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Manifiesto: no a los fondos del YMAD
Por Manifiesto -
Tuesday, Sep. 08, 2009 at 2:36 PM
Las denuncias sobre el daño social y ambiental de las explotaciones mega mineras a cielo abierto ya adquirió estado público a partir de los informes y notas del premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, asi como del Consejo Directivo de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba. La explotación de los yacimientos YMAD-Alumbrera-Limited representa una UTE (Unión Transitoria de Empresas) conformada por un grupo de empresas: Xstrata Copper, Yamana Gold y Goldcorp Inc., cuyo principal objetivo en países como el nuestro es maximizar la ganancia neta y el lucro. Cabe señalar que durante los 90s la explotación minera de este tipo fue amparada con un marco político y legal que avala toda su operatoria. Así, fueron favorecidas con importantes ventajas tributarias, entre las cuales se contaba la exención del pago de impuestos por treinta años y del pago de los derechos de la importación, deducción del 100% de la inversión del impuesto a las ganancias, la no obligación de liquidar divisas en el país, etc.
El impulso neoliberal de los 90 profundizó un modelo de país "minero-agro-exportador" generando este saqueo de los recursos estratégicos a favor de empresas extranjeras para avanzar en la monoproducción agropecuaria, en la explotación minera y la expropiación del agua. Bajo estas condiciones se vieron favorecidas empresas multinacionales con la complicidad del estado y sus instituciones, tal es el caso de la Minera La Alumbrera Ltd.
Desde el punto de vista de la legislación vigente existen numerosos cuestionamientos al modo de operar de la UTE YMAD-Alumbrera-Limited por contaminación e irreparables daños ambientales. Por esto el vice-presidente de YMAD, Julián Patricio Rooney, está procesado por la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán por el delito de daño ambiental. Este procesamiento judicial, dispuesto en mayo de 2008, es el primer fallo contra una multinacional minera por delito ambiental. El fallo se apoya sobre pruebas obtenidas de los informes de impacto ambiental de la empresa misma, los que demuestran contaminación de las aguas de canales de desagüe. En 2007, un informe de la propia Secretaría de Minería de la Nación detallaba graves impactos ambientales.
Creemos que es deber de una Universidad Nacional con voluntad democratizadora y con caracter transformador velar por los intereses del pueblo que la sustenta y de la salud de su población. Población ésta, la de las localidades aledañas a las minas, que ha ido aumentando de manera constante los casos de cáncer y enfermedades respiratorias. Los daños causados por este tipo de explotación también se manifiestan de manera indirecta provocando la muerte de animales y cultivos; y en general en detrimento de los medios de sustento económico de los habitantes tal como activamente lo vienen denunciando las organizaciones sociales de estos lugares.
Nos preguntamos entonces, ¿qué haremos con los fondos destinados hacia actividades de investigación por parte de la megaminería? ¿Qué vamos a investigar? ¿Cómo restituir las montañas y el paisaje que le llevo a la propia Naturaleza millones de años modelar?
¿Cómo devolverles a los pobladores aledaños la calidad de vida que alguna vez tuvieron y que ahora perdieron?
¿Cómo devolverles a los poblaciones aledañas el aire y el agua pura que gozaban hasta hace un tiempo y ahora ya no?
¿Cómo devolverles a los poblaciones aledañas los medios de vida que las sutenteban y que ahora ya no?.
¿Cómo vamos a descontaminar todo lo que permitimos que contaminaran, y cómo vamos a reconstruir todo lo que permitimos que destruyeran?
¿Cómo devolverle a los pobladores de este país la confianza de que el Estado, está de verdad, ocupado en formular una política que no sólo mejore las condiciones de vida actuales, sino también la de las generaciones futuras?.
En tanto educadores e intelectuales públicos nos pronunciamos en contra de los fondos asignados a las UUNN obtenidos por parte de las empresas que devastan la vida.
La universidad debe de manera urgente estrechar lazos con las organizaciones de los pueblos afectados que vienen padeciendo y denunciando la práctica depredatoria de la megaminería contaminante y comprometerse de una manera activa en la defensa de la vida.
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