En una nueva derrota parlamentaria para el gobierno de ultraderecha de Javier Milei, el Senado de la Nación hizo caer los vetos a las leyes de emergencia en salud pediátrica y de financiamiento universitario.
Fotos: Nicolas Solo ((i))
Fue una nueva jornada de protesta y festejo popular. Aunque lejos de la multitud convocada el pasado miércoles 17, nuevamente trabajadores de la educación y la salud públicas movilizaron junto a manifestantes solidarios, fundamentalmente de organizaciones políticas de izquierda, al Congreso de la Nación en la Ciudad de Buenos Aires, para esperar la votación.
La marcha de las y los trabajadores de la educación universitaria y de la salud pública desde el Garrahan al Congreso. Fotos: Mario Hernandez
Fotos: Indymedia Argentina
La espera, bajo un sol radiante, se hizo prolongada. Dentro del recinto, 31 senadores tomaron la palabra y no fue hasta casi las 18:30 horas que finalmente se realizaron las votaciones de las insistencias 19/25 y 20/25, correspondientes a las leyes de emergencia en salud pediátrica y de financiamiento universitario, respectivamente.
El voto fue contundente: por 59 y 58 votos afirmativos, sólo 7 en contra y 3 y 4 abstenciones respectivamente.

Las votaciones en el Senado. Fuente: Capturas de pantalla.
Afuera, el grupo de trabajadoras y manifestantes, algo reducido en su composición tras las largas horas que llevó el debate, festejó con euforia.
“Unidad de los trabajadores, y a que no le gusta, se jode, se jode”, cantaron y saltaron. Más explícita, “¡A los vetos se los meten en el culo!”, fue otra de las consignas.
El festejo por la caída del veto a la ley del Garrahan. Video: Indymedia Argentina
El festejo por la caída del veto a la ley de financiamiento universitario. Video: Indymedia Argentina
Lejos de ser un logro de la rosca política, esta nueva derrota del gobierno de ultraderecha es producto de la incansable lucha popular, que no retrocedió ni ante la ferocidad de la política represiva ejecutada por Patricia Bullrich, ni ante la maquinaria propagandística estatal y paraestatal, ni ante las repetidas traiciones y agachadas de muchos supuestos opositores, como los que votaron la infame Ley “Bases” en un trámite plagado de denuncias de corrupción.

En cambio, esta victoria se inscribe como resultado de una larga lista de resistencias masivas: las batallas contra el DNU 70/23, la Ley Ómnibus, la Ley de Bases, los paros generales, el 1F, las dos marchas universitarias y tantas otras. La resistencia al modelo de neoliberalismo neofascista de Milei nunca cesó.










