“Una compleja trama de complicidades están implicadas en el asesinato de nuestra autoridad”

Quinta Jornada del Juicio Oral. El asesinato de Javier Chocobar está inmerso en un contexto histórico y socio cultural con una compleja trama de complicidades.

Foto: La Palta

05/09/2018

Durante el transcurso del juicio se fue revelando la compleja trama de actores y complicidades que están implicadas en el asesinato de nuestra autoridad Javier Chocobar, que venimos denunciando desde la Comunidad Los Chuschagasta, las cuales dan cuenta de la dificultad del acceso a la justicia que enfrentamos los pueblos originarios y explican casi 9 años de impunidad.

En el comienzo de la quinta jornada, la querella denunció ante el tribunal que los acusados Valdivieso y Gómez estuvieron filmando al público y a los abogados de la comunidad. Este hecho es significativo si se tiene en cuenta que ambos son ex policías y formaron parte de grupos de tareas parapoliciales durante el Terrorismo de Estado en Tucumán, por lo cual esta práctica debería ser tomada en su contexto histórico y con todo el peso material y simbólico que conlleva.

El tribunal tomó declaración a distintos testigos entre los cuales se encontraban Alejandro Adolfo Reinoso, instructor de armas de la Secretaria de Seguridad y ex militar de la unidad de combate, conocido personal de Gómez; Luis Marcelo Sallas, Comisario; Silvia Chiarello, terrateniente y delegada comunal de Anca Juli; el Dr. Lobo, neurólogo y parte del cuerpo perito forense del poder judicial; y Celina Adorno, Bioquímica.

Reinoso, fue consultado respecto al uso de armas y la formación técnica de la policía. Si bien las respuestas del testigo fueron conducidas a no inculpar a los acusados, éste declaró que los miembros de esta fuerza son preparados para reducir a las personas, no para eliminarlas. La defensa preguntó cómo debe actuar un policía en este tipo de conflicto, ante lo cual afirmó que en principio lo que tiene que hacer es retirarse, no confrontar, aclarando que el policía, a diferencia del militar, debe reaccionar cuando hay un evento, es decir, cuando hay riesgo personal o hacia terceros. Asimismo indicó debe usar el elemento de menor riesgo, en especial cuando la otra parte no tiene armas de fuego. En relación a la declaración de Gómez, quien afirmó haberse sentido invadido en su espacio, Reinoso aclaró que la invasión del espacio no es lo mismo que un evento.

Por su parte, Silvia Chiarello, delegada comunal de Anca Juli, vinculada al gobierno de Bussi, y terrateniente en la misma zona, negó tener conocimiento de la presencia de una comunidad indígena en el lugar. Su relato es totalmente inconsistente ya que su familia también es parte de un litigio judicial con nuestra comunidad “Chiarello, Dante Vicente y Otros s/recurso de casación”, el cual tuvo sentencia a nuestro favor en febrero de este año e incluso se pronuncia en torno al caso del asesinato de Javier. En la misma se establece que “la titularidad dominial de las tierras que posee la Comunidad, encuentra precedentes” y que con estos se “acredita la posesión de la tierra durante generaciones antepasadas”.

En este fallo, el representante de Ministerio Público Fiscal expresó que “…El asesinato de Javier Chocobar, ocurrido en el mes de octubre del año 2009, aconteció en el contexto de una disputa territorial innecesaria, pues la Ley 26.160 declaraba la emergencia en materia de posesión” (…) “La imposibilidad de haber evitado la muerte de un ser humano, evidencia un déficit en la administración de justicia. Máxime, cuando los integrantes de Chuscha, siempre estuvieron a derecho, y en todo momento evitaron recurrir a vías de hecho.”

También se contradijo cuando se le pregunto en relación a la tranquera. En primer lugar dijo que pedía permiso a los Amín para pasar, pero después dijo que no había ninguna tranquera. Asimismo trató de confundir la tipología del lugar diciendo que se entraba por Chuscha, y gracias a la intervención de la querella admitió que en realidad se entraba por la Higuera.

Celina Adorno, bioquímica, explicó técnicamente la metodología y análisis de los estudios de dermotest, para determinar la presencia de pólvora en la piel. Aclaró que las huellas de pólvora se pueden borrar, también puede quedar pólvora en las personas que reciben el impacto, si existe un forcejeo con las armas, si hay un disparo cerca, o si se toca una herida de bala también.

En relación al estado de salud del Cacique Andrés Mamani, testigo clave por ser uno de los heridos aquel 12 de octubre de 2009, la querella presentó los informes médicos que diagnostican una enfermedad grave y, a pesar de la insistencia por parte de los abogados de los acusados para que preste declaración, el Dr. Lobo recomendó la realización de nuevos estudios de forma urgente antes de determinar si Andrés está en condiciones.

Entre los que formamos parte de la comunidad muchas cuestiones emocionales fueron surgiendo a partir del juicio, de revivir la situación, como así también de la cercanía del 12 de octubre, en el cual se cumplirán 9 años de este hecho que marcó nuestras vidas para siempre.

Algo que queremos subrayar es que en el juicio se deja permanentemente de lado el Derecho Indígena reconocido ampliamente en la legislación nacional e internacional, y se pretende encuadrar como un homicidio común, pero nuestro contexto histórico y socio-cultural no puede invisibilizarse. El asesinato de Javier se dio en un contexto en el que terratenientes empresarios, en complicidad con distintos sectores de poder político, económico y la mirada ciega de los poderes Estado, pretenden continuar explotando los recursos naturales y lucrar en base a los territorios donde los pueblos originarios vivimos desde siempre. Día a día queda en evidencia es que resulta urgente la necesidad de una Ley de Propiedad Comunitaria Indígena y de una justicia que admita una mirada plural.

Fuente: https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=1912271109066875&id=1903895906571062

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