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Fiesta Nacional del Ferroviario
Por Walter AVELLANEDA -
Friday, Nov. 14, 2008 at 4:22 PM
victorico6@hotmail.com (0342) 4940667 Rca. de Italia N' 2534
Acerca de la reciente Fiesta Nacional del Ferroviario, organizada por la Municipalidad de Laguna Paiva, el día 09/11 del corriente.-
Acerca de la reciente Fiesta Nacional del Ferroviario (Reflexión).-
Autor: AVELLANEDA, Walter (Ex Ferroviario) – D.N.I. 6.232.627 – Dom.: Rca. de Italia Nº 2534 – Laguna Paiva (C.P.3020) – Tel. (0342) 4940667
Desde distintos sectores de la comunidad se plantea una inquietud por reverdecer una actividad cultural, que en épocas pasadas manifestaba la identidad común de una población identificada con una industria ferroviaria que había signado la vida de sus habitantes. Es lógico natural y reconfortante que nuevas generaciones asuman el compromiso de mantener viva desde las anécdotas y recuerdos recopilados de sus mayores una identidad común un sentimiento permanente de agradecimiento a una actividad que fue un factor determinante en el desarrollo de nuestra comunidad. Es el Ferrocarril parte indisoluble de la historia de nuestro país. Empresa fundadora de pueblos y de nuevas Fuentes de trabajo que con sus esfuerzos consolidaron el desarrollo armónico de las más diversas regiones de la patria. A sus ves factor determinante de un modelo de desarrollo agro-exportador, diseñado por países extranjeros en función de privilegiar sus intereses monopólicos en el comercio exterior de nuestra producción agraria. Esta empresas en la que nuestros antepasados apostaron todas sus ilusiones de un porvenir promisorio para las futuras generaciones, desde su nacionalización por parte del gobierno nacional, recibió al igual que todas las industrias básicas del país la agresión de funcionarios cipayos del capital internacional, que permanentemente atentaron contra los intereses ferroviarios. Fue así que décadas tras décadas vimos caer bajo consignas racionalizadoras, ramales y dependencias ferroviarias que sumían a regiones enteras en el aislamiento, el atraso y la marginación de sus gentes. Hasta concretar esta realidad de destrucción total hoy persiste a través de la venta de material rodante e instalaciones como chatarra ferroviaria. A partir de su racionalización una empresa que contaba con un aceitado y lógico plantel de Dirección comenzó a sufrir la distorsión de todo su sistema de administración y dirección a través de la generación de nuevas áreas que contribuyeron con la proliferación de miles de cargos jerárquicos a la anarquización de todo el sistema. Políticos y militares y sindicalistas hicieron de las empresas públicas, en este caso ferrocarriles tierra fértil para los más descabellados proyectos. En su inmensa mayoría fraudulentas maniobras que los catapultaban hacías sus enriquecimientos personales, como claramente se puede comprobar en la persona del dirigente gremial José Pedraza, que aun subsiste al frente de la “Unión Ferroviaria”. Una comunidad como Laguna Paiva que sufrió la pérdida de miles de puestos de trabajo, el digno trabajo del Obrero Ferroviario, para suplantarlo por miles de niños alimentándose en comedores comunitarios, generaciones de futuros marginados sociales que se plantean como máxima aspiración, tener la suerte la suerte de ingresar a las filas de la policía provincial. No puede nuestra comunidad olvidar que esta realidad que hoy enfrenta tiene actores locales, provinciales y nacionales que ocuparon cargos públicos desde los cuales privilegiaron únicamente sus intereses particulares, personajes que no merecen ser parte de un festejo que toda la población a pesar de diferenciarse en temas que hacen al interés común, siente como parte de su propia historia, este reencuentro de futuras generaciones con el festejo de nuestra identidad, debe servir para recordarle a nuestros gobernantes que Laguna Paiva sigue esperando la reparación de un atentado que condeno a la comunidad y que atraso por décadas al país. Puede una comunidad olvidar el rosario de traiciones a la cual la dirigencia política y sindical de la comunidad aliada incondicionalmente a las burocracias porteñas la sometió. Quizás si, quizás poco le importen los valores, como la dignidad, la honestidad o la decencia, pero siempre habrá voces quizás en solitario, quizás aisladas que repudien la presencia en esta ciudad y en un acto como lo es el festejo del Obrero Ferroviario de personajes dignos de figurar en un país lógico en una larga lista de prontuarios policiales.
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