Trabajadores/as de la Junta Interna de ATE INDEC rechazaron la última medición de la pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), según la cual la pobreza habría bajado al 31,6% y la indigencia al 6,9%. “La afirmación según la cual este gobierno habría sacado más de 12 millones de personas de la pobreza es un planteo que no resiste el mínimo análisis”, remarcan. Y advierten que el ministro del interior, Lisandro Catalán, “reconoció que es el presidente de la nación quien bloquea la actualización del IPC”. En tanto, el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) confirmó que “el descenso de la pobreza del INDEC está sobrerrepresentado” y es “impreciso”. Mientras que el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) también advirtió que el organismo incurrió en una “subestimación de la medición de la pobreza” por “falta de actualización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares”. Por su parte, Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, señaló: “hay una utilización electoralista del INDEC y de sus publicaciones. La pobreza es el doble de la publicada y llega al 62%”.

“Nada que festejar, mucho para preocuparse”
Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de pobreza fue del 31,6% en el primer semestre de 2025, en comparación con el 52,9% de igual período de 2024, y la indigencia llegó al 6,9%, con lo cual hay 14,5 millones de pobres en el país, de los cuales 3 millones son indigentes.
#DatoINDEC
El 31,6% de las personas de 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares formaba parte de hogares en condición de pobreza durante el 1° semestre de 2025 https://t.co/CCPuXyM2YV pic.twitter.com/cfhJmexvpZ— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 25, 2025
Rápidamente, el Gobierno de Javier Milei salió a festejar los números con bombos y platillos, asegurando que se trata del nivel más bajo de pobreza desde 2018 y que habría sacado a más de 12 millones de personas de la pobreza.
En un comunicado titulado “Nada que festejar, mucho para preocuparse”, las y los trabajadores de ATE INDEC denunciaron: “miembros del ejecutivo nacional han difundido una interpretación errónea y maliciosa del trabajo realizado por nuestro organismo, que pone en ridículo las estimaciones publicadas y desacredita la labor de los más de mil trabajadores del instituto ante la sociedad. En particular, nos referimos a la afirmación según la cual este gobierno habría sacado más de 12 millones de personas de la pobreza, un planteo que no resiste el mínimo análisis”.
Sobre la publicación de pobreza.
Nada que festejar, mucho para preocuparse.Declaración completa: https://t.co/aW6NHlZc6B#pobreza #SalariosDignosYa #AumentoSalarialYa pic.twitter.com/qtmFIdHrKO
— ATE-INDEC (@ATEIndec) September 25, 2025
En esa línea, afirmaron que “resulta inadmisible cualquier injerencia externa de la política sobre el trabajo técnico”, en referencia a las declaraciones del ministro del interior, Lisandro Catalán, quien reconoció que es el presidente de la nación quien bloquea la actualización del IPC. Ante esta situación, remarcan: “necesitamos un INDEC independiente de los gobiernos de turno”.
En primer lugar, rechazaron los resultados de la última medición “porque parte de una utilización maniquea de los períodos de referencia: se compara el valor actual del indicador con el correspondiente al primer semestre de 2024, omitiendo deliberadamente la suba de 12 puntos porcentuales registrada posteriormente la asunción del actual gobierno, provocada por la devaluación de diciembre de 2023, y la consecuente aceleración de la inflación. Fue este gobierno el que nos arrastró a un índice de pobreza semejante a la crisis del 2001″, señalan.

En segundo lugar, destacan que, “aún bajo este marco temporal forzado, la cifra resulta incorrecta”: “la EPH posee una muestra representativa de alrededor de 30 millones de personas, que habitan los 31 aglomerados en los que se realiza la encuesta. Abarca las áreas más densamente pobladas del país y las capitales provinciales. Esto significa que para que en base a la EPH se pudiera interpretar una salida de más de 10 millones de la pobreza, la caída debería ser superior al 33% y eso no sucedió. Extrapolar lo que ocurre en las zonas más densamente pobladas al conjunto del país constituye un procedimiento metodológicamente incorrecto. Aun así, incluso bajo esa premisa equivocada, de ningún modo puede sostenerse que más de tal cantidad de personas hayan salido de la pobreza”.
Asimismo, apuntan que “deliberadamente se soslayan distintos indicadores negativos: los pocos empleos que se generan son empleos precarios. La presión sobre el mercado de trabajo se encuentra en niveles similares a los de la pandemia”. También indican: “el crecimiento del ingreso de una parte de la población no se traduce en una distribución uniforme: los asalariados formales del sector público nacional hemos tenido una pérdida muy significativa en nuestros ingresos. A esto se suma el crecimiento de la desocupación que, sin ser extendido a todo el territorio, tuvo un impacto importante en algunas áreas industriales como el conurbano bonaerense y San Nicolás – Villa Constitución. De aquellos que poseen ocupación anterior, el 72% son ex empleados del sector privado, por lo que no sería correcto interpretar que solo el sector público está sufriendo ajuste. Si se observa por rama, el sector más afectado es la construcción. La relativa y precaria mejora en el indicador de pobreza, no se sostiene en una mejora general de los indicadores de mercado de trabajo, ni en un crecimiento de la economía”.

También aprovecharon la ocasión para recordar la situación de ajuste que enfrentan quienes trabajan en el organismo: “así como sucede en gran parte del estado nacional, la salida de técnicos calificados debido a los magros salarios es permanente. Fue noticia en las últimas semanas la salida de dos directores, pero el problema excede en mucho a estos dos casos”.
“El gobierno quiere utilizar el organismo y sus publicaciones con fines electorales, denostando el trabajo realizado y degradando su calidad a través de un ajuste permanente que expulsa trabajadores con décadas de experiencia. Lo utiliza también para defender su plan económico que solo se sostiene mediante la toma de deuda permanente. Exigimos: ¡Un INDEC independiente de los gobiernos de turno! ¡Urgente aumento salarial para todas las modalidades de contratación! ¡Apertura de la mesa de negociación paritaria! ¡Planta permanente para todxs! ¡BASTA de precarización laboral! ¡Bono de $180.000 para todxs! ¡Ningún despido en el Estado, reincorporación de lxs compañerxs despedidxs!”, finaliza el comunicado.
“Un descenso sobrerrepresentado de la pobreza en Argentina”
En tanto, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), expresó sobre la última medición del INDEC: “estas cifras implican una reducción significativa respecto del 52,9% y 18,1% registrados un año atrás, descenso que se habría concentrado principalmente a partir del tercer trimestre de 2024. Esta buena noticia debe interpretarse en el marco de un proceso de estabilización macroeconómica caracterizado por la desaceleración de la inflación y por un menor incremento en los precios de los bienes que integran las canastas básicas de consumo en comparación con el índice general. Este cambio en los precios relativos alivió el gasto de los hogares más vulnerables y favoreció una recuperación estadísticamente verificable en los indicadores de ingresos y pobreza frente a la crítica situación de finales de 2023 y comienzos de 2024″.
Sin embargo, aclaró: “es importante diferenciar entre el fenómeno de la pobreza y su instrumento de medición. En contextos de alta volatilidad, tanto por fuertes incrementos en los precios como ante la desaceleración inflacionaria, la medición de la pobreza por ingresos tiende a ser menos precisa. Un análisis más cuidadoso de la serie estadística oficial sugiere que, aunque la caída de la pobreza es real, su magnitud se encuentra sobrerrepresentada. Ello se explica, en primer término, por una mayor captación neta de ingresos laborales y no laborales por parte de la Encuesta Permanente de Hogares (INDEC), derivada tanto de cambios en el cuestionario como de un mejor registro en un escenario de menor inflación. Este avance metodológico, que debe ser valorado positivamente, condiciona, no obstante, la comparabilidad con series de ingresos, indigencia y pobreza previas”.

Con argumentos similares, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) también advirtió que el INDEC incurrió en una “subestimación de la medición de la pobreza” por la falta de actualización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo): “en la actualidad el INDEC hace uso de la ENGHo 2004/05 cuando tiene disponible la realizada en 2017/18”, señaló el centro. Desde el CEPA indicaron que “las alzas y bajas bruscas de la tasa de incidencia de la pobreza despiertan las dudas en torno a la metodología de su medición”.
“El peso de lo no alimentario, en particular los servicios y el transporte, en la estructura de consumo de los hogares está muy por debajo de su peso real actual – concluye el CEPA – Estos rubros han tenido, durante la administración libertaria, incrementos sistemáticamente por encima al de los alimentos, pero este cambio no se refleja adecuadamente en el coeficiente que determina la Canasta Básica Total (CBT)”.
“No existe alivio, el drama social continúa: la pobreza es el doble de la publicada y llega al 62%”
En tanto, en línea con el comunicado de ATE INDEC, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) cuestionaron la versión oficial no solo por contener un interpretación errónea y maliciosa de los datos, sino además por pretender una tergiversación de la realidad. En ese sentido, Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, señaló: “por estas horas hay una utilización electoralista del Indec y sus publicaciones. No hay alivio, el drama social continúa. Hay una interpretación maliciosa por parte del Gobierno al comparar con el primer semestre del 2024. De manera deliberada se están omitiendo los 12 puntos de pobreza registrados con posterioridad al 10 de diciembre de 2023. Ese pico de pobreza es responsabilidad de este Gobierno, fruto de la devaluación que aplicaron y la consecuente aceleración de la inflación”.

“Con sus festejos el presidente pretende confundirnos y ocultar indicadores negativos, como son que la desocupación crece, los pocos empleos que se han creado son precarios y la pérdida del poder adquisitivo de todos los sectores es significativa – señaló Aguiar – Por lo tanto, esta supuesta mejoría en los niveles de pobreza no se traduce en una mejora general del mercado de trabajo. En la estructura de consumo que mide el Gobierno no se contempla el peso real que tienen los servicios y el transporte, están muy por debajo. Tampoco se miden los gastos en alquileres cuando en realidad estos se llevan, en algunos casos, hasta el 64% de los salarios”, remarcó el dirigente.
Desde el gremio estatal también recordaron que “la medición se hizo en 31 centros urbanos, alcanzando solo 29 millones de personas y no a la totalidad de los 47 millones de habitantes”. “Si nosotros actualizamos el mecanismo de medición y a los que sobreviven sumamos los que malviven, es decir los que tienen ingresos apenas por encima de la línea de pobreza, en este momento los pobres son más del doble de los considerados por el Gobierno, superan el 62%”, concluyó Aguiar.


