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OTRA ETAPA MAS EN EL FIN DE LA MENTIRA
Por JS ((I)) -
Tuesday, Jun. 24, 2008 at 3:51 PM
Esta semana comenzó otra etapa más en el juicio a Luciano Benjamín Menendez y siete de sus secuaces.
En el inicio de la jornada se presentó la testigo Mirta Susana Iriondo quien aportó importantísimas declaraciones que incriminan directamente a algunos de los acusados como a otros sujetos que también deberían estar sentados allí en el banquillo y no lo están.
Previo al inicio de su declaración Iriondo debió reconocer a los acusados y se refirió Menéndez como el “ex general Menéndez”, lo que inesperadamente rompió la indiferencia del genocida quien contestó “soy general retirado”. Evidentemente este despojo de su jerarquía le asestó un duro golpe en su orgullo asesino. Iriondo, tras ser cuestionada por la abogada defensora, por su manera de dirigirse al acusado, respondió con una mayor convicción que si bien consistía en una expresión de deseo estaba convencida que las instituciones se fortalecen cuando tienen la capacidad de depurarse ellas mismas.
Iriondo es una expresa militante política del peronismo de base y luego de Poder Obrero, que logró sobrevivir gracias a la ayuda de otra compañera que veló por su vida ya que, según su testimonio, Jorge Acosta le había anunciado que estaba condenada a muerte y que su destino ya estaba decidido. Esta compañera llamada Tita Buitrago, quien era otra detenida en la cuadra del centro clandestino de detención “La Perla” pidió para que no se la llevaran nuevamente a “El Vesubio”, otro centro de esas características ubicado en el partido de La Matanza, Buenos Aires, de donde fue traída Iriondo y, donde tenían la intención de asesinarla. (yo acá pondría algo asi: “donde le habían dicho explícitamente que iban a asesinarla”, pq con las condiciones de “habitabilidad” de un centro clandestino, supongo que muchxs se debían imaginar lo mismo, pero a ella se lo habían dicho expresamente). Por lo que Tita le solicitó a sus captores ayuda para realizar las tareas de limpieza que le ordenaban. (juan no entiendo esto.. para q no se la llevaran empezó a limpiar?... bue… pa aclarar un poco, no entiendo como é ..) Así Iriondo salvo su vida por segunda vez. Ya que en el momento de su secuestro en Bs As. se resistió y, además de los golpes, llegaron a dispararle. Escenas que presenció su hijo de dos años. El niño, de aproximadamente 2 años de edad, se salvó porque su madre oportunamente lo alejó de su lado para que no corriera su misma suerte. Bruno quedó abandonado en el lugar, tiempo mas tarde supo que estaba con sus abuelos. LO QUE ESTÁ EN VERDE PUEDE KITARSE. (yo lo pondría) Tras recuperarse de la tortura empezó a colaborar con Tita y así pudo sobrevivir ese tiempo, atendiendo a los detenidos y detenidas quienes eran arrojad@s a la cuadra luego de haber sido torturad@s, además de realizar tareas de limpieza. De esta manera logró reconocer a sus captores y conocer a varias víctimas. Entre ellas a l@s cuatro militantes asesinad@s y torturad@s del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) por lo cual se lleva a cabo el juicio.
Iriondo resalta que durante su cautiverio pudo observar como se llevaban a quienes serían ejecutados en camiones del Ejército y como Verges y Barreiro traían desde Bs. As. más secuestrados a La Perla, como por ejemplo Elbina Santucho y Susana Victoria Roca. Así queda expuesto como el sistema represivo funcionaba de manera conjunta y coordinada en todo el país.
La testigo destacó hechos violentos que aún le afectan emocionalmente como la golpiza que recibió con un palo, por parte de Manzanelli, un detenido apodado Lole , quien luego arrojaron hacia las rejas y, Mirta junto a Tita intentaron asistir y no pudieron siquiera levantarlo porque estaba “como desarmado” expresó. Manzanelli le ordenó a Mirta Susana que limpiara su oficina, donde pudo ver una gran cantidad de sangre por todos lados. También relató como el mismo represor un día ingresó a la cuadra sacado a buscar a una joven llamada Mónica acusándola de haber proporcionado una dirección falsa y mientras vociferaba “Moniquita mi amor ahora vas a ver lo que te pasa” se la llevó a “la margarita”, como denominaban a la sala de torturas. En otra etapa de su testimonio también calificó al genocida Vergara de “choro” cuando recordó que una compañera le confesó, que él mismo, le había robado su heladera y que cuando ella ya se encontraba fuera del país en el 79´, este intentó robarse su cama y su madre inconcientemente lo corrió a escobazos.
Con respecto a los operativos denominados “ventilador” Iriondo comentó que se enteró de la existencia de estos montajes siniestros que simulaban un enfrentamiento para tapar los asesinatos, a través de las radios que tenían los guardias militares. De esta manera en mayo de 1977, escuchó un informativo donde anunciaban el desenlace de un “enfrentamiento” en Monte Grande donde supuestamente “abatieron” a 12 personas entre ellos al matrimonio Ciufo y a sus compañer@s detenid@s en Buenos Aires Luis Fabre y Blanca (su esposa embarazada), Goldín, con quienes había estado en “El Vesubió”. Iriondo dijo que en una ocasión oyó que durante un “enfrentamiento en un campo de entrenamiento del ERP” fueron asesinados varios guerrilleros y entre los caídos estaba Isabel Burgo a quien ella conocía. Tras la noticia le preguntó a Manzanelli por Isabel y este le “contestó que él la había golpeado y que si que estuvo detenida en La Perla”. Luego recordó como Manzannelli y Lardone golpeaban a una joven embarazada de apellido Davicoli para llevársela en un camión, contó como la joven se resistió aferrándose a los barrotes de la reja exclamando que no la mataran que estaba embarazada. Estos testimonios continúan derrumbando las mentiras con que sostenían su toma del poder los genocidas ya que ésta terrorífica metodología se aplicaba como queda demostrado en todo el país.
En cuanto al caso por el cual se lleva a cabo el juicio, sobre las víctimas recordó a Carlos Laje, Raul Cardozo, Hilda Flora Palacios y su pareja Humberto Brandalisis. “Con Hilda hablábamos más de la familia” destacando así que las dos en su condición de madres estaban muy preocupadas por los que pudiese sucederles a sus hijos, más aún pensando en lo perverso de las mentes de sus secuestradores.
Previo al inicio de su declaración Iriondo debió reconocer a los acusados y se refirió Menedez como el “ex general Menedez”, lo que inesperadamente rompió la indiferencia del genocida quien contestó “soy general retirado”. Evidentemente este despojo de su jerarquía le asestó un duro golpe en su orgullo asesino. Iriondo, tras ser cuestionada por la abogada defensora, por su manera de dirigirse al acusado, respondió con una mayor convicción que si bien consistía en una expresión de deseo estaba convencida que las instituciones se fortalecen cuando tienen la capacidad de depurarse ellas mismas.
Importantes también fueron los aportes físicos que hizo presentando unas tarjetas que realizó Cardozo para navidad aproximadamente ya que el cálculo temporal era difícil de mantener en esas circunstancias, como también unas tarjetas del día de la madre hechas con otras detenidas.
Recuerda Iriondo la fecha cercana a la noticia que le daba Acosta avisándoles que les iban a dar un “regalo” ya que uno o dos días después ocurrió el terremoto de San Juan que se sintió muy fuerte en Córdoba, el 23 de noviembre de 1977. Esto era el comienzo de lo que luego se transformaría en libertad vigilada, escapando luego a Brasil por temor a que volviesen a detenerla. Consistía en uno o dos días fuera del centro clandestino de detención. En sus relatos no solo resaltó la brutalidad, la violencia y la perversidad con la que se manejaban estos genocidas, sino que además dejó en claro a través de frases textuales de sus captores que la persecución ideológica y el plan de exterminio existieron, y éstos motivaban sus procedimientos. Un ejemplo claro de destacar se encuentra dentro del testimonio mediante el cual hace referencia a las torturas que le aplicaban sistemáticamente a dos adolescentes de 16 y 17 años, una de ellas llamada Azul, al punto tal de tomarlo como una diversión. En una de esas tantas sesiones de tortura ingresó “Rulo”, como apodaban a Acosta, quien manifestó “a estos hay que matarlos porque no cambian más”. Además en otro fragmento de su declaración narró un episodio de similares características que pusieron de manifiesto lo cerca que estuvo de perder su vida. Mientras torturaban a unos presos recién llegados el represor torturador apodado “Juan 23” se dirigió a la cocina, desde donde se podían oír hasta los golpes. Allí se encontraba Iriondo, alarmada por lo que percibía, cocinando por orden de Anadón. “Juan 23” entra y, llamándola con total cinismo por su pseudónimo “Norma” le ordena que hiciese café. Una vez hecho este, Iriondo fue hasta la oficina de Manzanelli donde se estaba llevando la brutal golpiza y alcanzó a reconocer al detenido Yankilevich (confirmar si se trata de un detenido o un represor) La echaron y volvió a la cocina donde se puso a pelar papas en un estado de nervios que estaba por superarla, cuando ingresó Acosta y le preguntó qué estaba haciendo. Su respuesta se hizo esperar ya que reconoció que durante unos segundos se le cruzó por la cabeza abalanzarse con el cuchillo sobre él. Sólo contesto “costeleta con papas”, el tipo se retiró y se quebró en una crisis de nervios y llanto mientras sus compañeras se le acercaron para calmarla, lo cual no lograron ni advirtiéndole que si Anadón la escuchaba no la iba a considerar una “recuperada”, la golpearía y la mataría. Aquí es donde la testigo reflexiona sobre las intenciones de fondo de todo el sistema represivo y, se materializa en una de sus más feroces versiones cuando afirma “se olía la muerte”.
En cuanto a lo vivido y narrado por Mirta Susana Iriondo ante este tribunal, parece poco conveniente detallar las distintas modalidades de torturas, de tormentos que le y les aplicaron a l@s detenid@s, solo serviría para alimentar el morbo y perder la esencia de su testimonio. Mientras tanto los jueces parecían estar mirando una película puesto que en un momento su presidente luego de enterarse que la testigo conoció al padre de su hija en cautiverio, desatinó bruscamente con la seriedad del caso expresando, “que increíble el amor, como trasciende las fronteras, no tiene límites” lo que provocó un malestar entre el público presente.
Más testigos por la verdad
Luego de un cuarto intermedio cedido para el almuerzo, llegaron más testimonios de lo indigerible para los genocidas, como si pudiesen escapar de la verdad, tres de estos deciden no presenciar las declaraciones, igual se van a tener que tragar que les llegó la hora.
Con la presencia del testigo Andrés Armando Brizuela continúa el día en Tribunales Federales. Brizuela simpatizante del PRT trabajaba de viajante para la distribuidora de artículos de bazar y juguetería que poseía el matrimonio Víctor Olmos Ofelia Juncos, allí conoció a Humerto Brandalisis con el pseudónimo “Ruben” y a Hilda Flora Palacios llamada “Pocha” y también como “Ana”. Mientras que a Carlos Lajas explicó conocerlo en otras circunstancias, cuando trabajaba en la empresa Cindor. En su declaración recordó que todos eran militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores, y que “jamás los vió armados ni nada por el estilo”, y que su aporte personal consistía en la difusión periodística propagandística del partido.
Además dio a conocer detalles del secuestro de Hilda y Humberto, según le relató Olmos. En un principio ya finalizada la jornada laboral Brandalisis debía pasar a buscar a su pareja, hecho que no sucedía pues este ya había sido detenido, y ante la demora el matrimonio propietario del bazar decide acercarla hasta su hogar, cerca de camino a 60 cuadras, donde los estaban esperando. En ese momento Palacios, mientras eran encapuchados, pedía por el matrimonio a los gritos aduciendo que ellos no tenían nada que ver y que su relación era laboral, intentando desvincularlos de su actividad política. Más tarde el matrimonio Olmos Juncos es liberado, mientras Brizuela intenta ubicar a los padres de Palacios en Santa Fe ya que sus dos hijas y un niño llamado Martín de aproximadamente 2 años de edad, hijo de otro matrimonio amigo desaparecido que tenía a su resguardo, habían quedado a custodia de los padres de Olmos.
El testigo cierra expresando que ya era de común conocimiento la desaparición de personas y militantes.
En la instancia siguiente se hace presente en el estrado la testigo Hebe Susana de Pascuale, quien a través de sus palabras certifica aún más que la persecución y la metodología del terror estaban instaladas sin ningún tipo de restricciones. Hebe, conoce a Hilda luego de encontrarse en un banco del parque Sarmiento, tras una cita pactada a través de su marido Marcos Mayta. La testigo manifestó que Palacios y su pareja venían huyendo de Buenos Aires donde alcanzaron a rescatar al niño Martín ya que sus padres (compañeros militantes) habían sido desaparecidos. De allí se dirigieron a Santa Fe a la casa de los padres de Hilda desde donde llegaron a Córdoba.
Su contacto con Palacios deriva en el paso del niño, que estaba en condición de indocumentado, a sus manos para mantenerlo protegido de un posible secuestro por si a ell@s les tocaba caer. Los controles militares en los barrios se habían intensificado. Luego de una segunda cita Hilda no pudo asistir a la tercera, ya había sido desaparecida dijo Hebe Pascuale. A sus otras dos hijas las llevaron a Santa Fe con sus abuelos.
Tras unas preguntas sobre el origen de Martín realizadas por la Fiscal Filoñiuk, Pascuale respondió que recién 20 años después pudo conocer su identidad gracias a la ayuda de Abuelas de Plaza de Mayo y la CONADI Durante todo ese tiempo Tomás Martín Castro Mayta vivió en la legalidad porque el matrimonio Pascuale Mayta lo anotan como propio, una vez recuperada su identidad decidió agregar el apellido de quienes habían cuidado de él.
Cada día del juicio que pasa se acerca aún más el fin de una mentira, que la verdad aplasta, dejando una huella para la memoria.
ohhh
Por Koba -
Tuesday, Jun. 24, 2008 at 4:33 PM
Cómo, un grupo troskista escindiéndose??? nooo, imposible, jamás ha sido esa la costumbre del troskismo vernáculo...
el muerto se ríe del degollado
Por uno -
Tuesday, Jun. 24, 2008 at 5:46 PM
y es uno del mst (mas soja transgénica) quien se burla??
Se volvieron al MST!!!
Por . -
Tuesday, Jun. 24, 2008 at 9:09 PM
se dieron cuenta de que van para la SECTA!!!
Para SECTAS: el PTS, PO, MAS , secta son y secta moriran!!!
QUE VIVA EL CAMPO
Por Y LA EXPLOTACION OBRERA -
Tuesday, Jun. 24, 2008 at 9:55 PM
Que contento me pone que nuevos jovenes se sumen al MST, necesitamos muchos jovenes gorilones que se sumen a nuestras huestes para impedir que los sucios trotskistas sectarios toquen los campos de nuestros queridos dirigentes MIGUENS, BUZI, De ANGELIS, y todos los chacareros como ellos que dia a dia ponen de pie a este pais y de rodillas a los obreros agricolas, VIVA LA REVOLUCION BLANQUICELESTE, VIVA LA PATRIA!!!! VIVA EL CAMPO Y VIVA LA REACCION ARGENTINA
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