Mayo Negro en recuerdo del anarquista Mauricio Morales

Llamado internacional de agitación y acción: Por la memoria ofensiva y un mayo negro en recuerdo de Mauricio Morales.

“Buscaré a riesgo de mi vida lo mejor, la auténtica libertad…”
-Mauricio Morales

Hace 10 años, un 22 de mayo del 2009 el artefacto explosivo que transportaba el compañero anarquista Mauricio Morales estalla accidentalmente antes de ser instalado en la Escuela de Gendarmería en Santiago de Chile, haciéndose sentir en los negros corazones. Visibilizó en esa institución y a quienes la componen como un objetivo a atacar, generando así una relación estrecha entre la solidaridad con lxs presxs y la acción. Pero aquella vez el enemigo no recibió un golpe, esa vez el estruendo no sacudió la infraestructura de los carceleros, esa vez el potente estallido se llevaba la vida de Mauri durante aquella madrugada.

Rápidamente los buitres de las distintas policías, los fiscales, periodistas y ministros acudieron a carroñar y festinar sobre la sangre y el cuerpo de Mauri. En esta ocasión, la muerte de un anarquista fue la excusa para desarrollar nuevos empujes en la cacería contra entornos
antiautoritarios.

Desde entonces la memoria ha cruzado diversos caminos en distintos idiomas, continentes, desde la calle, la palabra, hasta la acción y el incendio. La memoria ha permanecido viva en la acción multiforme que nos mantiene unidxs a nuestrxs muertxs. Es con estos gestos que la maquinaria del olvido, el silencio y el arrepentimiento ha sido continuamente atacada y saboteada impidiendo que la decisión del compañero Mauricio Morales se consuma en el tiempo o en la vorágine de la sobreinformación.

Han pasado 10 años, es cierto a veces pareciera una eternidad y otras tanto tan solo un par de segundos. Hoy retomamos con fuerza el gesto que ha sido permanente durante este tiempo, buscando darle nuevos bríos y transformándolo en una excelente excusa para agudizar nuestras negaciones a este mundo: La memoria hoy como ayer es ataque. No buscamos colaborar en exacerbar una imagen distante, espectacular y superheroica del compañero; como siempre, Mauri era uno más entre quienes rechazamos este mundo, un compañero, no un ícono, que utilizando su ingenio y voluntad decidió pasar a la acción desde la confrontación a esta realidad impuesta. Esa noche pudo haber sido él u otro compañerx el que haya decidido armarse en sus negaciones.

Levantamos una memoria anárquica e iconoclasta que lejos de buscar la continua reafirmación o la amarga disputa sobre la propiedad de la memoria, se encamine ofensivamente contra este mundo.

Llamamos a lxs distintxs compañerxs esparcidxs por el mundo, a la tendencia siempre minoritaria que busca la destrucción de lo que nos convierte en esclavos, a las mentes inquietas para contribuir a una memoria de acción contra el dominio. Somos conscientes de la existencia de una doble dimensión en este mayo, por un lado el pretexto para el combate anárquico y por otra parte la honesta tristeza por la pérdida de un querido compañero. Creemos que de forma complementaria podemos ir multiplicando y reproduciendo los gestos de memoria: Actividades, publicaciones, murales, acciones, incendios, combate en las calles. Todo sirve, porque nada sobra.

El llamado es a retomar aquello que finalmente nunca se ha dejado, dándole vida a aquella continuidad de praxis en el escenario actual, contribuyendo a que nuestros muertos sigan siendo peligrosos a oídos de los poderosos, que sean imposibles de recuperar por parte de la “ciudadanía progresista”, apartándonos y rechazando cualquier expresión victimista que busque imponer una imagen tergiversada del compañero.

Estas palabras son un llamado a la acción y a la propaganda, a multiplicar los gestos contra el poder que destroce la puerta del olvido que se busca poner sobre Mauri, pero también es una invitación a potenciar nuestras capacidades, a multiplicar las instancias de memoria, a reproducir el combate y a generar un presente de lucha contra el dominio.

A 10 años: Por la ofensiva memoria y un mayo negro en recuerdo de Mauricio Morales
Nuestra negra memoria seguirá resonando en los estallidos de esta preciada paz social.
Nada ha acabado, todo continúa!
La memoria es ataque

-2019-

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