Ronda de jubilados: provocación policial y represión

Este miércoles se realizó una nueva ronda de jubiladas y jubilados en el Congreso de la Nación. La intervención de un subcomisario que empezó interrogando a dos jóvenes y luego empujó violentamente a un discapacitado, derivó en una nueva represión de la Policía de la Ciudad con múltiples heridos de gases y golpes.

Fotos: Mat ((i))

La jornada comenzó con un grupo reducido de jubiladas y jubilados que iniciaron sobre Avenida Rivadavia y bajo el fuerte sol de enero su reclamo de aumento de sus haberes, restitución de medicamentos gratuitos y de la moratoria previsional.

Y también repudiando el ajuste salvaje del gobierno de ultraderecha de Javier Milei, que pretende redoblar con una regresiva reforma laboral contra los derechos de la clase trabajadora.

Enfrente, el vallado armado desde temprano, impidiéndoles el acercamiento al edificio del Congreso de la Nación. Y del otro lado, efectivos de la Policía Federal, y más lejos contingentes de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval. Otra vez un despliegue absurdo de fuerzas federales, pagado con los fondos que se le niegan a los adultos mayores.

Sobre Rivadavia todo estaba tranquilo. Apenas un puñado de efectivos de la Policía de la Ciudad controlaba el tránsito en la esquina de Rivadavia y Rodríguez Peña.

Pero eso cambió cuando el oficial a cargo, el Subcomisario Pablo Fernando Naselli, recibió una orden por radio y se llevó a sus subordinados a buscar a dos jóvenes que estaban sentados a la sombra, muy cerca del vallado.

Los empezó a interrogar acerca de un supuesto robo y algunos jubilados y discapacitados que se encontraban en el lugar se acercaron y cuestionaron el accionar policial. En ese debate, que subía de tono, el Subcomisario Naselli empujó violentamente a un discapacitado con muletas, que quedó tendido en el asfalto.

Provocación policial y respuesta. Video: Mat ((i))

Provocación policial y respuesta. Video: CTA-Autónoma

La reacción indignada de los presentes fue inmediata y Naselli se retiró hacia la puerta de la Auditoría General de la Nación. De allí salieron pronto un grupo de efectivos de Guardia de Infantería de la Ciudad y se desató una represión, breve en su duración pero que dejó un número de heridos de golpes y gases.

Represión policial. Video: Mat ((i))

Varias personas fueron heridas por el lanzamiento de gases químicos, provocándole lesiones en sus ojos y vías aéreas, por lo que debieron recibir atención de primeros auxilios. 

Algunos jubilados también fueron golpeados con los escudos de la infantería de la Ciudad, resultando con heridas en la cabeza, brazos y torso. Una jubilada de 64 años, terminó con traumatismo de cráneo, columna, brazo y parrilla costal izquierda.

Luego de varios minutos de máxima tensión, alguien dio la orden y la Infantería de la Ciudad se retiró del lugar. A partir de ahí la protesta continuó con total calma y luego de un rato, las y los jubilados realizaron su ronda alrededor de las plazas del Congreso.

Fotos: Mat ((i))

Informe completo de la jornada. Video: Mat ((i))

“Que tenga presente el presidente que nosotros no le tememos”

Hablamos con Ricardo, uno de los jubilados gaseados por la Policía de la Ciudad.

Indymedia: – Decinos tu nombre

Ricardo: – Ricardo Arturo Uye.

((i)): – ¿Y venís todos los miércoles?

Ricardo: – Hace dos años. Hace dos años.

((i)): – ¿Por qué empezaste a venir?

Ricardo: – Empecé a venir porque ya, en aquel tiempo, nos empezaron a quitar los los derechos de los medicamentos, nos empezaron a apretar con los con las atenciones primarias. Yo soy operado de de cáncer de próstata, y bueno, la situación vivida me llevó a a acompañar a mis compañeros, porque se me fueron murieron unos cuantos, entonces tuve que estar aquí en la trinchera para hacerles valer a ellos, que se fueron, el derecho que no les habían otorgado.

((i)): – ¿Vos sos jubilado de la mínima?

Ricardo: – Sí, sí, soy jubilado de la mínima.

((i)): – ¿Y te alcanza? ¿Te ayuda algún familiar?

Ricardo: – No me alcanza. Pago todo lo que es mi compromiso y me quedan ciento veinte mil pesos para vivir el mes. Gracias a la posibilidad que me dan mis hijos y la familia, y y mi vida, porque también mi vida tiene que ver con lo que puedo hacer. Sigo sobreviviendo, sobreviviendo. No voy al médico hace, después que me operaron, no fui más porque ya los medicamentos no estaban, pero bueno, me entregué a dios, porque en dios creo yo que me va a dar la posibilidad de seguir aquí con los compañeros y en la lucha.

((i)): – ¿Tenés obra social, PAMI, o no?

Ricardo: – Tengo PAMI, sí, tengo la obra social, pero bueno, es una obra social que están destruyéndola, está en estado de decadencia. Cada día las obligaciones y los derechos son inoportunos, no están a medida de las consecuencias y las necesidades de los compañeros. Lamentablemente, este gobierno viene destruyendo todo. Y no hay posibilidad de que que frene, no hay posibilidad de que le dé a los compañeros una vida venturosa, digna, que es lo que les corresponde, trabajaron trabajarlo toda la vida, por lo menos que a ellos se lo devuelvan.

((i)): – Está bien. Y te iba a preguntar del DNU de la SIDE.

Ricardo: – Bueno, el DNU para nosotros, nosotros somos una clase, somos la generación diezmada. El DNU es una, es la vieja Coordinación Federal de los años setenta, setenta y cuatro, setenta y seis, que levantaba a los compañeros por demandar, por marchar, por ofrecer, este, una lucha ante la opresión de un gobierno dictatorial. El DNU es la misma situación, trasladada en el tiempo y actualizada. Nosotros estamos en contra de eso, vamos a luchar hasta las últimas consecuencias, no nos vamos a entregar. No le tememos, no le tememos, que tenga presente el presidente, que nosotros no le tememos, y que sabemos que detrás de nosotros hay millones de niños, de jóvenes que van a seguir nuestra lucha.

((i)): – ¿Y lo que pasó recién?

Ricardo: – Bueno, recién estábamos aquí todos, nosotros venimos los jubilados en paz y sin violencia, y se apareció una tropa de guardia infantería con policías de civil, y entraron a atacar a los compañeros, y fui a defenderlos, y, bueno, también me agredieron de hecho y con gases, y me gasearon. Los videos están que yo no hacía nada, solamente les demandaba que retiraran la fuerza, para ejercer nuestros derechos y para evitar cualquier situación que contamine la paz y la armonía de nuestra marcha.

((i)): – Listo, muchas gracias

Ricardo: – Gracias a vos, muchísimas gracias.

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