La lucha de las jubiladas y jubilados no se detiene. Este miércoles se realizó una nueva ronda junto a manifestantes y organizaciones solidarias de múltiples sectores, como hinchas, sindicatos, movimientos sociales, entre otras. Un grupo de jubilados se encadenó desde el martes por la noche y sostuvo esa modalidad de protesta hasta la primera tarde del miércoles, a pesar de las advertencias policiales.
Fotos: Mat ((i))
Este miércoles 10 de diciembre, día internacional de los derechos humanos, las personas adultas mayores volvieron a reclamar por sus derechos pisoteados por el gobierno de ultraderecha de Javier Milei: aumento de las remuneraciones, restitución de medicamentos y de la moratoria previsional.
Los distintos grupos de jubilados, de distintas tendencias, también repudiaron las reformas regresivas en lo laboral, previsional, ambiental, educativo que impulsa Milei en el Congreso de la Nación bajo la línea del Fondo Monetario Internacional y el gobierno de los Estados Unidos.
Fotos: Nicolas Solo ((i))
Aunque la violencia represiva del Estado descendió en las últimas semanas, el despliegue sigue siendo desmesurado y grotesco, entre el vallado, las fuerzas federales -ahora ubicadas a distancia- y la Policía de la Ciudad, única fuerza que sigue desplegada en potencial contacto directo con las y los manifestantes, bloqueando varios accesos en los alrededores de las plazas del Congreso.
El accionar de esta última, también notoriamente menos provocadora, aunque sigue habiendo roces y momentos de tensión, como ocurrió este último miércoles. Sin embargo, no se registraron hechos represivos.
Fotos: Mat ((i))
Los distintos espacios de jubilados y organizaciones solidarias se agruparon y fueron haciendo rondas sucesivas desde el vallado ante el Congreso hasta la curva de Sáenz Peña y Avenida de Mayo, donde se encontraba el mayor despliegue de efectivos de Policía de la Ciudad. Allí, se dio el prácticamente único momento de tensión de la tarde, con un oficial que canchereó con una botella de spray químico ante los manifestantes. No pasó a mayores.
Esta vez, además, un grupo de jubilados decidió encadenarse desde la noche anterior, como forma de aumentar la visibilidad de la protesta y aumentar la solidaridad, algo que preocupa a muchos de los manifestantes más constantes.
Hablamos con Walter, uno de ellos.
Indymedia: – Contame, ¿qué fue lo que hicieron desde ayer?
Walter: – Desde ayer, alrededor de seis y media, siete de la tarde, así que estuvimos ahí.
Indymedia: – ¿Sobre la plaza del Congreso?
Walter: – Sobre la plaza del Congreso, haciendo una vigilia para despertar conciencia en la gente, en los políticos, en el gobierno. La mayoría de nosotros a partir de las ocho y media de la noche se encadenó a la reja del Congreso.
Y bueno, tratando de despertar conciencia y que sea un impacto más, porque nosotros vemos que todos los miércoles venimos, pero no pega en la gente tanto el impacto de decir, che, vamos a acompañar a los jubilados.
Con eso queremos que la gente diga, che, no puede ser que esté pasando esto en Argentina.
Y no solo eso, porque, viste, los viejos ya estamos en una etapa de nuestra vida que nos queda poco por andar. Ojalá que sean muchos años, por supuesto, pero después, viste, el tema de los discapacitados, el tema de la venta de Argentina que se está dando. Fijate lo que pasó con el agua en Mendoza, a pesar de la gran masa de la gente salió, viste, se votó a favor. Y bueno, los políticos desconocen la realidad de lo que quiere la gente.
Aunque este gobierno recibió el apoyo de la gente en las últimas elecciones y bueno, por supuesto que respeto, pero hay una gran mayoría que no quiere eso, que no quiere, y por eso salimos a la calle. Por eso estamos, a pesar de nuestra edad, haciendo una vigilia de varias horas, con frío, a la intemperie, porque la Policía no te deja armar gazebo, no te deja traer un baño químico, no quiere que hagas fuego. Y bueno, a pesar de todo eso, seguimos, seguimos para tratar de cambiar la realidad, que yo creo que a medida que pase el tiempo la gente va a ir despertando conciencia.
Todavía, a pesar del ajuste que hizo, no reaccionó de acuerdo al ajuste que hizo, pero yo creo que va a haber una reacción, porque lo que está pasando ya no tiene más límites. Ya creo que pasaron todos los límites.
Así que bueno, estuvimos ahí encadenados y hoy la Policía vino a la mañana.
Indymedia: – Estuvieron todo el tiempo encadenados, pero la Policía recién vino hoy a decirles algo.
Walter: – Claro, anoche cuando vino todavía no nos habíamos encadenado. Y bueno, nos dijo que ellos estaban ahí cuidándonos, bueno, un poco protectores de los jubilados, cuando en realidad la mayoría de los casos no es así.
Y bueno, después cuando ellos se fueron, a pesar de que siempre estuvieron dos de ellos constantemente a la noche vigilando lo que nosotros hacíamos. Bueno, a partir de que ellos se fueron, nos encadenamos.
Y recién a la mañana vinieron los Policías de la Ciudad diciéndonos que el protocolo decía que ellos no pueden actuar sobre nosotros, pero como nosotros estamos encadenados a las rejas del Monumento, la Policía Federal sí puede actuar a través de la Cámara y “es muy posible que nos venían a sacar”.
Indymedia: – Los amenazaron, pero no pasó nada.
Walter: – Exactamente. Le dijimos, bueno, está bien que vengan, pero nosotros de todas maneras nos vamos a resistir a salir, porque ellos nos dijeron que iban a cortar la cadena. Y aparte es un espacio de Estado. Así que, la verdad que en nuestro desconocimiento no sabíamos si era real. Y bueno, no llegaron a eso que dijeron, y estuvimos toda la mañana, pero bueno, llegó un momento que nos daba de pleno el sol, que era impresionante, nos pegaba, y a las 2 y media, 3 de la tarde decidimos venir para acá, pero ellos nunca, nunca vinieron a actuar sobre lo que dijeron. Y ahora estamos acá aguantando, tratando de ver si podemos dar la vuelta a la Plaza.
Indymedia: – ¿Tu nombre?
Walter: – Mi nombre es Walter, y yo vengo todos los miércoles de Campana.
Indymedia: – ¿Te acordás desde cuándo fue la primera vez que viniste?
Walter: – Ya hace un año y medio, un año y ocho meses que vengo. A pesar de que yo no cobro la mínima, cobro un poco más, pero no, no llego igual, de todas maneras, no llego. Hoy un sueldo, la mayoría de un laburador no llega a fin de mes, porque ya están diciendo una inflación que en realidad, cuando vamos al mercado no lo vemos en el mercado. Aparte, te puedo hablar con causa, porque yo soy un tipo que hace las compras, que voy a los mercados, que voy a los precios, y la realidad es otra, la realidad, la canasta vos fijate, que está aumentando todos los días, sin aviso. No nos damos cuenta, ni siquiera sabemos que vamos al otro día y ya aumentó, y ni nos enteramos. Entonces, la realidad que nos están vendiendo no es la correcta, y bueno, cada vez estamos más hundidos.
Imaginá los que ganan la mínima, que no tienen remedios, que tienen que alquilar. Yo creo que si no tienen ayuda de la familia, directamente no pueden vivir con 400 mil pesos. No podemos vivir nosotros. En mi caso, con un millón que gano, me cuesta muchísimo llegar y me he privado de un montón de cosas que antes lo hacía. Antes lo hacía con los nietos, antes lo hacía con mi mujer, de ir a comer. No son ni siquiera lujos, es lo que corresponde.
Indymedia: Vivir dignamente.
Walter: – Vivir dignamente. Cómo tiene que vivir un obrero, como muchas veces cuestionamos que el obrero, ay pero tiene iphone, o tiene esto. No, no, tiene que tenerlo. Los obreros tienen que vivir bien en cualquier país del mundo. El jubilado que aportó 40 años y que ya en su etapa final de la vida tendría que estar cuidando los nietos, no tendría que estar acá. Acá yo, por ejemplo, tengo 66.
Pero en relación a muchas personas que están viniendo, soy joven. Hay personas de 70, 75, 77 años, 80. Vos fijate cómo, a pesar de la lluvia, del maltrato de la Policía, siguen las calles, ¿viste? Eso es un poco donde yo hablo de la motivación. La motivación que puede dar un viejo. Porque, ya te digo, el ejemplo es largo, pero estar ahí presente, eso es lo que tiene que dar la mayoría de la gente. Y bueno, decir, por lo menos, no sé si solidaridad, o por lo menos decir, bueno, a pesar de todo, vamos a seguir. Vamos a seguir porque tenemos poca esperanza de que este gobierno oiga a nuestros reclamos porque tenemos un peso poco político, porque somos la clase pasiva. ¿Qué le podemos hacer? Podemos seguir todos. No tenemos el mismo poder que la clase obrera, que puede ir con un paro, puede mover el ambiente.
Pero aún así, creo que la idea nuestra es seguir. Seguir y seguir aumentando el volumen. Hay mucha gente que por ahí no quiere venir, muchos viejos que no tienen plata, que no pueden moverse, pero el pueblo puede acompañarnos.








