A dos años de la tragedia: El Indio Solari responsabilizó a las autoridades de Télam por una muerte en Olavarría

El Indio Solari se expresó sobre las dos trágicas muertes ocurridas en su último recital, en Olavarría, en 2017, y sobre la irresponsabilidad periodística que la sucedió, en especial, la cobertura de la agencia Télam que informó, erróneamente y sin fuente, sobre la existencia de siete muertos. En el desconcierto generado por Télam aquella madrugada, una mujer salió desesperada la ruta y falleció en un accidente. Solari responsabilizó a la conducción de Télam por ese deceso.

“Yo estaba hecho mierda, no quería salir de la habitación. Pero Virginia me convenció. Los músicos necesitan están con vos, me decía y tenía razón. Igual fue medio un velorio, inevitablemente. Dos tipos que te habían ido a ver se habían muerto. Ahora, esa señora que se mató en la rura porque salió a los pedos al escuchar que Télam hablaba de avalanchas y apuñalados múltiples… esa muerte es responsabilidad de los capos de Télam !Que ni siquiera habían enviado un cronista a ver comos salía la cosa¡”, escribió, a casi dos años de los hechos, Solari en su libro “Memorias en conversaciones con Marcelo Figueras”, que acaba de ser publicado por Randon House.

Las trabajadoras y los trabajadoras de Télam hacemos propias las palabras de Solari, como expresamos cuando el hecho ocurrió, y responsabilizamos a la conducción periodística y al encargado del área (Daniel Capalbo, Luis Sartori, Marcos Caruso y Maximiliano Tomas) por negarse a enviar un periodista al lugar de los hechos y, sobre ese error, cometer otro mayor: publicar sin chequear información tomada de twitter.

Recordamos los hechos. En los días previos al recital que el Indio Solari ofreció en Olavarría, provincia de Buenos Aires, la noche del sábado 11 de marzo de 2017, la conducción de Télam había prohibido la cobertura de todo hecho noticioso fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Era una sobreactuación que pretendía señalar la supuesta irracionalidad del cuerpo de delegados gremiales que se resistía a firmar un convenio con el Directorio para que las horas extras -habituales en esas salidas- no se pagaran ni se compensaran con otras de descanso.

Por razones de calendario, la cobertura del recital del Indio Solari fue la primera víctima. Ausente en el lugar de los hechos, la Gerencia Periodística ensayó, hacia fuera, un servicio informativo con apariencia de inmediatez. Pero no había periodista, ni fuente. Tampoco información. Así, a la 1.23 de la madrugada del domingo publicó un “anticipo” a los medios de todo el país:“Hay siete muertos y decenas de heridos por una avalancha en el recital del Indio Solari en Olavarría”. Sin fuente. Era la recirculación de un tuit sin verificar. La negación misma de la naturaleza de una agencia de noticias.

Esa noche murieron dos personas. No siete. Télam, previsiblemente, se convirtió en el centro del escarnio público. Decenas de publicaciones de medios privados replicaron la noticia falsa bajo la presunción de que la agencia pública no difundía rumores, sino información de fuente oficial. En ese contexto, ocurrió la muerte de la mujer de la que habla ahora Solari.

La agencia reaccionó con un comunicado vergonzoso. Se refirió a “posibles errores”. Posibles. Los trabajadores de Télam, en la mañana del domingo, lanzaron un documento público titulado: “Repudiamos a nuestra conducción periodística”.

“Télam cuenta con extraordinarios periodistas y administrativos para garantizar las mejores coberturas. Sólo se trata de que la empresa les permita trabajar en condiciones dignas. Los trabajadores queremos medios públicos plurales, rigurosos, democráticos, profesionales, que le den voz a los actores no que tienen lugar en los medios privados. Hay un impedimento para lograrlo: las actuales políticas de la gerencia periodística”, afirmó la Comisión Gremial Interna en el documento.

La información errónea la publicó el personal jerárquico de la empresa. La CGI de Télam identificó entonces a Daniel Capalbo, Luis Sartori y Marcos Caruso como los responsables directos de la emisión material del cable y a Maximiliano Tomas, coordinador de la sección Espectáculos, como el responsable de que no hubiera un periodista en el lugar de los hechos.

Los “responsables” periodísticos de aquel entonces hoy continúan al frente de la agencia. Son también los responsables de los 357 despidos, revertidos por 119 de huelga y medidas cautelares en la justicia.

Las trabajadoras y trabajadores de Télam exhortamos a la conducción de la empresa, una vez más, a declinar su “proyecto periodístico” a espaldas de los periodistas, reporteros, técnicos y administrativos de la agencia y a trabajar de verdad por una agencia de noticias y publicidad confiable, veraz, plural y rigurosa.

No es tan difícil. Pero para eso hacen falta periodistas en la conducción de la agencia.

Comisión Gremial Interna – Sindicato de Prensa de Buenos Aires

 

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