Misiones: una firma para desactivar la protesta Mbya, sin soluciones de fondo

Durante 5 días, integrantes de más de 50 comunidades Mbya de toda la provincia de Misiones se instalaron en un acampe frente a la Casa de Gobierno, en la Plaza 9 de Julio de Posadas.

Foto: Aty Ñeychyrõ – Organización Tradicional Mbya Guaraní

El reclamo, resultado de años de indiferencia ante un sinfín de necesidades, incluyó varios puntos: urgente reconocimiento y regularización de los territorios, y un alto a los desmontes; reconocimiento de la preexistencia e incorporación de los derechos indígenas a la Constitución Provincial, acceso a luz eléctrica y agua potable en todas las Comunidades, caminos y viviendas dignas, derecho a la salud y educación intercultural, y políticas públicas que incluyan la participación Mbya.

Este viernes, el gobierno firmó un acta y se levantó el acampe, pero desde el Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMIPA), que acompañó la medida, evaluaron que fue un gesto que tuvo como único objetivo desactivar el problema político que implicaba la visibilidad de la protesta en el corazón de la ciudad.

Firma del acta. Foto: EMIPA.

Compartimos el mensaje del EMIPA:

El Gobierno firmó un acta para desactivar la protesta Mbya, sin soluciones de fondo

El acampe Mbya en la plaza 9 de Julio de Posadas marcó un quiebre. Tras cinco días de resistencia, el Gobierno provincial firmó un acta comprometiéndose a realizar una Asamblea General de Caciques el próximo 14 de octubre en la Comunidad El Pocito, Capioví. Las Comunidades anunciaron que levantarán la protesta, aunque el trasfondo deja expuesto el fracaso de las políticas indigenistas en Misiones.

Foto: Aty Ñeychyrõ – Organización Tradicional Mbya Guaraní

Después de tres años de gestión no hubo capacidad de dar respuestas claras a las demandas históricas de los Pueblos Indígenas. La convocatoria a una Asamblea dentro de un mes funciona más como un recurso para ganar tiempo y desactivar la protesta en la plaza, que como una solución concreta a las urgencias planteadas.

La firma del acta, más que voluntad política, es la muestra de que fue la presión del acampe lo que obligó a dar un paso. Y si bien se reconoció la necesidad de garantizar la logística y el respeto intercultural para el desarrollo de la Asamblea, las respuestas de fondo siguen ausentes.

Foto: EMIPA

El Gobierno consiguió tiempo y tranquilizar la opinión pública. Las Comunidades, en cambio, consiguieron dejar al descubierto una verdad que se quiere ocultar: las promesas no alcanzan y el abandono estatal hacia los Pueblos Indígenas ya no se puede disimular.

“Hoy levantamos y nos vamos, esperemos que todo lo acordado se haga efectivo; si no, volveríamos el 14 de octubre a la plaza”, afirmó Hilario Moreira, mburuvicha de Tekoa Tape Mirĩ (Garuhapé) y uno de los referentes de la protesta.

Foto: EMIPA

Cabe recordar que las Comunidades llegaron este lunes a Posadas con variadas demandas que incluyen la regularización territorial, el reconocimiento de la preexistencia indígena en la Constitución Provincial, el acceso a servicios básicos y la creación de políticas públicas con participación Mbya, entre otros puntos.

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