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Documento escrache Comisaria 5ta
Por documento final -
Saturday, Nov. 22, 2008 at 8:30 AM
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El escrache nace a partir de la lucha de los hijos, hoy somos cientos de organizaciones las que estamos escarchando este centro clandestino de detención que fue y aún es la comisaría 5tª Esta es la forma que tenemos para construir la condena social a los genocidas de la última dictadura cívico-militar que aún siguen libres beneficiados por la impunidad.
Hay una continuidad desde la dictadura hasta nuestros días: el actual modelo económico, político y cultural. Decimos que no es justo que los asesinos de nuestros padres caminen libres por las calles porque esos genocidas de ayer, son los represores de hoy. Por eso no es casual que se les asegure la impunidad. Ellos están libres para garantizar este modelo de hambre pero también de miedo, del no te metás.
Para que tengamos miedo de movilizarnos, de participar, de querer cambiar las cosas. Por eso el aparato represivo sigue intacto: para secuestrar a Julio López, para enseñar a la policía a torturar a los pibes en las comisarías.
Para amedrentar a los luchadores populares, como la compañera de la Red Encuentro, que fue secuestrada, golpeada y amenazada en pleno centro de nuestra ciudad, mientras participaba en la marcha contra la baja de la edad de la imputabilidad de los menores, el miércoles pasado.
Pero nosotros no tenemos miedo, tenemos memoria y confianza en nuestro pueblo. Por eso decidimos escarchar la Comisaría 5ta, un símbolo de la represión del ayer y del hoy. Un símbolo de lo que significa la policía bonaerense: terror, corrupción y muerte.
Porque Julio López fue detenido-desaparecido en Comisaría 5ta durante la dictadura por la patota de Etchecolatz y Camps. Porque hoy, en democracia, nos encontramos de nuevo gritando por Julio ante su segundo secuestro y desaparición.
En los’70 Jorge Julio López era albañil y militante de la Unidad Básica “Juan Pablo Maestre” de la JP que funcionaba en el barrio de Los Hornos. El 27/10/76 fue secuestrado por un grupo de tareas al mando de Miguel Etchecolatz, que también secuestró a varios de sus compañeros de militancia en la zona. Julio López permaneció como detenido desaparecido en la Comisaría 5ta entre el 17 de Noviembre y el 22 de Diciembre del ’76, donde sufrió y presenció torturas y traslados de detenidos, e identificó a muchos represores.
Fue llevado también a otros CCD como el Destacamento y el Pozo de Arana, la Comisaría 8va y la Unidad 9. Fue legalizado como preso político en el ’77 y recuperó su libertad en junio del ‘79.
Sus valientes y lucidos testimonios, sobre esos crímenes en el Juicio por la Verdad y en el Juicio a Etchecolatz, ayudaron al avance de la investigación sobre el Terrorismo de Estado en La Plata. Estos fueron de vital importancia en la condena a cadena perpetua al genocida Etchecolatz, uno de los peores represores de la bonaerense del coronel Camps.
Este año se iba a llevar a cabo el juicio a Comisaría 5ta. El Juez Corazza iba juzgar a sólo 9 de los más de 130 represores que allí actuaron, además tomó en cuenta sólo 30 testimonios de 145 compañeros secuestrados y desaparecidos en esta comisaría.
Nos opusimos porque esto significa un juicio a cuentagotas. Con esta dinámica tardaríamos 25 años en terminar de juzgar solamente a los represores de la 5ta.
El “desguace” de las causas pone a víctimas de los CCD en una situación sumamente compleja: ¿cuál es el sentido de juzgar en forma aislada y fraccionada a los responsables de un circuito represivo, y requiriendo cada vez que los sobrevivientes digan lo que vivieron y sufrieron, cuando ese circuito dependía de la misma cadena de mandos, y los prisioneros eran trasladados una y otra vez, en un plan sistemático de exterminio?
El desguace de las causas contra los represores reproduce y es funcional a la impunidad de los delitos que conformaron el plan de exterminio en la Argentina. Además no se han contemplado hasta el momento delitos como: tentativa de aborto, tentativa de homicidio, torturas a embarazadas. Es decir genocidio
Reconocidos represores como Miguel O. Etchecolatz, Julio Simón, Christian Federico Von Wernich, Héctor Antonio Febres, Antonio Bussi (por nombrar algunos), han sido juzgados en forma fraccionada: separados de los otros muchos autores de los mismos delitos y por un reducido y absurdo número de víctimas.
Los hechos que sucedieron en esta comisaría han ocurrido hace más de 30 años, entonces es imposible negar los beneficios que las leyes de impunidad y el retraso de los juicios han otorgado a los genocidas.
Además se profundiza el manto de silencio sobre el destino y la verdadera identidad de los más de los cuatrocientos niños secuestrados, muchos de los cuales nacieron de madres en cautiverio en esta nefasta comisaría.
Hace sólo diez años fueron asesinados cinco jóvenes, quemados vivos en un supuesto motín en estos mismos calabozos. Este hecho también sigue impune. Es imposible abstraerse de la realidad: en la Argentina desde el juicio contra el ex Comisario Miguel O. Etchecolatz, se encuentra desaparecido Jorge Julio López. Ya pasaron 26 meses de su segundo secuestro y ni el gobierno nacional, ni el provincial, ni la justicia han dado respuestas.
Entonces profundiza el doble discurso, se habla de juicios por justicia y sólo se juzga a unos pocos, se oculta el carácter genocida de dictadura y se encubre a cientos de asesinos, secuestradores y torturadores.
Ante esta situación, no queda opción para el campo popular, si no hay justicia hay escrache.
El “discurso oficial” dice defender los DDHH, pero la represión sigue en marcha, hoy los luchadores sociales son perseguidos, amenazados y agredidos, por el estado y sus instituciones. Este es el gobierno con más presos políticos en democracia y en Octubre el gobierno le negó el asilo político a los 6 campesinos paraguayos, rompiendo de la larga tradición de la Argentina como tierra de refugio de miles de perseguidos políticos del mundo.
La Justicia Argentina “es lenta” para encarcelar a los genocidas pero bien rápida para “armar” causas penales contra los que luchan por salud trabajo y educación. Son constantes las detenciones durante las manifestaciones callejeras y actualmente hay más de 20 presos políticos detenidos y más de 6000 procesados por luchar.
Ante la nueva situación de crisis económica, se agudizan los despidos a miles de trabajadores, habrá más criminalización y represión, este estado necesita del aparato represivo para descargar la crisis sobre la espalda del pueblo.
El plan de la criminalización de la pobreza se agudiza. Aquellos que menos tienen y más sufren las infamias de este modelo, ven cómo sus barrios son cercados por las fuerzas policiales.
Con el discurso de “más seguridad” se busca perseguir y judicializar a los abandonados por el Estado, como es el caso de los pibes de la Plaza San Martín, que fueron ferozmente golpeados por una patota de policías de civil a fines de Julio.
Scioli quiere bajar la edad de imputabilidad y no efectiviza políticas que protejan los derechos de los niños. Es paradójico ver como se apuran en querer criminalizar a la niñez y paralelamente se tardan más de 32 años en juzgar a los criminales que en la 5º secuestraron, torturaron salvajemente y asesinaron a Mónica Graciela Santucho, una niña de 14 años de edad.
Todo esto con la complicidad de los medios de comunicación que criminalizan la pobreza.
No puede ser que el único procesado en la causa López es Fernando Grenno que estaba pintando “aparición con vida de Julio López, y el 26 de noviembre enfrenta juicio oral, y en este caso sí compañeros podemos decir que la justicia trabajó rápidamente.
En las cárceles del SPB el 70 % de los detenidos, en su mayoría pobres, se hallan sin sentencia firme, sufriendo torturas y traslados constantes y viviendo en condiciones infrahumanas.
Así mismo hay 9026 agentes policiales en actividad que prestaron servicios durante la última dictadura, incluidos 12 jefes departamentales designados x la gestión de Scioli. Muchos de los represores se reciclaron en la conformación de agencias de seguridad privada que coordinan tareas represivas con la propia Policía.
Compañeros:
Es evidente lo que propone el gobierno y el poder judicial es el camino hacia la impunidad. Sólo la movilización y el escrache exigiendo la verdadera justicia, sólo con la misma entereza con que JULIO marcó a fuego a sus enemigos, sólo con la unidad, con la lucha y la organización lograremos la Justicia que hoy reclamamos.
Por eso apelamos al campo popular, para que haga justicia, mediante la condena social, y si luego de escarcharlos, los vecinos los repudian, volverán a ser ante los ojos del bario los represores que nuca dejaron de ser y así se multiplicara la lucha y los genocidas tendrán la lucha más justa, la del pueblo que no olvida ni perdona. JUICIOS POR CENTROS CLANDESTINOS, CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS, JUSTICIA POR TODOS LOS COMPAÑEROS APERTURA DE TODOS LOS ARCHIVOS DE LA DICTADURA. RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD A LOS MÁS DE 400 JÓVENES NACIDOS EN CAUTIVERIO O SECUESTRADOS CON SUS MADRES. JUICIO Y CASTIGO A SUS APROPIADORES. ANULACIÓN DE LOS INDULTOS EXIGIMOS APARICIÓN CON VIDA YA DE JORGE JULIO LÓPEZ Y JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES DE SU DESAPARICIÓN BASTA DE CRIMINALIZACI0N DE LA PROTESTA SOCIAL JUICIO Y CASTIGO A SOBICH Y A TODOS LOS RESPONSABLES DEL ASESINATO DE CARLOS FUENTEALBA JUICIO Y CASTIGO A LOS ASESINOS DE SANDRA AYALA GAMBOA DEROGACIÓN DE LA LEY ANTITERRORISTA SALARIO MINIMO = CANASTA FAMILIAR ROMPAMOS CON NUESTRA LUCHA EL SILENCIO Y LA IMPUNIDAD DEL GOBIERNO K SI NO HAY JUSTICIA HAY ESCRACHE 30000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS. ...PRESENTES 30000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS. ...PRESENTES 30000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS. ...PRESENTES AHORA Y SIEMPRE, AHORA Y SIEMPRE, AHORA Y SIEMPRE
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