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A 80 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL CHE. Las ideas que el bronce no deja ver
Por La Verdad Obrera -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 3:10 PM
El 14 de junio se celebran los 80 años del nacimiento de Ernesto “Che” Guevara de la Serna. La crisis del “neoliberalismo”, las protestas del movimiento antiglobal, la crisis de hegemonía norteamericana que se agudizó durante la presidencia Bush, las movilizaciones contra la guerra de Irak y los levantamientos y acciones de masas en América Latina, volvieron a hacer del Che un referente ante millones que ven cómo el capitalismo arrastra a la degradación acelerada de las condiciones de vida a sectores enteros de la población mundial.
A 80 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL CHE
Las ideas que el bronce no deja ver
por Guillermo Crux
La Verdad Obrera
www.pts.org.ar
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El 14 de junio se celebran los 80 años del nacimiento de Ernesto “Che” Guevara de la Serna. La crisis del “neoliberalismo”, las protestas del movimiento antiglobal, la crisis de hegemonía norteamericana que se agudizó durante la presidencia Bush, las movilizaciones contra la guerra de Irak y los levantamientos y acciones de masas en América Latina, volvieron a hacer del Che un referente ante millones que ven cómo el capitalismo arrastra a la degradación acelerada de las condiciones de vida a sectores enteros de la población mundial.
Sobre este sentimiento se montan tanto la burguesía y sus medios de comunicación, como gran parte de los que se dicen sus propios “seguidores”. Pero en sus “reivindicadores” oficiales, absolutamente nada remite a la idea fundamental de su vida: la revolución. En nuestro país, se puede ver a los otrora guevaristas de Patria Libre como parte orgánica del kirchnerismo, junto a los “empresarios nacionales y populares”, mientras que los maoístas del PCR que dicen reivindicar la figura del Che, terminaron en una “alianza” con lo más rancio de la oligarquía argentina de la SRA durante el conflicto del campo. Quienes se disponen a preparar un acto en Rosario para inmortalizar a Guevara, no quieren más que ocultar su herencia bajo una capa de bronce.
Sus viajes por Latinoamérica lo radicalizarán políticamente y tomará partido por el bando de los oprimidos. Ya desde antes, el joven Ernesto había empezado a buscar una respuesta a sus interrogantes y su experiencia, y buscará encontrarla en el marxismo. No obstante, el Che, como muchos jóvenes que se acercaban a la izquierda en esos años, impresionados por la URSS, identificará el marxismo con lo que se postulaba como su “versión oficial” (y en realidad su antítesis), el stalinismo. Y entonces el Che tuvo lo que podría decirse su primera ideología política consciente, un “marxismo” con una fuerte impronta staliniana e influencia del maoísmo1. No obstante esto, será crítico del accionar de los PCs en general y no militará orgánicamente en ellos. Esta toma de distancia y esta independencia de los aparatos del “comunismo” oficial la mantendrá ya como dirigente del Movimiento 26 de Julio, la que se alternará con algunos momentos de fuerte acercamiento y colaboración con ellos, aunque siempre “desde afuera”, durante la campaña guerrillera y luego de la toma del poder hasta entrar en crisis hacia 1962. Es que, en su subsiguiente evolución, la búsqueda honesta del Che de una ideología y una práctica revolucionaria se irá chocando con su inicial creencia en un supuesto potencial revolucionario del stalinismo, primero en la práctica para luego ir plasmándose cada vez más en sus reflexiones.
El 1º de enero de 1959, la huelga general le abre las puertas de La Habana al Ejército Rebelde. Las fuerzas armadas de Batista habían dejado de existir, entre su propia ineficacia y los éxitos militares de la guerrilla. En un proceso llamado por el propio Che como de “revolución de contragolpe”, el M-26 que tenía un programa limitado de “revolución democrática”, tuvo que terminar expropiando a la burguesía2. De este modo, se desmentía en la práctica la estrategia stalinista de la “revolución por etapas”3.
La evolución política del Che. Sus divergencias con los soviéticos
Los stalinistas del Partido Socialista Popular (PSP) colaboraron con el dictador Batista durante casi dos décadas y se acoplaron a los insurgentes a último momento. Su gran desprestigio los ubicaba en un segundo plano. Para subsanar esto, intentarán copar el aparato gobernante con maniobras. Luego, en la “crisis de los misiles” de 1962, los soviéticos dejan expuesta militarmente a Cuba ante EE.UU. Ambos son hitos que harán que el Che comience una evolución que lo llevará en una dirección diferente y en el sentido opuesto al de la mayoría de la dirección cubana, incluído Fidel.
Al poco tiempo, a la cabeza del Ministerio de Industrias, el Che interviene en un debate que se desarrolla entre 1963-64 conocido como “El Gran Debate Económico”. Guevara proponía un sistema económico basado en la planificación centralizada de la economía y en “estímulos morales” para construir el socialismo. Sus adversarios, viejos cuadros del PSP, hacían hincapié, por el contrario, en la introducción masiva de elementos de mercado, la gestión descentralizada de las empresas, y los “estímulos materiales”. Las reformas pro-mercado desde 1995 hasta hoy en Cuba, tienen antecedentes en los adversarios del Che en este debate y están haciendo avanzar el capitalismo en la isla aceleradamente. Pero en esos tiempos, Cuba estaba girando económicamente hacia la órbita de la URSS y el Che temía que el sistema que proponían sus adversarios, en vez de promover el desarrollo industrial basado en el criterio de las necesidades nacionales de un Estado obrero atrasado y asediado, terminara manteniendo el rasgo característico de subdesarrollo y monoproducción del país, aunque estuviera orientado hacia el “campo socialista”, lo cual proféticamente se cumplió, y se puede ver esta preocupación en su “Discurso de Argel” (1965).
En 1965 el Che abandonará Cuba en medio de un absoluto secreto. Se dirigirá a extender la revolución por medio de una campaña guerrillera primero al Congo y, luego de su fracaso, tras un breve retorno secreto a Cuba, se dirigirá a Bolivia en 1967. Ya sus divergencias con la burocracia rusa son notorias. Denunciará que los “países socialistas” no ayudan a extender la revolución mundial. Por el contrario, la doctrina oficial de la URSS era la de la “coexistencia pacífica” con el capitalismo y en las semicolonias la búsqueda de alianzas con las “burguesías nacionales” en pos de una “liberación nacional” contrapuesta a la revolución socialista, a lo cual el Che responde que “en los países de más larga experiencia de seudo independencia política, como son la mayoría de los latinoamericanos, el proceso de alianza entre las burguesías nativas y los capitales imperialistas se venía gestando desde hace tiempo; la revolución cubana produjo un verdadero toque de alarma que fue escuchado por los explotadores autóctonos. Por otra parte, la lucha contra los residuos feudales es muy problemática ya que también se produce una alianza entre explotadores de diversos sectores, y los grandes terratenientes incursionan en la industria y el comercio (...) La lucha contra la burguesía es condición indispensable de la lucha de liberación, si se la quiere conducir a un final irreversiblemente exitoso (Indonesia en el ejemplo contrario).”4¡Qué distinto a Fidel Castro, quien en 1979 alabó a los comandantes sandinistas por ser “realistas” y no romper con la burguesía nacional, como el mismo Fidel reconoce que tuvo que hacer en Cuba a pesar suyo!5
La teoría del “foco guerrillero”
El Che sistematizó su propia estrategia, tratando de ofrecer una alternativa al reformismo pacifista de los partidos “comunistas” oficiales. Creó la teoría del “foco guerrillero”, a la luz de la cual buscó interpretar su experiencia en el movimiento contra Batista y proponer un método a los revolucionarios latinoamericanos. Esta hacía hincapié en que, debido a la opresión imperialista, las condiciones objetivas para la revolución existen permanentemente. El resto lo crea todo puramente la voluntad de un núcleo de combatientes, sustentada en el campesinado, aislado en el campo que irá extendiendo su influencia por contagio a las masas a través de acciones militares. Esta estrategia equivocada fue tomada por otras corrientes guerrilleras en América Latina en la década de 1970, experiencias que culminaron en derrotas de magnitud histórica. Esta concepción no sólo separaba a la vanguardia de las masas, y proponía ir “del campo a la ciudad”, sino que creía posible sustituir la acción y la organización revolucionaria de la clase obrera por un aparato guerrillero que se enfrentaba en una “guerra prolongada” contra el aparato burgués. Este “partido ejército” actuaba de manera completamente autónoma de la clase obrera y las masas populares.
Esta estructura verticalista y burocrática, se trasladaba luego de la toma del poder, al estado, como mostraba el caso de Cuba. Aunque el mismo Guevara la consideraba heredada del verticalismo guerrillero, no la llegaba a captar como un sector privilegiado, cuya reproducción iba en contra de los intereses del avance de la revolución socialista. Si bien su evolución política lo alejó de la burocracia soviética y china, nunca rompió con su concepción de la guerrilla y de la construcción del estado, que era opuesta a la estrategia de un estado obrero basado en órganos de autodeterminación de masas.
Aunque como trotskistas tenemos importantes diferencias con la estrategia “foquista” del Che, consideramos que, con una concepción equivocada, fue un honesto revolucionario que dio la vida por sus convicciones. Por eso hoy, podemos seguir diciendo con él “revolución socialista o caricatura de revolución”, frente a todos sus “seguidores oficiales” que han olvidado esa enseñanza elemental y reivindican el “socialismo con empresarios” de Chávez o son partes de gobiernos capitalistas, es decir, que a pesar de sus homenajes y monumentos, se encuentran en las antípodas del pensamiento y de la práctica política del Che.
1 “He jurado ante una estampa del viejo y llorado camarada Stalin no descansar hasta ver aniquilados estos pulpos capitalistas. En Guatemala me perfeccionaré y lograré lo que me falta para ser un revolucionario auténtico”. Carta a su tía Beatriz desde San José de Costa Rica. 10/12/1953. http://che.cubasi.cu
2 Para una explicación más detallada de este proceso, remitimos a los lectores a “1959. ¿Qué fue la revolución cubana?”, en el Suplemento Claves Nº 1, ¿Adónde va Cuba?, 03/04/2008, www.pts.org.ar
3 El PCR parece ser fiel al dicho “si el dogma no puede dar cuenta de la realidad, ¡entonces al diablo con la realidad!”y no se sonroja en decir: “La revolución cubana fue una revolución por etapas, no fue una revolución socialista y por eso fue la única revolución que triunfó en América Latina”. Charla de Otto Vargas en Rosario, El Che, un coloso de la revolución, Hoy Nº 1220.
4 Apuntes críticos a la Economía Política, Ocean Press, Melbourne / La Habana, 2006, pp. 92-93. Destacado nuestro.
5 Se trata del famoso discurso donde Fidel dice que Nicaragua “no debe ser una nueva Cuba”, disponible en el sitio oficial del gobierno cubano: www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f260779e.html
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A 80 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL CHE. Las ideas que el bronce no deja ver
Por La Verdad Obrera -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 3:18 PM
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A 80 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL CHE
Las ideas que el bronce no deja ver
por Guillermo Crux
La Verdad Obrera Nº 281 / www.pts.org.ar
El 14 de junio se celebran los 80 años del nacimiento de
Ernesto "Che" Guevara de la Serna. La crisis del "neoliberalismo",
las protestas del movimiento antiglobal, la crisis de hegemonía norteamericana
que se agudizó durante la presidencia Bush, las movilizaciones contra la guerra
de Irak y los levantamientos y acciones de masas en América Latina, volvieron a
hacer del Che un referente ante millones que ven cómo el capitalismo arrastra a
la degradación acelerada de las condiciones de vida a sectores enteros de la
población mundial.
Sobre este sentimiento se montan tanto la burguesía y sus
medios de comunicación, como gran parte de los que se dicen sus propios
"seguidores". Pero en sus "reivindicadores" oficiales,
absolutamente nada remite a la idea fundamental de su vida: la revolución. En
nuestro país, se puede ver a los otrora guevaristas de Patria Libre como parte
orgánica del kirchnerismo, junto a los "empresarios nacionales y
populares", mientras que los maoístas del PCR que dicen reivindicar la
figura del Che, terminaron en una "alianza" con lo más rancio de la
oligarquía argentina de la SRA durante el conflicto del campo. Quienes se
disponen a preparar un acto en Rosario para inmortalizar a Guevara, no quieren
más que ocultar su herencia bajo una capa de bronce.
Sus viajes por Latinoamérica lo radicalizarán políticamente
y tomará partido por el bando de los oprimidos. Ya desde antes, el joven
Ernesto había empezado a buscar una respuesta a sus interrogantes y su
experiencia, y buscará encontrarla en el marxismo. No obstante, el Che, como
muchos jóvenes que se acercaban a la izquierda en esos años, impresionados por la
URSS, identificará el marxismo con lo que se postulaba como su "versión
oficial" (y en realidad su antítesis), el stalinismo. Y entonces el Che
tuvo lo que podría decirse su primera ideología política consciente, un
"marxismo" con una fuerte impronta staliniana e influencia del
maoísmo1. No obstante esto, será crítico del accionar de los PCs en general y
no militará orgánicamente en ellos. Esta toma de distancia y esta independencia
de los aparatos del "comunismo" oficial la mantendrá ya como
dirigente del Movimiento 26 de Julio, la que se alternará con algunos momentos
de fuerte acercamiento y colaboración con ellos, aunque siempre "desde
afuera", durante la campaña guerrillera y luego de la toma del poder hasta
entrar en crisis hacia 1962. Es que, en su subsiguiente evolución, la búsqueda
honesta del Che de una ideología y una práctica revolucionaria se irá chocando
con su inicial creencia en un supuesto potencial revolucionario del stalinismo,
primero en la práctica para luego ir plasmándose cada vez más en sus
reflexiones.
El 1º de enero de 1959, la huelga general le abre las
puertas de La Habana al Ejército Rebelde. Las fuerzas armadas de Batista habían
dejado de existir, entre su propia ineficacia y los éxitos militares de la
guerrilla. En un proceso llamado por el propio Che como de "revolución de
contragolpe", el M-26 que tenía un programa limitado de "revolución
democrática", tuvo que terminar expropiando a la burguesía2. De este modo,
se desmentía en la práctica la estrategia stalinista de la "revolución por
etapas"3.
La evolución política del Che. Sus divergencias con los soviéticos
Los stalinistas del Partido Socialista Popular (PSP)
colaboraron con el dictador Batista durante casi dos décadas y se acoplaron a
los insurgentes a último momento. Su gran desprestigio los ubicaba en un
segundo plano. Para subsanar esto, intentarán copar el aparato gobernante con
maniobras. Luego, en la "crisis de los misiles" de 1962, los
soviéticos dejan expuesta militarmente a Cuba ante EE.UU. Ambos son hitos que
harán que el Che comience una evolución que lo llevará en una dirección diferente
y en el sentido opuesto al de la mayoría de la dirección cubana, incluído
Fidel.
Al poco tiempo, a la cabeza del Ministerio de Industrias, el
Che interviene en un debate que se desarrolla entre 1963-64 conocido como
"El Gran Debate Económico". Guevara proponía un sistema económico
basado en la planificación centralizada de la economía y en "estímulos
morales" para construir el socialismo. Sus adversarios, viejos cuadros del
PSP, hacían hincapié, por el contrario, en la introducción masiva de elementos
de mercado, la gestión descentralizada de las empresas, y los "estímulos
materiales". Las reformas pro-mercado desde 1995 hasta hoy en Cuba, tienen
antecedentes en los adversarios del Che en este debate y están haciendo avanzar
el capitalismo en la isla aceleradamente. Pero en esos tiempos, Cuba estaba
girando económicamente hacia la órbita de la URSS y el Che temía que el sistema
que proponían sus adversarios, en vez de promover el desarrollo industrial
basado en el criterio de las necesidades nacionales de un Estado obrero
atrasado y asediado, terminara manteniendo el rasgo característico de
subdesarrollo y monoproducción del país, aunque estuviera orientado hacia el
"campo socialista", lo cual proféticamente se cumplió, y se puede ver
esta preocupación en su "Discurso de Argel" (1965).
En 1965 el Che abandonará Cuba en medio de un absoluto
secreto. Se dirigirá a extender la revolución por medio de una campaña
guerrillera primero al Congo y, luego de su fracaso, tras un breve retorno
secreto a Cuba, se dirigirá a Bolivia en 1967. Ya sus divergencias con la
burocracia rusa son notorias. Denunciará que los "países socialistas"
no ayudan a extender la revolución mundial. Por el contrario, la doctrina
oficial de la URSS era la de la "coexistencia pacífica" con el
capitalismo y en las semicolonias la búsqueda de alianzas con las
"burguesías nacionales" en pos de una "liberación nacional"
contrapuesta a la revolución socialista, a lo cual el Che responde que "en
los países de más larga experiencia de seudo independencia política, como son
la mayoría de los latinoamericanos, el proceso de alianza entre las burguesías
nativas y los capitales imperialistas se venía gestando desde hace tiempo; la
revolución cubana produjo un verdadero toque de alarma que fue escuchado por
los explotadores autóctonos. Por otra parte, la lucha contra los residuos
feudales es muy problemática ya que también se produce una alianza entre
explotadores de diversos sectores, y los grandes terratenientes incursionan en
la industria y el comercio (...) La lucha contra la burguesía es condición
indispensable de la lucha de liberación, si se la quiere conducir a un final
irreversiblemente exitoso (Indonesia en el ejemplo contrario)."4¡Qué
distinto a Fidel Castro, quien en 1979 alabó a los comandantes sandinistas por
ser "realistas" y no romper con la burguesía nacional, como el mismo
Fidel reconoce que tuvo que hacer en Cuba a pesar suyo!5
La teoría del "foco guerrillero"
El Che sistematizó su propia estrategia, tratando de ofrecer
una alternativa al reformismo pacifista de los partidos "comunistas"
oficiales. Creó la teoría del "foco guerrillero", a la luz de la cual
buscó interpretar su experiencia en el movimiento contra Batista y proponer un
método a los revolucionarios latinoamericanos. Esta hacía hincapié en que,
debido a la opresión imperialista, las condiciones objetivas para la revolución
existen permanentemente. El resto lo crea todo puramente la voluntad de un
núcleo de combatientes, sustentada en el campesinado, aislado en el campo que
irá extendiendo su influencia por contagio a las masas a través de acciones
militares. Esta estrategia equivocada fue tomada por otras corrientes
guerrilleras en América Latina en la década de 1970, experiencias que
culminaron en derrotas de magnitud histórica. Esta concepción no sólo separaba
a la vanguardia de las masas, y proponía ir "del campo a la ciudad",
sino que creía posible sustituir la acción y la organización revolucionaria de
la clase obrera por un aparato guerrillero que se enfrentaba en una "guerra
prolongada" contra el aparato burgués. Este "partido ejército"
actuaba de manera completamente autónoma de la clase obrera y las masas
populares.
Esta estructura verticalista y burocrática, se trasladaba
luego de la toma del poder, al estado, como mostraba el caso de Cuba. Aunque el
mismo Guevara la consideraba heredada del verticalismo guerrillero, no la
llegaba a captar como un sector privilegiado, cuya reproducción iba en contra
de los intereses del avance de la revolución socialista. Si bien su evolución
política lo alejó de la burocracia soviética y china, nunca rompió con su
concepción de la guerrilla y de la construcción del estado, que era opuesta a
la estrategia de un estado obrero basado en órganos de autodeterminación de
masas.
Aunque como trotskistas tenemos importantes diferencias con
la estrategia "foquista" del Che, consideramos que, con una
concepción equivocada, fue un honesto revolucionario que dio la vida por sus
convicciones. Por eso hoy, podemos seguir diciendo con él "revolución socialista
o caricatura de revolución", frente a todos sus "seguidores
oficiales" que han olvidado esa enseñanza elemental y reivindican el
"socialismo con empresarios" de Chávez o son partes de gobiernos
capitalistas, es decir, que a pesar de sus homenajes y monumentos, se encuentran
en las antípodas del pensamiento y de la práctica política del Che.
1 "He jurado ante una estampa del viejo y llorado
camarada Stalin no descansar hasta ver aniquilados estos pulpos capitalistas.
En Guatemala me perfeccionaré y lograré lo que me falta para ser un
revolucionario auténtico". Carta a su tía Beatriz desde San José de Costa
Rica. 10/12/1953. http://che.cubasi.cu
2 Para una explicación más detallada de este proceso,
remitimos a los lectores a "1959. ¿Qué fue la revolución cubana?", en
el Suplemento Claves Nº 1, ¿Adónde va Cuba?, 03/04/2008, www.pts.org.ar
3 El PCR parece ser fiel al dicho "si el dogma no puede
dar cuenta de la realidad, ¡entonces al diablo con la realidad!"y no se
sonroja en decir: "La revolución cubana fue una revolución por etapas, no
fue una revolución socialista y por eso fue la única revolución que triunfó en
América Latina". Charla de Otto Vargas en Rosario, El Che, un coloso de la
revolución, Hoy Nº 1220.
4 Apuntes críticos a la Economía Política, Ocean Press, Melbourne
/ La Habana, 2006, pp. 92-93. Destacado nuestro.
5 Se trata del famoso discurso donde Fidel dice que
Nicaragua "no debe ser una nueva Cuba", disponible en el sitio
oficial del gobierno cubano: www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f260779e.html
www.pts.org.ar
Forros KK y en contra del Che Guevara
Por keere -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 3:18 PM
Forros KK ante la crisi del acmpo y en contra del Che Guevara
no podes ser tan patetico pts , mugre y al tacho de la basura
Nahuel Moreno: "Guevara: héroe y mártir de la revolución permanente" - 23/10/67-
Por reenvio -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 3:25 PM
MST
Guevara: héroe y mártir de la revolución permanente Nahuel Moreno Artículo publicado en La Verdad, 23/10/67, periódico del PRT de Argentina.
http://www.nahuelmoreno.org/pdf/guevara/guevara3.pdf http://www.mst.org.ar
Con el asesinato del Che no sólo perdemos los revolucionarios latinoamericanos a nuestro líder indiscutido, junto con Fidel, sino al más apasionado luchador de la revolución permanente de nuestra época.
Su propia vida obedece a una profunda lógica que es la de la revolución permanente. De revolucionario pequeñoburgués en nuestro país que no comprende al peronismo, a dirigente del movimiento pequeñoburgués más revolucionario de Latinoamérica, el encabezado por Fidel. De fubista argentino a guerrillero cubano. De jefe guerrillero a constructor de la economía socialista. Como tal reivindica la importancia del propio proceso revolucionario interno, de la elevación de la conciencia de las masas. No olvida su carácter de revolucionario latinoamericano y no deja por un minuto de señalar que Cuba es parte de la revolución continental. Sus visitas a China, la URSS y Africa lo ven como adalid del internacionalismo proletario, de la revolución mundial. Vuelto a Cuba pasa de las declaraciones y enunciados a la preparación de la guerrilla en el eslabón más débil de la cadena capitalista sudamericana: Bolivia. Si lo enterraron podemos decir con Castelao: "No entierran un cadáver, sino simientes revolucionarias". Guevara, que se jugó la vida cuantas veces fue necesario, hasta perderla, por la revolución cubana y latinoamericana, no tuvo temor de enfrentar y dar respuesta a los problemas más graves planteados a la revolución. Desde la defensa de Cuba hasta la construcción del socialismo en la etapa de transición, pasando por las relaciones económicas entre los países socialistas, no hubo problema de importancia decisiva en la lucha de los trabajadores que Guevara no abordara, para darle una salida: la revolución permanente.
La revolución permanente en Latinoamérica como la sola defensa cierta de Cuba
Los trabajos más conocidos de Guevara sobre la guerra de guerrillas son categóricos: la defensa de la revolución cubana pasa por la extensión de la revolución latinoamericana. Es así como citaba el discurso de Fidel del 26 de julio de 1963 en su trabajo Guerra de guerrillas: un método: "Es el deber de los revolucionarios, principalmente en este momento, conocer, percibir y captar los cambios en la correlación de fuerzas que se han dado en el mundo, y comprender que estos cambios facilitan la lucha de los pueblos. El deber de los revo-lucionarios, de los revolucionarios latinoamericanos, no es esperar que un cambio en la correlación de fuerzas produzca el milagro de una revolución social en Latinoamérica, sino hacer pleno uso de todo lo que favorezca al movimiento revolucionario en esta correlación de fuerzas cambiante y hacer la revolución". Para que no quedaran dudas de que preconizaba la revolución permanente en el mismo trabajo citaba a Marx: "Marx siempre recomendó que una vez que se ha comenzado el proceso revolucionario, el proletariado revolucionario debe golpear y golpear sin descanso. Revolución que no se profundiza constantemente es una revolución que retrocede". Con toda claridad insistía en que había una estrategia contrarrevolucionaria de conjunto en toda América de los explotadores nacionales y el imperialismo yanqui y que la sola respuesta era una lucha de conjunto continental. "Dado este panorama americano, es difícil que la victoria se gane y consolide en un solo país. La unión de las fuerzas represivas debe ser respondida por la unión de la fuerzas populares. En todos los países en los cuales la opresión de las masas llega a límites intolerables, la bandera de la rebelión debe ser levantada, y esta bandera debe tener, por necesidad histórica, características continentales. La cordillera de los Andes está destinada a ser la Sierra Maestra de las Américas, como Fidel ha dicho, y todos los inmensos territorios que este continente encierra están destinados a ser escenarios de una lucha a muerte contra el poder imperialista". "No podemos decir qué características esta lucha continental adquirirá, ni tampoco cuánto tiempo durará, pero podemos predecir su iniciación y su triunfo, porque es el resultado de circunstancias inevitables históricas, económicas y políticas y su curso no puede ser detenido. Iniciarla cuando las circunstancias están dadas, independientemente de la situación en otros países, es la tarea de las fuerzas revolucionarias, en cada país. El desarrollo de la lucha determinará la estrategia general, la predicción sobre el carácter continental de ella surge del análisis de las fuerzas opuestas, pero esto no excluye -lejos de ello- un comienzo independiente. Así como la iniciación de la lucha en un punto de un país está destinada a extenderse a todo un país, la iniciación de la guerra revolucionaria contribuye a desarrollar nuevas condiciones en los países vecinos". El Che, junto con Fidel, fueron los mejores voceros de la estrategia y la teoría revolucionaria de la dirección cubana: hay un solo proceso revolucionario a escala continental, del cual Cuba es un eslabón muy importante, pero sólo un eslabón. La revolución es de conjunto, continental, el triunfo se lo obtendrá en una batalla total.
La etapa de transición como un proceso revolucionario
En octubre de 1963 la revista cubana Nuestra Industria publicó una apasionante polémica entre el Che y Alberto Mora, ministro de Comercio Exterior, sobre las leyes económicas dominantes en la época de transición al socialismo en un país atrasado como Cuba. Mora sostenía que había que dejar que la economía cubana en su conjunto y cada empresa se manejaran automáticamente de acuerdo a las leyes de la oferta y la demanda. Por ejemplo, que cada empresa o cooperativa produjera los productos que mejor precio pudieran obtener. Dicho de otra forma, que cada empresa controlada por los obreros siguiera actuando como si fuera una empresa capitalista cuyo único objetivo es la mayor ganancia posible. Mora insistió que la ganancia de cada empresa y de cada obrero es el único motor de la economía de transición. La conclusión del Ministerio de Comercio Exterior surgía por sí sola: la centralización y planificación de la economía cubana es secundaria, las ganancias de las empresas y los obreros es lo más importante. Había que darle autonomía a las empresas y pagarle a los obreros por producción, igual que bajo el capitalismo. Guevara insistió que la economía en marcha al socialismo no es una economía capitalista en manos de los obreros, sino una economía que tiene objetivos diametralmente opuestos a la capitalista. El desarrollo económico de conjunto en beneficio del país y los trabajadores y no la ganancia de tales empresas o trabajadores, es el objetivo de una economía socialista, aunque sea de un país atrasado. De ahí que lo esencial sea la centralización y planificación de la economía nacional en su conjunto. Si la producción de materiales para construir miles de casas es una necesidad de los trabajadores cubanos, aunque esta producción dé pérdidas, hay que hacerla, sostenía Guevara, porque es beneficiosa para el conjunto de obreros del país. De acuerdo con el criterio de Mora si no daba ganancias no había que hacerlo. Guevara sacaba de su análisis teórico conclusiones opuestas a las de Mora: había que centralizar y planificar cada vez más la economía cubana y, en lugar de alentar el pago de primas a los obreros para levantar la producción, esto había que lograrlo por medio de la elevación de la moral socialista de éstos. Para el Che la transición de la economía cubana debía ir acompañada de un proceso revolucionario, que era -como dijimos- la elevación de esa conciencia en los trabajadores cubanos. Como en todos sus análisis teóricos y políticos el Che tendía a pasar por alto los detalles, algunos aspectos de la realidad, el atraso de Cuba, de sus trabajadores, que exigen que se le dé gran importancia a los alicientes materiales. De cualquier forma, su insistencia en la importancia de la planificación y centralización como motor del desarrollo socialista, como del progreso permanente de la conciencia revolucionaria de los alicientes morales de los trabajadores, era esencialmente correcto. Con todos los errores teóricos y de detalles que se quisieran la posición del Che era la revolucionaria, la que apostaba al desarrollo de la conciencia revolucionaria de las masas cubanas y la de Mora la oportunista, estalinista, que quería apelar a métodos burgueses para lograr el desarrollo socialista. Esta polémica se inscribe en la que vienen llevando a cabo los estalinistas-jruschovistas (son la misma cosa) y los maoístas. Toda la vanguardia revolucionaria mundial sabe que el estalinismo ha levantado la teoría de que el socialismo se lo irá construyendo apelando al afán de ganancias o de salario de los obreros. Los maoístas, por el contrario, creen que el socialismo se lo construirá apelando a la conciencia política de las masas. La dirección cubana cerró esta polémica con una posición correcta, de síntesis de ambas posiciones, pero destacando el aporte esencial hecho por el Che. El 8 de mayo de 1965 el presidente Dorticós dio la posición oficial de la dirección cubana sobre la polémica llevada a cabo: "Estamos muy contentos de que el factor moral haya sido empujado por los esfuerzos del ministerio de Industria (Guevara) al máximo. Sabemos que esta posición ha sido adoptada por el ministro y aplaudimos su doctrina. Nuestro presente y nuestro futuro dependen fundamentalmente de nuestra ideología y nuestra moral. Esta no niega el principio cardinal que debe regular el pago del trabajo en una sociedad socialista; concretamente a cada cual según su trabajo. En nuestra opinión este principio es total y consistentemente compatible con el principio que subraya la importancia de los estimulantes morales. Para armonizar y sintetizar estos dos factores, mientras mantenemos su ajuste, debemos reforzar cada día la importancia y la extensión de estimulantes morales como uno de los objetivos nuestro trabajo económico".
Se opone a la política comercial de la URSS, en defensa de los países atrasados
No se ha destacado lo suficiente la batalla política y teórica llevada a cabo por Guevara contra este aspecto de la política económica de la URSS. El gobierno soviético negoció con los otros países socialistas como si fueran países capitalistas. Intercambia las mercaderías por su valor en el mercado mundial y a veces paga menos los productos de los países socialistas atrasados. Estos, al igual que bajo el régimen imperialista, tienen que venderle a la URSS materias primas por productos industriales. En ese cambio a iguales valores hay ya una explotación comercial, la misma que llevan a cabo los países imperialistas con las naciones atrasadas en el mercado mundial. Todo estudiante de economía sabe que las materias primas bajan año a año su valor en relación a los productos industriales. Esta misma relación se da entre los países atrasados socialistas y la URSS. Guevara, revolucionario de una sola pieza, denunció sin pausa esta injusticia "burguesa", cometida por la URSS. En el seminario de solidaridad afro-asiático llevado a cabo en Argel a principios de 1965 afirmó categóricamente: "El desarrollo de los países que han tomado el camino de la libertad debe ser apoyado por los países socialistas; ésta es mi profunda convicción. "¿Cómo puede ser considerado de beneficio mutuo vender a los precios del mercado mundial las materias primas que han costado sudor y sufrimiento a las masas de los países atrasados y comprar a los precios del mercado mundial las máquinas producidas por las grandes plantas automatizadas de hoy en día? "Es obligación de los países socialistas terminar esta tácita complicidad con los países explotadores del Oeste".
Su lucha por la unidad económica de los países socialistas y atrasados
No conforme con denunciar indirectamente la concepción falsa, burocrática, del comercio exterior de los gobernantes soviéticos, Guevara da todo un programa revolucionario esencialmente correcto. "Un profundo cambio conceptual debe ser hecho en relación a las relaciones internacionales. No debe ser el comercio internacional quien determina la política, sino, por el contrario, el comercio internacional debe estar subordinado a una política fraternal hacia los otros pueblos." Internacionalista consecuente, se opone al intento de que cada gobierno socialista cuide su boliche, su país, e insiste en la necesidad de una unificación y planificación de conjunto de las economías de los distintos países socialistas y atrasados. "El desarrollo no puede ser abandonado a una completa improvisación; la construcción de la nueva sociedad debe ser planificada. Planificación es una de las leyes del socialismo y sin socialismo no puede existir. Sin una correcta planificación es imposible garantizar adecuadamente una relación armoniosa entre los varios sectores económicos de un país que tiene que dar rápidamente los avances que requiere la época en la que vivimos. La planificación no es un problema individual para cada uno de nuestros países -pequeños, con un desarrollo desigual, propietarios de algunas materias primas o productores de ciertos productos, manufacturados o semiterminados, pero sin producir otros productos- en forma aislada. Por esta razón la planificación debe ser orientada, en la actualidad, desde el primer momento, hacia una cierta especialización regional, de manera que las economías de varios países pueden hacerse complementarias y de esta manera la integración se haría sobre la base de un genuino beneficio mutuo". ¡Cómo contrasta esta posición con la batalla de los gobiernos ruso y chino por defender su autarquía o independencia en lugar de tender a planificar sus economías en forma mancomunada! Y, para que no queden dudas del rol que le hace jugar a la economía en el proceso de la revolución mundial, nuestro Che, suponemos que a gritos, dice: "Las armas no deben ser consideradas mercaderías en nuestro mundo; uno debe entregarlas sin ningún pago en las cantidades requeridas por los pueblos que necesitan de ellas". Uno piensa en Stalin, el teórico del socialismo en un solo país, vendiendo a precio de oro y con cuentagotas las armas al proletariado español durante la Guerra Civil y no puede menos que admirar más y más a este héroe de la revolución permanente.
Su testamento: el internacionalismo revolucionario
Los revolucionarios del mundo entero consideramos a los guerrileros vietnamitas la vanguardia de la revolución. La falta de apoyo total por parte de la URSS y China la consideramos una traición. No hay otro internacionalismo militante en este momento que no sea luchar para que se apoye con todo a Vietnam del Norte y a los guerrilleros vietnamitas, y hacer la revolución en los propios países. Esa es la posición de Fidel. En su carta «testamento» el Che insiste apasionadamente en lo mismo. Escuchémoslo: "Cuando analizamos la soledad vietnamita nos asalta la angustia de este momento ilógico de la humanidad. "El imperialismo norteamericano es culpable de agresión. Sus crímenes son inmensos y repartidos por todo el orbe. ¡Ya lo sabemos, señores! Pero también son culpables los que en el momento de definición vacilaron en hacer de Vietnam parte inviolable del territorio socialista, corriendo, sí, los riesgos de una guerra de alcance mundial, pero también obligando a una decisión a los imperialistas norteamericanos. Y son culpables los que mantienen una guerra de denuestos y zancadillas comenzada hace ya buen tiempo por los representantes de las dos más grandes potencias del campo socialista. "Preguntemos, para lograr una respuesta honrada: ¿Está o no aislado el Vietnam, haciendo equilibrios peligrosos entre las dos potencias en pugna? "Y: ¡qué grandeza la de ese pueblo! ¡Qué estoicismo y valor, el de ese pueblo! Y qué lección para el mundo entraña esa lucha. "Hasta dentro de mucho tiempo no sabremos si el presidente Johnson pensaba en serio iniciar algunas de las reformas necesarias a un pueblo, para limar aristas de las contradicciones de clase que asoman con fuerza explosiva y cada vez más frecuentemente. Lo cierto es que las mejoras anunciadas bajo el pomposo título de lucha por la gran sociedad han caído en el sumidero de Vietnam. "El más grande de los poderes imperialistas siente en sus entrañas el desangramiento provocado por un país pobre y atrasado y su fabulosa economía se resiente del esfuerzo de la guerra. Matar deja de ser el más cómodo negocio de los monopolios. Armas de contención, y no en número suficiente, es todo lo que tienen estos soldados maravillosos, además del amor a su patria, a su sociedad y un valor a toda prueba. Pero el imperialismo se empantana en Vietnam, no halla camino de salida y busca desesperadamente alguno que le permita sortear con dignidad este peligroso trance en que se ve. Mas los 'cuatro puntos' del Norte y los 'cinco' del Sur lo atenazan, haciendo aún más decidida la confrontación. "Todo parece indicar que la paz, esa paz precaria a la que se ha dado tal nombre sólo porque no se ha producido ninguna conflagración de carácter mundial, está otra vez en peligro de romperse ante cualquier paso irreversible e inaceptable, dado por los norteamericanos. "Y a nosotros, explotados del mundo, ¿cuál es el papel que nos corresponde? Los pueblos de tres continentes observan y aprenden su lección en Vietnam. Ya que, con la amenaza de guerra, los imperialistas ejercen su chantaje sobre la humanidad, no temer la guerra es la respuesta justa. Atacar dura e ininterrumpidamente en cada punto de confrontación, debe ser la táctica general de los pueblos".
Si Trotsky fue el profeta y teórico de la revolución permanente, Guevara es su héroe, su mártir. Que cometió errores, que no era un teórico del calibre de Marx, Lenin o Trotsky, que magnificó la técnica guerrillera del foco y las tres etapas, ¡vamos chicos!, como dirían los camaradas cubanos a los pedantes unidos de las cofradías izquierdistas de América y Europa, lo sabemos todos. Rosa Luxemburgo no le va a la zaga en chingarle en algunos problemas teóricos y Liebknecht no sabía muy bien lo que era la dialéctica, y son, sin embargo, grandes del proletariado y la revolución universal. Nuestro Guevara ya lo es también, por derecho propio, por su vida, por sus enseñanzas, por su muerte. Pero por si eso no bastara, lo sería por haber acuñado en su último documento público, su carta testamento, la consigna y el programa de los explotados del mundo en este momento: «Hacer dos, tres, muchos Vietnam». «Con cantos luctuosos, con tableteos de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria», juramos hacerlo así,
Comandante Guevara. Descansa en paz.
Imbecil, no desvíen la atención
Por M -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 3:26 PM
El gobierno reprime en Gualeguaychú, y los forros del PTS quieren que discutamos su artículo pedorro... Funcionales de mierda, si el Che los tuviese a mano no deja uno de pie...
les salio mal
Por EL CHE TOTALMENTE OPACADO POR LA REPRESION -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 5:20 PM
nadie habla de la fiesta del che, esta pasando totalmente innadvertido y todos recordaran el dia por la represion del gobierno en gualeguaychu
al che lo conmemoramos luchando
Por entrerriano -
Saturday, Jun. 14, 2008 at 7:19 PM
qUE MEJOR HOMENAJE AL CHE QUE LA PUEBLADA QUE SE DIO EN ENTRE RIOS??? EL CHE HOY ESTARIA, CON LOS CHACAREROS DE ENTRE RIOS HACER MONUMENTOS, ES LO ULTIMO QUE UN REVOLUCIONARIO QUIERE, TERMINAR SIENDO BRONCE ES COMO ESTAR MUERTO. LOS QUE ESTUVIERON HOY EN EL HOMENAJE AL CHE, SE ACUERDAN DEL CHE LOS DIAS DE FIESTA, Y LOS OTROS DIAS LE ROBAN AL PUEBLO. NADA MAS ALEJADO QUE LO QUE QUERIA EL CHE.
El che estaria con los Chacareros de entre Rios???? Me quedan algunas dudas...
Por El pcr me da ganas de vomitar!!! -
Monday, Jun. 16, 2008 at 6:03 PM
El golpe está en marcha. El golpe está en marcha. Uno puede cerrar los ojos y negarlo, pero hoy no es posible dudar. "Si nos quedamos acá tenemos que estar dispuestos a lo peor"; "estamos en guerra"; "esto es una revolución". Son frases que jalonan los cortes de ruta motorizados por una derecha que sabe lo que quiere y una izquierda estúpida que cree que está haciendo la revolución. Por Rubén Dri.
Lo que está en marcha es efectivamente una "revolución", pero una revolución conservadora neoliberal que quiere la anulación práctica del Estado, que de una u otra manera entorpece sus sucios y multimillonarios negocios. De parte del gobierno hay una parálisis sumamente peligrosa. Las acciones de ayer, el intento de abrir la ruta 14, no hicieron más que potenciar la marcha de la derecha golpista.
Narra el evangelista Marcos que cuando Jesús llega con los militantes de su movimiento a la población de Betsaida le presentaron un ciego para que lo curase. Jesús "después de mojarle los ojos con saliva, puso sus manos sobre él y le preguntó ’¿Ves algo?’, el ciego que empezaba a ver, dijo: ’Veo a los hombres como si fueran árboles que caminan’". Gran parte de la sociedad ve la marcha del golpe como si fuesen árboles que caminan.
Continúa la narración: "Luego, le puso nuevamente la mano en los ojos y éste empezó a ver perfectamente y quedó sano, ya que de lejos veía claramente todas las cosas". El verbo griego utilizado enéblepen, pretérito imperfecto de blépo, no significa sólo ver, sino ver críticamente. Todo el pasaje se refiere a la comunidad que debe abrir los ojos y comprender qué está sucediendo.
Una de las mentiras más perversas de las tantas con que la gran prensa nos inunda todos los días es la de la lucha de los "pequeños productores" como si éstos actualmente estuviesen en la Federación Agraria, en la que, en realidad, están los rentistas, que mientras sus campos siguen produciendo pueden darse el lujo de pasar sus días en la ruta.
Los pequeños productores están en otra parte, en el Mocase, en el Mocaflor, en el Mocaju, en el Mam, en una palabra en el Frente Nacional Campesino que debe luchar a brazo partido para que los que hoy cortan ruta no los despojen de sus campos. Éstos no podrían hacer un paro indefinido. Sólo los ricos lo pueden hacer.
Las luchas de clases nunca se presentan en estado puro. Las contradicciones atraviesan a los distintos bloques que continuamente se forman. Hoy hay con claridad dos bloques atravesados por multitud de contradicciones internas. El bloque de la derecha pretende, como dice la inefable Carrió, que expresa a todo el pueblo. Con claridad hay que decirlo: En ese bloque como en el otro hay múltiples contradicciones, pero su triunfo sería el triunfo del neoliberalismo con todo lo peor de su negra historia.
Las múltiples contradicciones del otro bloque, especialmente la no ruptura de la estructura neoliberal, la no recuperación de los hidrocarburos, la política minera y otras yerbas hacen que no sea fácil acompañarlo en esta lucha. Pero no hay opciones. Si el golpe de derecha triunfa habremos retrocedido trágicamente y entonces, a todos los que se desentendieron habrá que decirles: ¡A llorar a la Iglesia!
Buenos Aires, 15 de junio de 2008
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