|
Brian: victima de la guerra contra los niños pobres
Por Zula ((i)) -
Saturday, Nov. 22, 2008 at 2:48 PM
zula(arroba)riseup.net
“Inculcar y propagar el temor en una sociedad, es acaso el modo más sutil y certero para mantener un estado de sometimiento que, en más de una ocasión, se asemeja a la esclavitud... Y no hay mejor bocado para el poder político y económico que la soledad, el individualismo, ponerse a responder solo y a las patadas. El temor, cuando está fundado en un recelo generalizado, crea solidaridades efímeras y echa por tierra la solidaridad franca y duradera.” La Construcción del Miedo, Hernán López Echagüe
 manos_presos.jpg, image/jpeg, 422x300
Luego de un informe sobre el caso del ingeniero Barrenechea, donde la madre de Brian, Fabiana Romero, afirma que su hijo es inocente, el periodista cierra diciendo: La justicia determinará si es inocente, pero aquí hay una sola víctima: Barrenechea.” Sin embargo el periodista omite decir que aún los “pibes chorros”, son víctimas de un sistema que los excluye y de una sociedad que no quiere ver que el problema de la delincuencia no se resuelve con leyes más duras, ni con represión, ni con tolerancia cero. Se requiere mucho más que eso, se requiere una verdadera intención política de revertir la brecha económica, social y jurídica que existe entre los que más tienen y los que no tienen nada.
Caratulando a un “asesino”
“La carátula de una causa judicial es un potente analizador de la cultura represora. Dime como carátulas y te diré quien eres. El código penal es la evidencia sensible de la organización social y de la forma en que reparte premios y castigos…” Dulce Impunidad, amarga injusticia Alfredo Grande.
El 21 de octubre, en San Isidro, se produce un robo donde es asesinado el ingeniero Barrenechea. En el mismo hecho es herido su hijo de 17 años. Al día siguiente un operativo policial cinematográfico con 300 efectivos, ingresa a la villa Puerta de Hierro y detienen a Brian Gonzalo Barrera. Altos funcionarios del gobierno salen a los medios masivos anunciando que tenían al asesino del ingeniero y que era mayor. La detención de Brian se produce cuando los vecinos de San Isidro habían anunciado una marcha de reclamo por mayor seguridad cuatro días después.
En un primer momento, se manejaba la hipótesis de que los delincuentes que habían ingresado a la casa de la familia Barrenechea, provenía de la villa La Cava, territorio empobrecido en medio del opulento partido de San Isidro. Fue el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, quien afirmo que el crimen del ingeniero estaba relacionado con el retiro de efectivos de Gendarmería de la villa. No esperaron si quiera, que avanzara la investigación, corrieron presurosos a militarizar la villa.
Sin embargo por los dichos de un informante, la policía llega a la villa Puerta de Hierro, en La Matanza. El informante dio un nombre: Brian, alias “El Negro” y un domicilio que no era el de Brian sino el de Jonathan otro de los detenidos. La casa de Brian queda en una tira diferente de la villa, entran a su casa sin orden de allanamiento, dado que la que tenían era para la casa del otro detenido. Su abogada defensora afirma: “Necesitaban un asesino, al voleo y sin pruebas pidieron su detención… Se comenta que hay una decisión política de mano dura velada, y no importa quién cae, nadie firmará la libertad de Brian aunque la causa se caiga toda.”
Inmediatamente de producidas las detenciones, el Secretario de Seguridad Paul Starc y del jefe de la policía de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Salcedo, ante los medios masivos confirmaron que Brian tenia 18 años y que poseía un frondoso prontuario delictivo.
En la primera indagatoria, el defensor oficial dejó constancia de que Brian es menor y sin embargo el fiscal Gastón Garbus le tomó declaración. Ante esta irregularidad el juez de menores de San Isidro, Fernando Ribeiro Cardadeiro, anuló la primera declaración de Brian. En la segunda indagatoria, Brian denuncia que estuvo atado a una columna donde era golpeado y lo amenazaban. Actualmente Brian está procesado por el delito “Coautor de robo agravado en poblado y en banda y partícipe de homicidio criminis causae”.
La defensora de Brian, Florencia Arrieto, expresa en la apelación a la prisión preventiva que pesa sobre su defendido: “No hay en el expediente acreditación fehaciente de las razones por las cuales se dispuso la búsqueda de Brian Barrera pues el testimonio que lo sindica como partícipe refiere a Brian alias “el Negro”, en tanto que Brian Barrera carece de alias, y en el barrio Puerta de Hierro hay, al menos, cincuenta jóvenes con ese nombre.” En la misma apelación, la defensora, explica que la policía científica no constató huellas dactilares de Brian en la casa del ingeniero. Esto significa que no pudieron ubicarlo en la escena del hecho.
La apelación continúa diciendo: “Lo fundamental de esta situación, lo aberrante, es que quienes debieran garantizar la seguridad de los ciudadanos, obligan a un niño a confesar un hecho que no cometió, ignorando los malos tratos que se le propinaron con este objeto, y se considera esa prueba como fundamento para convertir en detención su aprehensión.”
Varios días después los medios informaban que los familiares del ingeniero habían reconocido a Brian como responsable del asesinato. Pero la identificación se realizo en forma irregular, de acuerdo a lo denunciado por la defensora. Brian fue puesto en rueda de reconocimiento con personas de aproximadamente 30 años de edad, cuando se sabia que los que cometieron el hecho eran menores, y seria el único señalado. Del mismo modo el juez Ribeiro Cardadeiro desestimo los testimonios de las vecinas de Brian, que afirmaban que el joven estaba en su domicilio, por considerar que a estas mujeres les caben las generales de la ley. Esto significa que tienen una vinculación directa con el imputado, la misma vinculación que tiene cualquier vecino/a, de cualquier barrio, que presta declaración en un hecho delictivo. Para la defensa es irregular esta exclusión porque ambas mujeres prestaron testimonio bajo juramento, nadie pidió la nulidad de sus dichos, ni si quiera existe un procesamiento por falso testimonio. “Es lícito cuestionarse acerca de la base legislativa utilizada por el magistrado…” se expresa en la apelación del procesamiento, refiriéndose a este hecho.
El viernes 7 de Noviembre, Brian estuvo en el Juzgado de San Martín; de allí fue trasladado a la DDI de San Isidro. En esa oportunidad fue brutalmente golpeado. La golpiza se realizó con tal impunidad, que a los policías no les importó que estuviera presente la defensora oficial. Ella se contactó con las defensoras particulares y se ofreció como testigo de lo sucedido.
Actualmente Brian se encuentra alojado en el instituto de menores de Pablo Nogués, el mismo del que el lunes 10 de Noviembre, se había fugado Jonathan, otro de los jóvenes imputados por el asesinato del ingeniero Barrenechea. Sobre ese hecho existen sospechas de que fue realizada con colaboración. Jonathan y otros dos adolescentes se escaparon por los terrenos traseros de la institución, después de “doblar unos barrotes”. Días después, Jonathan, se entregó.
Casi un mes antes, el día 14 de octubre, la jueza de menores de Lomas de Zamora, Isabel Asión, había resuelto que no se ingresaran más jóvenes en ese instituto, al hacer lugar a un hábeas corpus presentado por el Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial de la Memoria por las pésimas condiciones en las que se encontraban algunas celdas. En esa resolución también se ordenó la clausura de las celdas del pabellón 2 por las deplorables condiciones en las que se encontraban.
Brian, un niño de la villa
La historia construida por la justicia y el poder político, es intrincada, pero hay otra historia que no figura en las fojas de ningún expediente. Esta historia es contada por las maestras del escuela ESB Nº 141 y de la EPB Nº 162. Laura y Nelly son las impulsoras del primer mail donde intentaban dar un testimonio positivo sobre Brian y exigían que se buscara al verdadero responsable de la muerte de Barrenechea y no que se inventara uno. Ellas mejor que nadie conocen la realidad de la villa, como dice Laura “como docentes somos parte de esta comunidad” y ella se refiere nada más ni nada menos a ser parte de la cotidianeidad de la villa.
El edificio de la escuela esta ubicado en avenida Crovara, sobre uno de los bordes de la villa. A la entrada, un cartel anuncia el festival que se realizó en el día de la tradición, donde bailaron las y los alumnos/as y profesores del taller de folclore, que funciona a puro pulmón, sin ninguna ayuda del municipio, ni del Ministerio de Educación. Se escuchan risas, mientras en la cocina se prepara la comida. Los olores se mezclan. Las idas y venidas de los y las adolescentes se pierden entre las aulas. En una de las paredes un afiche con la consigna “todos somos Fuentealba”. La escuela alberga alrededor de 500 alumnos y alumnas en los tres turnos, un 40% de los/as niños/as de la villa.
Brian es un buen alumno, sus promedios son los mejores de la escuela, tiene 6 hermanos y otro en camino. Todos están escolarizados, salvo la mayor de 20 años y el más pequeño de 2 años. Es un apasionado por el fútbol, un buen volante de creación o armador de jugadas y lo demostraba en la canchita del Güemes Juniors de Ciudad Evita. Cuando la policía ingresó a su domicilio fue detenido junto a su hermana Leyla y su tío, ambos fueron puestos en libertad luego de 10 horas de detención.
Laura Romero, que se desempeña como preceptora en la escuela donde asiste Brian, fue la primera en conocer la noticia, a través de la televisión. “Daban el nombre completo de Brian, pero decían que era mayor de edad. Yo no podía creer lo que estaba pasando. Yo conozco a mis alumnos y conozco muy bien a Brian y a sus hermanos que también estudian aquí.” Laura comenzó a enviarse mensajes de texto con los y las demás docentes del establecimiento, ninguno podía creer lo que sucedía. Nelly Baldano, secretaria de la primaria, de rápidos reflejos o buena conocedora del sistema judicial, fue quien escribió el primer mail que fue reenviado a todos lados, incluidas las redacciones de los medios. Brian, hasta abril de este año asistió a la escuela en el turno mañana, pero debió cambiar de turno para estar junto a sus hermanos/as. Nelly sentencia; “ningún pibe que este en la delincuencia puede, también venir a la escuela”.
Laura y Nelly no dudan de que se llevaran a Brian, para saciar los reclamos de seguridad de las y los vecinos de San Isidro. En las primeras horas, seguramente, el poder político creyó que sus problemas estaban resuelto. Nunca contaron con la remota probabilidad saliera a defender a un villero. Después de todo seria uno más, de los miles de niños y jóvenes pobres sacrificables para aparentar que el sistema funciona. Pero en la Villa Puerta de Hierro, había otras voces, otros testimonios que serian muy difícil de desacreditar: las maestras. Maestras que con vehemencia defienden a Brian, como lo harían con cualquiera de sus chicos/as. Ellas dicen su verdad y no dudan. Ellas, mejor que nadie, conocen a esos niños y niñas, porque son ellas, las que dignamente enseñan cotidianamente en la escuela de la villa. Maestras precarizadas, con sueldos bajos, jornadas agotadoras, falta de oportunidades de perfeccionamiento profesional, devaluadas en la consideración pública cuando hacen reclamos gremiales, maestras que trabajan en escuelas que se vienen abajo, con chicas/os que no comen todos los días.
Los chicos invisibles
“Cuando el gobierno y los medios hablan de los turistas correntinos que, en Brasil, apalearon hasta matarlo a un amigo, dicen "los chicos". Cuando hablan de los tres narcos que aparecieron fusilados en Gral. Rodríguez, también dicen "los chicos". Pero cuando se trata de los hijos de los pobres, de los que hay que disciplinar a fuerza de detenciones arbitrarias, torturas y gatillo, son "los menores". Esos monstruos que hay que encerrar, y tirar la llave”. Boletín Informativo N° 506 – CORREPI.
Un informe realizado por UNICEF y la Secretaría de Derechos Humanos denuncia que alrededor de 20.000 niños, niñas y adolescentes están privados de su libertad en la Argentina. El 87,1% está internado por situaciones de riesgo y sólo un 12,1% por causas penales. No obstante, este informe no incluye los 3.438 chicas/os que están institucionalizadas/os en la provincia de Córdoba.
En un instituto de menores de régimen cerrado -es decir régimen carcelario- de La Matanza, dos adolescentes de 16 y 17 años fueron encontrados muertos en sus celdas. El instituto llevaba menos de 15 días abierto y no contaba con personal médico ni profesionales capacitados para contener a estos niños. Cristian Candela de 16 años murió ahorcado el 14 de noviembre. Veinticuatro horas después, Damián Caballero de 17 años encontró la muerte del mismo modo.
Damián y Cristian no estaban recluidos por haber cometido algún delito, estaban ahí para “remediar su situación de riesgo". Damián y Cristian estaban ahí porque fue la única forma que encontraron el Estado y la justicia para resolver su situación de "abandono y desamparo".
En el 2007, el Colectivo de Derechos de Infancia y Adolescencia presentó un informe donde denunciaba que la pobreza afectaba al 40% de niños, niñas y adolescentes menores de 13 años. El caso más crítico se presentaba en la provincia de Corrientes donde la pobreza afecta al 63% de las/os niñas/os. Además, señalaba que de las/os más de 20.000 adolescentes privados de libertad, sólo el 10% lo está por causas penales y el resto por situaciones de vulnerabilidad y pobreza. Todas/os estas/os niñas/os se encuentran en “condiciones de detención infrahumanas, muertes en institutos y comisarías y vulneraciones de derechos…” El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó en la Audiencia Regional de la OEA por Niños, Niñas y Adolescentes Privados de Libertad: “Respecto de Argentina le hemos dado seguimiento a dos situaciones graves. Una de ellas particularmente grave, única en América Latina, que es el tema de la aplicación de penas perpetuas para adolescentes.”
Mientras el Estado continúa incumpliendo con sus obligaciones, mientras la justicia fabrica culpables, mientras Brian es privado de seguridad jurídica, mientras la familia del ingeniero no encuentra verdadera justicia, mientras la clase media pide seguridad, mientras Scioli piensa que todo se soluciona bajando la edad de imputabilidad, mientras los medios de comunicación construyen un esteriotipo de delincuente, mientras nos imponen falsos debates, mientras algunos creen que la solución es más represión… las maestras de Brian tienen un sueño: un galpón cultural en el baldío que esta frente a la escuela. Ellas tienen la certeza que de ese modo los niños y niñas de Puerta de Hierro por fin podrán atravesarlas y creer que hay un mañana posible.
mariposas.linefeed.org/
de jovenes !
Por estrellita del sur -
Saturday, Nov. 22, 2008 at 4:41 PM
el periodista de clarin hector gambini en su columna sobre un crimen en el palomar dice textualmente " la consigna policial no escrita ...si no se pudo evitar el robo ...por lo menos que haya un detenido " y amplia .." fue detenido un menor de 14 años cuando los testigos no vieron a ninguno sospechoso menor de 20 años " agrego yo : total a los chicos universitarios les dejan internet para debatir sobre elecciones universitarias. a los chicos de barrios pobres los eliminan ....
????
Por Opinologo -
Sunday, Nov. 23, 2008 at 8:55 AM
Estrellita... QUe quisiste decir?
Sobre el fondo
Por Martin P. -
Sunday, Nov. 23, 2008 at 9:13 AM
Muy bueno el articulo desde lo informativo y los datos puntuales. Con lo que no coincido es un poco la visión de la cual se desprende el tiulo del mismo "Brian: victima de la guerra contra los niños pobres". O sea con el hecho de que el estado plantea concientemente una guerra contra los pibes pobres, que es un poco la visión misma de Correpi.
mas amplio aun!!
Por estrellita del sur -
Sunday, Nov. 23, 2008 at 2:08 PM
luego de leer sobre la descomposición morenista ...amplio mi concepto también a las elecciones ferroviarias ....como luchar contra el gatillo facil/represión , la burocracia sindical y la educación clasista con ejemplares tales que circulan por aca .
a todos los Martin P.
Por clau -
Monday, Nov. 24, 2008 at 9:11 AM
clauma@riseup.net
quizas algunas noches en los barrios de Ciudad Evita u otros barrios de La Matanza (indico esta zona porque es la que realmente conozco) presenciando o siendo victima de los fabulosos allanamientos que rompen todo a su paso y se llevan a quien se les antoje dejando miedo, desolacion y sobretodo bronca sea una experiencia por la que hay que pasar para ver de otra forma la situación. Zula, buenisima tu dedicación a un tema tan urgente e importante!
|