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Morir en Castelar
Por Gisela Gaeta -
Thursday, Nov. 19, 2009 at 9:42 PM
giselarosan@yahoo.com (Casilla de correo válida)
LA JUSTICIA DE AQUELLOS QUE PUEDEN PAGARLA
El fin de semana pasado, la noticia del domingo fue la del empresario que asesinó a su presunto asaltante en Castelar, partido de Morón. Los noticieros ávidos de demostraciones sobre inseguridad, no se perdieron de hablar con todo el barrio que, por supuesto, había sido ‘’testigo’’ del ataque al dueño del boliche llamado Brujas. Vivo en Castelar, lamentablemente, porque debo reconocer que es una Ciudad que detesto considerablemente. Ciudad de gente pudiente; muy pudiente, que sin disimulo pregonan que los delincuentes deben morir. Única salida para el fin de la inseguridad. Todos nos conocemos muy bien. Todos conocemos muy bien a los dueños de los boliches castelarenses…Sin ir más lejos, el dueño de Castelar Chico, boliche que hoy permanece cerrado, puesto que su dueño está preso por haber asesinado a su amante, o sea, el mismo dueño de Pinar de Rocha.
No voy a poner en duda la honestidad de estos empresarios… no, no… El hecho de que adentro de estos lugares se expendan bebidas alcohólicas a menores, es un hecho menor frente a esto que ocurrió el domingo pasado. Según las testigos presenciales del hecho, porque en los noticieros casi todas las que hablaron ante las cámaras fueron mujeres, aquellas que habían ‘’visto todo’’ lo ocurrido. Salir un domingo a la mañana para hacer alguna compra, digo; a las 10 de la mañana, es salir a caminar por una ciudad desierta. La gente rica no se levanta temprano un domingo, las misas ya no se ofrecen ya muy temprano… Pero ``este`` domingo Castelar decidió madrugar y estar en las calles a las 7.50 am, hora en que el empresario se defendió de sus atacantes con un revolver que – según dijo – se lo quitó al malhechor y disparó a diestra y siniestra. Castelar estuvo de fiesta. El empresario, a quien en todo momento los medios lo llamaron así, por algún motivo ese señor no tiene nombre ni apellido, fue llevado a la Comisaría del barrio y luego a la Fiscalía. Tanta suerte ha tenido el empresario que, justamente ese domingo, estaba de turno la UFI 3 de Morón a cargo del Fiscal Mario Alberto Ferrario. No puedo precisar el tiempo pero creo que el empresario permaneció allí algunas horitas… digamos tres. Regresó a su hogar y todo siguió como si nada hubiera ocurrido. Es decir; no tan así. El empresario que manejaba su Alfa Romeo, llevando la recaudación de la noche - $10.000 – que dijo ser perseguido por hombres vestidos de policías pero que él de inmediato supo que NO eran policías – además de empresario, es vidente – que dijo forcejear con los maleantes para salvar a su hermana y arrebatarle el arma a uno de ellos y disparar hasta matar a uno y herir a otro… hoy es un héroe. Mientras veía la imagen del delincuente – según dicen los medios y los vecinos, algo que en verdad no le consta a nadie – tapado con bolsas y papeles tirado en la vereda y escuchaba la voz de una señora tipo castelarense, que por supuesto había visto todo, justificar la actitud del empresario; sentí pánico de vivir en esta Ciudad. A mi no me interesa si el muerto era o no un delincuente, me interesa que el empresario lo mató. No voy a aclarar que no estoy justificando la delincuencia porque no hace falta. Aquel que comete un delito, debe ir a prisión y pagar su deuda con la sociedad… el empresario también. Claro, según el Fiscal Ferrario, actuó en defensa propia. ¿Si? ¿Y cómo lo sabe? Porque ¿qué investigación se llevó a cabo en el corto lapso en que el empresario estuvo detenido? ¿Tan livianamente se toma en cuenta la declaración de un tipo que dijo haberse defendido de algo que quien sabe si fue así? ¿Hubo testigos? Si. Hubo testigos, vecinos de Castelar que bregan por la pena de muerte y encienden velas por la noche a Tinelli, Legrand y Giménez.
La UFI 3 de Morón, el mismo fiscal Mario Alberto Ferrario, en el año 2006 me abrió una causa por una denuncia que hicieron dos mujeres que no conozco, argumentando que yo había amenazado a una de ellas con ‘’envenenarla’’. Fui llevada a la UFI 3 en dónde padecí malos tratos y gritos como si fuera una asesina serial y durante dos largos años en los que viví un infierno, en todo momento fui tratada por el fiscal Ferrario como CULPABLE. Fui llevada a juicio oral en el cual quedó más que demostrado que todo había sido armado y tuve como resultado un fallo absolutorio. La UFI 3 de Morón, o sea el fiscal Mario Alberto Ferrario, pasó por alto las pruebas que presenté demostrando que el día en que se decía, había proferido tal amenaza, yo no estaba en Bs. As. Pruebas contundentes. Pasó por alto las contradicciones de la testigo y me hizo perder todo hasta el día de hoy. Perdí mi empleo y un trabajo de dos años y medio en el exterior. Digo: Los/as testigos castelarenses se compran con muy poco: Solamente con odio hacia el otro, hacia el que es distinto al resto del ghetto.
El fiscal de Morón, Mario Ferrario, deja en libertad a un señor que, cualquier día de estos, sin dudarlo, podría volver a tomar un arma y matar a alguien que él piense que ‘’no es del barrio’’, por ejemplo. Visto y considerando que tuvo una visión certera al saber que aquellos que lo seguían no eran policías. ¿Qué quiere decir esto? ¿Se puede matar a un ser humano y ni siquiera quedar demorado hasta SABER LA VERDAD? En cambio se puede atormentar a una persona que fue acusada de ‘’amenazar’’, y ni siquiera se caratuló ‘’amenaza de muerte’’, maltratarla, hacerle perder todo, llevarla a juicio oral y obviar todos los elementos probatorios que gritaban que tal hecho nunca existió. A mí se me investigó cada paso que daba. La UFI 3 de Morón y sobre todo el fiscal Ferrario, conoce dos justicias. La que se puede pagar y la que no tiene dinero.
Gisela Gaeta 19/11/09
N: El fiscal Mario Alberto Ferrario fue denunciado por mí en Procuración de la Provincia de Bs. As por su accionar contra mi persona.
Aguante Gisela!
Por raas -
Thursday, Nov. 19, 2009 at 11:54 PM
Brindo por tus ovarios rebeldes! :-)
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