
¿Reducir la producción audiovisual es
mejor?
Crítica al artículo de Horacio Bernades
(Página 12, 27/12/12)
Horacio Bernades escribe en su artículo
"Cantidades astronómicas de un producto con poca salida"
(Pagina 12, 27/12/12), una visión de la problemática del cine nacional,
abordando su escasa repercusión en términos de taquilla. El análisis
plantea que de los 130 estrenos nacionales del 2012, unos pocos
tuvieron una comercialización honrosa. El articulista deja entrever
desde sus líneas que hay cine argentino de mala calidad, y que existen
negociados para cobrar subsidios del Instituto Nacional de Cine y Artes
Audiovisuales (INCAA), por lo cual la opción sería destinar más fondos
para menos películas para lograr así, films de mayor atractivo para el
gran público. Un análisis varias veces escuchado y que una vez más nos
vemos obligados a responder.
Desde la Asociación de Documentalistas Argentinos/as
(DOCA) nos solidarizamos con los realizadores del film "El provocador, primeiro film en portuñol",
y "SMO, el batallón olvidado", ambos
documentales realizados por integrantes de nuestra asociación. Como así también con todos/as los/as
directores/as de documental y ficción que han sido atacados
directamente por Bernades, porque consideramos que agravia en
sus nombres a quienes nos dedicamos a la producción de películas en
Argentina, bajo condiciones completamente insuficientes de realización
(tengan o no tengan financiamientos de bajo presupuesto estatal), y
bajo condiciones de distribución directamente imposibles de enfrentar,
en un mercado dominado por los productos de la industria cultural
norteamericana. Precisamente el ocultamiento de esta situación en el
artículo es el nucleo de la visión más reaccionaria sobre la cultura,
basada en el supuesto de que "aquello que no se va a ver, es porque la
gente no lo quiere ver", y no porque existe un monopolio brutal de
distribucion y de difusion, en un mercado hiperconcentrado, basado en
la llegada todos los jueves de los "tanques de Hollywood", a todas las
salas del país.
Solo algunos datos desmienten toda la logica expuesta por Bernades en
Pagina 12: en 2012 hubo 310 estrenos con un "record" de 46 millones de
espectadores/as, pero donde las cinco películas más vistas del año son
todas extranjeras, sumando 13.526.869, es decir, casi el 30% del total
(la más vista, La era de hielo 4, convocó 4 millones y medio). Es decir
que 1,6% de los estrenos produce y obtiene el 30% de la recaudación. Es en este "patio trasero" de la mayor
industria del entretenimiento donde quienes producimos cine nacional
debemos "estrenar", con casí nula política estatal que ataque este
problemática.
El artículo propone entre líneas concentrar los recursos en pocas
manos. Así defiende a los monopolios multimediáticos, que
-efectivamente- son los que más venden. Mezcla el cine de ficción con
el documental sin caracterizar sus diferentes canales de circulación. Y
si bien el documental sufre la ausencia de pantallas, el autor del
artículo desconoce la circulación en instituciones sociales, culturales
y educativas, y su aplicación como recurso pedagógico entre otras
instrumentaciones sociales del mismo. El
cine documental y de ficción que se hace bajo el enorme esfuerzo de sus
realizadores, sin enormes productoras que los apalancan, es memoria de
un pueblo y no es comparable ni ética, ni estética ni productivamente
con el cine basado en el star system, sostenido por los multimedios, o
el que subsiste mediante lobbys en busca del credito/subsidio
permanente.
Es por ello que desde un principio
nuestra asociación planteó que el fomento al documental debía responder
a una necesidad cultural, política y social, no a una lógica mercantil.
Que había que blanquear el paso digital como inicio para democratizar
el acceso a la producción audiovisual. Que había que crear en el INCAA comités de selección de
proyectos integrados por personas idóneas, rotativas, que expresen en
actas los fundamentos para producir o no un film. Que en virtud de
evitar lobbys había que crear la figura de realizador/as integral sin
que obligadamente se requiera de un productor-gestor como puente entre
la producción y el instituto. Entre otros planteos.
Durante 2012 impulsamos además la conformación del CECIN (Coordinadora por la Exhibición del
Cine Nacional) junto a realizadores/as de ficción, documental,
animación cortometrajes, etc. para enfrentar esta situación y pelear
por nuestros derechos.
Hoy hay que trabajar y movilizarse en
pos de la instrumentación de un apoyo especial al lanzamiento del cine
nacional. Crear “espacios cedidos a la promoción cinematográfica” en la
TV (para medios públicos y privados). Recuperar los cines barriales y
los reconvertidos, apoyar el desarrollo de los espacios de exhibición
alternativos, y bajar el costo de las entradas. Establecer y hacer
cumplir una mayor cuota de pantalla nacional y latinoamericana. Pasos necesarios para defender nuestro cine
y para frenar la histórica avanzada del imperialismo en la cultura.
DOCA /
Asociación de Documentalistas Argentinos/as
www.docacine.com.ar
http://coordinadoraxelcine.wordpress.com/
Comunicado:
Movimiento de documentalistas
Frente a lo expresado en el artículo "Cantidades astronómicas de un producto con
poca salida" firmado por Horacio
Bernades y publicado en el diario "Pagina 12" (27/12/12),
el Movimiento de Documentalistas no
puede menos que responder que:
1
- Lo primero que se desprende de las afirmaciones del autor
es que no tiene la más remota idea de lo que está escribiendo
y repite el dicen que dicen que escuchó por ahí sin chequear
mínimamente la fuente, sobre todo en relación con el manejo de los
subsidios, pero también en cuanto a las producciones que acceden a los
mismos en relación a la producción total. Además, parece pecar de
encubridor porque, más allá que haya o no ¨una enorme
cantidad de películas argentinas se producen por razones espurias¨, el
autor se queda en la acusación vacía y desgrana sospechas sobre
todos los productores y realizadores sin informar, como
corresponde, quiénes concretamente se refiere cuando dice que ¨a
muchos “productores” les basta con conseguir una sala por una semana
para hacer un lindo negocio. ¨ Si lo sabe debería ponerles
nombre y apellido; si no, tenemos derecho a pensar que es pura
cháchara para llenar el espacio de una colaboración periodística poco
seria.
2
- Lo segundo que aparece a simple vista es que tiene la más supina
ignoracia del conjunto de la producción cinematográfica
nacional. Pregunta sin sonrojarse, por ejemplo, si ¨¿Alguien
vio El circuito de Román, Hombre bebiendo luz o La mala verdad? Se
cae de maduro que él tampoco la vió y a confesión de parte
relevo de prueba: es un charlatán de feria que habla de lo que no vió.
Parece que tampoco se enteró de qué se trata El
Provocador. Sin embargo, este documental obtuvo uno de los
premios del 14 Festival Nacional de Cine y Video Documental, Rosario
2012. ¿Al menos sabrá que existe ese festival que se realiza desde
el año 1997?
3
- Lo tercero que queda claro es que también es un vende humo
cuando acusa en general e incluye en esa formulación basada en
sospechas más que infundadas al menos a dos documentales de
participar de las supuestas maniobras de repartirse subsidios cuando
ambos fueron realizados sin un solo centavo de las arcas estatales,
como son los casos de Uteros: Una mirada sobre Elsa Pavón yHombre
bebiendo luz.
4 - Y
por último, no quedan dudas que el autor pasea su desprecio no
solo por el conjunto de la producción documental independiente en favor
del éxito de taquilla, un valor muy caro a lo peor de la
industria de la alienación cinematográfica hollywoodense,
sino que para colmo extiende su desprecio hasta los contenidos mismos
de esos documentales. Y esto es lo más grave. Su ignoracia -o su
mala fe- llega al punto de clamar censura, al mejor
estilo autoritario y elitista de los defensores de
la dictadura genocida, sobre el documental Uteros: Una mirada
sobre Elsa Pavón, de Rosa Teichman...Elsa Pavón es una de las
fundadoras de las Abuelas de Plaza de Mayo. Lo mismo hace con el
documentalHombre bebiendo luz, de Jorge Falcone. El autor del
artículo carece de los fundamentos mínimos para escribir
sobre nuestro cine y nuestra cultura porque no sabe
que Hombre bebiendo luz se trata de la vida y obra de
Rodolfo Kusch, el más valioso filósofo argentino emparentado con
la cultura más profunda de nuestro pueblo.
Como
siempre sucede con los mercenarios del poder económico, el autor
reclama que haya más censura económica, que haya
menos producción independiente, que haya menos derechos
culturales, en fin que haya menos democracia. Nosotros, desde el
Movimiento de Documentalistas pensamos todo lo contrario: que haya más
democracia, más producción independendiente y más pluralidad. Ese
señor se escandaliza por las supuestas cantidades astronómicas de un
producto, según él, con poca salida, y nosotros creemos que esas
cantidades deben multiplicarse más y más, mucho más. Porque de la
multiplicidad sale la verdad. El discurso único del poder económico,
basado en el lucro como valor supremo, y del que este señor
se hace vocero y aliado, lo conocemos bien. Ya nuestro pueblo
se ha levantado contra sus miserables consecuencias y se levantará una
y otra vez para construir a su paso un cine y una cultura que hable
no por algunos, sino por todos.
El
Movimiento de Documentalistas rechaza lo expresado en ese articulo
solidarizándose con los todos los realizadores y realizadoras
agredidos/as y se compromete al mismo tiempo a redoblar sus esfuerzos
para construir junto a los movimientos, espacios y colectivos
sociales, culturales, ambientales, educativos y periodísticos
independientes un cine y una cultura de liberación en
una democracia participativa y asamblearia.
Difundimos
públicamente esta declaración al mismo tiempo que la enviamos al diario
Página 12 para que si considera que tiene la obligación de obrar en
forma democrática la publique como aporte a la pluralidad de voces que
todo medio periodístico, al menos en teoría, debe respetar.