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Caso Labolita
Por eleonora alais -
Wednesday, Aug. 05, 2009 at 12:27 PM
eleonoraalais@hotmail.com
LECTURA DE ALEGATOS
Carlos Alberto Labolita Desaparecido el 25/4/76
Carlos tenía 24 años. Estaba casado. Había estudiado en la Universidad Nacional de La Plata, donde fue amigo y compañero de Néstor y Cristina Kirchner (ellos lo homenajearon en el 2004). Era empleado petroquímico. Había pertenecido a la Juventud Universitaria Peronista y a Montoneros, pero para la fecha de su secuestro había quedado desvinculado de su organización. A principios del año había sido alojado en una casa-quinta que pertenecia a los padres de Cristina Kirchner.
Ante la noticia de la detención de su padre dedice viajar a las Flores, sus familiares y amigos le aconsejaban que no lo hiciera porque su vida correría peligro, Carlos Labolita viaja igual, consideraba que lo buscaban a él y quería salvar a su padre.
Carlos fue detenido el 25 de abril de 1976 de la casa de su madre, en Las Flores, por una comisión policial de la Comisaría de Las Flores. Fue llevado a la Comisaría de Las Flores, donde estuvo por dos días. De allí fue llevado junto a otros dos detenidos al Regimiento de Caballería Blindada Húsares de Pueyrredón de la ciudad de Azul donde Duret era el jefe de inteligencia y Mancilla jefe de cuartel
El primero de mayo de ese año, a la 1,30 hs de la madrugada ocho hombres vestidos de civil y con botas militares irrumpieron en la casa de la madre. Entraron en el cuarto de su mujer, Gladys y la llevaron a la rastra hacia una cocina chiquita, los demás en la casa habían sido encerrados, cuando Gladys entró a la cocina vió la imagen de Carlos Labolita, esposado, encapuchado, con signos de tortura, las uñas arrancadas, uno de los secuestradores que parecía el jefe le dijo: "Esta es la última vez que lo ves, así que miralo bien", junto a su esposa fueron interrogados sobre una libreta de direcciones. De allí se llevaron a los dos, en autos separados. A Gladys la tiraron sobre el piso del auto y luego de unas horas de recorrido, donde por momentos se detenían en algunas casas la dejaron detrás de la estación de trenes. Nunca volvió a tener noticias de su marido. Su nombre fue borrado de los registros penitenciarios. Lo habían desaparecido
Los responsables de su desaparición fueron el General Pedro Mansilla y el Coronel G. Duret.. Su caso llegó a los tribunales de Azul, donde el Juez Ferro los encontró responsables de la desaparición, pero no pudo mandarlos a la carcel por la ley de punto final. Guillermo Duret fue ascendido por el gobierno de De la Rua y estaría en actividad. En el 2006 ambos fueron procesados con prisión preventiva por el juez federal de Azul, Juan José Comparato.
julio de 2009
veredicto en la causa de secuestro y desaparición de Carlos Labolita
Fallo del tribunal con los votos de los jueces Alejandro Esmoris y Nelson Jarazo
General Pedro Pablo Mansilla
Condenado Prisión Perpetua, con prision domiciliaria.
Coronel Alejandro Guillermo Duret ABSUELTO.
En un veredicto dividido, que valió el repudio del público presente en la sala, el tribunal liberó de todos los cargos al coronel Duret y condenó a prisión perpetua al general Mansilla. La querella acudirá a casación.
En un fallo muy controvertido el tribunal oral federal integrado por los doctores Nelson Javier Jarazo, Alejandro Esmoris y Carlos Rosansky decidió absolver al coronel Alejandro Guillermo Duret (56) y condenar a prisión perpetua a general retirado Pedro Pablo Mansilla (77).
Alrededor de las 17:30 de ayer, con la sala del juzgado colmada de público, ingresaron los miembros del tribunal para dar lectura al fallo luego de más de un mes de comenzado el juicio oral y público por el secuestro, tortura y posterior asesinato del Carlos Alberto Labolita (26), militante de la Juventud Peronista de Las Flores, desaparecido el 25 de abril de 1976.
La lectura comenzó anunciando la condena, por unanimidad, a Pedro Pablo Mansilla por ser coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada -por haber sido cometida bajo violencia física sobre la persona- y de los delitos de imposición de tormentos agravados –en virtud de tratarse de un perseguido político- y homicidio calificado por alevosía, a la pena de prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua. En este primer punto surgió la primer diferencia entre los magistrados ya que Rosansky falló en disidencia parcial por considerar que el acusado era merecedor de reclusión perpetua.
Sin embargo, ese detalle no sería el único en causar diferencias en el tribunal. El punto dos de la sentencia, que anuncia la continuidad de la prisión domiciliaria que viene cumpliendo a la fecha el acusado, fue el primero de los puntos en disidencia completa para el juez mencionado.
Sin embargo, sería la absolución de Duret por considerarlo inocente de todos los delitos mencionados anteriormente, lo que congeló el paso del tiempo en el recinto hasta estallar en un repudio generalizado cuando se anunció la inmediata libertad de Duret de la Unidad Penal 44 de Batán.
Insultos, indignación, llantos, abucheos, la mirada incrédula de muchos que sintieron el revés de la justicia. El presidente del tribunal, inmutable, llamó a silencio para continuar la lectura del fallo que, para la mayoría ya había terminado.
El siguiente punto anunciaba que se disponía extraer el testimonio de las actas de debate correspondientes a las declaraciones testimoniales del subinspector Jorge Omar Pastorini –efectivo de la policía bonaerense que participó en la detención de Labolita- y Jorge Mario Sanguín –también efectivo policial que participó en la detención, pero que llamativamente “no recordó haberlo hecho”- y que junto a los fundamentos de la sentencia sean remitidos al juzgado federal de Azul a los efectos de que investiguen la posible comisión de delitos.
Por último, se fijó una última audiencia para el quinto día hábil posterior a la feria judicial a las 10 horas momento en el que se darán a conocer los argumentos de la sentencia que sustenta el fallo.
Cabe aclarar que el juez Carlos Rosansky falló en disidencia parcial en el punto de la sentencia que dicta la prisión perpetua a Mansilla –proponiendo reclusión perpetua- y en total discrepancia en lo que respecta, tanto a la continuidad de la prisión domiciliaria de éste, como a los puntos donde se absuelve a Duret. Por su parte Nelson Jarazo y Alejandro Esmoris, los dos miembros del tribunal que conformaron la mayoría que posibilitó la liberación de Duret, tuvieron que retirarse de juzgado cubiertos por escudos hasta llegar a una camioneta que, rápidamente, se los llevó a contramano por Av. Luro. El repudio fue realizado por un grupo de militantes políticos y sociales que esperaron el fallo en la puerta del tribunal. Apenas se conoció la sentencia, también arrojaron piedras contra el frente del edificio.
Parte de la indignación se basa en que la sentencia, marca un precedente preocupante respecto de cómo se evalúan los elementos de prueba expuestos en cada una de las audiencias.
ROSTROS QUE NO HAY QUE OLVIDAR: MILITARES TORTURADORES, ASESINOS, ABOGADOS NEFASTOS Y CRIMINALES, JUECES CÓMPLICES, COBARDES, INEPTOS Y SERVILES QUE COLABORAN A CONSTRUIR UN SISTEMA ABERRANTE DONDE LA IMPUNIDAD Y LA CARENCIA DE JUSTICIA MANIFIESTA SU PRESENCIA DE LA MANERA MÁS CRUEL Y DOLOROSA.
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