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El salario mínimo será de $2875 recién en febrero de 2013
Por Fuente: ANRed -
Thursday, Aug. 30, 2012 at 6:00 AM
Miércoles 29 de agosto de 2012 | Sindicalistas y empresarios acordaron una suba del salario mínimo de casi el 25% a pagar en dos cuotas. No alcanza a cubrir la Canasta Básica Total y su alcance es escaso, ya que sólo afecta directamente a 113.000 trabajadores/as. Por ANRed
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En el día de ayer se acordó el nuevo monto del Salario Mínimo, Vital y
Móvil. El nuevo valor estará en $2.670 a partir de septiembre y llegará a $2875
en febrero del año que viene. La conformación del Consejo del
Salario Mínimo estuvo integrado por representantes del Ministerio de
Trabajo, de distintos sectores del empresariado, y por sindicalistas que responden
a la CTA de Hugo Yasky (cercana al oficialismo) y a la CGT de Gerardo Martinez
(UOCRA) y Antonio Caló (UOM). La otra fracción de la CGT, la que comanda
Hugo Moyano, decidió no participar de la convocatoria por considerar que el tope
al aumento del salario mínimo estaba fijado de antemano. Mientras tanto,
la CTA encabezada por Pablo Micheli no fue invitada a participar de las discusiones
y, por lo tanto, decidió movilizarse hacia las puertas del Consejo. Ambas fracciones
pedían un salario mínimo de $3500 y $5000 respectivamente, muy por encima del
que se terminó acordando.
Todos pronosticaban un rápido acuerdo en torno a los $2900; lo que significaría
un amento del casi 25% del salario mínimo fijado el año pasado y acorde a la
inflación que la mayoría de las consultoras y estudios independientes están
midiendo. Sin embargo, el anuncio por parte de la presidenta Cristina Fernández
recién llegó pasadas las 21 hs: a pesar de que el salario mínimo va a terminar
ubicándose en torno a los $2875, el aumento fue más regresivo del que
se preveía, ya que se llevará a cabo en dos cuotas: 16% en septiembre y 9% en
febrero del año próximo.
Este aumento alcanza a cerca de 113.000 asalariados registrados en
el sector privado que actualmente perciben salarios cercanos a los
$2.300, monto que hace referencia al salario mínimo fijado hace un año. Es decir,
según cifras oficiales, la suba sólo afecta a cerca del 1,9% del total
de los trabajadores en blanco; sin embargo, podría representar una
herramienta para los trabajadores en condiciones de contratación precarias.
El Artículo 14 bis de la Constitución Nacional reconoce el derecho
de los trabajadores al salario mínimo, vital y móvil. El artículo 116
de la ley de contrato de trabajo dice que el salario mínimo, vital y movil
es la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas
de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación
adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte
y esparcimiento, vacaciones y previsión. El Consejo fue creado en 1991 y
fue reflotado en agosto de 2004, luego de once años de inactividad absoluta
del organismo. Bajo el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner, el salario
mínimo fue fijado en 450 pesos en 2004. En tanto, en 2005 el montó se elevó
a 630; en 2006, a 800; en 2007, a 980; en 2008, a 1.240; en 2009, a 1.500; en
2010, a 1.840; y, en 2011, se situó en los 2.300 pesos.
La importancia del salario mínimo para una distribución del ingreso
que favorezca a los trabajadores
En la última década, el Producto Bruto Interno (PBI) ha experimentado
un crecimiento del 74%. Sin embargo, durante el mismo período el ingreso de
los asalariados registrados aumentó tan sólo un 3,3% -así lo indica
el último informe del Observatorio del Derecho Social que responde a la fracción
de la CTA que no está alineada con el oficialismo-. Dicho documento, que fue
preparado de cara a la nueva convocatoria del Consejo del Salario, atribuye
la evolución diferenciada entre el PBI y el salario de los trabajadores al comportamiento
de la productividad y del costo laboral por ocupado: entre los años 2001 y 2010
la productividad del trabajo se incrementó un 31%, mientras que el costo laboral
por ocupado se redujo en un 24%, según el citado informe.
Los datos arrojados por el Observatorio del Derecho Social muestran que durante
la post-convertibilidad los empresarios tuvieron una rentabilidad sobre el stock
de capital fijo de 37,2%, muy superior al 24,8% mostrado durante la etapa que
va de 1993 al 2001. Los trabajadores, al contrario, vieron disminuida su porción
de los ingresos totales, ya que pasó del 38,5% en 2001 al 37,6% en 2011. Según
el Informe de la CTA, la caída pudo haber sido mayor si no fuera por el crecimiento
de la cantidad de nuevos asalariados a lo largo de la última década. La conclusión
es que “existe una mayor cantidad de trabajadores, que continúan percibiendo
bajos salarios, mientras que los empleadores se apropian de prácticamente la
totalidad de las ganancias de productividad registradas durante la última década”.
En este marco, la recomposición del salario mínimo adquiere nodal importancia
para lograr una mejora en la distribución de los ingresos. ¿Cómo se
explica esto a pesar de que de forma directa sólo afecta a una porción minoritaria
del total de los asalariados? Porque sirve como un elemento de presión para
aquellos trabajadores que no se encuentran registrados; según cifras del Instituto
Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el último trimestre del 2011 estos
llegaban al 34,2% del total de los trabajadores, es decir, a 4,2 millones de
personas.
La relación directa entre el salario mínimo y el promedio de los salarios
de los trabajadores con formas de contratación precarias se observa a lo largo
de los últimos años, en especial hasta el primer trimestre del 2010.
Gráfico 1: Evolución del salario mínimo y del salario no registrado promedio
en pesos

- Fuente: elaboración
propia en base a datos del Ministerio de Trabajo
- (Nota: no se encuentra
disponibles datos oficiales del salario promedio de los trabajadores no registrados
para el 2do trimestre del 2007)
Hasta ese período, el salario mínimo era de $1500 mientras que, según estadísticas
del Ministerio de Trabajo en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH),
el salario promedio de los trabajadores urbanos no registrados era de $1561.
A partir de entonces y hasta el aumento del año pasado de $2300, el salario
de los trabajadores no registrados se encuentra pronunciadamente por encima
del salario mínimo. Con el reciente anuncio, del aumento del salario mínimo
del 28,75% para febrero de 2013, habrá que a esperar nuevos datos oficiales
para estudiar la forma en la que se actualiza la serie.
Hay varios factores que pueden explicar el distanciamiento relativo
entre el salario de los trabajadores no registrados y el salario mínimo.
Por un lado, la tendencia a la disminución del desempleo genera subas de salarios
por la escasez de trabajadores en algunas ramas. Por otro lado, a partir del
2010 el empleo precario comienza una fase descendente mientras que los trabajadores
en blanco continúan en crecimiento. De esta forma hay una presión para que el
salario de los trabajadores informales sea más competitivo, ya que existen mayores
posibilidades de pasar a mejores condiciones de contratación y, de esta forma,
ver aumentados sus ingresos.
Poder adquisitivo del salario mínimo
Si se analiza la evolución del poder adquisitivo del salario mínimo de los
últimos años, es decir, del salario real (salario nominales por sobre el IPC),
se observa que hay una tendencia a la polarización de los extremos. Es decir,
cada vez son más pronunciados los picos alcistas del salario real al momento
que se concede la actualización del valor del salario mínimo (último trimestre
de cada año) y más bajos los indicadores al momento en que el aumento del año
anterior es licuado casi completamente por la inflación (segundo y tercer trimestre
de cada año).
Gráfico 2: Salario Real del salario mínimo. 01/2006=100

- Fuente: elaboración
propia en base al IPC que calculado en http://elhombrecitodelsombrerogris.blogspot.com.ar
En base al último gráfico se puede observar que los últimos valores
del salario mínimo vienen estando a un nivel similar de la inflación. En consecuencia,
no existe una mejora real de esta herramienta, por lo que no se está distribuyendo
positivamente el ingreso hacia los asalariados en blanco que menos ingresos
perciben.
Otro indicador para estudiar el poder adquisitivo del salario es comparar a
este indicador con la Canasta Básica Total. Como se puede leer en una reciente
nota publicada en ANRed ("Todo
por seis pesos"), el “equipo de trabajo del Instituto de Pensamiento
y Políticas Públicas (IPYPP) que coordina el diputado Claudio Lozano (presidente
del bloque Unidad Popular e integrante de la CTA), viene desarrollando mediciones
con las cuales estima que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) estaría rondando
$2.251 mensuales y la Canasta Básica Total $4.152”. Con estos valores se
puede deducir que el nuevo salario mínimo apenas le alcanza a una familia
tipo para alimentarse y muy lejos queda de alcanzar la Canasta Básica Total.
Estas estimaciones van en línea con las que publicó a principios de año la Junta
Interna de ATE-INDEC. Según los técnicos desplazados por la intervención oficial
del organismo público en 2007, una familia tipo necesitaba a principio de este
año $5502,20 por mes para cubrir sus gastos totales. Esta cifra representa casi
cuatro veces la canasta básica total fijada por el INDEC.
En definitiva, el nuevo monto del salario mínimo queda lejos de suplir
los problemas de la fuerza de trabajo. Por un lado, tiene un alcance
mínimo, ya que sólo llega a una pequeña masa de trabajadores en blanco. De esta
forma, no influye en una porción importante de la fuerza de trabajo
que está compuesta por los desocupados, los no registrados, del sector público
municipal y provincial, y el personal doméstico y rural que cuentan con regímenes
propios. Sin embargo, a pesar de su pequeño impacto directo, un alto
valor del salario mínimo significaría una herramienta de presión para el total
de la fuerza de trabajo. Pero el 25% de aumento en dos cuotas representa un
valor equiparable al aumento de la inflación, por lo que los trabajadores pierden,
una vez más, la oportunidad de contar con un instrumento susceptible de ser
usado para redistribuir progresivamente los ingresos.
www.anred.org/spip.php?article5328
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