Panorama económico: un índice inflacionario que no refleja la sensación térmica de los bolsillos

Panorama económico actualizado al 12.9.2025

La inflación se mantuvo en 1,9% en agosto

Mario Hernandez

El miércoles 10 el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos publicó el índice de precios (IPC) correspondiente a agosto, confirmando una variación mensual de 1,9%. Luego de 3 meses consecutivos en ascenso, el índice se ubicó en mismo nivel que el mes pasado. La intervención del dólar del Gobierno como ancla inflacionaria, que está generando una sangría diaria de divisas, y la caída del consumo producto de la recesión, son algunas claves para entender el número que difunde el organismo.

Por otro lado, el retraso del Gobierno en la actualización metodológica del índice, que subestima la porción de gasto en servicios (los que más aumentan) también explica el bajo índice. En ese sentido, un ítem a destacar es la variación del gasto en alquiler (con una tendencia creciente de menos propietarios y más personas alquilando), donde los índices interanuales cuadruplican al nivel general que se ubicó en 33,6%.

Una de las principales anclas de los precios son los ingresos de las grandes mayorías. El endeudamiento creciente de los hogares para financiar el consumo de bienes básicos es una consecuencia directa de la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos populares. Salarios con paritarias congeladas y jubilaciones ajustadas en línea con las exigencias del FMI forman parte del paquete de medidas del gobierno que afecta especialmente a los sectores más vulnerables.

Los últimos datos del Indec mostraban que casi un 50% de las compras en supermercados se realiza con tarjeta de crédito.

Luego de la derrota en las elecciones bonaerenses, el Gobierno dejó que precio del dólar suba por encima de los $1.400. El miércoles el ministerio de Economía renovó instrumentos de deuda en pesos sin tener que elevar las tasas de interés; un pequeño respiro en medio de la tormenta, pero la misma devaluación le fue de ayuda al hacer un poco menos atractivo comprar dólares.

Creciente descontento social, impulsado principalmente por la situación económica que atraviesan los ciudadanos

En este sentido, el sondeo, realizado el 16 y 17 de julio por la consultora Zubán Córdoba con 1.400 casos, destaca que el 57 % de los consultados desaprueba la gestión del Gobierno del presidente argentino Javier Milei.

A pesar de una relativa contención de la inflación, el 63 % de los encuestados manifiesta que cada vez le cuesta más llegar a fin de mes, y un 54 % asegura que el dinero no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas. La afirmación con mayor consenso, con un 89,3 % de adhesión, fue: «No es suficiente con que baje la inflación, necesitamos mejores sueldos».

Un 62 % de los encuestados reportó que en los últimos seis meses su situación económica personal empeoró o se mantuvo igual de mal, mientras que solo un 35% percibió una mejora o estabilidad positiva.

En cuanto a la dirección económica del país, un 55 % de los encuestados siente que no hay un plan económico claro, y el 57 % descarta que Javier Milei y el ministro de Economía de Argentina, Luis Andrés Caputo, tengan todo bajo control.

La consultora enfatiza que «el bolsillo es el nuevo termómetro del descontento, señalando que este malestar no es solo económico, sino también una señal política». Un 64.8 % de los argentinos cree que las políticas de Milei están profundizando la desigualdad social, y un 58.3 % considera probable que el descontento económico derive en protestas sociales.

Además, más del 50 % de los ciudadanos teme perder su empleo o ingresos debido a las políticas gubernamentales, y solo un 14.7 % logra ahorrar algo a fin de mes, indicando que la mayoría gasta todo lo que gana o se endeuda.

El saqueo a los salarios, el endeudamiento con el FMI y el verdadero origen de la riqueza social

Por Carlos Ríos

 

Los números del saqueo a los salarios, la comparación con el endeudamiento con el FMI y su función para financiar la fuga de capitales.

Por Carlos Ríos

Se conoció un estudio realizado por FLACSO (Facultad Latinoamericana
de C. Sociales
) y CIFRA (Centro de Investigación y Formación de la República Argentina), en abril 2025, firmado por Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti, que depende de la CTA.

Dicho estudio se refiere a la transferencia de los ingresos de los trabajadores asalariados a distintos sectores de las clases dominantes asociadas a distintos imperialistas durante el período que va desde el 2016 al 2024.

Son 8 años en dónde queda demostrado que se produjo una formidable redistribución del ingreso de los bolsillos de los trabajadores en beneficio del poderoso Club de los Parásitos Económicos, en particular, de la oligarquía financiera.

Tomando como base de comparación el dólar oficial, en los 8 años referidos, hay tres tramos diferenciados a lo largo del período completo:

  • 1) Durante el gobierno de Mauricio Macri, (en este caso, los años 2017, 2018 y 2019), la fuga de capitales, la bicicleta financiera, la devaluación posterior, su impacto en los precios y la caída de la actividad económica terminaron provocando que, los asalariados, perdieran, en promedio, 15.200 millones de dólares por cada año. Incluso, en el año 2018, se produjo un enorme endeudamiento privado que luego derivaría en un endeudamiento, irregular y fraudulento, con el FMI, de 44.000 millones de dólares que sirvió para financiar el negocio financiero. Un verdadero saqueo, una política que, como sabemos, fue capitaneada por el actual ministro de economía Luis “Toto” Caputo y su equipo.
  • 2) Durante el gobierno de Alberto Fernández, (2020, 2021, 2022 y 2023), del Frente de Todos, se mantuvo esta tendencia a esmerilar los ingresos de los trabajadores. Situación que no se frenó, sino que, por el contrario, prosiguió la abrupta caída de los salarios. Se puede argumentar, y, hasta cierto punto es verdad, que tuvimos, en el campo, una sequía histórica, que se desató una guerra con la invasión de Rusia a Ucrania y, desde ya, la pandemia y sus consecuencias agravaron todos los males; pero lo cierto y concreto es que perdimos, en promedio, casi 30.000 millones de dólares por cada año. Esta caída del ingreso de los trabajadores, así como el hecho de “legalizar” el fraudulento e inconstitucional endeudamiento de Macri, fueron, seguramente, dos de las causas de fondo de la derrota electoral sufrida a finales del año 2023.
  • 3) Con Javier Milei se profundizó esta caída y así tenemos que los trabajadores, en el 2024 perdieron nada menos que 34.000 millones de dólares durante en un solo año. Como en los restantes casos mencionados, esa riqueza fue a parar a los bolsillos del Club de los Parásitos Económicos. Por si esto fuera poco, aumento el endeudamiento privado y, en abril del 2025, se tomó una nueva deuda con el FMI, totalmente irregular, habilitada por decreto, por 20.000 millones de dólares que, hasta ahora, se han desembolsado 12.000 millones de dólares, el 60% del total, del fraudulento acuerdo.

En total, desde el 2016 al 2024, (ocho años) nuestros ingresos cayeron, en forma acumulada, casi 198.000 millones de dólares; promediando, por cada año, la suma de 24.750 millones de dólares.

El total de estas pérdidas parciales representa más de 3 veces el total del endeudamiento con el FMI. La deuda, tanto la tomada por Macri como la que tomo Milei en el 2025 es de 64.000 millones de dólares; 44.000 y 20.000, respectivamente, siempre expresada en millones de dólares.

Podemos, por tanto, sacar la siguiente conclusión:
En el transcurso de solo de 2 años y 7 meses, han saqueado, de los bolsillos de los trabajadores asalariados, el dinero equivalente al total del endeudamiento contraído con el FMI.

El endeudamiento y su principal función de apalancar la fuga de capitales

El endeudamiento en dólares contraído con el FMI y con el sector financiero privado, les ha servido, al Club de los Parásitos Económicos, para beneficiarse de la siguiente manera:

A estas minorías rentísticas, luego de quedarse con el dinero, en pesos, saqueado de nuestros bolsillos, a partir de la entrega nacional, de espaldas al mercado interno y a la producción argentina, les han permitido que, con la activa complicidad del estado oligárquico e imperialista a su servicio, pasar aquellas tenencias dinerarias de pesos a dólares, para luego, impunemente, fugar los dólares obtenidos a las guaridas fiscales en dónde actualmente se encuentran a resguardos.

La contracara de esta maniobra tramposa fue dejar, sobre nuestras espaldas, el impresionante peso de la fraudulenta e impagable deuda externa cuya legitimidad, salvo raras excepciones, se discute poco o nada.

Estas son las maniobras de los “héroes” o “benefactores sociales” a los que Milei idolatra y, vergonzosamente, se arrastra servilmente ante ellos.

¿Quiénes son los verdaderos gestores de la riqueza social?

Hoy, cuando se pretende, desde el gobierno, eliminar el derecho constitucional y legítimo a la huelga, el análisis precedente es decisivo para esclarecer lo siguiente:

Por más que Milei pretenda “refutar” lo que llama la “teoría de la explotación”, lo cierto es que la única riqueza material existente es la que surge de la fusión entre, por una parte, la Naturaleza que, como “madre, nos suministra gran parte de la materia prima para que, por otra parte, “el padre”, el trabajo, sea quien fecunde el esfuerzo productivo que realizan los trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad.

Este descubrimiento científico acerca del verdadero origen de toda la riqueza social ya lo había advertido y puesto en discusión por quien es considerado el padre del liberalismo, Adam Smith, en el siglo XVIII y, luego, profundizando en ese mismo sentido, por David Ricardo.

Milei y sus seguidores, detestan este fundamental aporte de los economistas clásicos ingleses quienes bocetaron parcialmente la teoría objetiva del valor trabajo, que luego, sería reformulada críticamente, por Carlos Marx, echando definitivamente por tierra la absurda teoría subjetiva del valor de la escuela “austríaca” a la que adhiere Javier Milei y los supuestos “libertarios” aunque, en los hechos, no existe ningún sostén teórico de dicha política que no sea aplastar los salarios, tratar de mantener el dólar estable y las tasas de interés controladas, garantizando la ejecución de la bicicleta financiera con un esquema de negocio perverso, cuyas características esenciales son las siguientes: primarizante, extractivista, parasitario, principalmente para la oligarquía financiera, y que pretende aumentar los saldos exportables a partir de achicar el mercado y el consumo interno, relegando las acuciantes necesidades populares. Un esquema de negocios, para unos pocos, que sólo cierra con represión a las luchas populares y la limitación de las libertades democráticas.

(2) El Club de los parásitos económicos lo integran dos grandes sectores. Un sector está estructurado alrededor de la dependencia del país respecto al imperialismo: la deuda externa, la oligarquía financiera, los grandes monopolios imperialistas responsables de la carestía de la vida, entre otros y, otra parte, el otro sector que surge a partir del reinado de la oligarquía terrateniente en el campo y de su carga parasitaria que pesa sobre el conjunto de la economía: la renta terrateniente que, en promedio, no es menor a un 30%, limpio de polvo y paja, de la producción agropecuaria y/o minera.

(3) Estas son las cuentas realizadas:
En términos de millones de dólares, al valor de la cotización oficial, 64.000 dividido por 24.750, por cada año, son igual a 2 años y 7 meses. Es decir que, por cada dos años y 7 meses, se le extrajo de los bolsillos de los trabajadores el total de la fraudulenta deuda contraída con el FMI que tuvo que violar sus propios estatutos para aprobarla.

(4) La teoría subjetiva del valor, caballito de batalla de la escuela austríaca, sostiene que el valor de un bien, mercancía o servicio no está determinado por factores objetivos (como la cantidad de trabajo socialmente necesario invertido en su realización o su costo de producción) sino por la percepción y valoración subjetiva que le asignan los individuos.

Para Milei y la escuela que teóricamente dice defender, en esencia, el valor es puramente subjetivo, ya que depende de las preferencias, necesidades y deseos de las personas que están dispuestas a pagar por adquirir una determinada mercancía o servicio.

La baja de la pobreza sería menor a la que declara el Gobierno

Según indica el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), la baja de la pobreza estaría sobreestimada en 4 o 5 puntos respecto de lo que dice el Ejecutivo.

Para los analistas que siguen la evolución de los indicadores sociales, los datos sobre evolución de salarios, consumo y tasa de empleo no coinciden con el desplome de los índices que se muestran.

Eso se debería a algunas situaciones: por un lado, hay un componente de cambio de hábitos de consumo que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) todavía no registra en la medición de la inflación. Por otro, en 2024 hubo una modificación en la metodología del organismo para captar los datos sobre ingreso de la población.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la UCA, planteó que “uno no puede estar en contra de que mejoren los índices pero el Indec tiene que informar si hubo un cambio metodológico”. Además expuso su crítica a la falta de actualización de la canasta con la cual se mide el IPC (índices de precios al consumidor).

El director explicó que “las cifras oficiales informadas en materia de ingresos y de pobreza, con base en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), están siendo raras, esto ocurre desde el tercer trimestre de 2024”. “Si bien cabría esperar en efecto una recuperación de los ingresos y una caída de la pobreza, está caída es más fuerte que lo pronosticable a partir de otras fuentes. Al menos 4-5 puntos de esta mejora o caída no se explican por las relativas mejoras económicas ni por la caída de la inflación”, señaló.

Además, Salvia mencionó que “también hay que tener en cuenta, que en este caso no lo estarían haciendo, que es el cambio en el sistema de precios». En ese sentido, señaló que si también se modificara la manera de medir la inflación eso “agregaría unos 2 puntos” a la inconsistencia que se nota en los números oficiales.

El investigador también indicó que con la estabilidad que trajo la baja de la inflación, el público tiene mayor capacidad de estimar sus ingresos, porque recuerda cuánto ganó el mes pasado, algo que no sucede en procesos de aceleración de precios. Salvia dice que en el tercer trimestre del año pasado, el Indec comenzó a medir un incremento de los ingresos de la población que no coincidía con otros indicadores relacionados.

Por otra parte, casi la mitad de las personas encuestadas dice que no le alcanza la plata, de acuerdo con datos de la UCA hay una percepción negativa del público sobre sus propios ingresos. En realidad el 47% dice que no es suficiente. Y eso, explicó, tiene que ver con el cambio en la composición del consumo de la población que no es captado por el Indec.

Se debe a que el peso de los servicios es más alto que el de los bienes transables. Aunque las personas registran mejoras de ingresos, estas tienen que destinar las mismas a pagar tarifas. Eso indica que hay una mejora de ingresos, pero no así del consumo. “Hay un cambio también en el sistema de precios y no está siendo actualizada la canasta básica”, explicó el titular del Observatorio de la Deuda Social.

Fuentes oficiales del Indec afirmaron que, aunque se agregaron preguntas al cuestionario de la EPH, es falso que haya habido un cambio metodológico. Al respecto, la entidad comunicó públicamente que desde el cuarto trimestre de 2024, se «incorporaron a las bases un conjunto de nuevas variables vinculadas a las temáticas abordadas por la EPH, como informalidad laboral de ocupados independientes y de asalariados, estrategias del hogar e ingresos no laborales, y nuevas escalas decílicas, entre otras». Y aclaró que esa nueva información se suma a la habitual.

Del mismo modo, desde el organismo estadístico que dirige Marco Lavagna, afirmaron que es mentira que las nuevas preguntas introducidas hayan tenido como impacto una mayor ponderación de ingresos no salariales, y que por lo tanto no generaron una mayor baja de la pobreza que la que se hubiera dado sin esas mismas preguntas.

Industria: una etapa de agonía de las fábricas

“Es la primera vez que hago los números para ver si cierro”, comentó, angustiada, la dueña de una fábrica de compuestos de caucho. Es una de los muchos empresarios industriales que dio por finalizado el “falso oasis” de la recuperación tímida y heterogénea de la actividad que los llevó a aguantar sus estructuras hasta ahora. La ola de importaciones, la suba de los costos en dólares, la falta de ventas y la promesa incumplida por el Gobierno de liberar impuestos llevaron a una situación en la que un horizonte de mejora está difuso.

Esa es la atmósfera que tomó Somos Industria, el evento organizado por Red Parques y la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), para celebrar el Día de la Industria del pasado 2 de septiembre, que reunió a compañías de distintos sectores pero cuyas lecturas sobre el escenario actual fue unánime entre los stands de uno de los salones de Costa Salguero, en los que los industriales se encontraban para charlar.

Un fabricante de zapatos contó que su negocio se derrumbó un 30% con respecto a diciembre 2023 con la siguiente particularidad: las ventas en los locales de su marca tuvieron menores caídas que su actividad principal, que es la confección de partes del calzado para empresas que reemplazaron sus productos por insumos importados más baratos. “La torta se achica, quedan más jugadores para una misma porción del mercado”, graficó.

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, fue contundente respecto del reemplazo de los productos locales por extranjeros: “Hay una avalancha de importaciones chinas”. “No buscan participar ni competir, sino directamente quedarse con todo el mercado local. Un claro ejemplo es la venta por courier. Por un lado, refleja la agresividad en la estrategia comercial, pero por el otro demuestra la gran desigualdad impositiva respecto de la producción nacional. El resultado final es conocido: cuando los peligros productivos desaparecen, lo que queda es la dependencia y la concentración en un solo origen”, determinó.

El titular de la UIPBA, Alejandro Gentile, cuestionó el modelo económico de Javier Milei cuando planteó la dificultad de “competir con importaciones cargadas de subsidios”, mientras que ellos compiten “con productos cargados de impuestos”. “Le están regalando nuestro mercado a China por un swap”, lanzó y sumó: “No le dan a la Aduana las herramientas para luchar contra el contrabando”.

En los pasillos del complejo ubicado en la Costanera entendían que el contexto recesivo que viven en carne propia es en parte una explicación de la derrota feroz de La Libertad Avanza en las urnas bonaerenses. “Fue el niño que advierte que el rey estaba desnudo”, simbolizó un industrial de ese territorio haciendo un paralelismo con El traje nuevo del emperador, la historia que cuenta cómo un pueblo hacía la vista gorda de la desnudez de su líder hasta que alguien se anima a señalarlo.

Ternium, Acindar, Celulosa Argentina, Algodonera Avellaneda y Vassalli paran la producción o se reconvierten. Las consecuencias: trabajadores despedidos, salarios impagos, recortes de derechos. 

La UOM llevó a cabo una masiva marcha en San Nicolás. Aunque las negociaciones salariales entre el sindicato y las 50 contratistas de Ternium siguen en marcha, aún existen diferencias que impiden el acuerdo. Desde el gremio apuntan contra la intransigencia del CEO de Techint para estirar la resolución del conflicto y advierten que forzó a una de las firmas a rescindir el contrato y echar a 220 trabajadores. Las cesantías se produjeron en Loberaz, una empresa de montajes industriales que rompió el contrato con Ternium.

La caravana fue encabezada por el líder de la UOM, Abel Furlán y el titular de la Delegación San Nicolás, Naldo Brunelli. A ellos se sumó el intendente de Ramallo, Mauro Poletti.

“Es la lucha por la dignidad, por un salario justo. Porque merecemos no solamente garantizar el plato de comida a nuestros hijos, merecemos mandarlos a estudiar, esparcimiento, vestir a nuestra familia. No podemos aceptar que Paolo Rocca pretenda pagar el salario que quiera”, sostuvo Abel Furlán

Y lanzó acusaciones contra el secretario de Trabajo de la Nación: “Exigimos un salario justo, en paritarias. Que no se aproveche -Paolo Rocca- de una coyuntura política teniendo a un empleado de él, como Julio Cordero, que somete la paritaria a la no-homologación” advirtió. “No vamos a aceptar que Paolo Rocca pague el salario que quiera. Más temprano que tarde va a tener que pagar el salario justo que reclamamos”.

Ternium, del grupo Techint, cerró el primer semestre del año con una pérdida operativa y márgenes históricamente bajos, según lo informado por la empresa.

La UOM denunció en un comunicado una “política de ajuste y explotación” en las plantas de Ternium San Nicolás y Tenaris Campana, ambas pertenecientes al Grupo Techint. Según el sindicato, ya se concretaron 54 despidos y en los próximos días la cifra podría sumar 100 cesanteados más, en medio de un conflicto salarial que lleva un año sin resolución. La organización remarcó que el grupo empresario mantiene una negativa a actualizar salarios según la inflación, lo que derivó en un deterioro del 30% del poder adquisitivo de los trabajadores en la última década. “El Grupo Techint se apropió del equivalente al valor de una vivienda por cada trabajador, a costa del hambre obrero”. Acusó a Paolo Rocca, presidente de Techint, al que acusó de haberse convertido en “el gran ingeniero del caos” y de actuar como sostén del plan económico del Gobierno. Según el gremio, Rocca “financia a Javier Milei, defiende el ajuste y ejecuta un modelo anti industrial. Habla de productividad y competitividad, pero depende del Estado para garantizar rentas extraordinarias”.

El sindicato también denunció la influencia del grupo en áreas estratégicas del Gobierno: en la Secretaría de Trabajo, con iniciativas de reforma laboral “regresiva y antisindical”. En Energía e YPF, con el objetivo de “apropiarse de bienes naturales comunes y del conocimiento científico-tecnológico desarrollado por el Estado”. Cuestionó además el rol de Techint en el mercado local, acusando al grupo de vender en Argentina la chapa más cara del mundo, lo que impacta en los precios de autos, motos, electrodomésticos y materiales para la construcción. “El Gobierno abre importaciones que golpean a la industria nacional, pero protege el monopolio de Techint”, en referencia a la política oficial de liberalización del comercio exterior.

Pablo González, secretario general de la UOM local, aseguró que “se venía trabajando al 50% de capacidad, con un solo horno en funcionamiento. La situación es grave y crítica”. La planta cuenta con 940 trabajadores directos y casi 1.000 más de contratistas.

En Acindar, del grupo ArcelorMittal, hay indicios de reconversión productiva porque las etiquetas del acero que comercializa ya informan ‘origen China’ y la firma figura como importadora.

En estos días frenó por una semana un sector de su acería en la localidad santafesina de Villa Constitución. Esa unidad representa cerca del 5% de las instalaciones del establecimiento. “Solo el tren laminador número 1 estará pausando sus actividades por seis días, hasta el 7 de septiembre”, aclaró la compañía, y agregó que sus plantas en la Argentina “se encuentran operando al 95% de sus capacidades en línea con la programación de su producción”.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), sostiene que son 600 los operarios alcanzados por la medida, mientras que fuentes cercanas a la empresa reducen la cifra a alrededor de 200. Durante ese período, percibirán el 75% de su salario.

La decisión responde a la caída de la demanda local, que se profundizó en los últimos meses y que empeoró desde 2023, cuando la producción pasó de 1,2 millones de toneladas a 700.000 toneladas anuales.

La producción en su planta de Villa Constitución estuvo paralizada desde el 26 de julio hasta el 4 de agosto.

A la baja del consumo interno se suma el ingreso de acero proveniente de China a precios más competitivos. El fenómeno presiona sobre los niveles de producción de las siderúrgicas locales, que encuentran cada vez más dificultades para colocar su producción en el mercado.

La empresa Celulosa Argentina detuvo la producción en sus plantas de Capitán Bermúdez, provincia de Santa Fe, y Zárate, Buenos Aires. En mayo cayó en default, en junio presentó una propuesta de reestructuración financiera que quedó trabada, y al 31 de julio sigue sin resolución. Ya enfrenta un pedido de quiebra. Emplea a cerca de 1.500 trabajadores, cuyos puestos están en riesgo mientras se define el proceso concursal.

El colapso de las finanzas de Celulosa Argentina se explica principalmente por una caída del 44% en la facturación, que se redujo a 258.637 millones de pesos. Según el informe de la empresa, influyeron los menores volúmenes de venta, la caída de los precios en términos reales y la pérdida de competitividad exportadora. La crisis también alcanzó otras empresas del grupo. Fanapel, dedicada a papeles de impresión y escritura, facturó $19.525 millones, un 18% menos que el año anterior. Por su parte, Forestadora Tapebicuá, de Corrientes, proveedora de materia prima, sufrió un derrumbe del 48% en sus ingresos, producto de la desaceleración de la construcción y de la falta de financiamiento. Allí 520 trabajadores resisten con acampes y movilizaciones el cierre de la misma. Ayer “la empresa ofreció un 30% para pagar el sueldo de agosto, los días trabajados, tuvimos trabajados hasta el día 9 de agosto, trabajamos antes que cierre el mes, porque arranca el mes del 21(de julio) hasta el 20. Nosotros acá los trabajadores de Tapebicuá no llegamos a 1.000.000 el tope de nuestro sueldo. Nos querían dar 150-160.000 pesos, el 30% del sueldo”, resaltó César Alberto Gómez, delegado. Tras los 30 días de cese de actividades, el 11 de septiembre se cumple el mes, y los trabajadores deberían volver a sus puestos de trabajo, a menos que la empresa no pueda afrontar mantenerse y presente la quiebra. La incertidumbre aumenta, “no sabemos qué va a pasar después del 10 de septiembre”, alertó Gómez.

Ricardo Kupec, secretario general del gremio de los trabajadores madereros, criticó que “la empresa no demuestra ni un poquito de sensibilidad ante la situación”, afirmó, exponiendo que “no atinan ni a acercarse a quienes están haciendo el aguante frente a la fábrica”.

Algodonera Avellaneda, de Reconquista, provincia de Santa Fe, anunció que sólo pagará el 70% de la quincena, mientras que el 30% restante sería abonado en los próximos días. Días atrás la firma del Grupo Vicentín despidió a 21 operarios.

El secretario general del Sindicato de Textiles delegación Reconquista, Juan Carlos Bandeo, advirtió que la situación es “complicada”.

“La empresa no tiene fibra, hay incertidumbre de cómo se va a seguir”, indicó Bandeo. Además, precisó que se están realizando asambleas con los operarios –que trabajan distribuidos en tres turnos de ocho horas–, al tiempo que cuestionó el impacto que un paro tendría en este contexto: “Si esto estaría funcionando normalmente, podríamos realizar una huelga, pero como la mayoría de las máquinas están paradas, es difícil hacer una medida de fuerza. Aparte, si paramos la empresa va a decir que cerró por nuestra culpa”.

La Algodonera Avellaneda es la textil más grande de Reconquista: actualmente tiene entre 350 y 400 trabajadores, sin contar los más de veinte que fueron despedidos semanas atrás. “La quincena ronda los 350.000 pesos, pero como van a pagar el 70%, le quedan a deber 90.000 u 80.000 pesos, es una miseria”, cuestionó Bandeo.

“A nivel nacional está cortada la venta de hilo y tela”, y responsabilizó de esta situación al gobierno de Javier Milei por abrir las importaciones.

La UOM Firmat denunció que 280 trabajadores de Vassalli, industria metalúrgica de Firmat, Santa Fe, no cobraron el sueldo del mes de julio ni el aguinaldo. El ministerio de Trabajo convocó a paritarias y los representantes de la empresa no asisten a la negociación. Diego Romero, secretario general de la UOM Firmat, dijo que “estamos hablando de tres sueldos completos por trabajador. Mucha plata para un obrero que ya de por sí no llega a fin de mes cobrando en tiempo y forma”.

La protesta lleva semanas, con cortes intermitentes sobre la Ruta 33 y presencia permanente en la puerta de la planta.

Fundada en 1949, Vassalli es un símbolo de la industria nacional. Sin embargo, desde hace años sufre altibajos: la última gran crisis fue en 2018, cuando los trabajadores tomaron la planta durante 36 días para impedir su cierre. “Gracias a esa toma la mantuvimos abierta y hasta un año la condujimos nosotros, vendiendo máquinas y pagando a la gente. Estábamos mucho mejor que ahora”, recuerda Romero.

La fábrica ceramista Ilva, ubicada en el parque industrial de Pilar, cerró sus puertas el viernes 29 de agosto. Los trabajadores se presentaron a trabajar y se encontraron con candados en la puerta. El lunes 1° de septiembre los trabajadores decidieron concentrarse en la puerta de la fábrica para exigir una respuesta. Mantienen un acampe en las puertas de la planta. Este martes, la totalidad de los trabajadores, recibieron los telegramas de despido que la empresa había anunciado a fines la semana pasada. En total, fueron desvinculados unos 300 obreros.

 

Cuatro veces más gasto en intereses de deuda que en jubilaciones

En julio, la administración de Javier Milei gastó $17,8 billones en intereses de deuda capitalizable, mientras que que en jubilaciones y pensiones desembolsó $4,6 billones.

Para mantener la ficción de estabilidad monetaria, el Gobierno llevó a cabo un programa feroz de endeudamiento que eleva la carga de intereses y vencimientos de capital al equivalente a cuatro veces el pago de jubilaciones mensual, tres veces el gasto en Educación de un año y a 34 veces la ampliación del presupuesto en emergencia pediátrica para todo el ejercicio 2025. La trampa está en la contabilidad creativa del Gobierno, que oculta esa bola de nieve que habrá que pagar por el festival de bonos que lanzó desde que asumió y no están expresados en la ejecución presupuestaria.

En julio se registró un importante déficit financiero, debido a los intereses que no se pudieron ocultar bajo la alfombra y hubo que pagar, por el equivalente a unos 1,9 billones. Pero en la ejecución del presupuesto no se reflejan los intereses capitalizables correspondientes a las Letras Del Tesoro Nacional Capitalizables (LECAPs) emitidas desde abril del 2024, así como los Bonos Capitalizable (BONCAP) y las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), como parte de la operación de traspaso de la deuda del BCRA al Tesoro. Si esos instrumentos tuvieran el esquema más convencional (intereses que se pagan y registran durante el plazo en que está vigente la deuda), el Resultado Financiero sería menor.

Al no pagarse -y por el cambio de composición- esos intereses se capitalizan; es decir se suman como nueva deuda sobre la que recaen nuevos intereses. Ese incremento de la deuda, producto de intereses sobre intereses, más los compromisos performing (que sí se pagan), ascendió en julio a 17,8 billones de pesos.

Prácticamente, en todas las licitaciones de deuda pública, el Tesoro Nacional emitió títulos capitalizables, siendo las LECAP (letras de corto plazo a tasa fija) los instrumentos más ofrecidos. Estos títulos presentan la particularidad de que los intereses generados se capitalizan, es decir, pasan a formar parte del capital y, en consecuencia, su pago se realiza junto con el del principal (al vencimiento del papel). Esta característica permitió al Tesoro evitar pagar intereses y mantener un superávit financiero durante el primer semestre de 2025.

La emisión de estos papeles fueron utilizados para secar la plaza de liquidez, ofrecer rendimientos exorbitantes a los inversores para hacer carry trade y mostrar un dólar artificialmente estable. No obstante, en julio, al incluir los intereses capitalizados de las LECAP, el resultado financiero se tornaría deficitario en 3,93 billones de pesos, considerando que en solamente ese mes se capitalizaron 3,76 billones. El propio Fondo Monetario informó el 1 de agosto que los intereses capitalizados hasta mayo ascendían a 12,27 billones de pesos, mientras que en junio, solo las LECAP representaron 1,68 billones.

¿Qué se podría pagar con ese dinero?

Jubilaciones: Solo tomando el pago mensual en jubilaciones y pensiones, ese dinero permitiría pagar cuatro veces el monto actual en haberes. Peor aún, el incremento en jubilaciones vetado por el presidente Milei implicaba un costo de 1,6 billones de pesos para todo el segundo semestre o 3,4 billones anualizado, es decir, podría haber sobre cumplido con la reparación de la pérdida de poder adquisitivo de los haberes jubilatorios.

Emergencia pediátrica y Garrahan: El presupuesto vigente para este año es de 186.000 millones de pesos. Según los datos del portal oficial Presupuesto Abierto, el presupuesto inicial 2025 asignado al Hospital Garrahan fue de 169.000 millones de pesos. La última actualización presupuestaria refleja un aumento de apenas 9,8%, alcanzando los 186.000 millones. El proyecto de Emergencia en Pediatría y Residencias declara por dos años la emergencia sanitaria en la atención pediátrica y en las residencias médicas nacionales, debido a la crisis que atraviesa el sistema, implicaba un gasto adicional estimado de 133.433 millones de pesos.

De esta manera, “la recomposición inmediata de los salarios del personal y los residentes”, para que no fuese menor a la que recibían en términos reales en noviembre de 2023, representaba el 0,7% de los intereses acumulados y no pagados por el Gobierno. Pero también fue vetado por Milei.

Discapacidad: La iniciativa legislativa –otra más que rechazó el Ejecutivo—buscaba asegurar el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de jerarquía constitucional, a través de una serie de medidas de alcance normativo, institucional y presupuestario y en el marco de una emergencia dispuesta hasta fin del 2027. Podría aumentar el número de beneficiarios por nuevas altas entre 493.000 y 946.000 personas, según distintos escenarios. Esto implicaba un refuerzo fiscal de entre 1,8 y 3,6 billones de pesos anualizados. Menos de una cuarta parte de la deuda que está dejando como herencia La Libertad Avanza.

Educación: El presupuesto anual en Educación alcanza los 5,2 billones de pesos, un tercio de los intereses capitalizados. En términos del PBI, la inversión nacional en educación de este año asciende a 0,88%, por debajo de lo invertido en 2024 (0,91%) y 2023 (1,48%). En términos reales, el proyecto de Presupuesto 2025 estipula que la inversión con fondos nacionales en educación tendrá un incremento de fondos en 2025 de un 0,65%, tras una disminución del 40,20% en 2024 respecto de 2023.

Conicet: El presupuesto de este año del CONICET (que sigue sin tener presupuesto votado por el Congreso desde 2023) es de 507.413 millones de pesos, apenas 3.000 millones de pesos más que en 2024, que representa también 34 veces los 17,8 billones de pesos en acumulación de intereses. El Presupuesto actual implica, además, una caída de 34,9% en términos reales en comparación con el que tenía en 2015.

Fuente: El Destape

Se esfumó el 44 % del crédito del FMI / La fuga de capitales totalizó 5.247 millones de dólares en un mes y medio

Por Mara Pedrazzoli

El monto de formación de activos externos que se registró en mayo superó los promedios mensuales de todos los años relevados por el Banco Central.

En apenas mes y medio, la fuga de capitales absorbió el 40 % del primer desembolso del FMI, lo que muestra que los dólares se agotan a poco de ingresar al país. Según el último informe del Centro CIFRA de la CTA, el monto de formación de activos externos registrado en mayo superó los promedios mensuales de todos los años relevados por el Banco Central. El modelo económico impulsado por el Gobierno se caracteriza por la salida neta de divisas y el creciente endeudamiento externo, factores que ponen en duda su sostenibilidad a mediano plazo. Los compromisos en moneda extranjera superan los 10.000 millones de dólares entre agosto y diciembre de este año, rondan los 30.000 millones en 2026 y alcanzan unos 35.000 millones en 2027.

“El salvataje del FMI solo pudo frenar la corrida que se había desatado en marzo, pero no pudo generar las condiciones para impulsar una nueva burbuja financiera”, advierte el último informe del centro CIFRA-CTA.

La especulación financiera es la herramienta utilizada por el Gobierno para paliar el problema estructural de la falta de divisas, pero se trata de un recurso que muestra signos de agotamiento: estas inversiones de corto plazo ingresan y se retiran con la misma rapidez. Un ejemplo son las Lecaps, cuyos rendimientos en dólares “pasaron de un 8,4 por ciento para los entraron en abril y salieron a fines de junio, a registrar un rendimiento negativo ante la suba del tipo de cambio en la primera quincena de julio, tal como había preanunciado el JP Morgan cuando recomendó el desarme del carry trade”.

De hecho, en las últimas semanas el Gobierno lanzó dos licitaciones de Lecaps que no resultaron acorde a lo planeado. El objetivo era captar la liquidez de los bancos (15 billones de pesos) para que no engrosara la demanda de dólares, esa liquidez estaba invertida en LEFI que el Gobierno no renovó. “Las LEFI se suponía que los bancos las iban a canjear por Lecap. Pero los bancos, temerosos de perder la liquidez diaria, no fueron con todo y prefirieron hacer numerales”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, en X para explicar que la primera licitación de Lecap logró canjear 6,14 billones de pesos.

Eso obligó a realizar una segunda licitación fuera del calendario, con mayores tasas de interés y plazos más cortos (entre 13 y 91 días). Las Lecap adjudicadas en junio rindieron entre 2,34 y 2,88 por ciento, mientras la licitación “extraordinaria” pagó una tasa promedio de 3,9 por ciento.

Con el mismo interés de absorber el excedente de pesos que generó el desarme de las LEFI para quitar presión al dólar, el Central ofreció también pases pasivos de un día de plazo. Una herramienta que el equipo económico había suprimido hace un año y que siempre criticó con dureza.

Otros instrumentos que tuvieron bajo éxito y a través de los cuales busca el Gobierno disuadir la demanda de dólares son los Bopreales, dirigidos a empresas que no pueden girar dividendos al exterior, y el Bonte 2030, que son bonos en pesos que se suscriben en dólares. El Gobierno intervino con fuerza en el mercado de dólar futuro, vendiendo cerca de 2.70 millones de dólares en contratos con el objetivo de contener expectativas. E intentó también operar sobre la oferta de dólares: con la flexibilización de los controles impositivos para captar los dólares del colchón y la eliminación la permanencia mínima a capitales especulativos.

Pese a este festival de letras y bonos, el tipo de cambio aumentó y, aunque el Gobierno lo niegue, ello está ligado a las dificultades del Banco Central para acumular reservas que funcionan como garantía para apaciguar las expectativas de devaluación del sector privado.

También presiona sobre la paridad el déficit acumulado en la cuenta corriente cambiaria –impulsado por la apertura importadora, el aumento de viajes al exterior y el pago de intereses-. Según el centro CIFRA, una vez agotados los efectos del blanqueo de capitales, “los únicos financiamientos de los que dispuso el Gobierno fueron el préstamo del FMI y el alto endeudamiento de grandes empresas, un proceso que ya provocó el default de varias de ellas (como Generación Mediterránea, Central Térmica Roca, Celulosa, Petrolera Aconcagua, Grobocopatel, Agrofina y Red Surcos)”.

Fuga y vencimientos

Según estimaciones de los autores del documento de CIFRA, Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti, “si se contabilizan los vencimientos del Gobierno nacional, los gobiernos provinciales, el Banco Central y las grandes empresas que emitieron obligaciones negociables, el total de compromisos en moneda extranjera asciende a 10.164 millones de dólares entre agosto y diciembre de este año28.774 millones en 2026 y 36.216 millones en 2027”.

Con estos números y con los mercados de capitales prácticamente cerrados para el Tesoro, la sostenibilidad del programa financiero se vuelve sumamente crítica. El actual modelo económico genera una salida neta de capitales y un crecimiento sostenido de la deuda externa, lo que pone en duda su sostenibilidad a mediano plazo.

Los analistas advierten también que “la fuga de capitales de apenas mes y medio absorbió el 40 % del primer desembolso del FMI, al totalizar unos 5.247 millones de dólares”. Añaden que “el nivel de formación de activos externos registrado en mayo supera los promedios mensuales de todos los años relevados por el Balance Cambiario del BCRA desde 2003”.

De allí surge la insistencia del FMI para que el Gobierno implemente una estrategia efectiva que permita acumular divisas y contener la demanda de dólares. De hecho, el organismo mantiene suspendido el desembolso previsto para junio por 2.028 millones de dólares, mientras que se espera otro en septiembre por 1.012 millones. En paralelo, las reservas netas, según el criterio del propio FMI, cerraron julio con un saldo negativo de 9.575 millones de dólares, cuando la meta de acumulación fijada para diciembre es de 4.500 millones netos.

Suba de encajes: la limitación de los bancos para prestar es la más alta de los últimos años

Por Javier Slucki

Milei dijo que venía a destruir el Banco Central, pero la tasa de inmovilización de los depósitos ya es mayor que en todo el período 2019-2023.

La nueva suba de los encajes que entrará en vigencia este martes, ante el temor de una mayor suba del dólar y la inflación, llevó la limitación que tienen los bancos para prestar a su nivel más alto en años, incluso teniendo en cuenta todo el período del gobierno anterior, de 2019 a 2023.

El fracaso de la licitación de deuda, en la que solo se renovaron el 61% de los vencimientos, hizo que el Ministerio de Economía debiera llamar a una nueva licitación de emergencia para convalidar tasas por encima del 69% de TNA ofrecida solo cinco días antes. Así, buscó absorber unos 6 billones de pesos en manos de los bancos y evitar que ese dinero esté disponible para irse al dólar y a la inflación.

Pero, como complemento de esta medida, el Banco Central resolvió quitarle liquidez a los bancos por las malas, subiendo los encajes (la parte de los depósitos inmovilizada en el BCRA y que por lo tanto no puede ser prestada al público) al 50%.

La medida seguirá vigente hasta el 28 de noviembre, con lo cual el Gobierno busca garantizar que el tipo de cambio y la inflación se mantengan a raya hasta después de las elecciones.

En medio de la creciente desconfianza de los mercados, el escalonamiento de los encajes se aceleró precipitadamente. A mediados de julio pasado, el BCRA anticipó que el 1º de agosto los subiría del 20% (en el que se encontraban desde noviembre de 2024) al 30%. Sin embargo, la fuerte suba del dólar llevó a que finalmente pasaran al 45%, más que duplicándose en quince días, para volver a aumentar otros 5 puntos solo dos semanas después.

Los encajes, en niveles récord

Lo cierto es que la tasa actual de los encajes no solo es la más alta de la era Milei, sino que también resulta récord a largo plazo. Es, por lo menos, la mayor en cinco años, ya que nunca en todo el período 2019-2023 este instrumento llegó a tener su nivel de hoy.

Fuentes que formaron parte de la administración de Miguel Pesce en el Banco Central recordaron que en esa época los encajes llegaron a un máximo del 40% y destacaron que, además, la mayoría de ellos eran remunerados a través de Leliq o de títulos públicos.

Incluso, señalaron que bajo la presidencia de Pesce había también una política de premios que permitía a los bancos acceder a una baja de los encajes, por ejemplo mediante un aumento de la cantidad de cajeros operativos, de las líneas de crédito a pymes y de la cantidad de sucursales en zonas desfavorables. Todas medidas de compensación que, aseguran las fuentes, fueron eliminadas por la administración de Santiago Bausili.

Aunque el BCRA no dispone de una base de datos única con la variación histórica de los encajes, el economista Alejandro Krebs, de GERES, recordó que ni siquiera en la crisis de 2018 fueron tan altos como ahora, ya que entonces alcanzaron «solo» un 44%. Y añade que cifras más altas que el 50% se encuentran décadas atrás, como el 80% al que llegaron los encajes en 1982, año en que la inflación fue del 343%.

La tasa actual de los encajes «representa uno de los niveles más altos de las últimas décadas. Ni en los años 2019-2023, cuando se especuló con subas grandes, se había alcanzado este valor», coincidió Eric Paniagua, economista experto en finanzas de la consultora Epyca.

Este nivel récord de inmovilización de depósitos, contra los deseos del mercado, resulta muy curioso para un gobierno autodenominado libertario. Lejos de destruir al Banco Central, Javier Milei lo llena de cada vez más depósitos pertenecientes a la gente.

El alivio para los bancos viene dado por el carácter remunerativo de parte de los encajes que el mismo BCRA estableció el jueves. Sin embargo, se trata de una compensación marginal, ya que de los 50 puntos totales las entidades bancarias solo podrán remunerar tres. En otras palabras, el Gobierno que venía a instaurar el libre mercado terminó castigando a los bancos por no haber adherido sin miramientos a las tasas ofrecidas en la última licitación.

El crédito, por las nubes

El principal problema, advirtió Krebs, es que la fuertísima suba de los encajes de esta semana conlleva tasas para el crédito obviamente muy altas, de un 80%, calcula, para que los bancos puedan recuperar lo que pierden por la parte inmovilizada de los depósitos.

Claro que esta disparada del interés de los créditos no se da en un contexto de hiperinflación como en 1982 sino en uno de baja nominalidad, lo que evidentemente supondrá un enorme desaliento para las empresas. «La medida busca absorber liquidez y frenar la presión sobre el dólar, pero también implica encarecer el crédito y restar dinamismo a la economía real. En definitiva, es un instrumento ortodoxo en un contexto complejo: incrementa el apretón monetario para secar la plaza en el corto plazo, con la contra de tensionar al sistema financiero y limitar su capacidad de prestar», explicó Paniagua.

Es decir, tras la aceleración de la inflación de los últimos meses y el despertar del dólar, el Gobierno debió decidir entre recuperar un poco de actividad antes de las elecciones o hacer todo lo posible para que no se descontrole la suba de precios. Queda claro cuál fue la opción elegida.

Fuente: El Destape

 

El Gobierno redobló el ajuste para seguir interviniendo el dólar

El miércoles 13 de agosto, el Ministerio de Economía sólo logró renovar el 61% de los vencimientos de deuda en pesos, quedando más de $5,7 billones sin refinanciar. Ni con tasas cercanas al 70% anual el capital financiero le creyó al plan de Milei y Caputo. Para hacer frente a este nuevo fracaso, el gobierno cambió reglamentaciones bancarias y anunció una licitación de emergencia para el lunes 18.

El Banco Central (BCRA) formalizó un endurecimiento del régimen de encajes (el porcentaje del dinero que los bancos deben tener a disposición de sus clientes) a partir del lunes 18 de agosto. Ahora, los bancos deberán inmovilizar un 50% de sus depósitos (antes era 45%) y parte de ese encaje podrá integrarse con títulos públicos en pesos emitidos por el Tesoro. Además, el cálculo de encajes ya no será un promedio mensual: el BCRA exige el 100% todos los días hábiles, ajustando la soga sobre la liquidez de las entidades financieras.

Si algún banco no cumple, la multa será tres veces la tasa de política monetaria del BCRA (la TAMAR), que ronda el 50 % anual, duplicando el castigo existente hasta esta resolución. Y, como si no fuera suficiente, se reforzaron los controles sobre la posición global neta de moneda extranjera de los bancos, con penalidades mucho más duras si se pasan del límite.

En paralelo, Caputo y su mano derecha en el BCRA, Federico Furiase, apuraron una licitación de emergencia para el lunes 18 de agosto. El Tesoro ofreció títulos ajustados a la TAMAR, con vencimiento el 28 de noviembre con el objetivo de canalizar compulsivamente los pesos de la licitación fallida del miércoles hacia deuda del Estado, evitando que presionen el mercado cambiario. Sacar pesos de circulación a cualquier costo, aunque eso implique estrangular la economía real.

La reacción del mercado fue inmediata. Los ADRs, es decir, las acciones de las principales empresas argentinas que cotizan en Wall Street, se desplomaron hasta 9,6%. Bancos como Supervielle, Galicia y empresas como Telecom y Edenor lideraron las bajas. El índice S&P Merval cayó 4,4%, la mayor baja en más de un mes, y los bonos en dólares también retrocedieron. El mensaje es claro: ni el capital concentrado confía en el rumbo económico de Caputo.

Detrás de los tecnicismos y las jugadas financieras, lo que se esconde es una transferencia brutal de recursos públicos a los sectores más concentrados.Las tasas de interés a niveles récord frenan la actividad, impulsan el desempleo y asfixian a la producción y el consumo.

Así, el “equilibrio fiscal” de Milei y Caputo es sólo para los de abajo. Mientras se recorta en jubilaciones, salud, educación y salarios estatales, el Estado paga y se endeuda en billones de pesos haciendo crecer la bola de la deuda. Para las grandes patronales, en cambio, hay baja de retenciones, reducción de impuestos y mayores libertades para mover capitales. El chantaje del “no hay plata” se cae a pedazos cuando se mira el gasto en servicios de deuda y el festival de negocios para los especuladores.

Los préstamos al sector privado al 27 de junio ascendieron a u$s 16.297 millones, el equivalente al 49% de los depósitos

 

El Gobierno sigue promocionando el crédito en dólares mientras continúa la sequía de billetes verdes. Esta semana se anunció que una automotriz y un banco sellaron una alianza para entregar créditos en dólares para comprar vehículos. Se trata de una “oportunidad” de endeudarse con tasas netas desde 9 % (más gastos y comisiones) y plazos de hasta 48 meses. Pero la fiesta para los «campeones» parece no tener fin para algunos. Actualmente, con datos al cierre de junio. La mitad de los depósitos en dólares del sector privado y público ya fue prestada a privados.

Al 27 de junio, el informe monetario diario arroja un nivel de colocaciones en dólares de privados y organismos públicos por 33.221 millones de dólares, un volumen que en los últimos días viene cayendo. Por su parte, los préstamos al sector privado ascienden a 16.297 millones de dólares, el equivalente al 49 % de los depósitos. Para los inversores, tomar deuda en dólares resulta cada vez más barato que financiarse en pesos. En el último año los créditos en dólares aumentaron un 154 %, favorecido por la posibilidad de que cualquier sujeto (vinculado o no al comercio exterior) puede tomar un préstamo en moneda extranjera.

El riesgo de descalce

El aumento de los préstamos no se condice con el de los créditos, que en un año -blanqueo inclusive- sólo aumentaron en un 68 % y representan un valor similar a la reservas brutas en el Banco Central (39.973 millones de dólares). Si fuese poco, los Bancos ofrecen pagar más tasas si se libera la otra mitad de los depósitos para hacer colocaciones y no mantenerla como encaje. Según circuló en el mercado, le piden al regulador poder invertir esas divisas en algo conservador como puede ser la tasa de la Reserva Federal estadounidense. Hoy por los depósitos en dólares los bancos otorgan una tasa de interés anual de 2,01 %, mientras que por los créditos cobran entre 3,5 y 5,5 %.

Miguel White, director e integrante del Directorio del Banco de la Nación Argentina, destacó en un evento de financistas que “está creciendo mucho la demanda del crédito en dólares”. La proporción pasó de representar un 90 % los créditos en pesos y 10 % los créditos dólares “pasó a ser 65 y 35 %” respectivamente. Según el último informe bancario del BCRA, desde niveles acotados, la mora del crédito total al sector privado se incrementó en abril. El ratio de irregularidad se ubicó en 2,2 % para el conjunto agregado de entidades, 0,2 puntos porcentuales más que marzo. El desempeño mensual estuvo explicado principalmente por el crédito destinado a las familias cuya morosidad relativa ascendió a 3,7 %.

“El juego de tasas y precios en el mercado de futuros (el «armado del carry») es parte fundamental de la estrategia del gobierno para tener ofrecido el mercado de cambios y que el dólar no se tensione (o que intente bajar más de los niveles actuales). Esto sirve al objetivo oficial de priorizar el proceso de desinflación. En relación con los préstamos en dólares, mientras suba su stock eso impactará en presión a la baja del tipo de cambio (y/o aumento de reservas si el BCRA interviniera); si el stock de préstamos en dólares comenzara a descender, el impacto inverso se verificará”, anticipó la consultora lcg.

Mientras tanto, la salida de dólares se intensifica mes a mes. Las operaciones de personas humanas en diciembre había sido negativo en 434 millones de dólares; en enero, de -917 millones; en febrero, de -769 millones; en marzo, de -570 millones; en abril salta a -2.942 millones y mayo cierra con los -3.846 millones. «Al 15/06, las reservas netas del BCRA registraron un saldo negativo de 4.969 millones de dólares: las reservas netas líquidas (divisas) fueron negativas en 11.777 millones y 6.807 millones correspondieron a oro. En la comparación interanual, las ‘reservas netas’ expusieron un descenso de 5.570 millones», señala un informe del Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social (GERES). De dónde saldrán los dólares para pagar las deudas, no sólo públicas sino privadas será el interrogante de los próximos meses.

Fuente: El Destape

Una organización pyme alertó sobre la caída sostenida de las ventas y la recesión económica

 

El segundo trimestre de 2025 volvió a mostrar señales claras de recesión, según reveló la Encuesta Radar Pyme realizada por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC).

El presidente de ENAC, Leo Bilanski, advirtió que “la economía no da respuesta ni a empresarios ni a trabajadores” y que “vuelve a entrar en recesión, como el año pasado”.

Según el relevamiento, las ventas de las empresas de comercio ya habían caído un 15% a comienzos de año, y ahora también retroceden las del sector servicios. “Comercio y servicios representan el 60% de las empresas del país. Si se les desploma la venta a ellos, el impacto es generalizado”, alertó.

En cuanto al sector industrial, Bilanski subrayó: “La industria no levanta porque el modelo le puso un ancla al fondo del océano”. La capacidad instalada cayó al 53%, lo que significa que la mitad de las fábricas están ociosas, con despidos mes a mes.

Además, cuestionó que el gobierno utilice al sector como herramienta de contención de precios y salarios: “Usan la industria para frenar la inflación y evitar que los sueldos suban por encima del 1% mensual que pretende el oficialismo”.

El titular de ENAC también reveló que el propio secretario de la Pequeña y Mediana Empresa, Marcos Ayerra, admitió el cierre de 13.000 pymes durante 2024.

“Hay un desconcierto en el modelo libertario, que no sabe cómo organizar el mercado interno. Apenas están hilvanando la macro, pero todo pende del hilo de los dólares que consigan”, concluyó.

En lo que va del año cerraron más de 12.000 pymes

Por Gladys Stagno

El presunto rebote económico se apoya en la banca y el agro, mientras las pymes atraviesan una crisis a niveles de la pandemia. Daniel Rosato, titular de IPA, pronosticó “una catástrofe social generada por el desempleo” si el Gobierno no toma medidas para el sector.

“El crecimiento económico que se está manifestando sólo beneficia a sectores que no generan valor agregado, ni riquezas genuinas”. La definición sobre la situación económica reinante provino del presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, luego de que el informe mensual que realiza el Observatorio de esa institución mostrara que en 2025 cerraron 12.259 pequeñas y medianas empresas.

La explicación que surge del estudio es que se trata de una consecuencia directa de las políticas llevadas adelante por la gestión de La Libertad Avanza: la apertura de importaciones y las inequidades impositivas para la competitividad local, generaron una pérdida casi récord de unidades productivas, al ritmo de la destrucción vivida en la pandemia de COVID-19.

En esa línea, Rosato le reclamó al Gobierno “una definición sobre el modelo de país que necesitan los argentinos”. En otras palabras, una respuesta al sector productivo que no para de sangrar.

Bonanza para pocos

El informe del Observatorio IPA, a cargo del economista Federico Vaccarezza, refleja una realidad dispar, que contradice los festejos gubernamentales. Y así, si bien el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) refleja un crecimiento interanual del 5,6 %, un dólar estable y una inflación a la baja, hay un entramado productivo que no logra salir del pozo.

“El rebote ha sido sectorialmente desigual: lidera la intermediación financiera (+29,3 %), mientras que todavía persiste el rezago en sectores intensivos en empleo”, advierte el documento. Las pequeñas y medianas empresas industriales, núcleo del empleo registrado y la agregación de valor nacional, permanecen en los márgenes del modelo.

La industria manufacturera muestra una leve recuperación, pero lo hace “sobre niveles bajos y contra una base de comparación muy deprimida (abril 2024: -16,5 %)”. De hecho, el uso de la capacidad instalada apenas alcanzó el 56,6 % en abril, a lo que se suma una advertencia metodológica: “El nivel de actividad en las pymes manufactureras consultadas se encuentra considerablemente por debajo de las cifras de actividad relevadas del INDEC”.

Crisis de desempleo

Las señales de alerta no se agotan ahí. La destrucción de empleo formal continúa, aunque más lenta que el año pasado. En marzo se perdieron 74.811 puestos respecto al mismo mes de 2024. “La contracción se concentró en sectores públicos e intensivos en mano de obra: Administración Pública (-31.792), industria (-18.172) y construcción (-14.413)”, precisa el informe.

Esa caída de empleo tiene un correlato directo en la merma de unidades productivas: a  junio de este año, existen 499.371 empresas registradas, en contraste con las 511.630 que había el año pasado.

“Pero el dato más preocupante está en la comparación del 2025 con el pico de mortandad durante la pandemia (registrado en 2021, cuando apenas sobrevivieron 489.366 firmas), ya que en la actualidad existen apenas unas 10.000 compañías más que cuando la crisis sanitaria había obligado al cierre de 17.281 unidades productivas, según datos surgidos de la Superintendencia de Riesgo del trabajo (SRT)”, sostiene un comunicado emitido por el Observatorio.

“El cierre de unidades productivas se ve con claridad en la caída del empleo”, aseguró Rosato, y pronosticó “una catástrofe social generada por el desempleo, si es que se mantienen las condiciones que están obligando a los sectores productivos a achicar puestos de trabajo registrados ante la caída impactante del consumo”.

Un golpe al mercado interno

Como es de esperarse de un sector que vive del mercado interno, la caída del consumo —que ya lleva 16 meses— impactó de lleno en las pymes.

Aunque las ventas en supermercados subieron un 8,9 % interanual en abril, el informe señala que “el rebote se apoya sobre una base de comparación históricamente baja (abril 2024: -17,6 %), lo que relativiza el alcance real”. En el canal mayorista, el panorama es aún peor: caída del 2,9 % interanual y 3,2 % mensual.

Las expectativas no ayudan: solo el 21,9 % de los gerentes de supermercados cree que las ventas mejorarán. “La mayoría anticipa estancamiento o deterioro”, informa el IPA. En otras palabras, se vende más porque antes se vendía muy poco.

Por su parte, el boom importador termina de encender las luces rojas. En mayo, el superávit comercial cayó a US$ 607 millones, frente a los US$ 2.655 millones de un año atrás. “Las exportaciones bajaron 7,4 % por menores cantidades, mientras las importaciones crecieron 29,4 %”, resume el informe.

“Excepto por el complejo de Vaca Muerta, no hay ningún otro rubro en la economía argentina con la capacidad de expandir las ventas externas en el corto/mediano plazo”, advierte el IPA, que además denuncia “la ausencia de líneas de financiamiento público y privado a las exportaciones –principalmente a las industriales”.

Por su parte, Rosato exhortó: “Las condiciones macroeconómicas son importantes, pero demasiado insuficientes para que las fábricas argentinas puedan competir contra empresas extranjeras que importan en sus productos beneficios a través de subsidios, financiamiento barato y un plan para generar trabajo en sus países. Es ahora en donde el Gobierno debe demostrar si tiene un plan para el sector productivo o piensa dejarlo morir, porque el ritmo de destrucción de empresas es alarmante”.

Industria textil tiene la mitad de las máquinas paradas por el ingreso de productos importados

Las ventas de indumentaria y textiles cayeron entre un 25 y 40% interanual en los primeros seis meses de 2025.

El sector textil argentino vive una crisis sin precedentes, con la mitad de las máquinas paradas. La apertura de importaciones implementada por el Gobierno Nacional pone en jaque a toda la cadena productiva textil y, en particular, al sector de la confección, que sostiene 150.000 puestos de trabajo en el territorio nacional.

Las ventas de indumentaria y textiles cayeron entre un 25 y 40% interanual en los primeros seis meses de 2025. Melen Vergniaud, presidenta de la Federación Red Textil Cooperativa, aseguró que este último año y medio “se profundizó una crisis sin precedentes y la apertura de importaciones es la gota que rebalsa el vaso”.

En declaraciones, dijo que “la mitad de las máquinas del sector textil están paradas” y que eso “implica la mitad de los trabajadores y trabajadoras del sector, que mayoritariamente son mujeres, viran hacia otros sectores, trabajos golondrina, buscando changas”.

Además, se refirió a la disminución de las ventas: “La confección vive mucho también del consumo interno y desde que asumió este gobierno los servicios suben y los salarios bajan, entonces una de las primeras cosas que se deja de consumir es la ropa”.

El ingreso al país de plataformas de venta de ropa como Shein o Temu preocupa a los productores argentinos, que alertan, además, por la explotación laboral de los trabajadores que confeccionan esas prendas.

Fuentes: Resumen Latinoamericano, Perfil, La Izquierda Diario, Radio Gráfica / Agencia FARCO, El Destape, Canal Abierto, El Megáfono, TeleSUR, Conclusión

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