Stockl: la metalúrgica imputa penalmente a los trabajadores despedidos

A fines de 2017, más de 130 familias quedaron en la calle tras el vaciamiento de la fábrica Stockl, ubicada en Burzaco, Buenos Aires. Durante varias semanas, los metalúrgicos realizaron marchas y diversas actividades, al tiempo que permanecieron pacíficamente en las puertas de Stockl, sin encontrar ninguna respuesta. Ayer, les llegó una notificación de la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial donde se los imputa penalmente por daños, incendio y amenazas. Para los trabajadores, esta acción solo tiene una contracara: buscar vericuetos legales para que la empresa no pague las indemnizaciones.

“Ayudanos a juntar un mango para llevar la comida a casa”. Así convocaban los metalúrgicos de Stockl a la choriceada que organizaron a fines de diciembre de 2017 en las puertas de la fábrica, ubicada en el sur bonaerense, en la localidad de Burzaco.

La historia es sencilla y se repite empresa tras empresa: ya les adeudaban tres quincenas y el aguinaldo, cuando el 22 de diciembre los trabajadores se encontraron con la planta completamente cerrada. Para evitar el vaciamiento y defender los puestos laborales, los metalúrgicos decidieron permanecer de forma pacífica en las puertas de Stockl.

A partir de ese momento buscaron una y mil formas de obtener respuestas: además de la choriceada, hubo corsos, festivales, cortes en el acceso al Parque Industrial de Burzaco, marchas al Municipio de Almirante Brown, manifestaciones por las calles.

El abandono a conciencia de la patronal tuvo su correlato en la falta de respuestas tanto a nivel gubernamental como de la UOM, el sindicato de los trabajadores.

En ese marco, los metalúrgicos comenzaron a buscar trabajo, changas, lo que les permitiera llevar el pan a la mesa. Pero continuaron la lucha por lo que les correspondía: el pago de los salarios adeudados y de la indemnización.

A 10 meses aún no solo no cobraron un peso sino que ayer tuvieron otra noticia. La empresa, cuyo dueño es Rodolfo Stockl, los imputa por daños, incendio y amenazas. La denuncia presentada por la patronal fue radicada en la UFI Nº 1 de Lomas de Zamora.

Para los trabajadores el empresario busca despedirlos con causa y de este modo no pagarles lo que les corresponde y se preguntan: “¿Qué más vamos a tener que tolerar los laburantes que lo único que queremos es trabajar? ¿Quién pone freno?”.

Para tomar contacto: Trabajadores de Stockl Burzaco

Fuente: http://www.anred.org/?p=103716

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