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Jorge Acedo: “La asignación universal es haber impuesto un tema en la agenda”
Por Indymedia Rosario -
Thursday, Nov. 05, 2009 at 9:10 PM
rosario@indymedia.org
El pasado 29 de octubre la presidenta Cristina Fernández anunció la firma de un decreto que instaura una asignación universal por hijo/a de $180 para desocupados/as o trabajadores/as informales que cobren menos del salario mínimo vital y móvil. La medida alcanzará hasta cinco hijos y el trámite para recibirla incluye una declaración jurada del/la solicitante sobre su situación laboral.
La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) hace años que viene planteando la necesidad de instaurar una legislación de este tipo. Promueve y participa de la campaña El Hambre es un Crimen, del Movimiento de los Chicos del Pueblo y desde hace un tiempo lanzó la consigna Bicentenario Sin Hambre, por una asignación universal por hijo/a de $300.
El Secretario General de la CTA Rosario, Jorge Acedo, habló sobre el decreto presidencial, en vísperas de paros y movilizaciones de docentes y estatales que en esta ciudad reclamarán, fundamentalmente, por aumentos salariales.
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¿Cómo recibió la CTA este decreto presidencial?
Hubo una expresión de la CTA diciendo que es un avance. Yo no creo que sea un avance tan importante como se planteó. Lo primero que hay que decir es que universal no es. Yo escuché que en Rosario esto alcanzaría a alrededor de 100 mil menores, que es una cifra importante, pero no es la totalidad de los pibes. Se puede decir que es una ayuda social, pero no se puede decir que es universal porque universal significa un derecho al que tienen acceso todos y esto no es así. Te digo más, hasta en el caso de los empleados públicos de la provincia, los de la categoría más baja, cuando tienen muchos hijos, están por debajo de la línea de la pobreza, aún siendo trabajadores con empleo y empleo fijo. En la provincia de Santa Fe se cobran $80 pesos de asignación familiar. Está muy lejos de que esto sea universal para todos.
¿Cómo plantearían esta asignación para que realmente sea universal?
Tendría que ser que todos los hijos, independientemente de la actividad de su padre, sea empleado en blanco, en negro o desocupado, accedan a una asignación universal similar para todos. Esto no se da. Esta es una asignación que va a ir a sectores que hoy están sin trabajo o precarizados pero que además tienen que hacer una serie de trámites y demostrar que tienen derecho a esta asignación. Si fuese universal es un tema de padrón simplemente.
¿Qué opinan de que este beneficio sea sólo hasta 5 hijos o de que los trabajadores en negro no tengan que cobrar más que el salario mínimo?
Esto es para proteger de alguna manera a los que generan empleo en negro porque el trabajador no tiene que denunciar el lugar en el que trabaja, va a tener que hacer una declaración jurada diciendo que gana menos de eso. Entonces en el medio de toda esa tramitación es donde aparece el punterismo, la intermediación. Hasta en el tema de conseguir documentos: en Argentina hay alrededor de un millón de menores que están sin documentos. En provincias del norte, como Formosa, hay gente que anota a sus hijos en el Paraguay porque no cobran el documento, por ejemplo. Todo esto forma parte de una realidad social que tiene la Argentina. Cuando las cosas no son de carácter universal, o sea un derecho al que se accede fácilmente, aparece en el medio toda la intermediación y el clientelismo que es la peor forma de someter a los que menos tienen.
¿De qué manera podría aparecer este clientelismo?
Primero va a haber gestores de trámites, ayudadores. Todo esto va a aparecer porque no es simple el trámite. Nosotros estuvimos hablando con compañeros de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para tomar varios casos y hacer un ejemplo de qué se necesita y a dónde hay que ir para evitar eso, pero sabemos que eso va a ir sucediendo en los barrios. Para nosotros lo mejor que podemos hacer es tratar de dar la mejor información posible. Para eso hay que consultar a los compañeros que conocen del tema, hay un montón de cuestiones que no están claras. El decreto dice una cosa y ANSES dice que lo va a resolver, pero que un funcionario diga que lo va a resolver no significa que esté resuelto. También hubo compañeros nuestros, como Claudio Lozano, explicando el tema del impuesto sobre el que se aplica el pago de la asignación, porque en el planteamiento de la asignación universal nosotros hablábamos de que paguen impuestos los que hoy no pagan. En realidad lo que se está haciendo ahora es sacar aportes de la ANSES y acá sigue sin pagar la renta financiera y una serie de actividades económicas de los grupos más concentrados que no pagan impuestos en el país. Son cosas que hay que cambiar.
¿Este es otro avance del kirchnerismo o es algo que se ha impuesto a través de la lucha?
Nosotros sentimos una doble sensación porque se van imponiendo cosas que hace mucho tiempo que venimos planteando. Uno siente que desde el sector de los trabajadores, desde los sectores más desprotegidos de la sociedad, se puede poner en la agenda pública un tema: hoy hay asignación que se le dice universal y no es tal, pero que es mucho más amplio que lo que había. Hoy hay que acordarse del encuentro de la Constituyente Social en Jujuy y de la marcha del 12 de diciembre que se hizo junto a los Chicos del Pueblo a la Plaza de Mayo y que fue una de las marchas más grandes de los últimos tiempos; una marcha en la que los compañeros que estaban ahí estaban convencidos, no fueron llevados por nada más que por esta necesidad de cambiar la realidad. Entonces uno siente que esto lo vamos imponiendo, de alguna manera hemos podido poner la agenda del poder, como el tema de la libertad y la democracia sindical. Ahora están todos los que quieren agitar el fantasma de que va a haber mucha conflictividad social por internas sindicales, y en realidad lo que está pasando es que cada vez más los sectores populares están tendiendo a organizarse, a defender sus derechos, especialmente los trabajadores. Para nosotros es un avance, creemos que sigue siendo imperfecto porque está pensado desde el Estado que te da, no desde el Estado que te reconoce el derecho. Es como que hay un sistema por el cual hay alguna clase social en el país y el sector político que cree que le da cosas a la gente en lugar de reconocer el derecho que tienen. Para nosotros el tema del derecho a la salud, a la educación, el derecho a comer y a tener una vivienda no nos parece que sea nada que nos de nadie sino un derecho que nos ganamos desde que, como país independiente, aparecimos sobre la tierra.
Desde todas las campañas que hemos hecho, las marchas, las movilizaciones, cuando vos ves que empiezan hasta los sectores del poder económico a hablar de distribución del ingreso, la iglesia, que la iglesia argentina tiene una característica que para ellos los pobres también son clientes, Uno dice desde nosotros, con lo que somos, con lo que podemos, con los compañeros que tenemos, estos temas los hemos impuesto en la agenda pública, que en definitiva no es nada más que hacer que la realidad aparezca y que no se la pueda ocultar. Forma parte de la práctica política argentina contar una realidad que no existe y tapar todas las dificultades que tiene nuestro pueblo.
En el caso de los trabajadores ocupados, ¿se va a tomar alguna medida para que el salario familiar llegue, al menos, a igualar a estos $180?
Sí, tenemos medidas de fuerza dentro de dos días los estatales y los docentes. El reclamo es sin dudas salarial y la asignación por salario familiar forma parte del salario real. Nosotros ahí estamos con una diferencia muy grande con lo que se cobra a nivel nacional, ya que un trabajador estable a nivel nacional cobra más que uno de la provincia de Santa Fe o del municipio y mucho menos que esta asignación a la que se le dice universal y no es tal.
Ustedes están con una campaña de asignación universal por hijo/a, pero de $300, ¿cómo se alcanzaría eso?
Primero hay que seguir empujando en ese sentido. La campaña se llama Bicentenario Sin Hambre, por eso hablamos de $300 de asignación universal, para que se ataque al hambre como el principal enemigo que tiene nuestra sociedad. La posibilidad de que haya chicos subalimentados en el país es terrible porque este país produce alimentos, porque este es un país muy rico que se lo están robando, con un Estado que genera beneficios para los grupos económicos más concentrados, para lo que tiene que ver con la explotación de la minería, del petróleo, lo que pasa en nuestra pampa húmeda con el tema de la soja. El Estado que hoy tenemos es un Estado que atiende más las necesidades de los grupos económicos que de los sectores populares. Nosotros, independientemente de quién gobierne, la campaña para que no haya más hambre en la Argentina la vamos a seguir llevando adelante. Además, desde una lógica, si se quiere, corporativa sindical: si no hay una base salarial social en el marco de un país en el que se inventó el desempleo y la pobreza como una forma de dominación del pueblo, sin esa base no hay posibilidad de que te paguen un buen salario cuando tenés trabajo. En definitiva, lo que están haciendo hoy con el hambre y la desocupación es demostrarte que tu trabajo es inestable, que cómo vas a ganar 3 mil pesos si hay gente que no come. La pobre gente que no come tiene que ver con los que ganan mucho, mucha plata, y no con el salario de los trabajadores. Reconocer como trabajador a todo aquel que vive de su trabajo, sea estable, precario o desocupado, es el primer paso para entender que es una pelea en común y que hay que poner un salario social de base para volver a tener un empleo que sea reconocido. Esto es haber impuesto un tema en la agenda, un avance para que haya una asignación universal por hijo de $300 para terminar con el hambre en el país. Para eso vamos a tener que seguir peleando y generando acciones que permitan que se entienda que éste es un derecho universal de todos los que nacen en la Argentina.
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