¿Sabías que el muro sionista en Cisjordania es 23 VECES MÁS LARGO y el DOBLE DE ALTO que el muro de BERLIN…?
¿Conocías que desde la organización EAPPI (“Programa de Acompañamiento Ecuménico en Palestina e Israel) rezan todos los años en Belén ante este muro pidiendo que desaparezca?
¿Te habían contado que este Muro de más de 800 km roba otro 10% más de tierras palestinas, para favorecer a los asentamientos del sionismo?
¿Y que desde 2004 la Corte Internacional de Justicia lo declaró ilegal, y que Israel debía derruirlo e indemnizar a las familias, colegios, negocios, propiedades y personas palestinas afectadas tan brutalmente? Entre la multitud de grafitis, también se pueden encontrar algunos de Banksy, que los guías muestran a los turistas occidentales. “Cuando no estamos hambrientos de justicia es porque estamos empachados de privilegios”.
En Belén no suenan villancicos, no hay árboles de Navidad todo el año y los Reyes Magos no pueden atravesar el muro. El Muro de la muerte. Entre los numerosos puntos de control sionista está el “checkpoint 300”, donde las humillaciones cotidianas también tienen consecuencias nefastas para el estado psicológico y salud mental de la población palestina.
El camino que lleva a Belén, desde Jerusalén, solo tiene 8 km. Para miles de personas palestinas es infranqueable y nunca han pasado.
El Muro es.. una inmensa y larga pared de nueve metros de hormigón, coronados de alambre de espino. Para atravesarlo, pasillos infinitos que hay que cruzar en fila de a uno, observados por cámaras , y guiados por megafonía. Una cárcel gigante.
Belén, al igual que toda Palestina es una localidad maltratada por la ocupación del sionismo israelí. Y la música que a veces se escucha, no es la de ángeles cantores sino el zumbido de algún dron israelí vigilando a sus habitantes y, en su caso, lanzarles su mortífera carga.
Hace unos años fruto de una visita del alcalde de Belén, aquella ciudad puso el nombre de Gijón a una de sus plazas. Ahora, en septiembre, el nuevo alcalde de Belén visitaba al nuevo Papa católico.
Maher Nicola Canawati, portaba un mensaje claro: llevar las preocupaciones de su pueblo y pedir paz y esperanza para Tierra Santa. “La gente se ha ido de Belén, se ha ido de Palestina por lo que está pasando”, y recordó que los asentamientos sionistas alrededor de la ciudad ya igualan su población y ejercen una fuerte presión sobre los recursos.
Canawati trazó un panorama difícil de la situación actual en Belén. “Belén solía tener 37 km². Ahora, tras la anexión, los asentamientos y el muro que la separa de su hermana y corazón, Jerusalén, por primera vez en la historia enfrentamos enormes problemas como betlemitas”.
“Hoy solo quedan 168.000 cristianos en Tierra Santa, mientras que hay más de 4 millones de palestinos cristianos en el mundo. Eso, por sí solo, muestra la presión que soportan los cristianos”. La economía de Belén, dependiente de las peregrinaciones y la hospitalidad, quedó devastada en los últimos años.
Los 84 hoteles están totalmente cerrados. También las tiendas de recuerdos y los talleres que producen artesanía en madera de olivo, nácar y joyería. El desempleo se disparó: “La tasa saltó del 14 al 65%, y además la gente ya no puede trabajar en territorio israelí”.
Más de 120.000 betlemitas trabajaban fuera de la ciudad. “Algunos tenían préstamos, y ahora no pueden ni poner pan en la mesa”.
La escasez de agua y las restricciones de movimiento agravan aún más la crisis. El alcalde explicó que los palestinos de Belén no pueden excavar ni obtener su propia agua: “Debemos comprarla a los israelíes, y ellos solo nos venden una quinta parte de lo que una persona necesita al día”. “Hay zonas de Belén que pasan 50 o 60 días sin agua”, denunció, añadiendo que más de 134 controles y barreras —incluso dentro de la ciudad— obstaculizan la movilidad, privando a la gente no solo de libertad, sino también de la posibilidad de trabajar y construir un futuro.
Pese a todo, el alcalde Canawati aseguró que la ola de solidaridad que ha encontrado hace una diferencia real: “Esto da esperanza a nuestra gente, porque sienten que alguien se preocupa por nosotros y que no nos han olvidado”.
Entonces.. ¿hay o no hay noche de paz en Belén..?
desde Asturias: SOLdePAZ <soldepaz.pachakuti@nodo50.org>