2-EL LITIO Y LA SOBERANÍA

Argentina, junto a Bolivia y Chile ocupan el llamado “triángulo del litio”, uno de los yacimientos más grandes del mundo a partir de los cuales se alimentará la industria automotriz mundial, la cohetería, la telefonía celular, el software, los sistemas informáticos, la navegación espacial y la industria farmacéutica.
SI EL ESTADO NO REGULA LA EXTRACCIÓN DE LITIO APLICANDO TÉCNICAS SUSTENTABLES, EN POCOS AÑOS, EN EL N.O. ARGENTINO, SÓLO QUEDARÁ DEPREDACIÓN Y MUERTE.

LITIO MARCA ACME

Argentina, junto a Bolivia y Chile ocupan el llamado “triángulo del litio”, uno de los yacimientos más grandes del mundo a partir de los cuales se alimentará la industria automotriz mundial, la cohetería, la telefonía celular, el software, los sistemas informáticos, la navegación espacial y la industria farmacéutica.

Las provincias argentinas que lo integran son Jujuy, Salta y Catamarca, las cuales, después de la reforma constitucional de 1994, tienen la propiedad exclusiva de todos los recursos naturales que se encuentren en su subsuelo. Dicho en otras palabras, son estas tres provincias las que tienen la facultad de decidir si el litio será extraído por el Estado o por empresas privadas.

Como toda megaminería, la extracción del litio genera grandes daños socioambientales, ya que requiere perforar profundamente en el salar para llegar hasta la salmuera que contiene el mineral clave.

En este proceso, el agua salada se bombea a unas enormes piscinas en la superficie y se deja evaporar durante meses, resultando en una solución rica en litio. Dicho procedimiento consume una enorme cantidad de agua en los territorios de las comunidades de los pueblos originarios, dado que para producir una tonelada de carbonato de litio se evapora aproximadamente medio millón de litros de salmuera y se usan 30.000 litros de agua dulce.

Asimismo, entre otros impactos socioambientales, esta actividad hace uso de químicos tóxicos, provoca la salinización del suelo, la contaminación del agua, del aire y afecta las producciones locales, lo que se traduce también en la pérdida de biodiversidad y sobre todo en el desequilibrio del sistema hidrológico de la región.

En tal sentido, la pregunta es: ¿Qué va a pasar con comunidades originarias si por cada tonelada de Carbonato de litio, se depredan millones de litros de agua por día?

Si bien sabemos que el gobierno de Jujuy sabe comprar voluntades de algunos referentes de las comunidades y que, paralelamente a las empresas multinacionales les importa un bledo la contaminación, existe un método diseñado por nuestros técnicos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA que no usa la técnica de evaporación, altamente depredadora del agua dulce.

El método consiste en que no se evapora el agua sino que se reutiliza y además, no se agregan sustancias químicas. En concreto, extrae la salmuera mediante un sistema de bombeo para introducirla en un reactor con dos electrodos que selectivamente, atrapan en un lado los iones litio y en el otro, el cloruro de la salmuera, para ser restituido al salar.

Finalmente, la evaporación de salmueras se produciría con energía solar, a través de electrodos de baterías con muy bajo costo energético.

Como viene sucediendo desde que Menem entregó todo el patrimonio nacional a manos privadas, la megaminería no es la excepción, motivo por el cual algo que era supuestamente un gran federalismo, gobernadores cómo Gerardo Morales lo han transformado en un gran feudalismo, asociándose con empresas multinacionales que en pocos años se llevarán todo el  litio, dejando sólo contaminación, pobreza y muerte.

Gerardo Morales invitó al magnate Elon Musk a invertir en su provincia. El remate de los activos de la provincia y el país para entregarlo a las multinacionales continúa siendo una verdadera política de Estado.

La planta más antigua de extracción de litio está ubicada en el salar de Olaroz-Cauchari de la provincia de Jujuy, siendo sus dueños las empresas mineras Livent (Estados Unidos) y Sales de Jujuy (integrada por las empresas Orocobre Limited, Toyota Tsusho Corporation y el gobierno de Jujuy).

Por otro lado, la compañía canadiense Alpha Lithium Corporation realiza extracción directa de litio en el salar de Tolillar de la provincia de Salta, siendo ésta subsidiaria de Beyond Lithium LLC, un equipo de “reconocidos expertos en procesamiento de salmuera de litio”.

Asimismo, hace algunas semanas se firmó un acuerdo entre la provincia de Catamarca y la empresa china Jinyuan para explotar y exportar las reservas de litio. En el caso de Jujuy y Salta, las empresas extractivistas tienen paquetes accionarios en las que predominan, por lo menos en esta región, grupos proveniente de China, Canadá, Australia y Japón.

A fines de 1997, Minera del Altiplano Sociedad Anónima (actual Livent, subsidiaria de FMC Lithium) inauguró el proyecto Fénix, sobre el Salar del Hombre Muerto, donde posee una planta de carbonato y cloruro de litio, con una producción anual promedio de 16.500 toneladas que exporta a sus propias plantas industriales de Estados Unidos y China.

En Jujuy está funcionando desde hace más de cuatro años la empresa Sales de Jujuy SA, la cual exporta aproximadamente unas diecisiete mil toneladas anuales y Exar, cuyo paquete accionario mayoritario lo tiene hoy China, además de una empresa Canadiense llamada Lithium América, que tiene aproximadamente  el 40% del paquete.

Además, desde hace ocho años una empresa de energía denominada «Gense, Jujuy Energía Sociedad del Estado» llegó a exportar en el año 2018 Carbonato de Litio por volumen aproximado de 17.000 toneladas, mientras que Sales de Jujuy, cuyo socio mayoritario es la empresa australiana Oro Cobre posee las principales perforaciones de salmuera para la extracción del litio.

También Toyota anunció que invertirá cien millones de dólares en un proyecto de explotación de litio de manera conjunta con la empresa australiana Orocobre, en el lago salino Salar de Olaroz, con el propósito de intensificar la fabricación de vehículos híbridos, para ajustarse a la creciente demanda mundial de vehículos menos contaminantes.

Demanda del litio para los próximos diez años

Si se deja que la inversión de capitales extranjero continúe con sus planes de hacerse de la reservas de salmuera que hay en nuestro país, se produciría un retroceso colosal, similar al período del siglo XIX en el que vendíamos cuero y lana para importar zapatos y ponchos.

Dicho de otra manera, veremos cómo se llevan nuestra materia prima, la procesan en los países centrales y nos la devuelven en forma de baterías, celulares, satélites, farmacología, televisores y computadoras.

Asimismo, veremos pasar nuevamente el tren de la modernidad al desperdiciar una oportunidad única de la historia en que la tendencia a la movilidad eléctrica del mundo requiere justamente de un bien que nosotros podemos administrar y modificar al punto tal de exportarlo con el valor agregado de la batería.

LITIO MADE IN ARGENTINA 

El uso de los recursos naturales que tiene Jujuy, Salta o Catamarca, de acuerdo a la legislación actual, no puede ser modificado y el debate que se generó sobre la supuesta intención de nacionalizar el litio, ha generado disgusto tanto a los gobernadores de las tres provincias norteñas como en la oposición.

¡Expropiación, Argenzuela, gobierno comunista!, gritan a coro los neoliberales y los libertarios cipayos, amplificados por el monopolio mediático, a sabiendas que en menos de cuarenta años las reservas de litio en el norte argentino se agotarán indefectiblemente.

El artículo 124 de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1994, es claro respecto al dominio de los recursos naturales de las provincias; en efecto, sostiene taxativamente en el segundo párrafo que corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.

Pero si se lograra aprobar en el Congreso una ley declarando al litio como un “recurso estratégico” y al mismo tiempo se estableciera un mayor control estatal en la industria de extracción y procesamiento de este mineral altamente valioso a nivel mundial, la cosa sería distinta.

Ante la inacción de Alberto Fernández para estatizar la Hidrovía, poner un límite al aumento de las tarifas de servicios y establecer un esquema de control de precios, parte del Frente de Todos se propone impulsar un nuevo esquema legal para el tratamiento del litio que tiene dos vías de acción: por un lado, avanzar con un proyecto de ley tendiente a nacionalizar el uso de este mineral para calificarlo como un recurso estratégico y, por otra parte, crear una empresa binacional con Bolivia para desarrollar la producción de manera conjunta.

Precisamente, los diputados del Partido Solidario, Carlos Heller y Juan Carlos Junio, impulsaron en el Congreso de la Nación un proyecto de ley que declara “las reservas minerales de litio como recurso natural de carácter estratégico” y califican como “de interés público la exploración, explotación, concesión de explotación, industrialización y demás actos consiguientes del litio y sus derivados” con el objetivo de garantizar “el desarrollo sustentable en los aspectos económicos, sociales y ambientales”.

La iniciativa parlamentaria crea la empresa Yacimientos Estratégicos de Litio Sociedad del Estado como “ejecutora de las políticas nacionales sobre el litio”. En los fundamentos del proyecto, los legisladores señalan que la creación de la empresa, “de naturaleza estatal y con participación de las provincias, está fundada en mantener la soberanía sobre un recurso natural no-renovable (…) que será indispensable como fuente energética y de aplicación de alta tecnología”.

La norma además prevé que “el Estado Nacional, a través de Y.E. de L. Sociedad del Estado, tendrá la primera opción para adquirir, en las condiciones de precio y modalidades del mercado, el litio y sus derivados producidos en el país”.

El proyecto de Heller ya tiene más de cuatro años, pero al no tener estado parlamentario ni entrar en discusión, por más que se designe Yacimientos Letíferos Fiscales no se le puede asignar una partida dentro del presupuesto, requisito necesario para hacer frente al alto costo que implicaría la fabricación integral de baterías con toda su cadena de valor.

Hace muy poco, el diputado Marcelo Koenig había elaborado otro proyecto para discutir el tema de la creación del Yacimiento Letífero Fiscal en la Cámara de Diputados, orientado a la necesidad de establecer una integración regional para fortalecer las posibilidades comerciales.

El mismo hace hincapié en que “Bolivia ya tomó el camino de la propiedad estatal a partir de considerar al litio un bien de carácter estratégico”, mientras que Chile, “a partir de la Ley Orgánica Constitucional minera, también lo declara un producto estratégico”.

En los proyectos de Heller y Koenig, ambos coindicen en el artículo 12 y 13 que creada la institución Yacimientos Letífero Fiscales, las empresas que actualmente están radicadas, produciendo en las salinas carbonato de litio, se verán obligadas a darle prioridad al Estado argentino en la venta del carbonato de litio, es decir que se prohíbe la exportación con este tipo de proyecto de ley.

¿Para qué? Para que la institución o Yacimiento Letífero Fiscal tome todo el carbonato de litio que ya se procesó y lo ponga a nivel industrial para metalizarlo e ir por toda la cadena del valor del litio.

Por ahora, el hecho de que YPF, los ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación, de Defensa, de Producción bonaerense, el Conicet y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se hayan unido para diseñar y poner en funcionamiento la primera fábrica de baterías de ion litio de la Argentina es un avance en lo que respecta a la soberanía.

Alberto Fernández visitó las instalaciones de Y-TEC en Berisso.

Esta pequeña fábrica inaugurada en la localidad de Berisso que aspira a la nacionalización del recurso más importante de los últimos años espanta a lo que actualmente están invirtiendo para sacar carbonato de litio, pero si no se cambia ya la legislación actual, jamás dejaremos de ser una economía periférica y el patio trasero de los países centrales.

El tema está planteado.

Si no ejercitamos nuestra soberanía aprovechando que contamos con un recurso único en el mundo, veremos pasar el nuevo paradigma de la movilidad eléctrica de la misma manera que vemos pasar por el Río Paraná miles de barcazas con banderas de todos los países, excepto de la Argentina.

Alejandro Lamaisón

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