Acostumbrarse a la tristeza : Argentina Indymedia (( i ))
CMIargentina.indymedia.org Dijimos Nunca Más. ¿Donde está Julio López?
Quienes somos Contacto Subscripciones Calendario Donaciones Publicar
en negroen blancoen rojoayuda temas

Translate this page using Google:


Sindicacion
Sindicacion


New Global Vision
versión para imprimir - envía este articulo por e-mail

Acostumbrarse a la tristeza
Por Pablo González, ANRed - Monday, Sep. 04, 2017 at 7:45 PM

3 de septiembre de 2017 | “El dueño del lugar comenzó a guardar todas las mesas dispuestas en la vereda, nos ordenó ingresar al local y luego lo cerró con frenesí. Nos explicó que quería evitar detenciones arbitrarias como la sucedida durante el paro internacional de mujeres. Desde adentro escuché gritos de dolor, también observé como algunas personas disponían vallas, quemaban bolsas de basura y tachos para evitar que la policía avanzara y continuara con plan sistemático: detener a cualquiera, transeúnte, militante o asistente”. Un relato en primera persona de la represión del viernes 1º de septiembre. Por Pablo González, para ANRed.

Acostumbrarse a la t...
21-19-dbb7b.jpg, image/jpeg, 648x432

Me confieso como una persona orientada a la izquierda, ideológicamente. Desde la base, la coincidencia es ineludible: este sistema es desigual y jamás será justo. En base a esta elección, adhiero a todas las movilizaciones que corporizan y movilizan mis críticas. Confieso, también, que no acudo con la misma regularidad que mis compañeros. Existen, sin embargo, algunas que me parecen ineludibles, la marcha del viernes por Santiago Maldonado es una. Los desaparecidos en democracia encienden una señal de alerta respecto a las fuerzas represivas y, cómo no, viejos vicios de los tiempos más oscuros de nuestra historia. Por tal motivo, el reclamo por Santiago Maldonado me sensibiliza: es joven y está políticamente movilizado. Este combo, aparentemente, es el que el dispositivo represivo enseña a odiar y combatir. El acto se dio en el marco de un mes de desaparición, tiempo suficiente para que el gobierno y sus aliados mediáticos elucubraran teorías conspirativas y tesis raciales que desviaran el tema de base: la desaparición forzosa aplicada por Gendarmería.

Me dirigí a Plaza de Mayo a las cinco menos diez, en el trabajo nos permitieron salir antes y eso me abrió la posibilidad de asistir poco después del horario convenido. Los accesos, como siempre, imposibles. Nos tomó media hora lograr una cercanía aceptable al escenario, aun así no logramos ingresar a la plaza. Cada organización asistió con sus banderas y remeras, y entre ellas primó la paz y convivencia. Vi, también, a muchísimos independientes convocados. No podría arrojar una media, había adultos, ancianos, jóvenes y niños. El reclamo atraviesa, en forma transversal, a toda la población argentina. Las dos primeras tesis fogoneadas por los medios, caídas: no hubo violencia entre las organizaciones y tampoco hacia la policía, y el reclamo no es partidario sino plural. La marcha finalizó a las 19.45, aproximadamente, a cargo de Pez y su rock furioso. La oradora pidió una retirada en paz.

Acudí a la parrilla en la que, usualmente, suelo encontrarme con mis amigos posterior a todas las marchas. Posee una ubicación preferencial, se encuentra a cinco cuadras de la plaza. Para nuestra sorpresa, todos los comercios alrededor de Avenida de Mayo permanecían cerrados. El dueño del local, Miguel, nos dijo que la policía les pidió que cerraran los establecimientos durante la manifestación. Era extraño, ya que nunca había sucedido algo así. Al mediodía, divisé muchos camiones hidrantes entre las calles Rivadavia e Hipólito Irigoyen. Una provocación, ya que la marcha denunciaba el accionar excesivo y arbitrario de las fuerzas de seguridad.

El dueño de la parrilla abrió sus puertas con timidez, pero al cabo de media hora lucía lleno. La televisión permanecía prendida en Crónica TV, lo de siempre. Hasta que las alarmas se encendieron por las imágenes que escupía el dispositivo. Bolsas quemadas y gente corriendo, un zócalo lapidario: incidentes en la marcha por la desaparición de Santiago Maldonado. Me acerqué a la calle por mera curiosidad, y allí vi el triste espectáculo. Quedaba muy poca gente en la plaza y corría atemorizada. Visualicé algunas caras enfurecidas y rabiosas, sin identificación alguna y, aparentemente, en clara persecución hacia los que escapaban.

El dueño del lugar comenzó a guardar todas las mesas dispuestas en la vereda, nos ordenó ingresar al local y luego lo cerró con frenesí. Nos explicó que quería evitar detenciones arbitrarias como la sucedida durante el paro internacional de mujeres. Desde adentro escuché gritos de dolor, también observé como algunas personas disponían vallas, quemaban bolsas de basura y tachos para evitar que la policía avanzara y continuara con plan sistemático: detener a cualquiera, transeúnte, militante o asistente. A las once, el cuerpo de bomberos logró apagar el fuego sin mucha dificultad y los que lograron escapar permanecían apacibles, tranquilos. Los medios, como siempre, dibujaron una violencia fogoneada que no existió ¿Las pruebas? Si esto estuviera armado, porque detuvieron a los últimos manifestantes. Si estos manifestantes son en efecto peligrosos, ¿por qué no acudieron con armas, elementos punzantes o inflamables? ¿Por qué escaparon? Lo más importante, ¿por qué quieren opacar nuestra búsqueda de Santiago Maldonado? Al Estado y la Policía, evidentemente, le reditúa más negarnos la posibilidad de expresión a aceptar sus errores. Sí, volvió la tristeza y el garrote. No nos acostumbraremos a la política desde la casa.

agrega un comentario


CMI Network: www.indymedia.org Africa: ambazonia canarias estrecho kenya nigeria áfrica del sur Canada: london, ontario maritimes montreal ontario ottawa quebec thunder bay vancouver victoria windsor Asia del Este: burma jakarta japón korea manila qc saint-petersburg Europa: abruzzo alacant andorra anveres armenia atenas austria barcelona belarus bélgica belgrado bristol brussels bulgaria calabria croacia chipre emilia-romagna estrecho euskal herria galiza alemania grenoble hungría irlanda estanbul italia la plana liege liguria lille linksunten lombardia londres madrid malta marseille nantes napoli holanda niza northern england noruega nottingham oost-vlaanderen c.m.i. indymedia paris/Île-de-france patras piemonte polonia portugal roma romania rusia cerdeña escocia suecia suiza torun toscana toulouse ukraine gran bretaña valencia America Latina: argentina bolivia chiapas chile chile sur brasil sucre colombia ecuador méxico peru puerto rico qollasuyu rosario santiago tijuana uruguay valparaiso venezuela Oceania: aotearoa brisbane burma darwin jakarta manila melbourne perth qc sydney Asia del Sur: india mumbai Estados Unidos: arizona arkansas asheville atlanta austin austin baltimore big muddy binghamton boston bufalo charlottesville chicago cleveland colorado columbus washington, dc hawaii houston ny capital ciudad de kansas los ángeles madison maine miami michigan milwaukee minneapolis/st. paul new hampshire nueva jersey nuevo méxico nueva orleans north carolina north texas nyc oklahoma filadelfia pittsburgh portland richmond rochester rogue valley st louis san diego san francisco bahía de san francisco santa barbara santa cruz, ca sarasota seattle tampa bay tennessee urbana-champaign vermont western mass worcester Asia del Oeste: armenia beirut israel palestina proceso: fbi/legal al día listas de correo documentación técnico voluntarios proyectos: impresos radio tv satelital video regiones: estados unidos temas: biotech

Copyleft © 2001-2014 Argentina Centro de Medios Independientes (( i )). Copyleft: Se permite la copia, distribución y uso de los contenidos de Indymedia Argentina, siempre y cuando NO se utilice con fines comerciales, a no ser que se obtenga permiso expreso del autor y en todos los casos se reconozca la autoría (poniendo como fuente https://argentina.indymedia.org ). Las opiniones o artículos vertidos por lxs visitantes o colaboradorxs en el sitio pueden no reflejar las ideas de Indymedia Argentina. Usamos software libre. sf-active v0.9.4 Descargo | Privacidad