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intento de desalojo urgente
Por eleonora alais -
Tuesday, Aug. 18, 2009 at 8:48 PM
eleonoraalais@hotmail.com
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Un grupo de personas le comunicó a los integrantes de un espacio comunitario que debían abandonar el lugar. No mostraron credenciales, ni una orden judicial. Se retiraron amenazando a los vecinos.- Héctor Carruega se presentó como el director de Explotaciones Colaterales de Ferrobaires; pero sólo lo dijo, porque en ningún momento mostró una identificación que avalara su “jerárquico” puesto en la empresa. Se apersonó en el predio de Garay y la vía, concedido por la firma en 2005 a la agrupación Cacique Arbolito a través de un permiso precario, aduciendo tener que cumplir con un mandato empresarial: efectivizar un desalojo. Para sustentar el motivo de su presencia en el terreno donde funciona una huerta comunitaria, una cancha de bochas y una de fútbol, además de emprendimientos universitarios, Carruega tampoco pudo avalarse en un acto administrativo o en un documento para tal efecto. En su lugar, diez hombres ejercieron presión y forcejeos con varias docenas de chicos que disputaban un torneo de fútbol. Malos modos y provocación signaron las actitudes de un grupo con características bastante cercanas a los vicios del patoterismo. Incluso así lo calificó el concejal oficialista, Martín Aiello, quien arribó al predio para apoyar la iniciativa comunitaria. Según indica la documentación que mostraron integrantes del proyecto comunitario de Garay y la vía, fechada en junio de 2005, “se otorga una autorización expresa a la Sociedad de Fomento del Barrio Plaza Peralta Ramos para efectuar tareas de cuidado y mantenimiento de la zona”. Es decir, un permiso precario que fuera firmado en aquel entonces por el coordinador de relaciones institucionales y política comercial de Ferrobaires, Alejandro Carranco, permitió el desarrollo de la iniciativa sin fecha de caducidad. Para Carruega, esos certificados no tienen validez alguna. Si bien la “autoridad” no quiso dialogar con El Atlántico para explicar el motivo de su presencia en el lugar, argumentando que las presuntas inclinaciones políticas de este medio no son de su agrado, mientras discutía con los jóvenes que integran la iniciativa Cacique Arbolito se conoció el por qué de la supuesta invalidación de ese permiso. “Fue un funcionario menor. Ese tipo de licencias las tiene que otorgar una persona con más cargo, como el administrador”, justificó. Zenón Márquez es uno de los impulsores del proyecto y según relató, en horas de la tarde, mientras se disputaba un torneo de fútbol, Carruega y nueve hombres más arribaron al predio y con malos modos se dirigieron a los chicos. “Les sacaron la pelota y los pecharon. Me amenazaron y me dijeron que tenía veinte minutos para desalojar el predio. Además, ese hombre (señalando a Carruega) me aclaró que él era el dueño de la pelota, y que lo tuviera en cuenta, porque podía pinchar la pelota y corrernos a todos”, señaló Márquez. Cerca de las 17, el concejal de Acción Marplatense, Martín Aiello, quien es además vecino de la zona, se acercó al lugar e intentó establecer contacto con autoridades de Ferrobaires, para corroborar si había directivas de desalojo por parte de la empresa. Nadie lo atendió. Al edil le resultó extraño que un operativo dispuesto por la empresa sea ejecutado un día feriado. Las provocaciones no cesaron e incluso llegaron a materializarse en agresiones y violencia. Como resultado, un fotógrafo fue víctima de un manotazo que casi rompe su equipo de trabajo. Más tarde, cerca de las 19, el capitán de la Comisaría Segunda, Francisco Cichelo, se hizo presente en el lugar. Dialogó con Carruega y sus hombres y finalmente el grupo emprendió la retirada amenazando con regresar por la noche.
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