Según varias fuentes, integrantes de las brigadas afines al Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas) dispararon en las primeras horas de hoy seis cohetes contra Sderot y tres obuses de mortero que cayeron en la región de Eshkol, ambas en el sur israelí.
Voceros judíos confirmaron que otros ocho cohetes lanzados por palestinos impactaron en el sur de su territorio sin causar heridos, en el momento en que el primer ministro Ehud Olmert anunció la presunta victoria militar y el comienzo de la tregua.
El cese del fuego, que formalmente rige desde las 02:00 horas (00:00 gmt), fue anunciado anoche por Olmert al creer logrados los objetivos de la operación “Plomo Fundido” desatada el 27 de diciembre con bombardeos aéreos y el pasado día 3, con la ofensiva terrestre.
Las fuerzas israelíes mantuvieron la agresión hasta minutos antes de entrar en vigor el alto el fuego unilateral, y emprendieron más de 50 incursiones aéreas durante la madrugada, paralelas al empuje y el disparo de cañones dentro de la capital de la franja.
Desde la perspectiva de Tel Aviv, el asesinato de importantes líderes de Hamas, la destrucción de edificios y depósitos de armas, y de los túneles subterráneos en la frontera con Egipto, fueron acciones que dañaron seriamente la capacidad de combate de los islamistas.
Entretanto, junto con el ruido de sirenas de alarma accionadas en las localidades hebreas blanco de los cohetes, se escuchaban disparos de ametralladoras y fusiles en cercanías de la frontera de Gaza con Israel, donde continúa un amplio despliegue de uniformados.
Un residente de la ciudad de Gaza relató a Prensa Latina que el ambiente de beligerancia y el clima de inseguridad siguen latentes, aunque reducido sustancialmente en comparación con los 22 días de violentos ataques que dejaron al menos mil 203 palestinos muertos.
De hecho, muchas personas sienten que los bombardeos israelíes pueden reanudarse en cualquier momento y volver a disparar la cifra de heridos, hasta hoy estimada en más de cinco mil 320.
Se espera que el gabinete hebreo ratifique el controversial armisticio en su reunión habitual del domingo, aún cuando los israelíes descartan retirarse de la franja por ahora, y Hamas ya advirtió que el supuesto gesto pacificador es “insuficiente”.
Olmert aclaró que Tel Aviv “responderá a cualquier ataque contra civiles o soldados israelíes”, mantendrá el control del territorio y del espacio aéreo, y pudiera ordenar el retorno de soldados para una eventual reanudación de la ofensiva.
Los islamistas exigen que, además de detener la agresión, Israel se retire de Gaza, levante el bloqueo impuesto hace más de 19 meses y abra todos los cruces fronterizos, demandas respaldadas incluso por Egipto, que vio desmoronarse el plan de tregua presentado con Francia.
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