|
La muerte de "Tirofijo". Relaciones entre las estrategias militares y periodísti
Por Paulo C. León. -
Monday, Jun. 02, 2008 at 5:23 PM
antivirusparamedios@gmail.com 4404090 Av. Universidad 2016
Ficha técnica: emisiones de Noticias UNO, CNN Panorama Mundial 24 de mayo, Caracol de las 7pm, el 24 de mayo, RCN 25 de mayo, 12:30; exploración lexical, búsqueda de macroproposiciones y observación de algunas estrategias periodísticas.
La muerte de “Tirofijo”: un nuevo caso del uso militar de las noticias y del uso periodístico de los golpes a las FARC Por Paulo C. León (Sociólogo, Magister en Historia UN)
En El arte de la guerra “Sun Tzu” afirmó que “Toda guerra se funda en el engaño”. Sugería a reglón seguido “fingir” ante el enemigo con el fin de despistarlo y sorprenderlo: en el momento clave para definir una guerra se trataba –según el milenario estratega- de que el enemigo pensara que su contrincante era tan poderoso que descartara la posibilidad de combatirlo. No sería exagerado entonces afirmar que en este momento una parte fundamental de la estrategia militar gubernamental es la interacción con los medios, ya que sus noticias sobre la guerra le son muy benéficas: ayudan a que los oponentes del gobierno se sientan derrotados. Así lo demuestra la difusión periodística de la muerte del máximo líder de las FARC.
Revisemos varios puntos: 1. El valor político-militar y el valor periodístico de una noticia El interés de los medios no es informar sino ganar “primicias” para sorprender y cautivar al público. Parte de su discurso es decir que nos informan, pero en realidad buscan es sorprendernos, pues asumen como información lo que sucede al instante. Los políticos saben esto a la perfección: así una primicia sobre las FARC, adecuadamente presentada como una “nueva derrota”, es valiosa para la estrategia del gobierno. Por su parte, Los periodistas saben a la perfección que los políticos como Juan Manuel Santos les pueden dar grandes primicias sin necesidad de hacer cosas peligrosas como reunirse con fuentes de la oposición o peor aún de la guerrilla; así lo revela la declaración de Maria Isabel Rueda a Caracol: “con Semana consideramos que un ministro de la defensa era una fuente suficientemente seria” (Caracol, 24 de mayo, emisión 7 pm). ¿Acaso no es cómodo confiar en las fuentes clandestinas y pagadas por el gobierno en lugar de buscar las propias? (“una fuente que nunca nos ha fallado” declaró a Semana el ministro Santos). Y aquí tenemos la primera paradoja: el gobierno utiliza una revista crítica de algunas de sus políticas para dar un nuevo golpe a las FARC, y la periodista obtiene la chiva del año de parte de un gobierno que para nada es amigo de Semana. La hábil jugada de Santos fue repulsiva hasta para el presidente de la República, quien dijo que “este tipo de noticias no se deben entregar a un medio sino a todos”.
2. Por más diferentes que sean las estrategias periodísticas todas benefician al gobierno
No hubo pocas voces periodísticas escépticas y hasta irónicas cuando se conoció el anunció del ministro Santos en Semana. Dario Patiño se preguntó en Caracol ese 24 de mayo: “¿Se está buscando algún efecto?”. María Cristina Uribe (Noticias Uno) fue más incisiva, afirmando al final del reportaje que informaba sobre la primicia: “saben la hora pero no saben de qué se murió”. Actitudes muy diferentes a las de Noticias RCN, que una vez más funcionó como aparato de propaganda uribista. No obstante, todos los noticieros –por muy diferente que sea su relación con el gobierno- se ajustaron cómodamente a la “opinión pública”: las FARC están más débiles que nunca (“habrían perdido a tres cabecillas claves en menos de 3 semanas”, Noticias Uno, 24 de mayo), son malas y su máximo mito –Manuel Marulanda Vélez- no era más que un “enemigo público de Colombia” - como se afirmó en Caracol-; “la mayoría de colombianos espera que (esta muerte) sí sea la definitiva”, dijeron en Noticias Uno. Y como la noticia ya le había dado “la vuelta a todo el mundo”, con un par de metáforas el sentido de la noticia es que todo el mundo estaba esperando que en verdad Marulanda estuviera muerto. Puede que la mayoría de colombianos piense eso (quien sabe si con tanto odio), pues la mayoría de ellos en realidad no ha tenido acceso a una buena clase de historia, pero por si acaso para qué incomodar o intraquilizar al colombiano promedio con cosas que no quiere oír : acaso se puede olvidar que para los medios el colombiano promedio es hoy por hoy URIBISTA (con un 120 % de popularidad según las últimas encuestas).
3. Los “Analistas”
Estos personajes son claves en la dramaturgia de una noticia como esta: se les invita para que digan el pensamiento oficial del medio, pero dando una apariencia de diversidad en la noticia. En Panorama Mundial de CNN, Patricia Janiot invitó a Antonio Navarro Wolf para comentar el anunció: Navarro aseguró que las FARC son el único obstáculo que tiene el Polo Democrático para llegar a la presidencia (es fácil echarle otra culpa al malo de la película), calificándolas como un “burro” atravesado y aislado, es decir, más o menos lo que piensa CNN, pero dicho por un prestigioso político colombiano de centro-izquierda. Sobra decir lo que dijeron Alfredo Rangel y Gina Parody en RCN: “analistas anticiparon entregas masivas”.
4. Conclusión
El video de las FARC (donde hablo “Timochenko”) muestra que ellas también están tratando de lucir bien y anticiparse a los medios, pero en esto llevan las de perder totalmente ¿Por qué? Las FARC están debilitadas en la guerra y no han ganado el corazón del conservador pueblo colombiano, y en este país los noticieros no suelen decir nada diferente a lo que piensen los dueños del poder (o sea los que van ganando la guerra) y su opinión pública. De ahí el alto valor estratégico de los medios, y de ahí el alto valor noticioso de estas nuevas “derrotas” de las FARC: las masas televidentes (según el modelo construido por las grandes canales) esperan ansiosas nuevas derrotas del “enemigo público” pasadas por TV, y el gobierno espera poder ofrecer más de estas primicias a través de las noticias.
|