Escenografía blanca

Tras la represión en la marcha contra el presupuesto 2019 se desató una cacería en el lugar que luego pasó a ser una cacería mediática contra los extranjeros específicamente. En la marcha fue detenido un turco, un paraguayo y dos venezolanos.

Desde el Ministerio de Seguridad con sus réplicas en los medios masivos se llegó a difamar a los detenidos diciendo que eran parte de una organización internacional preparándose para las manifestaciones que se esperan contra la Cumbre del G20 que se realizará en Buenos Aires a fines de noviembre de este año.

Se intentó vincular a los venezolanos con el gobierno bolivariano pero no se llegó a obtener ningún fundamento.

Ya el año pasado intentaron endurecer las condiciones de migración mediante el Decreto 70/2017, pero la Sala V de la Cámara Contencioso Administrativo Federal declaró la “invalidez constitucional del decreto”.

El pasado 31 de octubre en el programa “A dos voces” decidió armar un supuesto debate en torno a los extranjeros en el país. Allí convocaron a “expertos” en la temática. Por supuesto los disertantes eran todos blancos. Convocaron a una mesa al Diputado Nacional Luis Petri de la UCR en la coalición gobernante, al Diputado Nacional Alfredo Olmedo de la misma coalición. Del otro supuesto lado del debate pusieron al ex Secretario de Seguridad Sergio Berni y a la Legisladora Myriam Bregman. En una especie de tribuna colocaron a varios inmigrantes de diferentes países, casi todos de países sudamericanos. Como bien lo resaltó uno de ellos, en nuestra Constitución Nacional en su artículo 25, se fomenta la inmigración europea (blanca) pero no la de otros países. Una de las inmigrantes era una persona blanca, proveniente de Rusia y llegó a decir que no sufrían discriminación. Por suerte otra de las inmigrantes la freno a resaltar que el problema es siempre con los migrantes pobres. En este armado periodístico se les otorgó muy poco tiempo a los inmigrantes para desarrollar una idea. Son los otros que solo pueden hablar dos segundos con el pretexto que hablen todos. A los “expertos” blancos y racistas se les daba el tiempo necesario para decir lo que querían.

Gran parte de la tribuna no tuvo ningún problema en aplaudir al Diputado Olmedo cuando este festejó que los extranjeros vengan a trabajar. Faltaba recordarles que el mismo Diputado es quien está acusado de tener trabajadores esclavizados en sus campos.

Para cerrar la discusión le dieron tiempo al ex Secretario de Seguridad, Berni para que diga que “la Argentina no es un país racista” y que “la Argentina tiene una historia y una tradición de la comunidad afro Africana” (sic). El Argentino blanco no tiene ningun drama en retar al abogado Nicanor Saint Fort Laurent de la comunidad haitiana, reclamándole respeto por el país. El abogado le respondió con una muy buena analogía: “si Argentina no es racista, entonces Maradona no era futbolista”.

Al final del marcado show como uno de los migrantes pudo identificar; la legisladora Myriam Bregman intentó dar sus últimas aclaraciones y nuevamente cayó en las buenas intenciones erradas al decir que los migrantes “dicen que se sienten discriminados”. No es un sentimiento es una realidad. Necesitamos hablar del racismo en la argentina que no son sentimientos o pareceres de las personas.

Al día siguiente se viralizó solo el detalle del programa donde Berni se cruzó con Nicanor St. Fort Laurent. Desde el programa Intratables les gustó la idea de seguir con el show y decidieron invitarlo a Fort Laurent. Allí Ceferino Reato, el entrevistador del dictador Videla, volvió a recordarle que debía respetar el país.

Al día siguiente en Intratables volvieron a armar el show y tratar el tema del racismo en la Argentina. Para ese día llevaron otros inmigrantes para que refuten a Fort Laurent y digan que en el país no hay racismo. Algunos llegaron a marcarle que hay el mismo racismo o menos que lo hay en otros países. Ya con esos los argentinos blancos se quedaban conformes con su conciencia tranquila.

El Presidente Macri no se quedó fuera de la discusión y en una conferencia en Río Cuarto, Córdoba; pidió analizar “cómo son las reciprocidades” y señaló que el país tiene una “generosidad absoluta“. Por supuesto esa pretendida reciprocidad solo se le reclamaría a los países que no representan el ideario del migrante blanco calificado de los países centrales.  

Desde la catalogada oposición la postura fue clara, hablar de los inmigrantes, del racismo, es solo una maniobra para distraer la atención de los temas importantes. Claro para la oposición blanca no implica un problema el racismo. Ellos no tienen problemas mientras mantienen su privilegio blanco.

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