Evo convoca a nuevas elecciones pero derecha insiste con golpe de Estado

La auditoría de la OEA sobre las elecciones presidenciales de Bolivia entregó un preinforme en el que recomendó la realización de nuevas elecciones, ante lo cual el presidente Evo Morales anunció en el día de hoy que se convocaría a las mismas. Sin embargo, tanto el principal candidato de la oposición, Carlos Mesa Gisbert, como el empresario Luis Fernando Camacho -los dos principales dirigentes golpistas- anunciaron que desconocerían la convocatoria y continúan apostando a su derrocamiento. Los ataques de la derecha contra referentes del Movimiento Al Socialismo, contra mujeres y contra periodistas se vienen dando con cada vez mayor intensidad.

Actualización 17:20 hs: Fuerzas Armadas de Bolivia “sugieren” a Evo renunciar a cargo constitucional

Evo Morales anuncia la convocatoria a nuevas elecciones esta mañana.

Tras las elecciones generales del 20 de octubre pasado en Bolivia y las denuncias de fraude establecidas por sectores de la oposición de derecha junto a sus medios afines, el gobierno de Evo Morales anunció que ofrecería a un comité de la Organización de los Estados Americanos (OEA) la realización de una auditoría sobre los resultados de la misma, con carácter vinculante.

El escrutinio definitivo había dado una ventaja superior a los 10 puntos al presidente y candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) por sobre su principal contrincante, Mesa Gisbert, candidato de Comunidad Ciudadana (CC), pero Evo aseguró que llamaría a segunda vuelta si así lo determinaba la auditoría, cuyo informe estaba programado para ser presentado el próximo martes 12.

La aceleración de la violencia política por parte los sectores golpistas en los últimos días estaba motivada por el interés de desestabilizar por completo la situación política antes de la presentación de dicho informe.

Frente a ello, en la mañana de hoy la OEA divulgó un informe preliminar de dicha auditoría y recomendó convocar a nuevos comicios con la conformación de un renovado Tribunal Supremo Electoral (TSE).

“El equipo auditor no puede validar los resultados de la presente elección, por lo que recomienda otro proceso electoral. Cualquier futuro proceso deberá contar con nuevas autoridades electorales para poder llevar a cabo comicios confiables”, señala el documento de la OEA. Aclaró que “aún resta el detallado informe final al respecto que se tramitará conforme a los supuestos establecidos”.

Pocos minutos después, Evo Morales anunció la convocatoria a nuevas elecciones y la renovación del TSE. “He decidido convocar a nuevas elecciones nacionales para que mediante el voto se permita al pueblo boliviano elegir democráticamente a sus nuevas autoridades, incorporando a nuevos actores políticos”, señaló el presidente.

Asimismo, indicó que en las siguientes horas la Asamblea Legislativa Plurinacional, en acuerdo con todas las fuerzas políticas, establecerá los procedimientos para renovar la totalidad de vocales del Tribunal Supremo Electoral.

Mesa y Camacho siguen apostando al golpe

La OEA es un organismo que ha sido repetidamente denunciado como una herramienta del intervencionismo norteamericano en el continente, perfil que se profundizó aún más bajo la gestión de su actual secretario, el uruguayo Luis Almagro, que la usó para atacar al gobierno venezolano, entre otros ejemplos.

Sin embargo, según Mesa, Camacho y otros opositores, la OEA estaría confabulada con el gobierno de Morales, y llamaron a desconocer los resultados de la auditoría antes de que se entreguen, así como desconocieron la nueva convocatoria a elecciones hoy.

Tras conocerse el anuncio, Carlos Mesa Gisbert insistió en declaraciones en mantener “la movilización” contra el gobierno. “Mientras no exista una resolución final a este proceso convocamos al pueblo a mantener la movilización ciudadana, unida, activa, siempre en los marcos de la paz y la no violencia”, dijo en conferencia de prensa en La Paz. Mesa consideró que Morales debería renunciar y además, no volver a presentarse a elecciones. “Si le queda un ápice de patriotismo debería dar un paso al costado”, consideró.

Luis Fernando Camacho

El rol de Mesa quedó desdibujado en los últimos días ante la relevancia cada vez más activa del empresario Luis Fernando Camacho, un dirigente regional de perfil neofascista.

Camacho exigió la renuncia no sólo de Evo Morales sino de la totalidad de senadores y diputados, un nuevo planteo de máxima que demuestra su consideración por “la democracia” formal que supuestamente defendía.

Pretende concretar el golpe con la llegada a La Paz de tropas de choque que viajan desde distintos puntos del país hacia la capital para tomar la sede de gobierno mañana lunes.

Los líderes golpistas

¿Cuál es el perfil de los principales referentes del golpe de Estado en curso?

Carlos Mesa Gisbert

Carlos Mesa Gisbert fue el vicepresidente de Gonzalo “Goni” Sánchez de Lozada, que abandonó el cargo en 2003 tras reprimir las protestas conocidas como “la guerra del gas” dejando 70 muertos, tras lo cual lo reemplazó en el cargo hasta junio de 2005. Ex periodista, apostó en campaña a atraer con su perfil más “intelectual” a sectores medios urbanos desencantados con el gobierno del MAS, o que encuentran insoportable tener un presidente indígena.

Este racismo subyacente y no demasiado subterráneo en Bolivia es el que se siente mejor representado ahora por Camacho.

El empresario cruceño Luis Fernando Camacho, es desde febrero el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, una poderosa organización empresario política regional de extrema derecha.

Camacho fue previamente vicepresidente de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), que durante años se dedicó a apalear a los migrantes de los Andes bolivianos llegados a las tierras tropicales del oriente para trabajar, y que fue tropa de choque del intento de secesión-golpe de Estado de septiembre de 2008. Se paseaban portando símbolos nazis y desfilaban haciendo el saludo nazi del brazo en alto.

La Unión Juvenil Cruceñista reivindica abiertamente el nazismo.

El líder de ese intento fue el también empresario cruceño Branko Marinković-actualmente prófugo- que como presidente del Comité Cívico organizó y financió bandas armadas que buscaban separar por medios violentos los Departamentos Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija del resto del país, utilizando entre otros métodos “paros cívicos” y bloqueos de ruta que se repiten en la actual coyuntura.

Desfile de la UJC haciendo el saludo nazi. Foto: Nelson Vilca.

Entre otros referentes golpistas se puede mencionar a Waldo Albarracín, rector de la UMSA y presidente del “Comité Nacional de Defensa de la Democracia de Bolivia” (CONADE) que decidió desconocer el resultado de las elecciones, pero ¡antes de que se realizaran! -¿tendrá poderes sobrenaturales?- y está actualmente acusado de estar desviando fondos universitarios para equipar con armas de fuego, dinamita, tropas irregulares para el golpe de Estado en curso. Convocó al motín policial en La Paz. La CNN reproduce sus declaraciones y lo trata con mucho cariño.

Lo acompaña el teólogo Rolando Villena, obispo de la iglesia Evangélica Metodista y también integrante de la CONADE. Otras cosas que comparten es que ambos tuvieron en el pasado militancia en una organismo de derechos humanos, la APDHB, y ambos ocuparon en distintos momentos el cargo de Defensor del Pueblo.

Incendio de la casa del gobernador de Oruro este sábado a la noche.

Violencia política

Los ataques contra referentes, sedes y organizaciones del Movimiento Al Socialismo, contra mujeres y contra periodistas se vienen dando con cada vez mayor intensidad. El viernes el golpismo logró un avance importante con el amotinamiento de sectores de la policía en varias ciudades del país. Eso creó zonas liberadas para el accionar de las tropas de choque.

Grupos de choque de seguidores de Camacho quemaron y asaltaron la casa del gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez el sábado a la noche, y luego quemaron la casa de Esther Morales, hermana del presidente Evo Morales, también en la ciudad de Oruro.

El mismo sábado a la noche intentaron quemar la casa del gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, exigiendo su renuncia.

En la ciudad de Warnes, ubicada en el departamento Santa Cruz, un grupo de activistas del Comité Cívico Pro Santa Cruz destrozó y saqueó la casa del alcalde del MAS, Mario Cronembold.

En Potosí otro grupo ingresó a la casa del Ministro de Minería César Navarro y golpeó a su familia, para luego quemar su casa. Navarro presentó su renuncia al cargo este domingo pasado el mediodía.

En la misma ciudad fue tomado como rehén por otro grupo “cívico” el hermano del presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, quien anunció hoy su renuncia irrevocable al cargo.

Los medios afines al golpismo luego presentan estas renuncias como logros democráticos.

En los primeros días después de las elecciones, en pleno conteo, empezaron a arreciar los ataques e incendios a sedes de los Tribunales Electorales Departamentales (TED) y locales del MAS. En Potosí, Oruro, Tarija y Chuquisaca se registraron los hechos más violentos. El conteo de votos tuvo que suspenderse durante varios días en La Paz, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija.

Racismo y misoginia

En la ofensiva golpista se caen las máscaras diplomáticas y la derecha boliviana muestra abiertamente su odio hacia los avances logrados por indígenas y mujeres.

Se multiplican los ataques violentos hacia mujeres de pollera o con rasgos indígenas en las ciudades de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, quienes exigían su derecho al trabajo y a transitar libremente por las calles.

El caso mas conocido fue el de la vejación de la alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, cuya imagen con el pelo cortado y bañada en pintura luego de haber sido secuestrada durante cuatro horas y brutalmente agredida recorrió los medios.

Pero existieron muchos otros casos en estos días, que evidencian el odio discriminatorio de gran parta de la oposición. Uno de ellos fue el sufrido por Paola Aguilar Serrudo, representante de la Federación de Gremiales Unidos en Santa Cruz, quien el pasado 1 de noviembre denunció ante el Comité Nacional de Lucha contra el Racismo y toda forma de Discriminación su caso de secuestro, torturas y lesiones graves. Aguilar relató que el día del secuestro fue agredida por grupos de la Unión Juvenil Cruceñista cuando retornaba de una actividad familiar. Estos le exigieron grabar un video diciendo que era una infiltrada del Gobierno de Evo Morales.

La alcaldesa de Vinto, Patricia Arce y el ex viceministro de Interculturalidad, Feliciano Vegamonte sufrieron agresiones.

La sombra de racismo emergió nuevamente por seguidores de Carlos de Mesa y Luis Fernando Camacho, al humillar y torturar al ex viceministro de Interculturalidad, Feliciano Vegamonte, haciéndolo poner de rodillas y vejándolo bajo amenaza de muerte en Cochabamba únicamente por ser indígena.

“¡De rodillas, de rodillas! ¡Pedí perdón, pedí perdón!”, se escuchan las amenazas en un video , en el que se ve a Vegamonte de rodillas y con las manos juntas para rogar por su vida. Lo humillaron, lo golpearon, lo amenazaron, le hicieron pedir perdón por nacer indio y defender a Evo Morales.

Esta nueva ola de racismo y misoginia replica la de 2008, durante la anterior ofensiva de la derecha boliviana.

Ataques a periodistas

Tras el inicio del motín policial en La Paz, logro que Waldo Albarracín puede anotarse personalmente, los grupos de choque cívicos pudieron empezar a actuar también en la capital nacional. Lo aprovecharon inmediatamente, para atacar a medios de comunicación y periodistas.

En horas de la tarde un centenar de personas rodearon la sede de la radio Patria Nueva y el canal Bolivia TV, tomaron como rehenes a las trabajadoras y trabajadores de prensa allí presentes y los obligaron a interrumpir las transmisiones.

Además, cuando una comisión de la Defensoría del Pueblo, a la cabeza de Carlos Lara, llegó a las afueras de las instalaciones de esos dos medios estatales con la intención de mediar la salida de los trabajadores, a quienes este grupo de choque de la oposición no les permitió ni hablar.

Finalmente los periodistas pudieron salir de la sede en medio de un callejón protegidos por el personal de la Defensoría y periodistas de otros medios de comunicación.

Más tarde, grupos de choque de la oposición tomaron el sábado las instalaciones de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), ubicada en la avenida Saavedra de la ciudad de La Paz, y amarraron a un poste al director de la Radio “Comunidad”, José Aramayo.

Al momento de ingresar en el interior de esas oficinas, solo se encontraba el director de Radio Comunidad y un funcionario de esa organización, y al primero le revisaron el celular por si existían algunas evidencias de fotos o videos de los sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Evo Morales. El argumento que dieron luego los opositores sobre el secuestro es que el periodista los habría “atacado con dinamita”.

El periodista José Aramayo secuestrado.

Negando el golpe

Entre los sectores urbanos que no se sumaron al golpismo, se encuentra una corriente que se reivindica “equidistante” de ambos sectores, esto es, el MAS por una parte y la CC y el Comité Santa Cruz por el otro. Se trata de sectores que se reivindican autonomistas (en una orientación similar a la del autonomismo post-2001 argentino) entre quienes la personalidad más visible probablemente es la anarcofeminista María Galindo, quien niega que haya un golpe de Estado, y reclama a sectores internacionales que no lo denuncien.

Estos sectores participaron de los cabildos de la derecha convocados en La Paz por Waldo Albarracín entre otros, y sostuvieron el cuerpo de reclamos iniciales de dirigentes como Carlos Mesa Gisbert: que hubo fraude y que tenía que haber elecciones de nuevo, con un planteo según el cual la violencia política que recorre Bolivia es responsabilidad de Evo Morales y el MAS.

Galindo, conocida en Argentina por medios autonomistas, fue hace pocos días a presentarle un petitorio al fascista Luis Fernando Camacho, quien no la recibió.

Presentar como equivalentes a un dirigente indígena electo por los votos y un empresario fascista, pero buscar reunirse con el último, al tiempo que se niega el golpe, es una tremenda deriva en una persona y una corriente que fue parte de la renovación del pensamiento y la política latinoamericana en un pasado no lejano. Lamentablemente más de un autodenominado medio “alternativo” acompaña el extravío.

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