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Hoy se nos fue la CECI
Por APDH Rosario -
Saturday, Jun. 07, 2008 at 11:27 PM
Hoy se nos fue la CECI.
Cecilia, la de la risa contagiosa y la disposición constante hacia la lucha.
Ceci, la joven militante que conocimos aún adolescente en la organización de los escraches a los genocidas o planeando los 16 de septiembre por “La noche de los lápices” frente a Rock and Feller´s ; la que nos volvió locos a puro fundamento hasta que nos hizo entender porqué era imprescindible luchar por la libertad de Bértola y Quinteros, por todos los presos políticos, de la Tablada, los de Las Heras y sí, el jueves mismo nos había llamado diciéndo que no había ninguna excusa para dejar la lucha por la libertad de los presos campesinos paraguayos... y entonces el martes , como hace tantos años, nos encontraríamos otra vez, para marcar prioridades de trabajo , junto a los compañeros de la Comisión por las Libertades, uno de los tantos lugares donde discutió, participó, convenció , organizó, ayudando a formar.
La CECI, única capaz de estallar en una carcajada sonora, inconfundible, mientras nos defendía con toda su humanidad pura ternura de un milico con arma larga, hecho que nos arrastraba a imitarla junto a la inevitable puteada para el desconcertado protector de “la ley”.
Militante en una organización revolucionaria, llevaba sus ideas, con una sensibilidad y franqueza que la hacían , por sobre todas las cosas, alguien que se ganaba un profundo afecto de propios y extraños.
No hubo piquete, marcha o lugar de resistencia que no la tuviera solidarizándose en todos estos años.
Los Familiares de los asesinados de la Comisaría 25 o los compañeros del Lavadero Virasoro, lo saben muy bien. Tal vez la lucha en La Toma y la construcción de su Centro Cultural, fue una de las tareas donde se la veia puro entusiasmo y energía.
Era tan bueno, para nosotros, los adultos, ver a esa joven ir desarrollando sus capacidades, ideas e inquietudes, que podía, con la misma claridad y principios, trabajar en la Facultad junto a compañeros editando “Reverberaciones” , caminar la Villa de Flamarión junto a los desocupados pidiendo por sus derechos y trabajar de obrera en una fábrica.
No era necesario compartir todas sus ideas para quererla y respetarla por la firmeza de sus convicciones.
Los compañeros de la APDH Rosario la contaron siempre y cada vez que reclamaron su participación y es por eso que entre lágrimas y puteadas por esta tragedia impensada, escribimos estas pocas palabras, sabiendo que sólo reflejan una pequeñísima parte de quien era.
Otros compañeros aportarán sus miradas, por eso, nosotros , resistiéndonos a toda razón, sabemos que la CECI se fue con una bandera roja entre las manos, riéndose a carcajadas de un milico armado y amenazante, su hermoso pelo negro al viento, a otras dimensiones, junto a tantos miles que la estarán esperando, a continuar la lucha, hasta la victoria, siempre.
Tus compañeros de la APDH
Rosario, 7 de junio de 2008
dolor
Por uno mas -
Monday, Jun. 09, 2008 at 7:38 PM
hace tiempo que no estoy en rosario. tengo el recuerdo de cecilia de cuando era secundaria, de los 16 de septiembre y los escraches a los genocidas. la conoci un poco mas en la facultad y la gran luchas de las cordinadoras del 2001. me acuerdo de la toma del supermercado el tigre cuando nos solidarizamos con sus trabajadores. soy un militante de una organizacion trotskista y si bien teniamos diferencias hoy escribo estas lineas con un profundo dolor porque hemos perdido una revolucionaria, una que aporto a todas las luchas, que siempre estaba dispuesta hacer lo que hiciera falta para que las luchas se ganaran. no se ni como fue que la compañera fallecio....pero siento una mezcla de dolor y bronca muy grande....compañera cecilia hasta el socialismo siempre. un compañero de lucha manda saludos a los familiares y compañer@s de cecilia.
LaCeci de la toma
Por Patricia Blanda -
Monday, Jun. 09, 2008 at 9:45 PM
bodeguitamedios@arnet.com.ar 155596938 virasoro 5606
LaCeci de la toma En defensa de la Alegria Los-bodeguitos con dolor
Ceci: Una imprescindible!
Por Vicente Gauna -
Tuesday, Jun. 10, 2008 at 12:43 AM
vicentegauna@yahoo.com.ar
Cecilia: compañera de solidaridad amplia y contagiosa como su sonrrisa. Nos encontrábamos en la calle, en la lucha,o en casa de nuestra querida amiga en común,siempre charlando fraternalmente nuestras diferencias y codo a codo apoyando a nuestra clase. Con su pérdida y la del compañero Serguei Mulhall pude comprender cabalmente las palabras del poeta Miguel Hernandez en "Elegía". Un fraternal abrazo para famliares, amig@s y compañer@s de parte de militantes del prs y nuestro compromiso de luchar por la revolución socialista, bandera por la que tanto luchó. Compañera Ceci: Hasta el socialismo siempre!
Elegía
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como el rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañera del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas y órganos mi dolor sin instrumento, a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas, y tu sangre se irán a cada lado disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañera del alma, compañera.
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