|
La violencia policial no tiene fin
Por reenvío red eco alternativo -
Friday, Oct. 16, 2009 at 4:49 PM
Diariamente se registran casos de gatillo fácil en todo el país. Los efectivos se mueven con total impunidad y la justicia continua mirando para otro lado.
(Cecilia Litvin – Red Eco) Argentina. Mientras los vecinos de Tigre reclaman indignados seguridad, la policía continúa su trabajo. En los últimos días, se conocieron nuevos casos de gatillo fácil, intimidaciones a familiares de las víctimas, y vericuetos judiciales que impiden el avance en las investigaciones de los hechos. Según la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), en la última semana se registró un caso de gatillo fácil cada 28 horas. El 66,6% de las víctimas eran menores de 25 años y el 83.3 % de los uniformados que dispararon sus armas reglamentarias estaban fuera de servicio. Ramiro Castro de 16 años fue asesinado de siete balazos en la espalda, luego de que un miembro de la División de Investigaciones de Moreno le cortara los dedos con un machete. El hecho ocurrió el viernes pasado en el Barrio Los Paraísos, cerca de Trujuy, cuando Ramiro y dos amigos entraron a un local de venta de celulares. El joven agarró una de las carcazas de celular exhibidas. En ese momento, el dueño del local, policía por si es necesario aclararlo, le cortó dos dedos de un machetazo. Ramiro salió corriendo y recibió siete balas por la espalda, mientras que uno de sus amigos fue herido de un tiro en el pulmón. Para cuando llegó la policía, Ramiro ya estaba muerto y su cuerpo esposado. Según testigos, el asesino y sus compañeros efectivos de la policía bonaerense se encargaron de limpiar la sangre del lugar, de plantarle un arma a Ramiro y de llamar a una casa velatoria para que se llevara el cuerpo del joven. El caso fue caratulado como “robo seguido de muerte” y para reclamar su modificación familiares y amigos de Ramiro se movilizaron hasta las puertas de la fiscalía de Moreno. La respuesta que recibió la manifestación fue la baja de la cortina metálica de la fiscalía, un llamado a la infantería de la Bonaerense para que “defienda” el lugar; además de unas cuantas amenazas a familiares intimidándolos a que no declaren. Pero el de Ramiro no es el único caso. Unos días antes, el domingo 4 de octubre, luego de que una beba de 8 meses recibiera un disparo en el hombro, varios vecinos del barrio Fonavi Parque Oeste salieron a la calle, dirigidos por el abuelo de la nena el sargento ayudante Orlando José Medina, para buscar al supuesto responsable. En ese marco, Medina sitió a David Joel Domínguez, de 23 años, en un dormitorio y le disparó matándolo de un tiro en el pecho. Tanto el sargento como otros dos efectivos que llegaron al lugar del asesinato, fueron arrestados, como responsable y como partícipes necesarios del homicidio, respectivamente. En la zona norte de la provincia, también se conoció un caso de gatillo fácil. Un sargento de la División Inteligencia Federal de San Isidro viajaba con una compañera de trabajo en su camioneta cuando dos personas se les acercaron. Ante esta situación, el efectivo sacó su arma reglamentaria y mató a uno de ellos a metros de la camioneta. Hoy, el policía no está detenido, pero el hermano de la víctima fue apresado cuando se acercó a la comisaría a preguntar que había ocurrido con su familiar. Cualquier semejanza con el caso del buzo de la Prefectura Naval, Luis Luque, quien mató a Mabel Guerra e hirió a Marisol Lobos, cerca de la Villa 31, en agosto pasado, no es mera casualidad. Casos de gatillo fácil también se registraron en José C. Paz, en Pilar, en Rosario y en Lanús. En tanto, hoy comenzó en los Tribunales de Lomas de Zamora, el juicio al policía de la Federal José Luís Benítez por el asesinato de Rubén Darío Galarza. Este proceso llega luego de tres años de intensa lucha y persistencia por parte de los familiares de este joven trabajador de 16 años: “Hemos pasado por innumerables trabas burocráticas, persecuciones, amenazas a nosotros y a los testigos en un intento de frenar nuestro reclamo de justicia. Esto es moneda corriente en estos casos, que cuentan con el encubrimiento de la fuerza y hasta de los estrados judiciales”, señalan los padres de Rubén en un comunicado. Rubén Darío “Chanchi” Galarza fue asesinado por Benítez el 2 de agosto de 2006 en la zona de la avenida Olimpo de Lomas de Zamora. Según declararon testigos presenciales del hecho, el policía que se encontraba de civil en su automóvil particular, comenzó a disparar contra un grupo de jóvenes. Rubén resultó herido y el efectivo lo subió con vida a su automóvil en donde lo remató con otros dos disparos. Tres años después sus familiares y amigos esperan que se haga justicia y que el asesino de Chanchi sea condenado y vaya preso. Como debería ocurrir con todos los policías que toman el gatillo fácil como modus operandi. Fuentes: CORREPI / Agencia Walsh.
|