“Hambreadas en casillitas de chapa y cartón. Envenenadas por los agrotóxicos que utilizan los sojeros de Córdoba. Muriendo en el más absoluto abandono en camillas de hospitales súper poblados y totalmente desabastecidos. O queriendo descansar en pensiones donde las cucarachas nos caminan por la cara mientras dormimos: Durmiendo bajo los puentes del rió Suquia…Aquí estamos desde la Córdoba asolada por Schiaretti, Giacomino, las empresarias y empresarios, las iglesias: aquí estamos con el puño en alto.”