde la perspectiva de la reparación en el marco de la Ley de “Justicia y Paz” sino debemos elevar la mirada al verdadero origen del problema que no es otro que la mayor penetración del capital imperialista a la que los paramilitares aquí y en el mundo han servido como punta de lanza para favorecer sus mezquinos y sucios intereses de explotación y dominación. De lo contrario seguiremos dejando que los compañeros del Pueblo Wayuú, Kankuamo, Awa, Emberá Katío, Nasa, sigan resolviendo desde sus propias limitaciones un problema que rebasa sus propias posibilidades de lucha y resistencia individual.
Cabildos Mayores del Río Sinú y Río Verde Resguardo Emberá Katío del Alto Sinú (CAMAEMKA)
Tierralta, Córdoba, 19 de noviembre de 2007
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