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Un viernes distinto
Por Juaco ((i)) y Candela ((i)) -
Sunday, Aug. 15, 2010 at 9:46 PM
Un viernes distinto se presentó la pasada semana. Lejos de lo esperable y predecible, una nueva tarde con menores detenidos en la Comisaría 1ra, los jóvenes de calle 8 supieron consolidar su lugar de encuentro, mientras los skaters del Teatro Argentino hacían lo mismo.
Las nubes y lloviznas no daban buen aire a la tarde del viernes 13 de agosto. El cielo gris, deseaba ser una premonición, una alerta de repetición de los sucesos del viernes pasado, cuando un grupo de chicos que se reúne en calle 8, inició una riña con los jóvenes skaters que suelen encontrarse en el Teatro Argentino. La pelea dejo heridos de ambos lados, y tres de calle 8 detenidos. Hace unas semanas Indymedia realizó un informe respecto a las reiteradas detenciones de menores que acostumbran reunirse en calle 8, entrevistando a Carlos Dabalioni -Director de Niñez de la Municipalidad de La Plata-, integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos de le Niñez – APDN-, al Juez Luis Arias, y a los protagonistas: los jóvenes de calle 8. En el informe, en relación a los reiterados operativos de poner 30 policías de infantería en calle 8, el Juez Arias indignado decía que “es una acción intimidante y violenta, desde lo simbólico, que se traduce después en violencia física”, y respecto a la actitud de los jóvenes, “tenemos que decodificar su mensaje, saber que están buscando”, evaluando la posibilidad de que tal vez sea algo que ni siquiera ellos sepan decir, puedan traducir en palabras. Las palabras de aquel informe tuvieron poco eco, y los chicos siguieron sin encontrar un traductor. La única medida del gobierno fue seguir llevando la infantería al centro, tomando una actitud que los mismos chicos reconocen como “provocativa”. Volviendo a citar al Juez Arias, él afirmó que la policía presente en el lugar provoca que “si los chicos no eran violentos, ahora lo sean, los violentan; porque el mensaje es ‘ustedes son todos unos delincuentes’, se los estigmatiza”. Desde aquella entrevista, tres viernes más desembocaron con menores detenidos. La policía actúa en el centro de acuerdo a su antojo y apetito, si juntarse en una esquina convierten en un delito, cualquier argumento les viene bien para iniciar su actuación. Todos los elementos, daban lugar a que el viernes 13 de agosto no sería una excepción. El panorama no mentía. A los camiones de infantería ubicados en 8 y 48/ 8 y 49/ 8 y 50, se les sumó uno ubicado en 9 y 51, frente al Teatro Argentino, donde se reúnen los skaters. El escenario estaba preparado. Este viernes, se convirtió en un ejemplo de que ante la falta de respuestas por parte del Estado- y ¿porque no de la sociedad?- los chicos aprenden a construir los espacios por su cuenta. El simple hecho de que un chico llevará unos parlantes que hicieran sonar cumbia durante toda la tarde en 8 y 48, fue lo necesario para distender un ambiente que lleva más de dos meses en el umbral de la tensión. Lejos de pensar en ir al Teatro Argentino, los chicos estaban bien en la esquina de la heladería, escuchando música y hablando. Jonas se reúne con sus amigos en el Teatro Argentino, su nombre artístico es “J-Street”, hace rap y anda en bici, al igual que muchos chicos de calle 8, que también hacen rap y andan en bicis diseñadas por ellos. Este viernes los “skaters”, se reunieron en el Teatro Argentino sin ningún ánimo de ir en búsqueda de los chicos de 8 y 48, en lo que habría sido una suerte “de devolución”. Jonas reconoció que “no nos interesa pelearnos, acá estamos tranquilos”, y cuando se lo interrogó sobre la policía afirmo que “nos tratan igual que a ellos, les chupa un huevo, te llevan igual”. Cómo desde hace un mes, la institución interventora es la Comisaría 1ra, quien en mayo llevó a cabo la primer represión masiva contra jóvenes, en la rateada de los estudiantes organizada a través de facebook. Una chica de 14 años estuvo una hora y media secuestrada por un camión celular y los menores fueron alojados en celdas con mayores, violando la Ley de Protección y Promoción de los Derechos de la Niñez, entre otras irregularidades de aquella jornada. Casi irónicamente, el viernes 13, el día que hasta por la fecha anunciaba que no terminaría bien, fue una excepción. Este viernes fue distinto, los chicos demostraron, dieron cátedra de qué es lo quieren. Un escenario, parlantes, pistas, un lugar donde encontrarse, donde reunirse. Sin embargo, algunos prefieren tildarlos de violentos, tal como hacen los comerciantes, la gente, los medios. Los chicos de calle 8 tenían su lugar, era la esquina de 8 y 48, la peatonal. Hoy la peatonal ya no existe, y la calle 8 se encuentra rodeada de camiones de infantería. Por ahora, la policía no aparenta tener interés en moverse de ahí, la peatonal no parece que vaya a volver, pero los chicos se siguen reuniendo ahí con su música, con sus bicis, resistiendo para no perder ese espacio que algunos hacen todo por quitarle, estando en una situación que ya no es de abandono sino de intimidación, porque al contrario, no se los ignora, sino que se los ataca.
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