Perassi: “el Estado siempre nos negó el derecho de encontrar a Paula”

El jueves pasado una importante movilización recorrió San Lorenzo en reclamo por justicia para Paula Perassi. El 2 de mayo un tribunal falló por la absolución de todos los imputados por su desaparición en septiembre de 2011. La medida generó profunda indignación en la ciudad y la región, decantándose en puebladas de acompañamiento al padre de Paula, Alberto, y su madre, Alicia.

La afluencia fue masiva pese a la intensa lluvia que azotó la región promediando las seis de la tarde del jueves. La marcha encabezada por Alberto Perassi y Alicia Ostri, junto a referentas del movimiento de mujeres de la zona, contó con una importante adhesión de la población de San Lorenzo y recorrió el centro, culminando con un acto en la esquina de los bancos. “Es la primera vez que vengo a esta marcha”, “pido por vos y tu familia, Alberto”, fueron frases de las vecinas y vecinos que se sumaban a abrazar a los padres de la mujer que, según denunciaron ante la justicia, fue secuestrada, sometida a un aborto forzado, murió y posteriormente desaparecieron el cuerpo.

Hace años que Alberto portaba un chaleco antibalas y lo acompañaba una custodia personal permanente, por las amenazas recibidas. En la marcha del 9 de mayo fue la primera vez en mucho tiempo que se lo vio sin protección alguna. “El chaleco antibalas y la custodia la rechacé yo, quiero vivir, ellos están libres y yo también. Los que me van a custodiar son toda esta gente que me apoyan y piden justicia no sólo por Paula, sino que también piden justicia por sus hijos, nietos y por todo lo que pasa atrás de esto, basta con esto, que se termine de una vez”, expresó en declaraciones a la prensa.

En una de sus pocas intervenciones públicas, quien también tomó la palabra fue Alicia Ostri, madre de la mujer desaparecida: “quiero agradecer mucho a toda la gente que vino a acompañarnos. Hay muchas caras que no conozco. Quiero justicia por Paula, quiero saber a dónde está Paula ¡que me lo digan!”, gritó de una manera desgarradora.

Tres patas

“Para que desaparezca Paula tuvieron que actuar las tres patas que son la justicia, la policía y el poder político. Estando esas tres patas juntas es la única forma que desaparezca una persona de la faz de la tierra. Y acá se asoció otra que es el poder financiero y ese poder viene de ese teléfono y billetera con dólares que yo siempre dije viene del intendente de esta ciudad”, denunció firmemente Alberto.  “¿Y el cuerpo de mi hija? ¿Qué hicieron, lo quemaron en Caramuto? ¿Lo quemaron en IDM como dijo el Juez Tutau? ¿Qué hicieron con el cuerpo de Paula?”, se preguntó el hombre, en un grito que conmovió a todos y todas.

En la causa que investigó lo sucedido con Paula Perassi hubo 9 imputados, de los cuales 5 eran policías que intervinieron en la investigación inicial.  Los primeros pasos de la causa se dieron bajo el viejo sistema procesal e intervinieron dos jueces: Filloco y Tutau. Ambos presentaron acciones al menos cuestionables. El primero adujo que Paula ya iba a volver porque “era una loquita”. El segundo amenazó con armar una causa contra el propio Perassi. Lo cierto es que ninguno realizó una tarea investigativa seria sobre la desaparición y la complicidad policial fue evidente.

En el juicio que se desarrolló en el Centro de Justicia Penal de Rosario, tanto la querella como la fiscalía habían apuntado como responsables del aborto forzado seguido de muerte de Perassi a Gabriel Strumia (quien tenía una relación extramatrimonial con Paula), su esposa, Roxana Michl; su chofer y mano derecha, Antonio Díaz; y la mujer acusada de practicar el aborto, Mirtha Rusñisky. Los cuatro enfrentaban cargos por privación ilegítima de la libertad agravada y aborto sin consentimiento seguido de muerte en calidad de coautor y en concurso real, cuya condena se pidió que sea la prisión perpetua.

El ex jefe de la Agrupación Cuerpos de San Lorenzo, Adolfo Puyol, enfrentó entre otras la acusación de la fiscalía de juicio por encubrimiento. Fiscalía pidió 6 años de cárcel y 10 de inhabilitación para funciones públicas. La querella lo acusó de los mismos delitos que los civiles por lo que pidió la misma pena.  Por su parte, los agentes Jorge Krenz, Gabriel Godoy, María José Galtelli y Aldo Gómez fueron señalados por encubrimiento agravado por ser funcionarios policiales, sustracción de pruebas, falsedades e incumplimientos. Pero el tribunal integrado por Álvaro Campos, Griselda Strologo y Mariel Minetti definió absolver a cada una de las personas implicadas volcando toda la responsabilidad en la tarea de fiscalía y querellas.

“Entiendo y acepto los derechos que tiene la jueza de dar el fallo que dio, el derecho que tienen los imputados. Pero díganme qué derechos tengo yo, la familia, todos ustedes. ¿Dónde están los derechos nuestros? ¿Piensan decirnos que porque se equivocó Filloco y no fueron a buscar el casete a la casa de Dorrego y 3 de Febrero nos quedemos con eso? (en referencia a un video que se perdió por la demora en su incautación) El Estado siempre nos negó el derecho de encontrar a Paula. Basta de impunidad, de relajar gente. Basta de robar, ¡Basta!”, gritó Perassi.

Cada revés judicial, que han sido muchos en la causa, Alberto refiere a un “teléfono político y billetera con dólares”, a la que en esta ocasión puso nombre y apellido: el intendente de San Lorenzo camino a su reelección, Leonardo Raimundo. Recordó que él se sentó en su casa y negó conocer a Strumia y Puyol, cosa que la realidad desmintió. “Raimundo encubridor”, coreó la concurrencia de la marcha.

Por su parte, el documento leído por las integrantes del movimiento de mujeres local consideró que el fallo del tribunal fue “leído estratégicamente luego de las elecciones del domingo, tiene un firme propósito de defender el muro de silencio, que no es más que defender los intereses del negocio de la droga, de la soja y del poder político local y de Santa Fe”.

Arma letal

Tras la lectura del fallo el 2 de mayo, Alicia se descompensó y fue trasladada en ambulancia. Con una entereza notable Alberto debió responder las ansiosas preguntas de la prensa que no dio ni un minuto de espacio tras conocer la definición judicial. Tras una jornada intensa, relató que volvió a su casa y encontró a uno de los hijos de Paula. “Le tuve que decir: Lucas la abuela está bien, quédate tranquilo. Les dieron la libertad a todos los que desaparecieron a tu mamá. Me costó muchísimo porque ella (por su esposa) se encarga de eso. El intendente, los jueces ¿no tienen hijos? ¿Por qué nos dejó solos? Somos una familia trabajadora y buenas personas”.

Sobre lo que sigue, el padre de Paula negó rotundamente su traslado de San Lorenzo a otro sitio. “¡Que se vayan los delincuentes. Usemos esa palabra: ¡que se vayan todos! Hay un arma letal, todos estuvimos frente a un pupitre una vez, ahora cerrado con cartones. Cuando nos sentemos ahora, sepan qué escribir, no copien. Yo estoy muy emocionado, pero quiero que sepan que no voy a aflojar hasta el final, que no sé si es encontrar a Paula o mi final. Pero yo sigo hasta el final y más que nunca con el apoyo que me dio la ciudad de San Lorenzo”.

En clave judicial, resta conocer la lectura de las fundamentaciones del fallo y tanto los abogados querellantes como el fiscal Trotta prometieron apelar la definición del tribunal.

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