Aunque el mito de Chile como el Jaguar de América Latina se resquebraja: sigue siendo una ilusión para gran parte de la población que “sueña salir de pobres”. He aquí -en efecto- el impacto de las ideologías dominantes: solo el capitalismo puede hacernos “felices”. Viva la vida como una aventura, aparezca floreciente en las pantallas, sobreviva compitiendo con lo demás, luzca a la moda, perfúmese con los artificios de la inteligencia artificial, usted si quiere lo puede, es el imperio del yo, de los leones, del emprendedor, de lo flexible por sobre lo sólido, de la diversión con burbujas financieras y polvos mágicos encapsulados, la hegemonía (a no decirlo) de la muerte lenta y autodestructiva filmada por celulares. Hace tiempo que León Rozitchner nos enseño que la forma/hombre fue desplazada por la forma/mercancía. Chile es el modelo del presidente de Argentina, Javier Milei. Y lo que se oculta precisamente en el país trasandino es lo que se oculta en la formación socioeconómica capitalista: la violencia de clases de los grupos económicos sobre las/os trabajadores. 1973 allá, 1976 acá: fechas contemporáneas para no ir más atrás. Chile fue un Jaguar, Milei es otra experiencia de explotación burguesa. Salvador Allende fue derrocado en setiembre en 1973 mientras aquí se estaba aplicando lo que Pablo Bonavena define como el contracordobazo. Es necesario reproducir los párrafos de Pablo: ” El 17 de Noviembre de 1972 se inicia el contra-cordobazo. Volvió Perón a la Argentina trayendo un plan con sus aliados de la Logia Propaganda Dos (P2), el Vaticano, la CIA y una porción del capital italiano. La relación de Perón con la Logia fue promovida por Giancarlo Elía Valori, lobbista de la FIAT, allegado a la Iglesia Católica y funcionario de la Radio Televisión Italiana (RAI) (…) La meta era lograr que Perón neutralice la radicalización política en la Argentina para evitar una experiencia como la de Salvador Allende en Chile. Gelli gestionó con éxito la devolución del cadáver de Eva Duarte, hecho que favoreció una duradera amistad con Perón (…) Las empresas FIAT, Pirrelli, Techint y Olivetti tuvieron una participación muy activa en el tema; desde nuestro país se sumó el grupo Macri, Ratazzi y Zinn. La contrainsurgencia se mezclaba con los negocios. Recordemos que los franceses pusieron su “doctrina”, pero los italianos el plan y la infraestructura para ejecutar la “guerra” contra el campo del pueblo. Perón puso a disposición su gobierno”. Contundente: la caída de Allende conecta con Milei, Perón, la AAA, Macri, el Vaticano y los Chicago Boys. Algunos dicen que el proyecto educativo, “la libertad educativa”, de J. Milei y su Ministerio de Capital Humano, fue escrito en conjunto con el grupo Techint. Es posible. Por eso es fundamental -y tomando la sugerencia de L. Rozitchner- seguir -en nuestro caso- con el periodismo de “las preguntas tontas”: ¿qué pasa en Chile? ¿es el modelo a imitar? ¿sí todo es felicidad de mercado por qué aumentan los suicidios juveniles en ese país y crece el malestar y la soledad? ¿por qué las rebeliones quedan en la nada?. Andrés Figueroa Cornejo trata de dar algunas respuestas o al menos alumbrar algunas reflexiones. Aquí les dejo el audio de la entrevista que grabamos con él la semana pasada. Voz coherente, andar con las ideas en la misma linea y dirección que el corazón y los pies (aunque suene a nostalgia) no es una aventura individual sino la actitud de un revolucionario socialista.
https://archive.org/details/afc-elecciones-chile


